Día 1.- Málaga - Gerona. Miércoles, 29 de julio de 2009
Previamente ya habíamos tenido que decidir que ruta seguir para llegar a la frontera. Para ir a París lo normal es directo a Madrid y desde allí a Burgos y Burdeos. Obviamente no nos sirve. Tampoco en nuestra ruta tiene sentido Málaga - Madrid - Zaragoza - Barcelona - Gerona, son más kilómetros y como decía antes se trata de alcanzar lo mas rápido posible (siempre con precaución y respetando los límites de velocidad) la frontera. Así que desde Málaga la ruta es por Granada, Murcia y litoral mediterráneo. En total unas 10 horas hasta Gerona.
Bueno, muy temprano cargamos el coche (además del buen maletero que tiene, había comprado para el techo un cofre; me gusta que haya espacio para las seguras compras que siempre se suelen hacer, aunque no importa el sitio que preveas, siempre se ocupa todo), y salimos hacia las 5 de a mañana. Somos tres (mi mujer, mi sobrino de 11 años y yo). Al salir tan temprano intentamos siempre evitar durante el mayor tiempo posible el calor de estas fechas. Así, para cuando amanece ya hace buen rato que hemos ejado atrás Granada y por la A-92, hemos dejado Murcia parando a desayunar en una estación de servicio en el límite de las provincias de Murcia y Alicante.
Seguimos bordeando la costa (desde Alicante por la autopista) con temor a encontrar atascos en la circunvalación de Valencia. Temor infundado, buena carretera y poco tráfico.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A las 14,30 estábamos comiéndonos unos bocadillos en un área de servicio a la altura de Oropesa. Tampoco hubo problemas de tráfico al rodear Barcelona y a las 18 horas ya estábamos en Gerona, donde tenía reservada habitación en el hotel AC Hotel Palau de Bellavista, un AC de 5 estrellas pero que tenía una oferta por lo que la habitación salía por 100 €.
El hotel está en la parte alta (pero no mucho) de la ciudad, por lo que deberás bajar una cuesta pero que no es tan exagerada como dicen algunos. Ni taxi ni nada, a pié, y os lo dice una persona que hace vida sedentaria todo el año. Son 10 minutos de bajada y unos 15 de vuelta pero como vas bordeando un parque y parte de las murallas, no se hace muy pesado.
Bajando desde el hotel procuramos entrar por la muralla de tal forma que tras atravesarlas nos encontramos de sopetón con el barrio gótico, bien conservado y por el que lo mejor es perderse y callejear hasta llegar a la catedral. Ojo con el horario de entrada que aunque dice que es hasta las 19 horas, realmente dejan de vender las entradas 30 minutos antes. Es cierto que lo dice pero en un cartelito pequeño muy poco visible y que evidentemente no vimos, ni nosotros ni otras familias de Madrid y Valencia que nos encontramos en la entrada. Por contra del que dice entrada a las 19 horas si es grande y fue en el que nos fijamos (eran las 18.40 h).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Pues bueno, nos quedamos sin ver el interior de la catedral por unos pocos minutos y ello a pesar de decirles los 1.000 kms que llevabamos recorridos para verla. Nada, que no hubo nada que hacer ni tan siquiera dejar que nos asomáramos desde la puerta. Que conste que no digo que no tuviesen reglamentariamente razón pero ya se sabe, al viajero foraneo UNA SONRISA, COMPRENSION Y UN PELIN DE MANO IZQUIERDA. Salvo este roce, el resto de la jornada fue muy agradable, es una ciudad medianita pero muy bonita y agradable para pasear y cenar en cualquiera de los sitios que hay en la Rambla (huir de los de comida precocinada que abundan y no presagian nada bueno).
Merece la pena asomarse al rio Onyar por cualquiera de los puentes que lo cruza.
Volvimos paseando al hotel disfrutando de una magnifica noche de verano.