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Singapur, Malasia y Bali. Algo que recordar... ūüß≠ Blogs de Malasia
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Diario: Singapur, Malasia y Bali. Algo que recordar...  -  Localizaci√≥n:  Malasia  Malasia
Descripci√≥n: Ruta de unos 20 d√≠as por tres pa√≠ses.
Autor: Canajazz   Fecha creaci√≥n: 
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Etapa: Singapur  -  Localizaci√≥n:  Malasia Malasia
Fecha creaci√≥n: 17/02/2018 20:22  
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Buenas, este diario va dirigido a todos aquellos que investiguen una ruta de unos 23 d√≠as algo ca√Īera, pero que permite conocer bastante bien unos pocos lugares que son una pasada.
No pensaba escribir este diario porque en el foro ya hay bastante información sobre estos destinos, y no sé si puedo aportar gran cosa a futuros viajeros, pero al final, y aunque es posible que se me hayan
olvidado algunos (bueno, vale, bastantes) datos pr√°cticos, me he animado a escribirlo, para preservar
las sensaciones que me produjeron los distintos sitios en los que estuvimos y de paso transmitirlos a quien quiera leer. Así, que antes de que la memoria me juegue una mala pasada y vaya escondiendo allá en sus profundidades los maravillosos recuerdos de este viaje, voy a plasmarlos, para que así perduren, para mí y para quienes pueda interesar. Amén.
El viaje lo iniciamos el 23 de junio de 2017 y la ruta que hicimos fue la siguiente:
D√≠a 1 Salida Espa√Īa
Día 2 llegada a Singapur.
Días 3 y 4 Singapur.
Día 5 vuelo Singapur- Kuching.
Día 6 Excursión a Semmengoh.
Día 7 y 8 Parque Nacional de Bako
Día 9 Vuelo de Kuching a Kota Bahru. Traslado a Perhentians
Día 10-13 Perhentians
Día 14 vuelo de Perhentians a Kuala Lumpur.
Día 15 Vuelo Kuala Lumpur a Bali
Días 16 a 20 Bali
Día 21 Bali-Singapur
Día 22 Singapur
D√≠a 23 Vuelta a Espa√Īa


Primera Etapa Singapur

Singapur es una ciudad que nos alucin√≥. Hab√≠a le√≠do mucho sobre ella y s√© que tiene algunos detractores porque es un Asia descafeinada (dicen), pero a m√≠ no me pareci√≥ nada de eso. Si, es cierto,en Singapur no huele a alcantarilla como en Bangkok, pero tiene su barrio indio y su barrio chino, sus food Courts y sus Hackers que te transportan a lugares que son cien por cien Asia; s√≠, es verdad, enSingapur est√° prohibido comer chicle, o eso he le√≠do, que carteles no vi, y nadie tira las colillas al suelo,que est√° tan limpio como el de muchas casas, pero eso no creo que sea nada malo; y s√≠, es cierto, en el metro van poniendo a modo de publicidad carteles un tanto infantiles y rid√≠culos para nuestras todopoderosas mentes occidentales, que explican continuamente normas de civismo y convivencia, como dejar sentar a las personas mayores o con ni√Īos, no comer dentro de los vagones, y otras muchas que socializan a los singapurenses desde la cuna, pero a m√≠ me da igual, el hecho es que son una gente encantadora, educad√≠sima y adem√°s, cari√Īosos con los extranjeros. Quiz√°s, lo mejor deSingapur es su gente, y ya digo, que nos ha encantado la ciudad.

Nada m√°s llegar, ya fuimos recibiendo muestras de su amabilidad. Llegamos al aeropuerto a las 7 de la tarde, y como siempre que aterrizamos en un lugar nuevo, si podemos, preferimos buscarnos la vida con el transporte p√ļblico para llegar al hotel. Aunque a alguno le pueda parecer un tanto masoquista,para m√≠ no hay mejor manera de sumergirse en la nueva cultura que hacerse con la nueva moneda,pelearse con las m√°quinas del metro y comenzar a estudiar el mapa.

Para llegar del aeropuerto al centro, y después de cambiar el dinero justo, sacamos las tarjetas del metro. El MRT en Singapur conecta todos los lugares que hay que ver y también el aeropuerto y aunque nosotros somos de los que pateamos lo que no está escrito, la tarjeta MRT es imprescindible para aprovechar el tiempo al máximo y alcanzar los barrios más alejados. Las tarjetas se compran en las garitas del metro y luego se rellenan en las máquinas cuando se acaba el saldo
.

En las máquinas hay que indicar el lugar al que se quiere ir y va descontando. La línea que va del aeropuerto de Changi al centro de la ciudad es la línea East West Line (línea verde). Nuestro hotel estaba muy cerca de Clark Quay, así que había que bajarse en 14 paradas, Outram Park y coger la línea morada dirección norte,dos paradas y bajarnos en Clarke Quay (parada 5). Eso pensábamos nosotros, cuando a las dos paradas de haber iniciado nuestra primera ruta en metro, se nos aproximan varias personas de las que estaban cerca nuestra en el vagón y casi nos obligan a salir. Aunque no entendíamos mucho el por qué insistían en que nos bajáramos, luego entendimos que la línea verde que viene del aeropuerto hace un recorrido muy raro y hay que bajarse en dos paradas, en Tanah Merah, porque el tren se bifurca y tira para otro lado y hay que coger un nuevo tren también línea verde, para llegar al centro. El nuevo tren que hay que coger sale del mismo andén, de la vía contigua, así que no hay que andar nada, solo bajarse y esperar al nuevo tren. Ahí ya pudimos ver el primer detalle que nos mostraría lo maja que es esta gente. Estaban todos pendientes de nosotros, de que no nos fuéramos a quedar en el tren equivocado. Me sabe mal decirlo, pero si es Madrid, ya habríamos acabado en Leganés.

Al bajar del metro nos pusimos a buscar nuestro hotel y nos llevamos una nueva sorpresa al preguntar c√≥mo llegar. Fue gracioso cuando veo a una pareja de viejecitos cogidos del brazo paseando y me aproximo. Entonces mi churri me canta: ‚ÄúA esos no, que no hablan ingl√©s, mejor a alguien joven.‚ÄĚ Pero yo ya ten√≠a a la pareja encima y no les pod√≠a hacer el feo......Y he aqu√≠ que la se√Īora, m√°s mayor que mi abuela, y con cara de china, se nos pone a dar explicaciones en un ingl√©s que ya me gustar√≠a a m√≠.
Raro, raro..... Luego supimos que en Singapur todo el mundo habla tres lenguas estupendamente y que la ense√Īanza no es s√≥lo obligatoria, sino espectacular. Pues eso, que no ser√° Asia, pero a qui√©n le importa. ....

La zona donde aterrizamos, Clark Quay, nos pareció guapísima. Era ya tarde, con todas las luces encendidas. Se veía el río atravesado por un puente y los márgenes llenos de bares, gente sentada en los escalones, barcos iluminados, algunos eran barcos restaurantes y un montón de ambiente.

En el muelle de Clark Quay se puede coger un River cruise y hacer un recorrido en bote. Cuesta 25d√≥lares adulto y 15 ni√Īo. Aunque un poco caro, al atardecer tiene que ser un planazo, con lo precioso que se pone cuando empieza a caer la noche. Lo ten√≠a previsto, pero al final nos liamos y no lo llegamos a hacer. El d√≠a de llegada, a poco nos dio tiempo, paseito para tomar algo cerca del hotel y a descansar.

L
os dos d√≠as siguientes no paramos. En total √≠bamos a pasar en Singapur tres d√≠as completos, y un medio d√≠a: dos al inicio de nuestro viaje y uno y medio al final. Quer√≠amos reservar un d√≠a para llevar aHugo, nuestro hijo de 9 a√Īos a Universal Studios en la isla de Sentosa. As√≠ que s√≥lo dos d√≠as completos y medio para conocer la ciudad. No es demasiado, pero suficiente para hacerse una idea bastante certera.

Las zonas que más o menos pateamos fueron: Clark Quay, Barrio chino, barrio indio, algo del distrito financiero, la zona de la bahía por el lado del Marina Bay, y por el lado contrario, donde está el hotel Raffles y el Merlion, jardines Gardens by the bay y jardín botánico.
Nos pegamos una pateada bestial y vimos mucho, aunque alguna cosa se nos quedó en el tintero,sobre todo por culpa del tiempo, que nos falló un poco. Excusa perfecta para tener que volver.......

