DIA 13, HA LONG BAY (1 de Septiembre)
Después de revés que tuvimos hace 2 días, hoy por fin nos marchamos a hacer el crucero por la bahía de Ha Long, cerca de la frontera con China. Una bahía con miles de islas:
Debido al “incidente” del otro día, al final no habíamos pagado el crucero y la agencia local no podía mandar a nadie esta mañana. Así que nos dijeron que no nos preocupásemos, que disfrutásemos del crucero y que ya pagaríamos en Hanoi ¡Para flipar! ¡Se fiaron de unos desconocidos! Por todo esto, solo puedo hablar bien de HOLIDAY TRAVELLING y de su agente de viajes, PHUONG VU.
Por la mañana nos recogió prontito un transporte en nuestro hotel. Había estado lloviendo toda la noche y por la mañana nos encontramos esto (si, eso de la calzada es agua).
Tras 3H30 de viaje, llegamos a tiempo a la terminal desde donde salen los cruceros de Ha Long Athena Cruise. Habíamos dudado mucho sobre que crucero contratar, número de noches, etc… Al final nos recomendaron este desde la agencia y optamos por hacer solo 1 noche para probar la experiencia (normalmente se hacen 1 o 2 noches).
Sobre las 11:45 ya habíamos hecho el check-in en la terminal y a las 12: hicimos el embarque. Como los cruceros no pueden embarcar directamente en la terminal, se quedan fondeando en la zona y el traslado se hace con una lancha auxiliar (tender)
Detrás, dejábamos la zona del puerto:
Al llegar, tomamos posesión de las cabinas que estaban fenomenal.
Dimos un pequeño paseo por el barco hasta llegar a la cubierta con un jacuzzi y zona de tumbonas donde nos hicieron un pequeño cursillo de seguridad (algo obligatorio en todos los cruceros).
Y tuvimos la primera comida a bordo mientras el barco paseaba entre los islotes, el paisaje es espectacular.
Y tuvimos la primera actividad del día, desembarcamos en una isla par visitar al cueva “Sung Sot” (que significa “sorpresa” en vietnamita)
Al llegar nos encontramos con una entrada estrecha, escondida entre los acantilados. Pero al entrar, llegamos a una enorme cámara con techos altísimos e cantidad de estalactitas y estalagmitas. El contraste entre el exterior sencillo y el interior grandioso suele asombrar a los viajeros, de ahí su nombre.
La cueva de Sung Sot no es solo una obra maestra natural, sino que está impregnada del folclore vietnamita. Según la leyenda, la cueva está vinculada a Thanh Giong, un héroe mítico que defendió la tierra de los invasores. Los lugareños creen que las formaciones en su interior se asemejan a símbolos de su batalla: un caballo, una espada e incluso huellas de cascos impresas en la roca. Estas formas míticas añaden un aire de misticismo a este lugar ya de por sí impresionante.
La Cueva de las Sorpresas fue descubierta por los franceses en 1901 y, desde entonces, se ha convertido en uno de los principales atractivos de las excursiones por la bahía de Halong.
Nuestro siguiente destino es la isla de Ti Top. Originalmente llamada isla de la Cruz Rojka, el presidente Ho Chi Minh la rebautizó tras una visita con el el cosmonauta soviético Gherman Titov (Ti Top es Titov en vietnamita).
Ti Top es una isla con costas escarpadas y una ladera con una playa plana de arena blanca. Los cruceros suelen hacer escala aquí, permitiendo a los visitantes desembarcar para nadar o subir a la cima para disfrutar de una vista panorámica.
Aunque la mayoría nos quedamos, en la playa, mi mujer se animó a subir a ver la vista. Al parecer, la subida valió la pena.
La playa es relativamente pequeña pero suficiente para estar un par de horas.
¡Hora de regresar al barco!
Pasamos por la habitación para asearnos un poco y fue divertido porque por allí se acercó algún “vendedor” en barca por si necesitábamos algo.
Antes de la cena tuvimos “Happy Hour” (2x1) a bordo, así que lo aprovechamos tomando algo en la cubierta.
Los que se animaron tuvieron un curso de cocina, otros aprovechamos para relajarnos un poco. En el silencio de la bahía, uno se cree estar en otro planeta...
Mañana es el día de la "fiesta nacional" en Vietnam, así que pudimos hacernos unas fotos con la bandera del país:
El atardecer sobre la bahía fue espectacular.
Y llegó la hora de la cena, fue un poco más “refinada” que la mediodía, todo muy rico.
Los que se animaron tuvieron una última actividad, ¡Pesca de calamares!
Yo no ví ningún calamar por allí, así que vamos a tirar un poco de IA para añadir unos cefalopodos en la foto
¡A dormir!
