Me doy cuenta de lo afortunada que soy de vivir en esta época y en este país.
Berlín es una ciudad bonita, no espectacular, pero bonita, y con muchas cosas que ver. Para mi gusto un poco decepcionante, si, la verdad es que me esperaba más: más ambiente, más gente alternativa, más carisma, pero no lo he encontrado. Lo mismo me pasó con París...que le voy a hacer, soy así de rara! Tal vez mis expectativas eran demasiado altas...
Supongo que Berlín es una de esas ciudades que te embriaga a medida que vas pasando tiempo en ella, y descubres rincones que no habías visto antes.
Pero lo que maravilla de Berlín es su historia, y es una historia escalofriante...
Hoy tocaba excursión al campo de concentración de Sachsenhausen.
La empresa Vive Berlin Tours, ofrece esta excursión de forma gratuita (después tu das al guía el dinero que quieras, puedas o te apetezca). El horario es de Martes a Domingo a las 10.00 h, y los Martes también a la 13.00 h. Necesitas sacar un billete ABC, si no tienes otro pase de transporte. El enlace es:
www.viveberlintours.de/
Tienen también otros tours de pago, que seguro están igual de interesantes que el que hicimos.
El punto de encuentro es Potsdamer Platz, en la puerta del Balzac Coffee, nosotros fuimos en el metro, con la línea U2 (roja).
Llegamos unos 5 minutos antes, y estuvimos haciéndo unas fotos al primer semáforo de Europa, y al Sony Center.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Hicimos tiempo tomándonos un café, nos tocó esperar bastante para salir, puesto que no había mucha gente para formar los grupos. En el nuestro éramos trece personas más la guía, así que genial.
Sobre las 10.40 cogimos el tren que nos llevaría hasta Oranienburg. Luego fuimos caminando, se supone que por el mismo camino que seguían los prisioneros hasta el campo.
Entrar en Sachsenhausen es gratuito.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nuestra guía se llamaba Mar y era de Barcelona, hizo la visita la "mar" de interesante.
Sachsenhausen era un campo de trabajo, no de exterminio, como los de Polonia, pero aún así, se te ponen los pelos de punta, al pensar la cantidad de personas que allí murieron.
No hay mucho que ver, puesto que lo arrasaron todo, y lo que hay es casi todo reconstruido, pero desde mi punto de vista es una visita obligada.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cuando terminamos el recorrido le dimos 8 euros a nuestra guía.
Cogimos el tren de vuelta sobre las 15.30 horas y nos fuimos a un mercadillo que montan los domingos en Mauerpark, es la parada de metro Eberswalder Str., que por cierto está en obras, por lo que si os digo la verdad no sé como llegamos, cogimos un autobús, y luego caminamos un poco.
Menuda animación en el mercadillo! y eso que ya era bastante tarde y estaban empezando a recoger. Habían infinidad de cosas, nuevas, artesanales, de segunda mano...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Además había como una especie de anfiteatro dónde se monta un karaoke, y la gente se lanza a cantar sin ningún pudor o vergüenza, nos pillamos una sangría, si, si, sangría que estaba vendiendo un chico "erasmus" de Almería, que estaba para rechupetearse los dedos, y allí estuvimos un rato sentandos en la sombra, viendo, como unos cantaban estupendamente, y otros no tanto. Por cierto, no sé que llevaría la sangría, pero se subía a la cabeza de una forma...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A esas alturas (sobre las 17.30 h), aún no habíamos comido, y con el subidón de la sangría y el calentón en la cabeza debido al sol, decidimos ir al hotel, a darnos una ducha y descansar un poco.
Después de la ducha y los bocadillos reconstituyentes, cogimos de nuevo el metro, para ir a ver "La muela picada, la polvera y el pintalabios". "La muela picada" no es otra cosa que la iglesia Gedächtniskirche (vaya nombrecitos, por dios!), que está semiderruida, y el pintalabios, una iglesia de planta moderna, junto con la polvera, otro edificio que es el campanario.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cuando llegamos allí nos quedamos alucinados de la cantidad de gente que había, debido a la victoria de Alemania ante Inglaterra, ufff, el fútbol mueve montañas, y en este caso mareas de gente.
Había un grupo importante de antidisturbios, mucho ruido, y miles de botellas de cristal rotas por el suelo. Dimos una vuelta rápida por allí, viendo la iglesia, la escultura de Chillida, la puerta del Zoo, y la famosa calle comercial Kurfürstendamm, y nos metimos de nuevo en el metro, no fuera a ser que nos diesen un botellazo en la cabeza.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Empezaba a anochecer por lo que volvimos a Potsdamer Platz, para ver la iluminación del Sony Center, que no es otra cosa, que un centro comercial, con cines, restaurantes, tiendas y cafeterías.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cansados ya de todo el día regresamos al hotel.