[align=justify]El mayor chaparr√≥n de nuestra estancia nos coincidi√≥ con la ma√Īana del primer d√≠a completo enSingapur, que ten√≠amos reservada para Little India. En principio, el planning era por la ma√Īana Little India y por la tarde Chinatown, pero a media ma√Īana y con un aguacero bestial que ca√≠a, tuvimos que optar por sacrificar Little India y dirigirnos a Chinatown para, al menos, intentar completar alg√ļn recorrido. Llov√≠a como s√≥lo he visto llover en Asia. Para que luego digan ........De Little India, poco pudimos ver, alguna fachada de alg√ļn templo hind√ļ, en concreto el Sri Veeramakaliamman. Y nos perdimos los maravillosos olores a comida hind√ļ sobre los que hab√≠a le√≠do en alg√ļn blog de viajes....
Pero calados hasta los huesos, luchando para no resbalar con las chanclas (ejem, s√≠, √≠bamos con chanclas), sin paraguas, con la melena pegada en la cara y el enano igual de calado, que con la que ca√≠a ni chubasquero ni ‚Äúna de na‚ÄĚ, y con sus chanclas hawaianas verdes, la verdad que mucho templo no vimos, y oler, oler, ol√≠a a lluvia, casi como en Galicia. Nos metimos en los grandes almacenes, que son otra de las atracciones de la zona, el Mustaf√° Center, sobre todo a ver si escampaba y para pillar
unos paraguas. Los almacenes casi tampoco eran asi√°ticos, ‚Äúcienes y cienes‚ÄĚ de objetos de lo m√°s variopinto, todo ‚Äúarrejuntao‚ÄĚ a m√°s no poder, con pasillos super estrechos y las cosas m√°s raras.
[/align]

Pillamos los paraguas, un im√°n para la nevera (s√≠, soy as√≠ de friky. Qu√© le voy a hacer....) y varias cosas para picotear y cuando acab√≥ el aguacero, a media ma√Īana, y ya ca√≠an las √ļltimas gotas anunciando que ya estaba bien de lluvia por hoy, decidimos probar m√°s suerte en Chinatown, salimos del almac√©n y pillamos el metro.
Chinatown nos deparó suerte infinita, ya que al salir del metro, dejó de llover y se vieron los primeros rayos de sol. Entre el sol y los alegres farolillos rojos y amarillos de la Calle Pagoda Street, la primera impresión no pudo ser mejor. La calle Pagoda Street es muy animada, llena de puestecillos varios.


Curiosamente en el barrio chino est√° el templo hind√ļ m√°s bonito de Singapur. Eclecticismo total. Este templo es Sri Mariamman, templo al mas puro estilo hind√ļ con unos techos espectaculares llenos de esculturas muy coloristas. Adem√°s, tuvimos la suerte de que en el patio, mientras disfrut√°bamos del templo, hab√≠a dos m√ļsicos ensayando, uno con un sitar y el otro con otro instrumento indio de percusi√≥n. Nos amenizaron de lujo la visita al templo. Fant√°stico!



De all√≠ llegamos primero a un templo budista muy chulo, el Thian Hock Keng Temple, templo peque√Īito,que resulta ser el m√°s antiguo de Singapur y luego al m√°s afamado Buda Tooth Relic Temple, templo tambi√©n budista, precioso, todo de madera tallada. Recogido, oscuro. Contraste total con el colorista templo hind√ļ que acab√°bamos de visitar a tan s√≥lo unas manzanas. En el templo hab√≠a bastante gente haciendo ofrendas. Una se√Īora arrodillada tiraba una especie de dados y miraba como ca√≠an. Mi ignorancia sobre la cultura budista no me permite explicar de qu√© iba la guerra, pero observar a la gente viviendo su religi√≥n resulta muy interesante.


Despu√©s del √ļltimo templo budista, cambiamos de barrio y nos dirigimos al Distrito Financiero, en el que hab√≠a le√≠do que hab√≠a un Food Court, que era el lugar en el que mejor se com√≠a de Singapur.
Anduvimos un poco por allí entre los altos rascacielos que podrían pertenecer a cualquier ciudad americana o europea hasta que llegamos al edificio en el que está el Lau Pa Sat. El Lau Pa Sat, resultó una alternativa muy buena, barata y divertida. Los food courts o Hawkers son una especie de mercados en donde todos los puestos son de comida y en los pasillos sólo hay mesas para sentarse a comer.
Nada ‚Äúfisno‚ÄĚ. Nada de mantel ni cubiertos de pl√°stico y cada uno se lo lleva a su mesita, pero todo muy rico, variado y a precio m√°s o menos ‚Äúasi√°tico‚ÄĚ. Uno se da una vuelta por los puestos, escoge lo que le apetezca y se lo come all√≠ mismo. En Malasia volvimos a ver esta f√≥rmula muchas veces. La verdad es que es la forma m√°s divertida de comer, porque ves un mont√≥n de comidas distintas y vas probando seg√ļn lo que tenga mejor pinta.

Cuando terminamos, nos dirigimos pateando hacia la bah√≠a y vimos por primera vez lo que es elSingapur moderno. Absolutamente espectacular. En la zona de la bah√≠a hay muchos edificios con una arquitectura incre√≠ble, con unos dise√Īos que ya le gustar√≠a a Calatrava. La bah√≠a, los barcos, los impresionantes edificios iluminados y sus reflejos en el agua. El resultado te deja con los pelos de punta. Adem√°s, llegamos a tiempo para el espect√°culo de luces y sonido que proyectan una vez cae la noche en la bah√≠a, sobre el agua. Se ve desde una plataforma escalonada de madera y en ese entorno es m√°gico.



El segundo día teníamos pensado ir a Universal Studios, pero con la experiencia en Little India del día anterior, me dio por mirar la previsión del tiempo. Daban lluvias a todas horas, así que convencí al peque para dejar Universal Studios para el final del viaje, como final de fiesta, porque ir al parque de atracciones diluviando no tenía mucho sentido. ¡Craso error! El caso es que nos hizo un segundo día espectacular. Ni una gota. Disfrutamos mucho de todo este segundo día, pero luego no tuvimos suerte con el tiempo el día reservado para Universal Studios. En fin, está claro que el clima en el sudeste asiático es completamente impredecible. Vale más no consultar el tiempo en el móvil y tirar unos dados de madera en el templo chino.

As√≠ que el segundo d√≠a lo dedicamos al jard√≠n bot√°nico por la ma√Īana y por la tarde, nuevamente a la bah√≠a, pero esta vez desde el lado contrario, desde el Marina Bay. El jard√≠n bot√°nico es como un parque p√ļblico, lleno de plantas ex√≥ticas, donde la gente va a pasear y a pasar el d√≠a. Hacen picnics en el c√©sped, y tambi√©n en unos templetes repartidos por todo el parque. La familia que llega primero se hace con su templete para montar su fiestecilla particular. Muy curioso. El lugar merece mucho la pena. Est√° super cuidado y es muy bonito, con plantas y flores aut√≥ctonas, pero creo que lo que m√°s me gust√≥ es poder observar a la gente, sobre todo a las mujeres hind√ļes que hab√≠an salido de paseo con sus mejores saris, en un d√≠a que era festivo, y en aquel entorno de verde y flores, resultaba un cuadro de lo m√°s pintoresco y bonito.




Al salir del jard√≠n bot√°nico, salimos por una puerta distinta de por donde entramos. El jard√≠n es enorme y resulta que s√≥lo hay una boca de metro que da acceso al jard√≠n, de forma que si se sale por otra puerta, toca dar la vuelta a todo el per√≠metro del parque. As√≠ que no nos qued√≥ otra que ponernos a caminar y caminar. A una parejita joven que nos vio le debimos dar pena y se pusieron a preguntarnos que si est√°bamos perdidos y que a d√≥nde quer√≠amos ir. Acabamos subidos con ellos en un autob√ļs que nos devolv√≠a al centro. Cuando les dijimos que por lo pronto, s√≥lo quer√≠amos ir a comer, se bajaron en la misma parada en la que nos hicieron bajar a nosotros y nos acompa√Īaron andando a la zona en la que, seg√ļn su entender, mejor se come de Singapur. Vamos,imposible encontrar gente m√°s amable. La zona que nos indicaron para comer era una zona de puestos con mesas en la calle de diferentes tipos de comidas del mundo que est√° en la zona de los centros comerciales. Llegamos tarde y ya estaban cerrando, as√≠ que no s√© si se com√≠a realmente bien all√≠.
Acabamos comiendo regular en un restaurante chino del centro comercial.

Por la tarde volvimos a patear la zona de la bahía, fuimos a ver el famoso Merlión, fuente con forma mitad León y mitad Pez, emblema de Singapur y nos hicimos las típicas fotos guiris, simulando que el chorro de la fuente nos caía en la boca. En fin, cosas del turistear....

