Día 4 (sábado): el sábado era el día recomendado para visitar Portobello y eso hicimos, cogimos en metro para ir hasta la estación de Nothing Hill cuando a mitad de camino me doy cuenta de que se me había olvidado la cámara de fotos, vuelta atrás y en un “periquete” estábamos de nuevo en camino, otra anécdota. Portobello es un barrio bonito y curioso, estuvimos pateando el mercadillo hasta las 13:00, hay puestos de todo tipo en la calle y los mismos locales son tiendas, una pasada. Viendo la hora que se hizo decidimos comer en un pub de por allí que nos gustó, tenía como varios pequeños salones separados por unas puertas bajas de madera, comimos arroz con pollo tika masala, rico y picantito, nos tuvimos que tomar un par de pintas.
Luego emprendimos camino paseando hacia Kensington para ver el palacio, el entorno es precioso con los magníficos jardines y parque, el palacio tampoco es nada del otro mundo, para mi gusto prescindible pero bueno pagamos 2x1 así que entramos y echamos allí un buen rato para recorrerlo, tiene zonas que no te dicen nada y otras algo más atractivas con algunos efectos personales de Lady Di, aposentos de la reina Victoria, etc, las vistas de los jardines desde las ventanas preciosas. Luego disfrutamos de un paseo por el parque viendo como las ardillas se acercan de forma descarada a los visitantes y ¡cuantas ardillas! Llegamos hasta el lago Serpentine y la fuente homenaje a Lady Di, para luego apreciar la grandiosidad del Monumento en memoria de Alberto el marido de la reina Victoria, es impresionante, no lo esperaba tan grande. Justo en frente el Royal Albert Hall que también es precioso sobre todo por la entrada principal.
Ahora íbamos justos de tiempo y fuimos corriendo para el Museo de Historia Natural donde teníamos una hora escasa para ver lo imprescindible, el edificio en si ya merece la pena para acercarse, entramos (gratis) y fuimos directos a ver el esqueleto del dinosaurio que está en el salón principal, subimos las escaleras a verlo desde arriba y ver el inmenso tronco de secuoya, luego directos a la zona de los dinosaurios, la recorrimos y pudimos ver la maqueta del Rex, un museo muy interesante. Al lado está el Victoria & Albert Museum (también gratis) pero ya era la hora de cierre y no pudimos entrar. Cogimos el metro hasta Harrods para ver estos famosos e impresionantes almacenes, la zona de alimentación me encantó, compramos unas galletitas riquísimas, merece la pena darse una vueltecita, ¡ahí hay pasta!
Metro a Picadilly Circus porque dada la hora que era ya poco podíamos ver o hacer sino pasear viendo el ambiente y la zona iluminada, visitamos varias tiendas, entre ellas una de 4 plantas de productos M&M impresionante, y fuimos paseando hasta Leicester Square que está muy bonita de noche, llovía y buscamos un sitio para comer pero, hay mucha gente por todos ellos, pero claro, hay tantos que siempre encuentras uno, entramos en una Wagamama, curioso, casi todo ensaladas y pastas y bueno, comimos, nada del otro mundo pero no estaba malo, esperaba algo más. Ahora metro a Waterloo y llegamos al hotel sobre las 22:30.