Berlín es una ciudad bonita, no espectacular, pero bonita, y con muchas cosas que ver. Para mi gusto un poco decepcionante, si, la verdad es que me esperaba más: más ambiente, más gente alternativa, más carisma, pero no lo he encontrado. Lo mismo me pasó con París...que le voy a hacer, soy así de rara! Tal vez mis expectativas eran demasiado altas...
Supongo que Berlín es una de esas ciudades que te embriaga a medida que vas pasando tiempo en ella, y descubres rincones que no habías visto antes.
Pero lo que maravilla de Berlín es su historia, y es una historia escalofriante...
Hoy tocaba excursión al campo de concentración de Sachsenhausen.
La empresa Vive Berlin Tours, ofrece esta excursión de forma gratuita (después tu das al guía el dinero que quieras, puedas o te apetezca). El horario es de Martes a Domingo a las 10.00 h, y los Martes también a la 13.00 h. Necesitas sacar un billete ABC, si no tienes otro pase de transporte. El enlace es:
www.viveberlintours.de/
Tienen también otros tours de pago, que seguro están igual de interesantes que el que hicimos.
El punto de encuentro es Potsdamer Platz, en la puerta del Balzac Coffee, nosotros fuimos en el metro, con la línea U2 (roja).
Llegamos unos 5 minutos antes, y estuvimos haciéndo unas fotos al primer semáforo de Europa, y al Sony Center.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Hicimos tiempo tomándonos un café, nos tocó esperar bastante para salir, puesto que no había mucha gente para formar los grupos. En el nuestro éramos trece personas más la guía, así que genial.
Sobre las 10.40 cogimos el tren que nos llevaría hasta Oranienburg. Luego fuimos caminando, se supone que por el mismo camino que seguían los prisioneros hasta el campo.
Entrar en Sachsenhausen es gratuito.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nuestra guía se llamaba Mar y era de Barcelona, hizo la visita la "mar" de interesante.
Sachsenhausen era un campo de trabajo, no de exterminio, como los de Polonia, pero aún así, se te ponen los pelos de punta, al pensar la cantidad de personas que allí murieron.
No hay mucho que ver, puesto que lo arrasaron todo, y lo que hay es casi todo reconstruido, pero desde mi punto de vista es una visita obligada.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cuando terminamos el recorrido le dimos 8 euros a nuestra guía.
Cogimos el tren de vuelta sobre las 15.30 horas y nos fuimos a un mercadillo que montan los domingos en Mauerpark, es la parada de metro Eberswalder Str., que por cierto está en obras, por lo que si os digo la verdad no sé como llegamos, cogimos un autobús, y luego caminamos un poco.
Menuda animación en el mercadillo! y eso que ya era bastante tarde y estaban empezando a recoger. Habían infinidad de cosas, nuevas, artesanales, de segunda mano...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Además había como una especie de anfiteatro dónde se monta un karaoke, y la gente se lanza a cantar sin ningún pudor o vergüenza, nos pillamos una sangría, si, si, sangría que estaba vendiendo un chico "erasmus" de Almería, que estaba para rechupetearse los dedos, y allí estuvimos un rato sentandos en la sombra, viendo, como unos cantaban estupendamente, y otros no tanto. Por cierto, no sé que llevaría la sangría, pero se subía a la cabeza de una forma...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A esas alturas (sobre las 17.30 h), aún no habíamos comido, y con el subidón de la sangría y el calentón en la cabeza debido al sol, decidimos ir al hotel, a darnos una ducha y descansar un poco.
Después de la ducha y los bocadillos reconstituyentes, cogimos de nuevo el metro, para ir a ver "La muela picada, la polvera y el pintalabios". "La muela picada" no es otra cosa que la iglesia Gedächtniskirche (vaya nombrecitos, por dios!), que está semiderruida, y el pintalabios, una iglesia de planta moderna, junto con la polvera, otro edificio que es el campanario.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cuando llegamos allí nos quedamos alucinados de la cantidad de gente que había, debido a la victoria de Alemania ante Inglaterra, ufff, el fútbol mueve montañas, y en este caso mareas de gente.
Había un grupo importante de antidisturbios, mucho ruido, y miles de botellas de cristal rotas por el suelo. Dimos una vuelta rápida por allí, viendo la iglesia, la escultura de Chillida, la puerta del Zoo, y la famosa calle comercial Kurfürstendamm, y nos metimos de nuevo en el metro, no fuera a ser que nos diesen un botellazo en la cabeza.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Empezaba a anochecer por lo que volvimos a Potsdamer Platz, para ver la iluminación del Sony Center, que no es otra cosa, que un centro comercial, con cines, restaurantes, tiendas y cafeterías.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cansados ya de todo el día regresamos al hotel.