Nuestro viaje se va acabando y debemos volver hacia San Jose, la capital aunque no vale la pena dedicarle mucho tiempo puesto que poco encanto tiene, es por ello que antes de llegar visitamos el volcan Poàs que es uno de los sitios turísticos más visitados de Costa rica.
El volcán Poàs es un cráter a 2.708 m.s.n.m, es uno de los cráteres más grandes del mundo y aún salen fumarolas de su subsuelo con lo que a medida que te acercas va el va aumentando el olor a azufre que tan bien conocemos de Arenal y de las Hornillas. También vale la pena ir a visitar la laguna de Botos que es una laguna verde que se ha creado en un cráter secundària aunque para ello hay que subir bastantes escalones.
Después fuimos a San Jose por carreteras de tráfico infernal. Respecto a San Jose no hay nada destacable, la plaza de las culturas que es el centro de la ciudad no tiene ningún atractivo especial y la catedral tampoco. Pasamos solo un día a la espera de tomar el avión que nos llevaría de nuevo a Barcelona
Nuestro corazón quedeba por mucho tiempo en Costa Rica. Pura Vida.