Buenas a todos.
En mi viaje en pareja de abril/mayo de 2026, dediqué unos días a Kuching y sus alrededores. Me hubiera gustado tener más tiempo para visitar más sitios en Borneo, pero decidimos optar por Kuching por la buena combinación que tiene de vuelos directos a otros aeropuertos en Malasia más allá de Kuala Lumpur. De hecho, volamos desde Penang y volvimos a Kota Bharu.
En total, pasamos 4 noches en Kuching (la tercera de ellas, en realidad, en el Parque Nacional de Bako).
Las dos primeras noches nos alojamos en el The Marian Boutique Lodging House a 25 euros por noche la habitación doble más económica. Es una antigua casa, muy bonita por cierto, que fue una mansión de un magnate chino y posteriormente un internado femenino anglicano. Tiene su historia, está junto al Waterfront, tiene una piscina bastante chula e incluyen un pequeño desayuno (café, zumo y tostadas). Aún así, no lo recomendaría salvo que quieras tener piscina, ya que nuestra habitación fue bastante cutrecilla, las camas eran literas (eso ya lo sabíamos cuando lo reservamos), con poquita luz, bastante pequeña... El personal tampoco destacaba por su simpatía. Por el mismo precio, hay opciones mejores por la zona (por ejemplo, el otro hotel que utilizamos), aunque es verdad que tener la piscina es un punto a favor y que nos permitieron dejar nuestros mochilotes grandes el día que nos fuimos a Bako para recogerlo al siguiente día.
El día que llegamos, lo hicimos por la tarde, por lo que solo tuvimos tiempo de visitar el templo Tua Pek Kong, que lo tenemos junto al hotel, y pasear por el Waterfront, observar el imponente edificio de la Asamblea Legislativa del Estado de Sarawak, cruzar el puente peatonal y darnos un baño en la piscina.
El segundo día, lo dedicamos a hacer las visitas por los alrededores que tenía miradas. Sobre todo, quería ir a las Cuevas del Hada y del Viento, Semenggoh y algún otro sitio que pille de paso. Escribí a un total de 3 conductores:
- Jay (+60132341816). Era mi primera opción por todas las reseñas del foro. Me pareció muy profesional, con un gran inglés y que controlaba muy bien todos los sitios que queríamos visitar, pero me ofreció un presupuesto que consideré algo elevado (400 RM).
- Otro conductor de Grab cuyo contacto me pasó una chica que conocí en el viaje (+60163193149). Me empezó pidiendo 400 RM, aunque me lo bajó a 300 RM. No parecía muy expresivo.
- Jeremy Lee (+60109627998). El chico que finalmente fue nuestro conductor. Jeremy es local de Kuching. Es conductor profesional, habla buen inglés y se dedica a hacer este tipo de tour (principalmente, con turismo malayo o chino) y, según nos comentó, también traslados del aeropuerto al hotel mediante la página de Booking. Grab dice que no lo usa porque nos dijo que meten comisiones abusivas a los conductores. A mí me pareció un tipo bastante simpático, buen conductor, nos llevó a más sitios de los acordados, no nos metió prisa en ningún momento y nos contó muchas cosas. Además, fue el que mejor precio nos dio desde un principio: 250 RM, aunque acabamos dándole algo más. Lo recomiendo sin duda. Si contactáis con él, decidle que vais de parte de David, the spanish guy.
Quedamos con Jeremy en el hotel a las 8:00, aunque a las 7:40 me escribió diciendo que ya estaba en la puerta. Nuestra primera parada fue la Reserva Natural de Semenggoh. Jeremy nos explicó que, para visitar la reserva, teníamos que registrarnos online (tenía un QR en su coche) en la web del Sarawak Forestry Corporation. Lo tuvimos que hacer en Semenggoh, Fairy Cave, Wind Cave y también en Bako. La web es:
eticketing.sarawak.gov.my/ ...m/form/SFC
Puedes registrarte, te genera un QR y, una vez que llegas al sitio, pagas la entrada (también puedes pagar la entrada online, pero nosotros siempre lo hacíamos de esta manera). Es buena idea registrarse antes porque ves a mucha gente en las taquillas liados con el móvil y no siempre la cobertura es la mejor...
