Día 6 (lunes): el Jubileo de la reina nos ha despistado, no sabía que tenía lugar en estos días y quizás debería haber programado el cambio de guardia para otro día, ya es tarde, había visto en Internet que hoy había cambio de guardia pero que era a las 8 de la mañana por lo que dijimos, “vamos para allá a ver que nos encontramos” y eso hicimos, pero que va, todo estaba acordonado y el cambio de guardia y el palacio de Buckingam no lo íbamos a poder ver, a lo lejos vemos el palacio con el escenario que han montado para el macroconcierto de hoy y a lo lejos vemos pasar a la guardia. A las 9 estábamos sentados en el comedor del hotel para desayunar y en poco más de una hora en Hyde Park corner, un rincón muy bonito con varios monumentos y sitios interesantes, Arco de Wellington, Aspley House, estatua de Wellington, una especie de monumento a los neozelandeses caídos en no se que guerra, etc. muy atractiva la esquina. De pronto, la policía empieza a echar a la gente metros atrás para que quede despejada la zona y paran el tráfico, todo el mundo se queda expectante y después de un rato, aparece la guardia real a caballo para, tras pasar por de bajo del arco, dirigirse a palacio, curiosísimo.
Bordeamos Hyde Park para dirigirnos a la Catedral de Westminster que no es un sitio muy famoso pero que a nosotros nos gustó tanto en su construcción bizantina exterior como por su interior con unos relieves del vía crucis y unos mosaicos dignos de ver. Cuando entras te llama la atención el color oscuro casi negro de las paredes y techos pero a mí me parecía muy atractivo todo el conjunto, al menos distinto.
Nos dirigimos ahora hacía Buckingam Palace, pasamos por sus caballerizas y lo vamos bordeando después de entrar en dos tiendas de souvenir del mismo palacio, no hay forma de verlo porque todo está vallado, solo la parte lateral y la parte superior dorada del monumento a la reina Victoria, tiene que ser precioso, una pena. Atravesamos el lago de St. Jame’s Park desde donde hay unas vistas muy bonitas, para dirigirnos a The Mall, un gentío enorme, todo sigue acordonado como esta mañana, echamos un vistazo y nos volvemos para coger el metro hasta la zona del Museo Británico.
Vemos un pub y 2 buenas cervezas Foster fresquitas y ricas, damos un paseo por la zona y entramos en un iglesia muy bonita, St. George’s Bloomsbury, aunque ninguna iglesia se acerca a las que conocemos aquí, esta tenía su encanto, está vacía y nos recibe un señor que rápidamente ve que somos españoles y nos da un folleto explicativo en nuestro idioma, estamos allí un rato sentados, leyendo y viendo la iglesia, el exterior es bonito también y tiene una torre coronada por el rey Jorge I vestido de romano que fue burla en la época, damos un donativo y a comer. En los alrededores tengo anotado un Pizza Express ubicado en una antigua lechería, aceptable.
A las 15:00 entramos en el Museo Británico salimos a las 17:30 con el cierre, es una visita indispensable, ¡lo que hay allí metido! Momias, sarcófagos, esculturas de todas las épocas, figuras del Partenón, la famosa piedra rosetta, etc. Salimos muy cansados y buscamos rápidamente un sitio para tomar café, en este caso de nuevo café Nero que sabíamos que era algo seguro, capuchino muy rico, tamaño medio porque el grande es inmenso y ya el medio es grande para nuestro gusto.
Cogemos el metro a Picadilly Circus con la intención de ver y estar un rato relajados en Fortnum and Mason una tienda de varias plantas de cosas caras y raras en algunos casos, vimos unos caramelos con insectos dentro y alguno con un escorpión. Posteriormente, y ya muy cansados, decidimos pasear por Regent Street hasta Trafalgar Square que aún conserva una pantalla gigante, vallas y seguridad de un evento celebrado el miércoles y no se puede apreciar su belleza, hacemos unas fotos, una junto al reloj cuenta atrás del inicio de los Juegos de Londres y para el hotel.
En el hotel se nos fue un poco el santo al cielo y cuando nos dimos cuenta era tarde para cenar en Londres y por una zona tan tranquila, entramos en un par que estaba al lado pero, era ruidoso y no tenía mucha pinta de comer así que nos dirigimos hacia la zona de Elephant & Castle que vi que había varios locales, entramos en uno de ellos y cocina cerrada por lo que de inmediato nos metimos en el de al lado, Nando’s, tipo portugués que no nos gustó demasiado, incluso caro para tomarnos 3 cervezas y 2 trozos de pollo con patatas.