Cuando nos despertamos, ya habíamos atracado en Key West, una hora antes de lo previsto debido a que dejamos Bahamas antes de la hora prevista.
Por megafonía, anunciaban el orden en el que había que ir a pasar el control de pasaportes. Todos los huéspedes debían hacerlo independientemente de si bajaban o no del barco. La noche anterior, nuestro asistente de camarote nos dejó la documentación que teníamos que rellenar para acceder de nuevo a EE.UU.
Nos fuimos a desayunar y, cuando nos llamaron, fuimos a uno de los salones a pasar el control. Primero nos atendió un policía y nos dirigió a otro que nos dio el visto bueno y pudimos bajar. En esta escala, aparte de salir del barco con la sail pass, hay que ir con el pasaporte porque hay un nuevo control a la salida, una vez en tierra firme.
Nos encontramos con un día muy soleado y de mucho calor, aún así, decidimos hacer la visita andando.

Aquí se pueden coger guías gratuitas de la ciudad así como periódicos, también gratuitos:

Lo primero que visitamos fue un museo de Historia al aire libre con esculturas y con un agradecimiento a España por las obras cedidas:

Seguimos caminando y llegamos a la zona más céntrica, donde están las tiendas de regalos y de donde parten los buses y el tren turístico:

Los precios de las tiendas no son muy altos y me traje un precioso llavero con un flamenco gigante de peluche
Después, nos dirigimos hacia unas playas que nos había recomendado una policía y nos topamos por el camino con la señal de la milla 0 de la carretera 1, la que va hacia el Norte; también con la casa de Ernest Hemingway pero no quisimos entrar a visitarla, costaba 12$ y nos parecía un abuso.

Por fin, llegamos a una de las playas, mala a más no poder, estaba muy sucia, tanto el agua como la arena así que preferimos acercarnos a otra, la Dog's Beach y fue peor, como su nombre indica, estaba llena de perros y de suciedad, igual que la anterior.
Así que nos pusimos a hacer cola para hacernos las fotos en la boya que indica que estamos en el punto más al sur de Estados Unidos, a 90 millas de Cuba:

El calor que teníamos era ya demasiado así que nos volvimos al barco para darnos un buen chapuzón en la piscina. Por el camino, vimos una iglesia y el típico bus escolar:

Por suerte para nosotros, las piscinas estaban vacías (¿dónde estaría la gente?) así que dedicamos el resto del día, hasta que zarpamos, a bañarnos, tomar el sol y comer.
Sobre las 5 de la tarde nos despedimos de Key West, subimos a verlo desde la cubierta, volvíamos a Miami. Hicimos las maletas y nos las quedamos en el camarote puesto que habíamos cogido una excursión a los Everglades al día siguiente y saldríamos muy pronto. Los demás, dejan las maletas en la puerta del camarote con unas etiquetas de color que te dejan en el camarote, salvo que se haya cogido excursión o que se pida desembarco rápido para que los que tienen el vuelo muy pronto, sino, cada etiqueta va unida a una hora para dejar el barco.
Al día siguiente, a las 7 de la mañana ya estábamos en el restaurante de las cenas, nos juntamos con el resto de "excursionistas" y nos tenían preparado un desayuno con zumos, bollos, galletas, etc. Nos dieron unas pegatinas a todos, desembarcamos y en bus hasta los Everglades.