Después de revés que tuvimos hace 2 días, hoy por fin nos marchamos a hacer el crucero por la bahía de Ha Long, cerca de la frontera con China. Una bahía con miles de islas:
Debido al “incidente” del otro día, al final no habíamos pagado el crucero y la agencia local no podía mandar a nadie esta mañana. Así que nos dijeron que no nos preocupásemos, que disfrutásemos del crucero y que ya pagaríamos en Hanoi ¡Para flipar! ¡Se fiaron de unos desconocidos! Por todo esto, solo puedo hablar bien de HOLIDAY TRAVELLING y de su agente de viajes, PHUONG VU.
Por la mañana nos recogió prontito un transporte en nuestro hotel. Había estado lloviendo toda la noche y por la mañana nos encontramos esto (si, eso de la calzada es agua).
Tras 3H30 de viaje, llegamos a tiempo a la terminal desde donde salen los cruceros de Ha Long Athena Cruise. Habíamos dudado mucho sobre que crucero contratar, número de noches, etc… Al final nos recomendaron este desde la agencia y optamos por hacer solo 1 noche para probar la experiencia (normalmente se hacen 1 o 2 noches).
Sobre las 11:45 ya habíamos hecho el check-in en la terminal y a las 12: hicimos el embarque. Como los cruceros no pueden embarcar directamente en la terminal, se quedan fondeando en la zona y el traslado se hace con una lancha auxiliar (tender)
Detrás, dejábamos la zona del puerto:
Al llegar, tomamos posesión de las cabinas que estaban fenomenal.
Dimos un pequeño paseo por el barco hasta llegar a la cubierta con un jacuzzi y zona de tumbonas donde nos hicieron un pequeño cursillo de seguridad (algo obligatorio en todos los cruceros).
Y tuvimos la primera comida a bordo mientras el barco paseaba entre los islotes, el paisaje es espectacular.
Y tuvimos la primera actividad del día, desembarcamos en una isla par visitar al cueva “Sung Sot” (que significa “sorpresa” en vietnamita)
Al llegar nos encontramos con una entrada estrecha, escondida entre los acantilados. Pero al entrar, llegamos a una enorme cámara con techos altísimos e cantidad de estalactitas y estalagmitas. El contraste entre el exterior sencillo y el interior grandioso suele asombrar a los viajeros, de ahí su nombre.
La cueva de Sung Sot no es solo una obra maestra natural, sino que está impregnada del folclore vietnamita. Según la leyenda, la cueva está vinculada a Thanh Giong, un héroe mítico que defendió la tierra de los invasores. Los lugareños creen que las formaciones en su interior se asemejan a símbolos de su batalla: un caballo, una espada e incluso huellas de cascos impresas en la roca. Estas formas míticas añaden un aire de misticismo a este lugar ya de por sí impresionante.
La Cueva de las Sorpresas fue descubierta por los franceses en 1901 y, desde entonces, se ha convertido en uno de los principales atractivos de las excursiones por la bahía de Halong.
Nuestro siguiente destino es la isla de Ti Top. Originalmente llamada isla de la Cruz Rojka, el presidente Ho Chi Minh la rebautizó tras una visita con el el cosmonauta soviético Gherman Titov (Ti Top es Titov en vietnamita).
Ti Top es una isla con costas escarpadas y una ladera con una playa plana de arena blanca. Los cruceros suelen hacer escala aquí, permitiendo a los visitantes desembarcar para nadar o subir a la cima para disfrutar de una vista panorámica.
Aunque la mayoría nos quedamos, en la playa, mi mujer se animó a subir a ver la vista. Al parecer, la subida valió la pena.
La playa es relativamente pequeña pero suficiente para estar un par de horas.
¡Hora de regresar al barco!
Pasamos por la habitación para asearnos un poco y fue divertido porque por allí se acercó algún “vendedor” en barca por si necesitábamos algo.
Antes de la cena tuvimos “Happy Hour” (2x1) a bordo, así que lo aprovechamos tomando algo en la cubierta.
Los que se animaron tuvieron un curso de cocina, otros aprovechamos para relajarnos un poco. En el silencio de la bahía, uno se cree estar en otro planeta...
Mañana es el día de la "fiesta nacional" en Vietnam, así que pudimos hacernos unas fotos con la bandera del país:
El atardecer sobre la bahía fue espectacular.
Y llegó la hora de la cena, fue un poco más “refinada” que la mediodía, todo muy rico.
Los que se animaron tuvieron una última actividad, ¡Pesca de calamares!
Yo no ví ningún calamar por allí, así que vamos a tirar un poco de IA para añadir unos cefalopodos en la foto
¡A dormir!