En Semenggoh, el precio de entrada es de 10 RM por persona y 15 más si quieres que te lleven en buggy hasta la plataforma, hacía calor y nosotros lo pagamos. Nos explicaron todo muy bien por allí, nos hablaron de los orangutanes, de la selva, de Borneo, de la estación de frutas y nos dijeron que los orangutanes habían vuelto a ir a comer desde hacía apenas una semana tras 2 meses de ausencia. Aquello es una lotería y así nos lo explicaron. Igual ves 4 ó 5 que no ves ninguno. A nosotros se nos apareció un precioso macho llamado Baka, un "Mama's boy" según nos contaron (estuvo pegado a su madre mucho más tiempo del habitual), que nos acompañó durante más de una hora y bajó hasta 4 veces a por fruta. El cuidador le tiró varios cocos que, con habilidad, rompía utilizando el tronco del árbol para beber la leche y comérselo. Una experiencia muy muy chula. Es cierto que aquello no deja de ser un poco circo, que hay mucha gente y que el animal, como es lógico, acude porque le ponen comida pero que queréis que os diga... A mí me pareció un momento muy bonito verlo acercarse y saber que lo hemos visto en su hábitat.
Nuestra siguiente parada sería la Fairy Cave, aunque de camino Jeremy nos preguntó si queríamos parar en el KBS Buddhist Village y menos mal que le dijimos que sí... El complejo es chulísimo y gratuito. Subimos a la pagoda que está nada más entrar (hay ascensor) y Jeremy nos acercó en coche a otra sección algo más alejada, donde está la estatua gigante y otra zona de templitos. Me arrepiento de no haberle dedicado más tiempo a conocer aquello, pero me dio apuro porque ese sitio no lo teníamos inicialmente previsto en el recorrido.
Tras conocer el complejo budista, ahora sí, nos dirigimos a la Fairy Cave. Nuevamente, tenemos que registrarnos y pagar 10 RM. Tras subir un buen tramo de escaleras, tenemos la entrada a la cueva. Recomiendo encarecidamente llevar una linterna, nosotros la llevábamos, creo que allí se pueden alquilar. En la entrada, te explican que hay un circuito oscuro y otro en el que no necesitarás linterna. En realidad hay un tercero que dura varias horas, de dificultad alta y que solo se puede hacer con guía (imagino que habrá que reservar con antelación), pero tenía pinta de molar mucho. La cueva es interesante, ves formaciones curiosas y es agradable recorrerla. Pero, para mí, el principal atractivo es la gran apertura que tiene la cueva y la impresión que da cuando estás en el interior.
