El segundo día salimos hacia la plaza pública donde está el edificio del parlamento para verlo de día por fuera, después fuimos a la gran Sinagoga para visitarla por dentro, muy bonita, también tiene un museo del holocausto y tumbas en un patio, continuamos paseando hasta el puente de la libertad que es todo de hierro para luego meternos en el mercado central a tomarnos algo y comer. Nos relajamos un poco y nos fuimos al Parlamento porque teníamos entradas reservadas para la visita sobre las 16:45 horas, hicimos la visita y si el edificio es bonito y espectacular por fuera, por dentro no lo es menos, es una visita imprescindible totalmente si vas a Budapest, a la salida paseamos tranquilamente hacia el hotel y aprovechar lo que quedaba de tarde para tapear cerca del hotel y descansar un poco.





