El día amaneció ventoso pero soleado, así que después de tomar un café mañanero pusimos rumbo a la Fortaleza de Hohensalzburg no sin antes hacer una visita a los jardines de Maribell que nos pillaba de paso.
La visita a la Fortaleza nos gustó mucho, y desde arriba se veía una panorámica preciosa de la ciudad. Para llegar arriba hay se puede usar el FestungsBahn que es un funicular y es lo que usamos nosotras. Llevábamos la "Salzburg Card" por lo que la entrada a todo estaba incluida.



Al bajar nos pasamos por el convento de San Pedro y el cementerio que hay justo al lado que nos pareció muy bonito (todo lo bonito que puede llegar a ser un cementerio).
También hicimos una rápida visita para ver las vista a la Colina de Mönchsberg y visitamos la casa natal de Mozart. La verdad que no esperaba que fuera tan grandota la casa.



Por la tarde estuvimos en el DomQuartier, es impresionante. Una de las cosas que mas me gustaron es que pasas por la parte superior de la Catedral y puedes ves el órgano bien cerca (los órganos es una de las cosas que mas me gustan de las catedrales). Tienen hasta disfraces para que te hagas una foto y todo.
Estuvimos dando un paseo por Residenzplatz y Getreidegasse. Compramos bombones para todo el mundo y después nos fuimos a cenar al restaurante de la noche anterior, esta vez unos Käsespätzle ricos ricos.