Entre la Fairy Cave y la Wind Cave, Jeremy nos paró en sitio llamado Buddha's Cave, una pequeña cueva de piedra caliza con una escultura budista a la que se sube por unas escaleras que salva un pequeño lago con peces y tortugas. Sin más, en 5 minutos la ves y echas un par de fotos. Es gratis. En la Wind Cave tenemos que registrarnos, pagar 10 RM y recorrer sus diferentes senderos. Es menos cansada que la Fairy Cave, puesto que no tiene tantas escaleras en su acceso; también menos bella a mi juicio, aunque merece la pena conocerla. Imprescindible nuevamente una linterna, puesto que hay tramos realmente oscuros. En una hora, se pueden hacer los 2-3 recorridos que hay y volver por una especie de Jungle Trail (aunque es una plataforma metálica perfectamente habilitada)
Nuestra siguiente parada fue el Paku Rock Maze Garden, una especie de laberinto/recorrido por formaciones calizas de diversas formas. Justo ese fin de semana celebraba una especie de evento o festival con numerosas actividades dentro del recinto y nos lo encontramos llenísimo de familias y grupos de jóvenes locales. Estuvimos dando un paseo agradable por la zona hasta que me noté un pinchazo intenso en el cuello y vi alejarse de mí a lo que parecía ser una avispa. Un chico joven de la organización se percató del pequeño accidente, corrió a auxiliarme y empezó a hablar por el walkie. Le expliqué que me había picado una avispa y que me encontraba bien, tuve que insistirle mucho para que se calmase. Sin embargo, poco después vino un hombre con camisa que me rogó que lo acompañase. Me llevó a una especie de enfermería improvisada, me preguntaron si era alérgico a algún medicamento y me echaron una pomada antihistamínica. Me dijeron que me acompañarían a una clínica cercana y me empecé a agobiar un poco porque solo me había picado una avispa y me sorprendía un protocolo tan exagerado... Les dije que me encontraba bien, que no me picaba ni me dolía y que se me había bajado la hinchazón. Tras mucho insistir, me dejaron marcharme no sin antes darme el teléfono de la persona de la organización y de la clínica concertada con la actividad. Me pidieron que llamase al más mínimo síntoma. Mi novia, que también es un poco alarmista, parecía muy alineada con la idea de ir a la clínica pero no lo vi necesario y, afortunadamente, no me volvió a molestar ni ese día ni los siguientes. Sin embargo, el pequeño incidente le habían quitado las ganas de seguir visitando el parque, así que comimos algo (yo solo en realidad, porque a ella el susto le quitó el hambre) en unos puestecillos que habían montado y volvimos a nuestro coche.
Jeremy nos comentó que había un mercado de comida nocturno por la zona que estaba muy chulo, pero que los puestos no empiezan a abrir hasta las 17:00 y que el ambiente empieza algo más tarde, pero que si queríamos podíamos pasar a verlo. Le dijimos que sí. El sitio se llamaba Siniawan y tenía pinta de estar bastante chulo aunque a la hora que fuimos (16:00) estaba todo cerrado. También nos acercamos a un pequeño muelle que hay junto al mercadillo, donde estuve un rato hablando con un pescador. Me dijo que ese río era el mismo que cruzaba Kuching (Sarawak) y que, aunque él nunca los ha visto, los vecinos del pueblo aseguran que no es difícil ver cocodrilos por la zona.
El incidente de la avispa le ha dejado peor cuerpo a mi querida Noelia que a mí, así que le dijimos a Jeremy que nos damos por contentos y que podíamos volver a nuestro hotel en Kuching. Eso hicimos y casi que mejor porque, en el camino de vuelta, empezó a llover a cántaros de repente y justo nos dio tregua cuando llegamos al hotel. Le pagamos a Jeremy, nos hicimos una foto con él, le pedimos permiso para compartir su teléfono y nos despedimos de él. Como dije al principio del mensaje, me pareció un chaval encantador. Muy recomendable. También se ofreció a llevarnos al día siguiente a Bako, aunque el Grab nos más barato del precio que él nos ofreció (creo que eran 50 RM y el grab lo cogimos por menos de 30). En el hotel, descansamos un rato en la piscina y nos dimos un paseo por el Waterfront. Nos sorprendió el comienzo de un chulísimo espectáculo de luz, agua, fuego y sonido, muchísimo mejor que el de las Torres Petronas. Es en la zona del Waterfront, lo hacen delante del edificio de la Asamblea Legislativa. No sé si es todos los días o solo los fines de semana, pero merece la pena verlo si hacéis alguna noche en Kuching. Tras el espectáculo, nos damos una vuelta por el centro comercial, cenamos algo en un tailandés y no tardaron en echarnos porque a las 22:00 cierra todo. No queda nada de vida a las 22:15 en el centro de Kuching y eso que es sábado...