Despu√©s, seguimos andando hasta el famos√≠simo hotel Marina Bay. Por fuera es una pasada. Con su forma de barco futurista iluminado, m√°s que un barco parece una nave espacial de Star Wars. Desde arriba se ven los famosos jardines Gardens By The Bay con sus √°rboles gigantes, que es otro espect√°culo. Hab√≠a le√≠do que para subir, hab√≠a que coger el ascensor de la torre 3 y pagar 18 euros, o comer en un restaurante mega car√≠simo, el Kudeta, de la misma torre. Pero, hete aqu√≠ que di con un forero samaritano que dio una informaci√≥n muy √ļtil, que es que, en otra torre, en la uno, hay un bar en el piso 57 al que se puede subir gratuitamente y tomar algo o apuntaba tambi√©n este forero, la posibilidad de subir s√≥lo a ver la vista sin consumir. A m√≠ en principio, esto me parec√≠a un poco heavy. Como que no me ve√≠a con mis dos chicos ech√°ndole tanta jeta, y dici√©ndole al camarero: ‚ÄúS√≥lo venimos a mirar‚ÄĚ, pero una vez en el piso 57 mi instinto T√≠o Gilito, me dijo que de all√≠ sal√≠a gratis. (je, je). Bueno no, no puedo atribuirme tanto m√©rito. Lo cierto es que el bar estaba cerrado. Pero m√°s a nuestro favor, porque al salir del ascensor, siguiendo de frente hay una peque√Īa terracita con unas vistas alucinantes. Se ve el mar con una barbaridad de barcos enormes de mercanc√≠as atracados hasta donde no alcanza la vista y abajo los famosos jardines con sus √°rboles gigantes.



A ver, para que nadie se pierda: esto es Torre 1, piso 57. En el ascensor es posible que nos
encontremos con gente con su albornoz blanco y toalla a juego en la cabeza a lo maruja en d√≠a de domingo. No pasa nada, nosotros a lo nuestro. Salir del ascensor. Si miramos a la izquierda nos encontramos con una cadena que da acceso a la famosa infinitive Pool, donde un amable empleado del hotel nos invitar√° a alejarnos de all√≠ r√°pidito, si miramos a la derecha seg√ļn salimos del ascensor,tenemos el bar que nos encontramos cerrado con todo el lateral y la puerta de entrada acristalados y si seguimos de frente y caminamos cinco pasos, bajamos tres escaloncitos, y Voila! Terraza escondida s√≥lo para nuestro disfrute particular.

En la terraza hay unos escaloncitos en los que nos sentamos a esperar a que anocheciera y la noche se cubriera de mil luces y así nos despedimos por el momento de esta ciudad que tanto nos había gustado,ya que al día siguiente nos esperaba nuestra siguiente etapa del viaje: ¡El Borneo malasio! Tampoco pintaba nada mal.......
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Ver Etapa: Singapur



Etapa: Malasia: Borneo, Perhentians y Kuala Lumpur  -  Localizaci√≥n:  Malasia Malasia
Descripci√≥n: Borneo masio, Perhentians y Kuala Lumpur
Fecha creaci√≥n: 18/02/2018 12:26  
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Llegada a Borneo

En la ma√Īana del quinto d√≠a y tras un corto vuelo, aterrizamos a eso de la una en nuestro nuevo destino, la ciudad de Kuching, en Borneo. De all√≠, taxi al hotel, en la zona del barrio chino de Kuching, el hotel Padungan en la calle Padungan. El taxi tiene precio fijo. Se compra un ticket antes de salir del aeropuerto y todos cobran lo mismo por llevarte al centro y dejarte donde les digas. El hotel me pareci√≥ un poco cutre y viejecillo, a parte de no tener desayuno, aunque ya me lo pod√≠a imaginar. Lo escog√≠ porque era muy barato y la oferta hotelera de gama un poco m√°s alta, tampoco me parec√≠a para tirar cohetes. Al menos tanto las habitaciones como el ba√Īo eran de buen tama√Īo, no como el hotel de Singapur, que era muy moderno, con su piscina y cuatro aparatos de fitness en la terraza y todo, pero en el que las habitaciones eran rid√≠culamente peque√Īas. Y por supuesto, los precios tampoco ten√≠an nada que ver: el de Singapur sali√≥ por algo m√°s de 100 euros y el de Kuching por 25. Kuching es un pueblo agradable, con un r√≠o en torno al cual gira toda la vida del pueblo. El r√≠o tiene un paseo por el que la gente se deja ver. Lo que m√°s me gust√≥ de Kuching es que es muy aut√©ntico. El turismo que tiene es b√°sicamente chino, as√≠ que, como Malasia tiene gran parte de su cultura con base en la cultura china, los occidentales no apreciamos ninguna influencia del turismo en la ciudad, que resulta muy local y aut√©ntica.
La calle Padungan en la que nos aloj√°bamos estaba llena de establecimientos pegados unos a otros. Muchos de ellos son supermercados, o peque√Īas tiendecitas, que venden b√°sicamente art√≠culos locales. Todas ellas tienen en el exterior algunos expositores con productos completamente desconocidos para nosotros, que a parte de pl√°tano o mango frito, no conoc√≠amos ninguno de los otros comestibles envasados en bolsas transparentes que vend√≠an. Entre las tiendecitas, algunas cafeter√≠as al estilo asi√°tico, es decir, mesas y sillas de pl√°stico para sentarse a comer y puestos en los que preparan la comida para comer en la calle. Hab√≠a uno de estos chiringuitos montado en un callej√≥n estrecho, todo decorado con farolillos chinos en el que en cada una de las esquinas que daba entrada al callej√≥n hab√≠a un puesto distinto compartiendo las mesas del callej√≥n. Ah√≠ comimos un d√≠a y √©ramos los √ļnicos guiris del lugar, como en todos los dem√°s lugares en los que estuvimos en Kuching. En el extremo de la calle contrario al Topspot Food Court y en la cera de enfrente del hotel Padungan hay una pasteler√≠a con cosas muy ricas y en esa misma cera (la de enfrente del hotel), pero en la punta contraria de la calle, o sea, direcci√≥n Topspot, encontramos una tienda chul√≠sima donde compramos algunos de los souvenirs del viaje: ¬°Especias! Compramos pimienta. Tienen muchos tipos distintos de pimienta en bolsas de diferentes tama√Īos y es espectacular. Nosotros compramos varias bolsas, y he de reconocer que al final nos quedamos para nosotros alguna que en principio era para regalar‚Ķ‚Ķ‚Ķ Ejem‚Ķ.Es que estaba demasiado buena. En esa tienda tambi√©n ten√≠an cositas de decoraci√≥n de madera, plata, etc. Todo muy local. Sin embargo, la globalizaci√≥n ha llegado a los rincones m√°s rec√≥nditos y para mi sorpresa despu√©s de pasar esta calle, cruzando, hab√≠a nada m√°s y nada menos que ¬°un McDonalds!. El McDonalds all√≠ pegaba como un esquimal en el desierto, pero all√≠ estaba. Eso s√≠, tampoco en el McDonalds hab√≠a occidentales y ten√≠an sus hamburguesas un tanto diferentes a las que tenemos aqu√≠. Aunque jam√°s entramos en un McDonalds cuando viajamos, esta vez nos vino de perlas, ya que nos pusimos a caminar despu√©s de dejar las maletas en el hotel con idea de comer en el Topspot Food Court y cuando llegamos all√≠, nos encontramos con unos chavales montando mesas que nos dijeron que volv√≠an a abrir a las seis. ¬° Dios, qu√© hambre! As√≠ que al salir del Topspot Food Court, vimos el McDonals enfrente y fue nuestra salvaci√≥n.
Por la tarde nos dirigimos a la zona del paseo del r√≠o, vimos alg√ļn templo peque√Īo budista y entramos en el museo de la cultura china, muy peque√Īito y en el que vimos algunos instrumentos chinos curiosos. De all√≠ al muelle en el que cogimos un barquito que nos dio una vuelta muy agradable por el r√≠o. Est√° organizado en plan turistada total. Es un barco bastante grande con dos plantas y la gente corre para coger buen sitio. Todos turistas chinos, o sea, compitiendo a ver quien es m√°s friky. En el barco te sirven un zumo y unos pastelitos de merienda, que estaban buen√≠simos y despu√©s de dar un paseo por el r√≠o y mostrar los edificios m√°s interesantes que est√°n al lado del r√≠o y que son la mezquita y el fuerte Astana fundamentalmente, hacen salir a unos bailarines para amenizar el trayecto y finalmente a un m√ļsico con un instrumento de la cultura local, todos vestidos con trajes t√≠picos. Vamos una turistada de libro y a√ļn m√°s al final cuando los chinos se emocionan y se quieren hacer fotos todos a la vez con los bailarines. Que hay un momento en el que casi hay que regular la operaci√≥n para que no salgan cuarenta en la foto y las pobres bailarinas manteniendo la sonrisa todo el rato para salir todos guapos. A pesar de todo, me gust√≥ el paseo. El r√≠o era muy chulo, con casitas con palafitos y sus barquitas y una puesta de sol espectacular. Fue muy agradable a pesar de los frikys de los chinos.


