Tengo al Mario reventao. Así que lo dejo durmiendo y me voy andando, después de desayunar unas pupusas en un sitio muy cutre, de los que me gustan a mí, hasta una cascada famosa que hay a unos 3 kms del hostal.

Allí pasé un buen rato, en total soledad . También hay unas buenas vistas del lago Suchitlán, que es un lago navegable bien bonito.
Mientras estoy volviendo, recibo un WhatsApp de la hija de la mujer que conocimos el día anterior en el bus. Me preguntaba si nos apetecía cenar las mejores pupusas de la zona. Las pupusas son el plato más típico de la cocina salvadoreña.
Ya con Mario, nos vamos a callejear por el pueblo en la mañana, con un calor de la hostia. Nos vamos al mercado y regateo mi camiseta de El Salvador.

Hace mucho calor, así que como hemos decidido ir a lo de las pupusas, me voy a dormir un ratito de siesta mientras Mario se va a ver si puede nadar en el lago.

Al llegar, vemos el coche más destartalado que creo hemos visto en nuestra vida. Flipamos, diciéndonos interiormente, que vaya taxi han pillado, con lo finolis que se les ve. Nos acercamos, saludamos y nos señalan al tipo que está dentro del coche, Carlos, el marido de la mujer. Es algo más joven que yo, unos 45 años, el coche, algunos años más.
Nos subimos en la parte trasera con la hija, similar a Mario de edad y nos vamos para la pupusería. Si por fuera era un cuadro, por dentro, no se puede describir. Al llegar, Carlos sube el cristal de su lado con las dos manos, no vaya a ser que le roben esa joya.
Pues resulta que el tío era pastor de vacas. Bufffff, nos lo pasamos con el tío, de pm, de las mejores tardes noches que hemos tenido en el viaje. Todo un crack. La hija y la mujer también muy bien, pero él, tan humilde y tan auténtico y sobre todo, tan divertido, nos quedó en el corazón. También hubo tiempo para episodios tristes, como cuando les llamaron unos pandilleros, cuando la hija era una niña, pidiéndoles 2000 dólares o la vida de la hija.

Siempre te recordaremos, Carlos (y tú coche también).

Información valiosa:Entrada y 3 cervezas: 5 dólares americanos.
