Si, como fue mi caso, vais a estar cinco días en Praga seguro que os va a quedar tiempo para organizaros una excursión fuera de la Ciudad. Hay muchísimas opciones (Český Krumlov, Karlovy Vary, Campo de concentración de Terezin, Kutná Hora...) y muchísimas empresas que te organizan el tour. Yo elegí pasar el día en Kutná Hora y ello por varias razones: está cerquita de Praga, a una horita en tren, y el Osario de Sedlec por sí solo merece la pena el desplazamiento. El precio de la excursión organizada rondaba los 30 euros, así que yo elegí ir en tren por mi por mi cuenta. Muchísimo más barato y además de esa forma aprovechaba y visitaba la Estación Central de Praga (Praha Hlavní Nádraží), una maravilla arquitectónica diseñada por Josef Fanta en 1909

En la misma puerta de la Estación de trenes de Kutná Hora cogemos el autobús urbano y en un par de paradas nos bajamos, justo enfrente de la Iglesia de la Asunción, que es nuestra primera visita. Aquí aprovechamos y compramos la entrada conjunta para el resto de los monumentos que visitaríamos a lo largo del día.

Desde el año 1995 esta Iglesia y la totalidad de la Ciudad de Kutná Hora está inscrita en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Con toda justicia, porque la ciudad es una pequeña maravilla.



Terminada esta visita, cruzamos la carretera para llegar al famoso Osario de Sedlec, que está justo enfrente






Afortunadamente el día es soleado, porque después de salir sobrecogido del osario se agradece volver a ver a Lorenzo en todo su esplendor
Desandamos el camino y volvemos a la parada de bus de la Iglesia de la Asunción, ahora para dirigirnos al centro de Kutná Hora. La parada de destino es "Centrum" y unos amables lugareños nos indican donde bajarnos. Y allí los dejamos muertos de risa cuando les damos las gracias y les decimos adiós en checo con un acento que no me quiero ni imaginar
Nada más bajar del bus en Centrum, un gráfico cartel nos indica la ubicación de los principales monumentos.

Nuestra próxima parada será la impresionante Catedral gótica de Santa Bárbara, a la que llegamos a través de un camino decorado con estatuas de santos checos, un poco al estilo del Puente Carlos de Praga.




El edificio enorme que hay al lado de la iglesia de Santa Bárbara fue en su día el Seminario de los Jesuitas, y hoy en día alberga la Galería de la región de Bohemia Central.
Parece que el pueblo es solo la plaza y poco más. Es así? Porque entonces sería llegar, dar una vuelta a la plaza e irse del lugar, no? Mucha distancia en auto para ver poco.
Me ha recordado a lo de este precioso pueblo de la Toscana que he recomendaron visitar, Monteriggioni...