De all√≠, quer√≠amos ir a Informaci√≥n y Turismo, para informarnos bien del tema transporte para ir al d√≠a siguiente a Semmengoh a ver los orangutanes. Ten√≠a la referencia de c√≥mo llegar en transporte p√ļblico que hab√≠a sacado del foro, pero quer√≠a confirmar que segu√≠a vigente, y as√≠ nos dirigimos a unos bonitos edificios coloniales que est√°n en el extremo, junto al paseo del r√≠o. Es la calle Jal√°n Barrak, pero la info que no estaba actualizada era precisamente la de la ubicaci√≥n de informaci√≥n y turismo. Al llegar al edificio colonial en cuesti√≥n nos redirigieron al edificio del Food Court en el que hab√≠amos estado antes de comer. Como ten√≠amos pensado cenar all√≠, para all√° que nos fuimos. Este edificio en cuesti√≥n es bastante extra√Īo. Est√° en la esquina entre Jalan Green Hill y Jalan Padungan. Es un parking de color azul de tres plantas y en la planta de arriba en la terraza est√° el Food Court. En la planta baja, est√° la informaci√≥n y turismo, que es un lugar muy di√°fano y moderno que contrasta completamente con el resto del edificio, que no deja de ser un parking de coches. Se nota que la oficina la han estrenado no hace mucho. Nos atendieron genial y nos explicaron todo lo que quer√≠amos saber. El hombre estaba solo en aquella oficina tan grande y no deb√≠a ver muchos turistas. Estuvo muy agradable. Despu√©s subimos a comer a la terraza y el espect√°culo fue bestial. El amor que sienten los asi√°ticos por la comida es enfermizo. Era una terraza muy grande que ocupaba la planta entera del edificio con montones de puestos de comida en los laterales y mesas de pl√°stico en el centro. Nos hab√≠a dicho un chico por la ma√Īana que lo abr√≠an para cenar a las seis. Nos pareci√≥ muy pronto para cenar y aunque fuimos muy pronto (para nosotros) ya hac√≠a un rato que lo hab√≠an abierto. Nos quedamos alucinados de lo petad√≠simo que estaba. No cab√≠a un alfiler. De hecho nos cost√≥ mucho encontrar una mesa en la que poder sentarnos a comer. Durante todo el d√≠a Kuching nos hab√≠a parecido un lugar muy tranquilo, con alguna gente paseando por el paseo del r√≠o, pero con poca densidad de poblaci√≥n y de repente ¬Ņde d√≥nde hab√≠a salido tant√≠sima gente??? Increible‚Ķ La verdad es que el sitio mola mucho. Hay montones de puestos de comida, con la posibilidad de comer parrilladas de pescado o marisco y un mont√≥n de platos de comida local. Comimos muy bien, de pescado. L√°stima que a veces el marisco me da alergia y no me atrev√≠. Pero para el que le guste, este es el sitio. Hab√≠a langostas a precios rid√≠culos. Muy recomendable el lugar.

En informaci√≥n y turismo nos hab√≠an explicado que para ir a Semmengoh ten√≠amos que coger un autob√ļs que pasaba cada hora, creo recordar y cuya parada m√°s cercana estaba a un buen paseo del hotel. Me parec√≠a un poco paliza levantarse temprano y patear bastante para coger el autob√ļs, as√≠ que, por si acaso, pregunt√© a los chicos de recepci√≥n cu√°nto nos costar√≠a un conductor que nos llevara. Los de recepci√≥n fueron muy majos e hicieron varias llamadas para nosotros. Finalmente, por el precio que nos dieron, pasamos del autob√ļs y tuvimos a una chica encantadora que nos hizo de conductora particular durante el resto de los d√≠as que estuvimos en Kuching. Al d√≠a siguiente por la ma√Īana all√≠ la ten√≠amos en la puerta para llevarnos a Semmengoh: De lujo asi√°tico‚Ķ..

Semmengoh es una bonita visita. Es un centro de recuperaci√≥n de orangutanes. Hacen dos pases al d√≠a, a las 9 de la ma√Īana y a las tres de la tarde. Al llegar se compra la entrada en una caseta all√≠ mismo y a la hora el gu√≠a comienza con una explicaci√≥n en la entrada del parque, donde cuentan c√≥mo hay que comportarse con los orangutanes. B√°sicamente, hablar bajito, no hacer ruido para no asustarles y no hacer el cafre. Te dicen que no se sabe si aparecer√°n o no, porque obviamente est√°n en libertad. Ellos les colocan comida en una especie de plataformas en el bosque y los orangutanes si tienen hambre bajan a comer. En la √©poca seca, en la que hay escasez de comida en el bosque hay m√°s posibilidades de verlos. Luego la visita contin√ļa con un paseo por el bosque, que es muy bonito, parando en las plataformas. Los gu√≠as van con walkie-talkies y se avisan entre ellos cuando tienen avistamientos. Tuvimos mucha suerte y vimos un mont√≥n ellos. Nada m√°s llegar en la entrada del parque mientras el gu√≠a daba sus explicaciones previas ya se acerc√≥ una pareja que empez√≥ a juguetear. Luego hicimos el recorrido y a pesar de que estuvimos parados en una plataforma muy grande en medio de la selva, todos muy quietecitos y calladitos, por all√≠ no apareci√≥ ninguno. Cuando ya hac√≠amos la ruta de regreso, se empez√≥ a o√≠r que al final del trayecto, ya en el parking donde los coches aguardaban, hab√≠a varios, y para all√° que nos fuimos y all√≠ ya vimos varios y muy cerca. Vimos una hembra muy grande que se mov√≠a con su cr√≠a bien agarrada. Muy tierno. ‚Ķ La verdad, es que merece la pena esta visita a pesar de que a m√≠ lo de ir en grupo no me gusta demasiado, pero a veces, no queda otra.

Al acabar la visita y como se nos había estropeado la batería de la cámara de fotos, nuestra conductora nos quiso llevar a un centro comercial a las afueras de la ciudad donde ella conocía una tienda de fotografía en la que creía que podrían vender baterías. El centro comercial era como cualquiera de por aquí y en efecto, la chica, que era un encanto, nos condujo a la tienda muy grande y moderna en la que vendían electrónica variada. Habló con el chico por nosotros y le explicó nuestro problema. Allí no tenía una batería para nuestra cámara, pero le indicó dónde sí las vendían, que curiosamente estaba bastante cerca del hotel, casi pegado al McDonalds. Así que allí nos dejó y como nos trató tan bien y el precio era muy bueno, ya pactamos con ella para que al día siguiente nos llevara al Parque Nacional de Bako.
Despu√©s de solucionar el tema de la c√°mara comimos en un restaurante que fue un descubrimiento incre√≠ble. Nos acercamos andando al hotel para coger o dejar algo y luego bajamos a comer. Muy cerca del hotel y en la misma cera direcci√≥n Food Court, hay un restaurante tipo chino que es el √ļnico restaurante de la calle, as√≠ que no tiene p√©rdida, ya que todo lo dem√°s son puestos con mesas en la calle. Este era restaurante, restaurante, sin mesas en la calle. S√≥lo ten√≠a un interior decorado un poco en plan chino espartano y bastante grande. Para quien interese, tiene un escaparate de cristal que da a la calle con patos laqueados colgando dentro. Bueno, cuelgo fotos:


Este es el sitio en el que mejor comimos de todo el viaje. Nos gustó tanto que comimos allí en otras dos ocasiones. La comida estaba mortal de verdad, unos zumos de lima espectaculares y a unos precios de auténtica risa. Al pagar, nos salía la cuenta de los tres por unos cinco euros. Cuando nos trajeron la cuenta la primera vez, pensábamos que no podía ser, que era un error, pero cuando pasamos por caja con el ticket en la mano (que ese es el sistema) vimos que era en serio ese precio. Increíble.
Por la tarde nos dedicamos a pasear por la zona del río. También estuvimos sentados en una cafetería que hay a mitad del paseo junto con una de las famosas esculturas de gatos que dan nombre al pueblo (al parecer, Kuching es gato en malayo). La cafetería es muy bonita, estilo colonial, con muebles de madera maciza y mucha vegetación.

