De Budapest a Salzburgo fuimos en tren, hay que coger dos trenes. El primero a Viena bien, sin problema.. pero de Viena a Salzburgo vendieron dos veces nuestros asientos, así que nos tocó quejarnos al revisor y nos pusieron en primera clase.
En Salzburgo nos alojamos en "Villa Flöckner", un hotel muy bien ubicado muy cerca de la estación y con desayuno incluido. Al hacer chek in en un hotel de allí te dan una tarjeta de movilidad que permite usar el transporte de forma gratuita.
Lo primero que hicimos después de dejar las maletas fue ir al Palacio Hellbrunn. La visita a los juegos del agua es muy entretenida y nos divertimos bastante, si vais con niños es algo obligatorio porque se lo van a pasar genial.
Justo al terminar la visita empezó a llover y nos chafó un poco el día porque llovía con ganas, así que decidimos pillar el bus de vuelta a la ciudad (gratis con la tarjeta) para ir a ver la Catedral y de paso resguárdanos un poco de la lluvia.


Aprovechamos para cenar un schnitzel que nos supo a gloria en "Wirtshaus zum Zirkelwir" y dimos un pequeño paseo por la zona antes de volver al hotel a descansar y poner las zapatillas a secar.