El día ha sido bastante completo, aunque me da la sensación de que nos habría dado tiempo a algo más... Aunque es cierto que está algo más alejado, creo que nos hubiera dado tiempo a incluir en el itinerario el pueblo/comunidad de Annah Rais y, a la vuelta, visitar el mercado nocturno de Siniawan. Son más horas y mas kms, así que seguramente el precio que os pidan será algo más alto pero eso creo que sería un itinerario más chulo y completo que el nuestro. También es cierto que yo soy de los que le gusta ver cuantos más sitios mejor; y mi novia de las que cree que menos es más.
Al día siguiente madrugamos, desayunamos, recogimos nuestras mochilas para dejarlas en recepción y pedimos un grab para ir a Bako. Tenía, desde hacía meses, reservada la noche para dormir en el Parque Nacional. No voy a aportar mucho más en cuanto a la logística de lo que otros mensajes anteriores han publicado aquí... En la terminal, tienes que registrarte si no lo has hecho, pagar la entrada al parque (si no recuerdo mal, 20 RM por persona) y creo que, si tienes reserva para dormir, también tienes que pagarla aquí si no los has hecho antes (50 RM en nuestro caso, creo que eran la Forest Lodge Type 6). Lo más caro y absurdo de todo son los desproporcionados 200 RM que cuesta el bote para el parque. Como no queríamos pagarlo solos, esperamos para ver si encontrábamos otra pareja como nosotros que fuese a echar la noche en el parque porque como habréis leído, y es otro absurdo, tienes que ir y volver con el mismo barquero y con las mismas personas... Esos 200 RM del bote son, para que os hagáis una idea, más que el ida y vuelta para 2 personas del ferry de Besut a Perhentian. No tardamos mucho en conocer a otra pareja neerlandesa que también hacían noche y compartieron el bote con nosotros.
Ya en Bako, nos dieron información sobre los senderos, los animales que podíamos ver y la posibilidad de contratar un guía. Decidimos hacerlo por nuestra cuenta y escuchamos experiencias de todo tipo... Gente que quedó encantada con la experiencia de tener guía y otras personas que se arrepintieron y vieron menos que nosotros sin guía. Lo que más ilusión nos hacía era tratar de encontrar a monos narigudos, así que aprovechamos nada más llegar, serían sobre las 9:30, para comenzar la ruta 1 (junto la 2 y la 4, la mejor para verlos). Al inicio de la ruta, vimos uno alejarse en lo alto de un árbol cercano a nosotros. "Nos vamos a hartar", pensé inocente de mí, pero no... No me resultaron fáciles de ver. De hecho, en los 2 días que estuvimos solo vimos ese y uno un rato después a otro bastante a lo lejos que pasaba completamente desapercibido... Lo vimos porque una pareja de franceses que iban con guía y nos invitaron a unirnos a verlo, en el mismo punto por cierto, al principio de la ruta 1.
Al final de la ruta 2, vimos muchísimos lémures plateados; los mismos que al día siguiente al principio de la ruta 1. Junto a la zona del comedor, también vimos a muchos cerdos barbudos desde la hora de comer; y varias víboras verdes en los senderos pero no tuvimos mucha más suerte con los monos narigudos... Al menos, aunque de refilón y de lejos, pudimos verlos porque conocimos a gente que se fue sin ver a ninguno solo.
La puesta de sol desde la playa y en el embarcadero (al principio de la ruta 4) es espectacular. Siendo de Huelva y viviendo en la Costa de la Luz, que por algo tiene ese nombre, ya pocos atardeceres me sorprenden. Pero el de Bako lo hizo pese a estar nublado. Una playa desierta, un cielo con tonos rosados y rojizos y un entorno chulísimo nos hicieron vivir un momento mágico.