Al d√≠a siguiente, nuestra amable conductora nos llev√≥ a Bako, pero antes nos pregunt√≥ c√≥mo √≠bamos de preparados para los mosquitos y entr√≥ en una de las tiendecitas de la calle para comprarnos unos espirales que venden all√≠ que son super efectivos contra estos simp√°ticos bichitos. Esa noche la pasar√≠amos en el Parque Nacional de Bako. Nos dej√≥ en el muelle del que parten los barcos para la isla y donde se compra la entrada al parque y el ticket del barco y nos despedimos de ella hasta el d√≠a siguiente. En Bako tuvimos uno de los momentos chungos del viaje. Al llegar, hicimos checking en la recepci√≥n del parque y nos dieron nuestra habitaci√≥n. Dejamos las mochilas y despu√©s de apuntar en recepci√≥n la ruta que √≠bamos a hacer, salimos a hacer el primer treking por el parque. Escogimos la ruta que atraviesa el bosque primitivo, ruta super frondosa, con √°rboles alt√≠simos, muchos dipterocarps con ra√≠ces espectaculares que cruzaban los caminos. Animales en la ruta no vimos, m√°s que lo que parec√≠a un mono en la parte m√°s alta de un √°rbol alt√≠simo. En el bosque, con lo frondoso que es, son dif√≠ciles de ver. El camino no es muy llano, es bastante escalonado y a veces hay que ir trepando por las ra√≠ces. El bosque era precioso, pero con el calor de esas horas y la humedad bestial que hac√≠a, sud√°bamos como pollos asados. Nunca hubiera imaginado que se pudiera sudar tanto. Eramos aut√©nticos charcos humanos. Y lo peor es que al inicio de la ruta, cuando hicimos la primera paradita de descanso, Oscar cay√≥ en la cuenta de que no llevaba su tabaco de liar. ¬°TRAGEDIA! Ya todo era un desastre. Encerrado en una ‚Äúpu√Īetera‚ÄĚ isla, sin posibilidad de comprar tabaco en ning√ļn sitio, ni de salir de all√≠ hasta el d√≠a siguiente con el √ļltimo barco de las cuatro. Crey√≥ que se mor√≠a‚Ķ. Entre la humedad, el calor extremo y el mono, que no vimos, pero que lo ten√≠a montado en los hombros, todo parec√≠a una cat√°strofe. A la vuelta de la ruta fuimos mirando por el camino a la recepci√≥n a ver si encontr√°bamos el tabaco, que se le tuvo que caer del bolsillo por all√≠, pero nada. Y all√≠ vi por primera vez la faceta de yonqui de mi churri tratando de negociar con los barqueros de Bako a ver si alguno le vend√≠a su tabaco (je,je), pero los t√≠os eran duros de pelar y no hubo manera. En fin, que todo se torci√≥ un poco por culpa del vicio‚Ķ. Es lo que tiene.
A√ļn con todo, no se puede negar que el sitio es una pasada.
Zona de manglar:

Bosque:

En la zona de la cafeter√≠a, donde cenamos, empezamos a ver los primeros animales. Hab√≠a un cerdo de Borneo por all√≠ pululando y le hicimos fotos muy cerca. Luego vimos a los simp√°ticos macacos de cola larga. Simp√°ticos por decir algo. Uno nos arranc√≥ una bolsa de patatas casi de las manos y encima el t√≠o se qued√≥ all√≠ subido a la barandilla mir√°ndonos mientras se las com√≠a. No le hac√≠a falta hablar. Con la mirada ya nos lo estaba diciendo todo: A qu√© no te atreves a venir por ella‚Ķ. Luego acabamos viendo tambi√©n por la zona de la recepci√≥n del parque nuestro primer mono narigudo. Se ven genial porque los √°rboles de la zona de la recepci√≥n que est√°n al lado de la playa son bajitos y los monos est√°n de lo m√°s tranquilos posando. Hugo y yo no paramos de buscarlos y de hacerles fotos, pero Oscar ya ten√≠a cara de Dios m√≠o, que suplicio. Quiero salir de aqu√≠‚Ķ‚Ķ!!! A la ma√Īana siguiente, tambi√©n por la misma zona de recepci√≥n vimos muchos m√°s animales.

A la vista de como se estaba terciando el tema, a la ma√Īana siguiente me levant√© temprano y me fui yo sola de ruta. Recorr√≠ nuevamente el bosque y llegu√© a la zona de las plantas carn√≠voras. Es incre√≠ble la variedad de paisajes tan distintos que se pueden recorrer en una ruta de un par de horas. Se pasa de un manglar muy chulo al lado de la playa en la zona del embarcadero a adentrarse en el bosque m√°s frondoso del mundo y en un rato, llegar a una zona de m√°s altura, llana y muy seca en la que crecen las plantas carn√≠voras. Parece mentira. El paseo en la soledad del impresionante bosque fue una gozada.
A pesar de que nuestra visita al parque nacional de Bako se torci√≥ bastante, la verdad es que el sitio merece mucho la pena y es bien chulo, siempre que no se sea demasiado escrupuloso con el tema del alojamiento, ya que las caba√Īas en las que uno se aloja son bastante b√°sicas. Adelantamos la hora de salida al barco anterior, que sal√≠a una hora antes, y llamamos a nuestra taxista para que nos viniera a buscar un poco antes. En Kuching volvimos a cenar a nuestro estupendo restaurante de cerca de nuestro hotel y al d√≠a siguiente nuestra conductora nos acerc√≥ al aeropuerto.

Comenzaba nuestra tercera etapa: Perhentians!!!

Perhentians. Bienvenidos al paraiso

Hicimos vuelo de Kuching a Kota Bahru. Ibamos apuradillos para pillar el √ļltimo ferry a la isla. Pero todo result√≥ muy f√°cil. El aeropuerto de Kota Bahru es muy chiquitito y todo lo que ofrece se ve enseguida. Seg√ļn cog√≠amos las mochilas en la √ļnica cinta de equipajes, ve√≠amos a la chica de la √ļnica agencia de viajes a la caza de los turistas que acab√°bamos de aterrizar. Inmediatamente nos dejamos cazar. Nos vendi√≥ el billete para ir en taxi al pueblo de Kuala Besut, de donde salen los ferrys a Perhentians y el barco de ida. Ya con esto en la mano, nos relajamos un poco, pensando que estaba m√°s o menos controlado. Al llegar a Kuala Besut, el taxista nos par√≥ frente a una agencia de viajes y nos hizo entrar, aunque le dije que ya ten√≠a pagados los billetes para llegar a Perhentians, nos dijo que ten√≠amos que pagar all√≠ la tasa de entrada al Parque Nacional. Lo que no nos dijo es que, adem√°s, aprovechar√≠an para intentar vendernos tambi√©n el billete de barca para volver de Perhentians. Delante nuestra hab√≠a tres chicos ingleses que negociaron el precio de la vuelta y bromeaban con las chicas de la mesa pidiendo una rebajita. No s√© bien c√≥mo qued√≥ la cosa, pero por sus caras vi que algo s√≠ hab√≠an rascado. As√≠ que cuando nos toc√≥ nuestro turno, hicimos lo propio y creo que les hizo gracia Hugo. Dec√≠an que era muy guapo y nos hicieron muy buen precio. En la conversaci√≥n se dio una situaci√≥n simp√°tica. Una de las chicas, todas ellas musulmanas, muy tapaditas y recatadas con sus velos puestos, me ped√≠a que le explicara qu√© quer√≠a decir ‚ÄúDespacito‚ÄĚ. Cosas de la globalizaci√≥n..‚Ķ El gran √©xito del verano tambi√©n en Malasia. Era su canci√≥n favorita y quer√≠a entender la letra. En fin, se tuvo que conformar con el slowly y poco m√°s, porque tampoco estaba la cosa como para explicarle con pelos y se√Īales a la pobre chica musulmana la letra de quasireguet√≥n.
Salimos de all√≠ caminado direcci√≥n al embarcadero y nos subieron a un mont√≥n de guiris todos api√Īados en una barca. Durante el trayecto estuvimos hablando con un instructor de buceo que iba a Perhentian Kecil, la isla peque√Īa. Se hab√≠a acercado al pueblo a por provisiones y volv√≠a cargado de bolsas. Llevaba colgado un pase de una escuela de buceo, as√≠ que aprovech√© para recopilar informaci√≥n. As√≠ supe que hab√≠a bastantes buceadores freelance espa√Īoles por la zona, ya que me dec√≠a que no tendr√≠a problemas para encontrar en Perhentians Besar, pero que si no, que cruzara a la isla chica en barca y que en su centro, me pondr√≠an a alguien que hablara espa√Īol. La barca par√≥ en Perhentian Kecil (la chica, como le dicen all√≠) y luego nos llev√≥ a la nuestra, ‚Äúla grande‚ÄĚ. Nos dej√≥ en nuestra playa, la del Abduls Chalet, que era nuestro alojamiento para los siguientes d√≠as.
Perhentians es un paraiso sin paliativos, ya no tan escondido como probablemente fue hace a√Īos, pero a√ļn as√≠ tiene rincones en los que se puede estar completamente solo. La playa en la que nos aloj√°bamos era muy bonita. La entrada en la isla es una pasada: montones de palmeras en el interior, agua de colores preciosos y arena super blanca. La perfecta imagen del para√≠so tropical. La zona que no me gust√≥ tanto es la del Mama‚Äôs Place. Han creado una especie de plataforma, ganando terreno al mar y carg√°ndose la playa para poner restaurantes para los guiris uno pegado al otro. Resulta pr√°ctico para acercarse a comer, pero nada aut√©ntico. La playa en la que est√°bamos era muy bonita, pero caminando cinco minutos descubrimos nuestro aut√©ntico para√≠so particular para los siguientes d√≠as: la KKBeach, una playa larga y solitaria, con una rocas en el mar en uno de los extremos, que era impresionantemente bonita, con toda la selva detr√°s. Encima ten√≠a el mejor esnorquel de la isla.

