SAN ESTEBAN DE GORMAZ
Las dos visitas principales son: iglesias románicas de S. Maria del Rivero y S. Miguel.
Difícil llegar con el coche a ellas - la parte antigua tiene calles empinadas y estrechas - , por lo que aconsejo hacerlo al principio de la calle Mayor, hay un parking.
Seguir por dicha calle, se pasa por la pl. Mayor, al poco hay que subir unas cuestas, no muy largas, y veremos la Iglesia S. Maria del Rivero

hay que subir por una escalinata; el portico tiene 6 columnas, los capiteles presentan un estado de conservación variable.
Hay que pagar ( no recuerdo si 1,5 o 2 € ), pero la entrada incluye también a S. Miguel. La empleada vá alternando su presencia en una u otra iglesia, cambiando cada cierto tiempo, se pueden leer las horas en un panel.
No muy lejos, también hay que subir cuestas, está. S. Miguel

características similares a la otra.
BERLANGA DE DUERO
Antes de llegar a la población se vé, a lo lejos, el imponente castillo, situado en una loma, y bastante por debajo las murallas, que lo rodean en un amplio círculo.

No es difícil aparcar, viniendo por la carretera, cerca de la puerta Aguilera, con su arco de entrada. Empezamos a ver casas con soportales,

y en poco tiempo se llega a la pintoresca pl. Mayor ; en la pl. S. Andrés está lo mejor de la población, la Colegiata, gótico-renacentista.
La historia de su construcción es curiosa. La iglesia principal de la villa estaba en el mismo sitio donde querían construir su palacio los marqueses de Berlanga, o sea, que les molestaba. ¿ Cómo vendieron la idea de alzar otro templo ?
Alegando la conveniencia de unificar el culto en una sola iglesia - Berlanga contaba con 7 parroquias - , además de utilizar los materiales de éstas, con el consiguiente abaratamiento. También, de paso, permitiría vigilar y comprobar que los conversos cumplían con su fe recién estrenada.
El templo es de gran tamaño, y en el interior la sensación es muy diáfana, al contar con sólo 8 pilares de gran tamaño, que no estorban la visión y permite contemplar todo de un vistazo.
De los pilares salen como palmas las nervaduras flamígeras

la sensación es similar a la de las grandes lonjas góticas.
El altar mayor es churrigueresco, sin policromar.
Mencionar un caimán que cuelga de la pared, a la derecha de la puerta de entrada, lo trajo fray Tomás de las islas Galápagos, para que sus paisanos comprobaran la existencia de animal tan peculiar

Caimán a la izquierda de la puerta
La oficina de turismo está en el palacio de los Marqueses, al fondo el castillo.
ALMAZÁN
Aparcamos fuera del centro histórico, muy cerca de la Puerta Herreros.
En un breve paseo llegamos a la esplendorosa pl. Mayor

muy amplia, con una suave pendiente. Allí están los símbolos de poder: el civil ( palacio de los Hurtado de Mendoza ) y el religioso ( iglesia de S. Miguel )
Ig. S. Miguel ( 1 € ), si bien el exterior no impresiona - la galería porticada carece de la gracia de otras - el interior es muy interesante, sobre todo por la cúpula, de influencia islámica, compuesta por arcos de medio punto que se cruzan sin pasar por el centro, algo similar al mihrab de la Mezquita de Córdoba.

aparte de esto, el interior es sobrio, elegante y con gran encanto.

Una de los templos románicos mas bonitos vistos en el viaje.
El palacio de los Hurtado de Mendoza no es visitable, pero allí está la oficina de turismo, donde se puede ver el "Tríptico de Almazán", unas tablas de pintura del siglo XV de un pintor flamenco.

lo malo es que sólo se pueden visitar mediante una teatralización y un vídeo que duran unos 20 minutos, aunque no es pesado y se aprovecha para descansar un rato.