¡Llegó la hora de marchar de Camboya! Tras 3 días pateando los templos de Angkor, llegó la hora de la despedida. ¡Tocaba despedirse de esta vista desde la habitación!

Tras el estupendo desayuno, pedimos un “Grab” que nos llevó de vuelta al aeropuerto de Siem Reap. Al llegar comprobamos que nuestro vuelo iba “en hora”: las 13H

Este aeropuerto es nuevo y tiene unos cuantos detalles en homenaje a la zona.

Por la cristalera vimos nuestra aeronave, un avión de hélice de Air Cambodia que nos iba a llevar hasta Da Nang, ciudad en la zona central de Vietnam

Siempre impresiona ver como las hélices mueven el avión.

¡Allá vamos!

Tras 2 horas de vuelo, aterrizamos en el aeropuerto de Da Nang. El trámite aduanero fue relativamente rápido al haber hecho ya parte por internet. Como eran las 15:00, y no habíamos comido, decidimos picar algo antes de marchar a nuestro próximo destino. En la terminal no había muchas cosas, pero nos apañamos con algo de comida rápida que cogimos aquí:

Nuestro próximo destino era HOI AN, una preciosa ciudad turística en la costa de Vietnam, a pocos kilómetros de DA NANG. El traslado lo ponía el hotel, así que tras una pequeña espera apareció el conductor con un cartelito. En el camino pudimos ver uno de los símbolos de Da Nang, el puente del Dragón.

Aunque no pudimos verlo en acción, el dragón expulsa fuego todos los sábados y domingos a las 21:00. En esta foto de internet se puede apreciar mejor el puente:

Tras 45 minutos de ruta, llegamos al hotel Legacy Hội An

Empezamos a ver banderitas de Vietnam por todos lados debido a la próximidad de la Fiesta Nacional de Vietnam.

Nos invitaron a sentarnos en recepción a tomar un té mientras nos hacían el papeleo, ¡No hubo queja!

El hotel es como un pequeño resort con muchas zonas verdes…


Varias piscinas…


La habitación, espectacular.


Tras un pequeño descanso, decidimos ir al centro. Pedimos un vehículo a través de la app “Grab” (imprescindible en este viaje) y en pocos minutos estábamos en el centro de Hội An. Vimos, de pasada, algunos de los lugares que íbamos a visitar estos días.

Descubrimos una ciudad muy turística donde encontramos bastante ambiente.

Hội An es una ciudad situada en la costa central de Vietnam conocida por su ciudad antigua en buen estado de conservación, que está atravesada por canales.

La historia cosmopolita de la antigua ciudad portuaria se refleja en su arquitectura, una fusión de épocas y estilos, desde templos y tiendas chinas de madera hasta coloridos edificios coloniales franceses, pasando por casas tubulares vietnamitas muy ornamentadas y el llamativo puente cubierto japonés, con su pagoda. Pero si hay un elemento que destaca en esta ciudad, son los farolillos…

Con la luna llena se celebra el “Lantern Festival” en el que la zona cercana al río queda iluminada por farolillos de colores. Tuvimos la suerte de poder disfrutar de este evento.




A lo largo del río Thu Bon, los habitantes (y turistas) van dejando velas de papel con las que piden deseos. Los locales celebran vestidos con sus ropas tradicionales y tocando los instrumentos típicos de Vietnam.

¡Hora de cenar! Tras pensarlo un poco, nos decidimos por el Morning Glory Original, un reconocido restaurante de cocina vietnamita.

La cocina vietnamita tiene fama de ser una de las mejores de Asia. Debido a la influencia europea (sobre todo francesa), china pero también de Malasia y de Camboya, tiene un estilo propio y muy particular.


Y tras la cena, dimos un último paseo antes de regresar al hotel.

¡A descansar!