La isla era tan bonita fuera como dentro del agua. La recorrimos entera, buscando las diferentes zonas en las que podíamos ver cosas distintas en el agua. En la KKBeach corales y montones de anémonas con sus peces payaso por todas partes. La verdad, es que esta es una de las cosas que más me fascinaron de la isla. Jamás había pensado que pudiera existir un sitio con tal concentración de anémonas y peces payaso. Los había por todas partes, en todas las playas de la isla podías encontrar anémonas con peces payaso. Era espectacular. Pero la KKBeach tenía además montones de corales que se extendían muchos metros y con las formas más diversas. Nos pasamos horas y horas disfrutando del esnorquel.

Un d√≠a fuimos a la playa donde est√° el Perhentians Island Resort. En la punta de esta playa es donde se pueden ver las tortugas y all√° que nos fuimos. Llegamos a eso de las cinco cuando los barcos que llevan de tour a los turistas se hab√≠an ido. Tuvimos que nadar un poquito para llegar a la zona en la que est√°n las tortugas, que es una zona en la que no hay corales, sino arena con unas peque√Īas hierbitas, y all√≠, despu√©s de buscar un poquito vimos nuestra primera tortuga. Despu√©s vimos otras dos y estuvimos nadando con ellas sin molestarlas, s√≥lo acompa√Ī√°ndolas cuando sub√≠an a la superficie a respirar.

Otra excursión que hicimos por nuestra cuenta fue la del esnorquel con tiburones. Para ello llegamos a la playa del Flora Bay y allí alquilamos un kayak y nos pusimos a remar en dirección KKBeach. Cuando llegamos a la zona en la que hay una balsa amarilla flotante, nos pusimos a buscar a los tiburones. Eran bastante esquivos pero al final también conseguimos verlos, y la verdad es que, a pesar de ser tiburones de arrecife, verlos pasar por debajo tuya impresiona. En la zona de los tiburones también vimos un pez globo. Veríamos alguno más en otros lugares de la isla.
Los tiburones van bastante m√°s r√°pido que las tortugas Riendo y no es f√°cil hacerles foto. Esta que se ve tan mal es de las mejores que conservamos:

El interior de la isla, tambi√©n tiene su inter√©s. Es plena jungla. La atravesamos por dentro para ir de una playa a otra varias veces. Hay peque√Īos caminos para ello. All√≠ tuvimos varios encuentros con animales: varios lagartos gigantes; un lemur volador precioso abrazado a su tronco, que cuando nos sinti√≥ empez√≥ a trepar hacia arriba impuls√°ndose con ese cuerpo que une brazos y pies como si llevara una capa; y una gran familia de monos langures, que nos cerraron el paso.
Tambi√©n fui a bucear dos veces con la empresa que est√° pegada al Tuna. El due√Īo es un franc√©s que habla algo de espa√Īol porque tiene una cu√Īada valenciana. Bucee con un chico de Barcelona. No estuvo mal, sobre todo una de las inmersiones en la que vi pasar un banco con cinco ejemplares de humpetheads gigantes. Nos quedamos parados viendo c√≥mo sus inmensas majestades se paseaban parsimoniosamente por delante de nosotros y se alejaban, y fue un momentazo. Pero, el resto de las inmersi√≥n, as√≠ como la otra inmersi√≥n completa no fueron mejores que el propio esnorquel, que era muy bueno, la verdad.
Todas las noches nos despedíamos con una cenita en la terraza de nuestro hotel con unos batidos que estaban de muerte y viendo pasar sobre nuestras cabezas los murciélagos gigantes de la fruta. Fueron unos días increíbles, pero todo llega a su fin.
En el hotel comentamos el día en que nos íbamos y ellos se encargaron de avisar al ferry para que pasara a por nosotros por la playa. Llegamos a Kuala Besut y tuvimos un momento un poco estresante porque teníamos comprado el billete que nos tenía que llevar al aeropuerto hacia nuestro nuevo destino y al llegar al puerto, obviamente no había nadie esperando, sino un montón de taxistas a la caza de clientes que no tuvieran ya el billete. Preguntando a la gente, al final conseguimos dar con la agencia que nos tenía que llevar. Nos juntamos un grupo bastante numeroso y nos metieron en una furgoneta y para el aeropuerto. Menos mal que no tardamos demasiado en dar con la agencia porque tampoco íbamos muy sobrados para coger el avión.

Breve visita a Kuala Lumpur.[u]

Nuestro paso por Kuala Lumpur fue muy breve. Solo hicimos parada aqu√≠ porque no hab√≠a vuelos directos que fueran desde Kota Bahru a Bali, as√≠ que no nos quedaba otra. Aprovechamos para darnos una vueltecita y dormir una noche. A la ma√Īana siguiente saldr√≠amos hacia Indonesia.
Llegamos a Kuala Lumpur a eso de la una. Nos alojamos en el hotel Sentral, en una zona que no es la m√°s bonita, pero que est√° estupendamente conectada con el centro de la ciudad y con el aeropuerto. El hotel estaba bastante bien. Llegamos a √©l en transporte p√ļblico, el Klia Express. Dejamos las mochilas y nos fuimos a tomar algo. Cogimos el metro, que es el m√°s abarrotado que yo he visto nunca. Cuando llegaba ya estaba tan lleno que parec√≠a imposible que se pudiera entrar en el vag√≥n, pero la gente entraba y empujaba para que entrases. Una vez dentro, √≠bamos todos tan pegados que no nos lo pod√≠amos creer. Nos entraba la risa. Fuimos a Jalan Alor, una food street, super animada, con restaurantes con sus mesas y sillas de pl√°stico fuera por toda la calle, con comidas de todo tipo. Para llegar all√≠ nos bajamos en un lugar de amplias avenidas, super moderno, lleno de centros comerciales con sus luces de ne√≥n. Seguimos las indicaciones que llev√°bamos y al dar la vuelta a una esquina nos encontramos con la calle Jalan Alor, una calle completamente tradicional, que contrastaba absolutamente con la calle paralela de la que ven√≠amos. Comimos en la calle en un puesto de comida tailandesa dos pad thais y Hugo unos calamares. El sitio que mejor pinta tiene para comer est√° al final de la calle a mano derecha. Es de cerdo a la brasa que ten√≠a una pintaza y estaban haciendo all√≠ mismo en la calle a fuego lento, pero abr√≠a m√°s tarde y quer√≠amos cenar pronto para poder ir hasta el Heli Bar a ver la Torres Petronas.
Calle Jalan Alor:

De all√≠ nos fuimos andando hasta el Heli Lounge Bar, que est√° en un edificio muy alto de oficinas. No est√° muy indicado, as√≠ que cuando entras al lujoso hall del edificio y ves al conserje uniformado, piensas si te has equivocado de lugar. Pero no, en ese edificio enorme, en su √ļltima planta hay un bar que no parece anunciado en el hall. El bar es muy curioso. Consta de dos plantas. La de abajo, por la que se entra, est√° decorada oscura en plan cocktel. Tiene barras con banquetas altas y tambi√©n zonas de sof√°s. Las banquetas est√°n situadas junto a la cristalera desde la que se ven las Torres Petronas iluminadas y la verdad es que son imponentes. La planta de arriba del bar es un helipuerto. Se ve que durante el d√≠a all√≠ aterrizan helic√≥pteros y a determinada hora lo reconvierten en bar con mesitas bajas y c√≥modos asientos y una barra para tomar unas copas. El sitio es muy elegante y a partir de no s√© qu√© hora hay dress code, por eso fuimos pronto. A pesar de ello, no nos dejaron subir con Hugo a la planta de arriba. Nos pedimos unas copas con √©l abajo y luego nosotros subimos un momento con ellas en la mano para ver las vistas desde la terraza y hacernos unas fotillos. Y la verdad es que el sitio es una pasada con la vista de las Torres Petronas y de la Torre Menara iluminadas muy cerca. La vista es impresionante.
Foto de la primera planta del Heli Bar.