Por la noche, yo me apunté a la ruta que organizan los rangers del parque; Noelia prefirió quedarse en la habitación. Creo que el precio era de 35 RM y vale la pena. Te cuentan muchas cosas y vimos luciérnagas, insectos de todo tipo, lémures, cangrejos luminiscentes, serpientes...
Al día siguiente, madrugamos y fuimos a los puntos y a las horas que me recomendaron los rangers para ver a los narigudos (sobre las 8:00, en las rutas 4 y 2) pero nada... Ni nosotros ni los otros visitantes que nos cruzábamos. A partir de las 9:00 ya empieza a llegar la gente que viene a echar el día y se nota mucho más movimiento. Desde las 15:00 del día anterior hasta las 9:00 el parque pega un bajón, solo quedamos quienes echamos la noche allí y se nota... Es cierto que, salvo los cerdos, no vimos más animales, pero puedes estar solo prácticamente en cualquiera de los puntos del parque y mola mucho.
En el centro de visitantes hay restaurante. No es que haya muchísima variedad ni elaboración, pero la comida está rica y no es cara.
En cuanto al alojamiento... No recuerdo si había opciones con aire acondicionado pero nuestras habitaciones eran con ventilador y el calor era poco menos que insoportable... Por el resto bien. Cabañas grandes, camas cómodas, dan toallas y el baño no estaba mal, aunque la presión del agua era muy floja. ¿El precio? Muy barato: 50 RM por pasar la noche en el parque. A nosotros nos hicieron la reserva por correo electrónico y pagamos en la terminal antes de tomar el bote.
Los senderos están chulos y el paisaje merece la pena. Las rutas 1, 2 y 4, que fueron en las que más nos centramos, no son difíciles ni largas, aunque es cierto que no hay que subestimar el calor y la humedad. Escuchas ruidos de animales a cada paso. Me llevé la pequeña decepción de no ver más y mejor a los monos narigudos, pero en general me encantó la experiencia. Volvimos con la misma pareja que habíamos venido, supuestamente con el mismo bote (aunque distinto barquero, ni ellos respetan sus reglas

).
Ya en la terminal y, como no teníamos prisa, nos acercamos a una especie de mercado de pescado que vimos cercano y, de repente, apareció el bus. Nos dijo que iba a dar la vuelta y que vendría en unos 10 minutos. Así fue. Creo que ponía bus 9 y nos cobraron unos 7 RM a cada uno. De nuevo en Kuching, fuimos a nuestro hotel anterior a recoger el equipaje y fuimos a nuestro nuevo hotel para esta noche, que está a pocos metros: el D'Green Hotel. 20 euros la noche. La habitación es mucho mejor que la del anterior. Todo más cómodo, mejor baño, más "hotel". Pero no tiene piscina, ni desayuno y además tampoco tenía nevera en la habitación. Como llegamos acalorados de Bako, el descansar con aire acondicionado en la habitación y una ducha con buena presión de agua nos vino sensacional. Nos entró antojo de pizza occidental y pedimos por la web de Pizza Hut. 2 pizzas por 25 RM (unos 5 euros) que nos tomamos junto a una Coca Cola en nuestra habitación con el aire acondicionado. No fueron las mejores pizzas de nuestra vida, pero sí fueron baratas y saciaron el antojo.
Tras descansar un rato, damos un último paseo por Kuching, nos tomamos unas granizadas, vemos los puestos de la Indian Street, paseamos de nuevo por la calle Carpenter y nos vamos a dormir pronto, puesto que al día siguiente madrugamos bastante para volar a Kota Bharu y cerrar nuestro viaje por Malasia en las Perhentian.
Si hubiera tenido un día más, me hubiera encantado conocer el Taman Negara Gunung Gading y tratar de ver la Rafflesia.
Y, si hubiera tenido más tiempo en el Borneo malayo... Pues Miri, el estado de Sabah (Kota Kinabalu, Kinabatangan...), acercarme a Brunéi... Quizás para la próxima ocasión.
Muchas gracias por leerme.