DIA 12, NIM BINH (31 de Agosto)
Esta mañana nos pasó a recoger la furgoneta que habíamos contratado la noche anterior para explorar la zona de Nim Binh. ¿Primer destino? ¡Nos vamos a Mua Caves! El día pinta con lluvia, pero no queda otra que tirar para adelante. Por el camino disfrutamos del paisaje formado por estas formaciones “kársticas”.
Mua Caves (conocida en vietnamita como Hang Múa o "Cueva que Baila") es uno de los miradores naturales más famosos y espectaculares de Vietnam. En su base nos encontramos con un gran estanque con pasarelas de madera que se llena de flores de loto.
Aunque el nombre hace referencia a una cueva física al pie de la montaña, el verdadero atractivo del lugar es la impresionante subida de casi 500 escalones de piedra que lleva hasta la cima de la montaña Ngoa Long. En realidad son casi 2 subidas porque hay 2 miradores…¡Vamos a por el primero!
Poco a poco fuimos subiendo esos 500 escalones de una empinada escalinata decorada con esculturas de dragones y fénix inspiradas en la arquitectura de la dinastía Tran.
En el pico más alto descansa un gran dragón de piedra tallada que domina todo el valle. Es el punto fotográfico más famoso de la zona.
Las vistas son espectaculares, desde arriba tenemos una perspectiva aérea inigualable sobre los ríos, los picos kársticos de piedra caliza y los inmensos campos de arroz.
¡Vamos a por el segundo mirador! Aunque no tiene tanta altura, nos costó un poco porque la bajada y subida nos pilló con bastante lluvia.
En esta foto se aprecia el camino a recorrer...
Pero …¡Prueba superada!
Vamos hacia nuestro siguiente punto, ¡Un paseo en barca por Trang an!
Cuando estuvimos diseñando el viaje dudamos mucho entre el paseo en bote por Tam Coc o el en Trang An. El primero es más “famoso” porque las mujeres que llevan el barco, reman con los pies. Pero todo apuntaba a que la opción de Trang an era mejor opción por diferentes razones: recorrido más largo, paisajes más bonitos, la famosa pagoda en el río, etc…
Trang an fue nombrado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2014, y aquí se rodaron los exteriores de «la isla de la Calavera» en la película King Kong.
Normalmente existen 3 recorridos de diferente duración (de 2H30 a 4H30) y a lo largo de los mismos se visitan diferentes cuevas y templos. No hubo que elegir mucho porque debido a las lluvias las cuevas estaban cerradas por el nivel del agua, así que solo había un recorrido disponible. Esta es la entrada a una de las cuevas que vimos en el paseo:
La famosa pagoda en el agua:
El recorrido es de gran belleza y el hecho de parar en algunos templos le da un plus al mismo. Eso sí, en las “paradas” había casi “atasco” 😊
Los templos fueron tan espectaculares como el paisaje.
Este paseo en barca por Trang An fue, sin dudarlo, uno de los momentos "estrella" del viaje.
Nuestra “barquera” fue un encanto y le dimos una pequeña propina al finalizar el recorrido.
¡Hora de comer! Nuestro chófer nos llevó a un popular sitio de comidas en ruta, sin grandes lujos pero la comida estuvo muy bien.
Lo mejor fue el precio, comida para 6: 1.160.000 Dongs = unos 36 euros, ¡6 Euros por cabeza!
El día no ha terminado, nos quedaba una última visita por hacer: la pagoda Bai Dinh
La Pagoda Bai Dinh es un complejo de templos budistas en la montaña Bai Dinh. El complejo consta del antiguo templo original y un templo más grande recién creado. Se considera uno de los templos budistas más grandes de Vietnam y se ha convertido en un lugar popular para las peregrinaciones budistas de todo Vietnam.
Se trata de un gran complejo que incluye numerosas estructuras. La arquitectura del templo sigue líneas tradicionales, con grandes salas, patios y recintos. Sin embargo, la enorme escala de Bai Dinh la distingue notablemente de las pagodas budistas vietnamitas construidas anteriormente.
El recinto es tan grande que para desplazarse por el mismo se dispone de unos pequeños vehículos eléctricos.
La estructura más grande, la Sala Tam Thế, alcanza los 34 m de altura. Los materiales de construcción incluyen piedra y madera de canteras locales (también se empleó hormigón armado debido a la magnitud de la construcción).
Desde arriba la vista es espectacular:
El templo se adhiere a la estética tradicional vietnamita, con sus remates curvos y aleros que se elevan hacia afuera y hacia arriba, asemejándose a la cola de un fénix. Para el interior se seleccionaron obras artesanales de pueblos locales, como esculturas de bronce, tallas de piedra, trabajos en madera y bordados.
¡Y ya está bien por hoy!
Regresamos a Tam Coc, no sin hacer algunas paradas para fotos por el camino.
Hoy cenamos pollo a la brasa, ¡muy rico!
Tras la cena fuimos a hacer una de las mejores cosas que puedes hacer en el sudeste asiático…¡Un masaje de pies! Después de haberlo probado hace muchos años en Tailandia, es algo que no perdonamos en este tipo de vacaciones.
En estos salones es costumbre dejar los zapatos fuera y uno entra descalzo.
Antes del masaje, te lavan los pies por higiene y entonces comienza el ritual de una fantástico masaje de pies que llega hasta la pantorrilla
Estuvimos una buena hora y, después de esto, nos fuimos a dar un paseo. Tras andar un rato notaba los pies como hinchados…cosa que no me había pasado nunca. Estaba dándole vueltas al tema cuando apareció nuestra masajista a bordo de una moto…¡Resulta que me había llevado unos zapatos equivocados!
Madre mía que bochorno
¡A descansar!