De aqu√≠ ya dimos por terminada nuestra visita a Kuala Lumpur y nos fuimos al hotel. Y aqu√≠ tuvimos el segundo momento chungo del viaje. De repente, cuando ya est√°bamos con las luces apagadas y Hugo en su cama durmi√©ndose, de repente se puso a vomitar en plan ni√Īa del exorcista, como si no hubiera un ma√Īana, all√≠ en medio de la habitaci√≥n. Vaya foll√≥n. Lo llev√© en volandas al ba√Īo, pero fue dejando un reguero por el camino. Tendr√≠amos que haber avisado en recepci√≥n, pero era tan tarde ya, y el hotel era muy grande, as√≠ que nos supo mal liarla a esas horas, y con las mismas toallas hicimos lo que pudimos por dejar la habitaci√≥n lo mejor posible. Pero, pobres de las limpiadoras al d√≠a siguiente, se acordar√≠an de toda nuestra familia. Lo peor es que me entr√≥ la preocupaci√≥n de que no fuera una simple indigesti√≥n, y de que pudiera ser otra cosa, ya que hab√≠amos estado en Borneo recientemente y aunque all√≠ no vimos un mosquito, hab√≠a posibilidad remota de malaria, y el Malarone no nos lo hab√≠amos tomado. Al haber tan poca probabilidad de malaria, hab√≠amos optado por la opci√≥n llevarlo como rescate y lo llev√°bamos en el botiqu√≠n. As√≠ que, claro, estaba la decisi√≥n de si acudir a un centro m√©dico para salir de dudas o no, pero nuestro avi√≥n sal√≠a temprano al d√≠a siguiente direcci√≥n Bali. Hugo sigui√≥ vomitando varias veces durante la noche. Al final ya no le quedaba nada en el est√≥mago que vomitar y yo estaba bastante preocupada. Suerte que al d√≠a siguiente, salvo un amago en el aeropuerto, ya dej√≥ de vomitar y se empez√≥ a encontrar bien y respiramos. Se pas√≥ el d√≠a entero comiendo arroz blanco. Acab√≥ aburri√©ndolo, pobre. Los calamares de la calle Jalan Alor nos hab√≠an jugado una mala pasada.
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Ver Etapa: Malasia: Borneo, Perhentians y Kuala Lumpur



Etapa: Bali. √öltima frontera.  -  Localizaci√≥n:  Malasia Malasia
Fecha creaci√≥n: 19/02/2018 22:37  
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Bali. √öltima frontera.

Al llegar a Bali nos estaba esperando el conductor que hab√≠a apalabrado con el hotel, que nos llev√≥ del aeropuerto de Denpasar directos a Ubud. Como siempre la zona del aeropuerto estaba a tope de tr√°fico. Pero nuestro maravilloso hotel nos estaba esperando. Nos alojamos en el Alam Shanti, muy aconsejado en el foro de los viajeros. Y la verdad es que el lugar nos encant√≥. Es todo paz y tranquilidad. Son peque√Īas casas de dos plantas con una habitaci√≥n por planta (al menos nuestra habitaci√≥n, que en teor√≠a era de las m√°s sencillas era as√≠) y rodeadas de un precioso jard√≠n tropical con su templo y su piscina. Cada una tiene fuera una terraza particular rodeada de vegetaci√≥n donde sirven el desayuno. Los trabajadores del hotel van vestidos con los trajes t√≠picos y todos las ma√Īanas hacen sus ofrendas en la terraza particular de cada una de las habitaciones para que sus afortunados visitantes tengamos suerte. Una pasada de sitio, del que me he enamorado y al que al que espero volver alg√ļn d√≠a. Y encima, el precio estaba genial, unos setenta euros la noche m√°s o menos.

En la terracita:

Jardines por los que se accede a las habitaciones:


Portadoras de las ofrendas de la ma√Īana y del desayuno:

En Bali ten√≠amos contratados dos d√≠as no consecutivos para hacer un par de tours por la isla con el gu√≠a Riasa, tambi√©n muy recomendado en el foro. Otros tres d√≠as los hab√≠amos reservado para estar tranquilos en Ubud y hacer alguna compra. La verdad es que tuvimos una tremenda mala suerte con el tiempo y eso que era Julio y en teor√≠a no tocaban lluvias. Pero cay√≥ a mares. La primera excursi√≥n que hicimos fuimos con Wayan, otro gu√≠a que nos mand√≥ Riasa. Casi toda la excursi√≥n la hicimos bajo una lluvia monz√≥nica. Solo par√≥ un ratito, lo que nos permiti√≥ ver un teatro balin√©s de Barong, personaje t√≠pico de su cultura. En principio, el teatro me parec√≠a prescindible, demasiado tur√≠stico, pero como iba incluido en la ruta elegida, pues aceptamos verlo, en lugar de hacer otra cosa. Y, aunque es un espect√°culo enfocado a turistas, nos gust√≥ mucho. Hab√≠a m√ļsica tradicional en directo y los bailes balineses son muy peculiares, con gestos complicados y muy marcados. Estuvo muy entretenido y hasta Hugo sigui√≥ la historia con mucha atenci√≥n y le encant√≥. Luego estaba empe√Īado en comprarse una m√°scara de Barong para su habitaci√≥n. Como si no lo conociera... Acabar√≠a sin poder dormir por miedo a la m√°scara. Y la verdad es que es para dar miedo, porque es un rato feo.


Los sitios a los que fuimos despu√©s eran absolutamente espectaculares. Estuvimos en las piscinas sagradas de Tirta Empul, viendo c√≥mo la gente se ba√Īaba en el agua para purificarse.


Después, estuvimos en el templo madre, Pura Besakih, que es simplemente espectacular. Realmente la arquitectura balinesa para mí no puede compararse con nada. Había muchos balineses vestidos con sus trajes ceremoniales que portaban bandejas con ofrendas. Lástima que con la que caía, todos íbamos con chubasqueros, los balineses se tuvieron que poner plásticos de colores sobre sus preciosos trajes y las ofrendas estaban todas pasadas por agua, lo que deslucía mucho el espectáculo. Fue una lástima de visita, ya que me encantó a pesar de las circunstancias. Así que tengo que volver a verlo en otra ocasión con un buen día.


Templo pasado por agua:


[img]Fuimos tambi√©n a ver los cultivos y el lugar en donde hacen el caf√© Luwak, el m√°s caro del mundo. Lo probamos, pero no debemos tener el paladar tan fino, porque tampoco nos pareci√≥ gran cosa. Los tes, en cambio, estaban muy ricos. Otra visita de la ruta consist√≠a en pasar por la zona alta desde donde se ve el volc√°n Agung, pero con el d√≠a que hac√≠a no vimos nada de nada, tan s√≥lo una densa niebla blanca que cubr√≠a m√°s all√° de dos metros. Ya volviendo al hotel pasamos por delante del pueblo Penglipuran, que visto desde la entrada parec√≠a precioso y al lado del bosque de bamb√ļ, tambi√©n muy chulo, pero para desasosiego de nuestro pobre gu√≠a, ya no quisimos ni bajarnos del coche, porque no paraba de caer, pero de qu√© manera, y ya ten√≠amos pocas ganas de seguir moj√°ndonos, ya que llov√≠a tanto que los paraguas apenas serv√≠an de nada y de rodillas para abajo llev√°bamos la ropa empapada.[/img]

El segundo d√≠a de visitas fuimos con Riasa y vimos el famoso templo del lago Uluwatu y el Tanah Lot, sobre el mar. Son muy bonitos, m√°s que por los propios templos, por las ubicaciones en las que se encuentran, pero me gustaron m√°s las visitas del primer d√≠a. Quiz√°s tanta gente buscando la mejor ubicaci√≥n para hacerse fotos con los templos, que son peque√Īos y a los que no se puede entrar, resta encanto a estos lugares. Fuimos tambi√©n a ver los arrozales de Jatiluwih y aqu√≠ nos cubrimos de gloria. Riasa nos dijo que pod√≠amos dar un paseo por los arrozales, que sigui√©ramos el camino sin m√°s, que era circular y no ten√≠a perdida, que √©l nos esperaba en el otro extremo del camino que tambi√©n daba a la carretera. El paseo era como de unos 15 o 20 minutos. El caso es que tiramos a andar. Cuando llev√°bamos al menos media hora caminando y no se ve√≠a el final por ninguna parte, empezamos a extra√Īarnos, y entonces una familia francesa que ven√≠a detr√°s nuestra nos pregunt√≥ que si para la ruta verde iban bien. Oh, sorpresa! Hab√≠a varias rutas con colores! Efectivamente, otros veinte minutos m√°s adelante nos fijamos en que en el camino hab√≠a un mapa con tres tipos de rutas pintadas de tres colores distintos y seg√ļn el lugar en el que el mapa marcaba que est√°bamos, √≠bamos por la ruta m√°s larga!, de unas tres horas. En el lugar en el que est√°bamos ya no pod√≠amos volver atr√°s, ya que nos llevar√≠a el mismo tiempo, as√≠ que seguimos la ruta, eso s√≠, a paso m√°s ligero. Nos hicimos la ruta de tres horas en dos y cuando llegamos, el pobre Riasa nos esperaba en el punto en el que hab√≠amos quedado, ya preocupado pensando en mandar una moto a ver si nos hab√≠a pasado algo. El paseo por el arrozal estuvo genial. Como nos salimos, sin quererlo, de la ruta corta, que es la que hacen todos los turistas, pudimos disfrutar en soledad de muchos paisajes preciosos e hicimos un mont√≥n de fotos fant√°sticas.

La √ļltima parada del d√≠a fue una catarata muy chula, bastante desconocida, ya que para llegar al lugar hay que bajar una cantidad de escalones bestial, que luego hay que subir, y no todo el mundo est√° preparado para ir a esta catarata, as√≠ que estuvimos solos disfrutando de ella bastante tiempo. Este segundo d√≠a de visitas nos llovi√≥ en alg√ļn momento, pero no como el primer d√≠a. Mientras camin√°bamos por el arrozal, rez√°bamos para que no nos cayera la del pulpo sabiendo que nos quedaba un buen rato de caminata, y los dioses balineses nos escucharon, porque nos dejaron acabar secos. Empez√≥ a chispear seg√ļn nos sub√≠amos al coche.

Los demás días recorrimos Ubud de arriba a abajo y nos gustó mucho. Estuvimos en el templo de los monos, que es una pasada de bonito; comimos genial en un warung; Hugo y yo nos dimos un estupendo masaje; paseamos por la zona alta de los arrozales de Ubud y también comimos por allí en Sari Organic, con una vista fantástica a los arrozales de Ubud, viendo montones de cometas ondeando en el aire; paseamos por el mercado, en el compré algunas baratijas; y compramos un par de cometas hechas a mano en el taller de un artesano.

Tienda de cometas:

Calle de Ubud:

Bosque de los monos:


El √ļltimo d√≠a quer√≠a hacerme con uno de esos bonitos cuadros que venden en toda la ciudad. Pero no me decid√≠. Hab√≠a tres tipos de pinturas distintas que me gustaban: la tradicional balinesa, el naif que se ha convertido en otra se√Īa de identidad de Ubud y luego, los cuadros de arrozales. Vimos un mont√≥n. Ibamos parando en todos los talleres de los pintores. Ya ten√≠a a la familia aburrida de tanto cuadro, pero me gustaban todos y no termin√© de decidir qu√© estilo es el que m√°s pegaba en casa, as√≠ que, por tonta, no aprovech√© la oportunidad y me fui con las manos vac√≠as. Ahora ya s√© que coger√≠a uno de pintura tradicional balinesa. Tarde‚Ķ. Bueno, otro motivo para volver.

Bali fue para m√≠ una gran sorpresa. No estaba nada segura de que fuera a gustarme, por aquello de que era muy tur√≠stico, pero supongo que el hecho de no pisar la playa y centrarnos en la zona del interior, hizo que no viera su parte m√°s anodina e impersonal. El interior me pareci√≥ que conserva toda su autenticidad a pesar de la multitud de turistas que tiene. Creo que los balineses tienen una cultura muy rica que preservan por ellos mismos y para ellos mismos, porque quieren, porque les gusta su cultura o se han criado en ella y tampoco conocen otra cosa, y est√°n orgullosos de ella, y los viajeros, aunque seamos muchos, disfrutamos de algo que es real y aut√©ntico. Contra todo pron√≥stico, me encant√≥ Bali y volver√≠a ma√Īana si pudiera.

Vuelta a Singapur y final del viaje.


Después de 21 días de viaje volvimos a Singapur con la nueva sensación de volver a lo conocido. Volvíamos, además, al mismo hotel. Así que era un poco como volver a casa. Cuando llegamos, era tarde y queríamos volver a la zona de la bahía para ver el espectáculo de luces que hay en los árboles gigantes en el Gardens by the bay, pero estábamos muy cansados ya para ir con prisas y al espectáculo de luces no llegamos. Sí que llegamos hasta los árboles y los vimos iluminados. Pasamos un rato allí tumbados disfrutando de ellos en la noche y nos retiramos a dormir. Al día siguiente nos esperaba el día prometido a Hugo, el del Universal Studios.

Compramos la entrada al parque en la propia recepci√≥n del hotel y llegamos all√≠ en metro, como a todos lados. Luego caminamos un poquito por la pasarela mec√°nica y en un periquete est√°bamos en la puerta. En mi m√≥vil daban lluvias todo el d√≠a, pero eso ya nos pas√≥ otro d√≠a en el que ten√≠amos pensado ir al parque de atracciones y en el que finalmente hicimos caso al pron√≥stico del tiempo y no fuimos y no cay√≥ una gota. Pues esta vez, por fastidiar, el pron√≥stico acert√≥ de pleno. Se pas√≥ lloviendo el d√≠a entero y escampaba ratitos peque√Īos. Una pena, porque las atracciones al aire libre las ten√≠an que cerrar. Pero supongo, que por otra parte, el hecho de que hiciera un d√≠a tan malo, tambi√©n hizo que hubiera mucha menos gente que otros d√≠as, as√≠ que pudimos disfrutar de muchas atracciones y cuando dejaba de llover y abr√≠an las monta√Īas rusas, apenas ten√≠amos que hacer cola para subir. Hugo y yo nos montamos en todas las monta√Īas rusas y los tres nos subimos a la atracci√≥n de Transformers, que es un simulador que es una pasada, la mejor atracci√≥n en la que me he subido hasta ahora. Tampoco es que tenga mucha experiencia en esto, todo hay que decirlo. Pero esta atracci√≥n es impresionante. La nave en la que vas montado va recorriendo estancias y van ocurriendo miles de cosas, te chocas, vuelas a toda velocidad, frenas, vuelcas, te cae un coche encima. Y todo atravesando pasillos y habitaciones. Resulta tan real, que es como si estuvieras dentro de una pel√≠cula. Es bestial. En fin, que a pesar del d√≠a de perros, disfrutamos, sobre todo Hugo y yo, ya que a Oscar no le van mucho estas cosas.

Y este fue el fin de fiesta. Fin de la aventura. Game Over. Y me ha gustado mucho recordarlo. Y ahora a seguir so√Īando con el pr√≥ximo viaje.
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Ver Etapa: Bali. √öltima frontera.



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  √öltimos comentarios al diario  Singapur, Malasia y Bali. Algo que recordar...
Total comentarios 2  Visualizar todos los comentarios

Marimerpa  marimerpa  19/02/2018 09:03   
Te est√° quedando muy bien el diario. Me han encantado las fotos del snorkel, los animalillos son adorables.

Canajazz  Canajazz  19/02/2018 20:12   
Muchas gracias marimerpa. Eres muy amable. La verdad es que es un curro. Pero luego me gusta tener este recuerdo e igual inspira a alguien. Saludos

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Itinerarios-Rutas Tema: Itinerario Indonesia-Malasia-Singapur
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Cyas
Cyas
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Jul 16, 2013
Mensajes: 56

Fecha: Lun Abr 29, 2019 09:19 pm    T√≠tulo: Re: Itinerario Indonesia-Malasia-Singapur

Hola, estoy planteando un viaje al Sudeste asi√°tico, me gustar√≠a hacer escala en singapur y luego, estoy hecha un l√≠o: bali, filipinas o malasia. Me gustar√≠a playas bonitas, ya ya descartar Bali, no? Mi marido bucea y voy con un ni√Īo de 12 a√Īos.
Estoy abierta a otras opciones
Gracias
viruss
Viruss
Admin
Admin
Ago 07, 2005
Mensajes: 27481

Fecha: Lun Abr 29, 2019 10:37 pm    T√≠tulo: Re: Itinerario Indonesia-Malasia-Singapur

Dependerá de la fecha en la que viajes, en Filipinas la temporada buena con menos probabilidad de pillar lluvias va de febrero a mayo. En Malasia depende la costa, en la este la mejor fecha coincide con nuestro verano y en la costa oeste en verano es epoca de monzón. En Indonesia en general los meses de nuestro verano son buenas fechas por el tema de la lluvia.
Tanto Indonesia, Malasia o Filipinas tienen buenas playas.

Saludos.
Cyas
Cyas
Travel Addict
Travel Addict
Jul 16, 2013
Mensajes: 56

Fecha: Mie May 01, 2019 05:27 pm    T√≠tulo: Re: Itinerario Indonesia-Malasia-Singapur

La verdad es que soy flexible en fechas. He pensado o principios de septiembre o abril.
Me gustaría Bali, pero como dicen que las playas no son bonitas me tira para atrás
fjmajo
Fjmajo
Indiana Jones
Indiana Jones
Feb 22, 2008
Mensajes: 3570

Fecha: Jue May 02, 2019 06:54 am    T√≠tulo: Re: Itinerario Indonesia-Malasia-Singapur

Cyas Escribió:
La verdad es que soy flexible en fechas. He pensado o principios de septiembre o abril.
Me gustaría Bali, pero como dicen que las playas no son bonitas me tira para atrás

Si tienes días, puedes hacer un combinado de Bali con otras playas. Por ej. puedes hacer Singapur, Bali + playa de Gili o ir a Kuala Lumpur + playa si vas en septiembre. Compras billete ida a Singapur y vuelta desd Kuala Lumpur.
Cyas
Cyas
Travel Addict
Travel Addict
Jul 16, 2013
Mensajes: 56

Fecha: Mie Jul 03, 2019 04:32 pm    T√≠tulo: Re: Itinerario Indonesia-Malasia-Singapur

fjmajo Escribió:
Cyas Escribió:
La verdad es que soy flexible en fechas. He pensado o principios de septiembre o abril.
Me gustaría Bali, pero como dicen que las playas no son bonitas me tira para atrás

Si tienes días, puedes hacer un combinado de Bali con otras playas. Por ej. puedes hacer Singapur, Bali + playa de Gili o ir a Kuala Lumpur + playa si vas en septiembre. Compras billete ida a Singapur y vuelta desd Kuala Lumpur.


Gracias
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