![]() ![]() Etapa 7. Padrón-O Cádavo. 23,8 km. ✏️ Diarios de Viajes de España
Alrededor de las 7 hemos preparado un desayuno comunitario en el albergue y hemos partido. Según el perfil de la etapa de hoy la cosa iba a ser movidita, muchas subidas y bajadas y sobre todo una, la subida a Lastra, que según la guía de Javi, iba...![]() Diario: Santiago por el Camino Primitivo⭐ Puntos: 5 (8 Votos) Etapas: 17 Localización:![]() Alrededor de las 7 hemos preparado un desayuno comunitario en el albergue y hemos partido. Según el perfil de la etapa de hoy la cosa iba a ser movidita, muchas subidas y bajadas y sobre todo una, la subida a Lastra, que según la guía de Javi, iba a ser “mortal”. Con esta perspectiva empezamos bajando de Fonsagrada por unos caminos más bien sosos. Luego la cosa ha ido mejorando al pasar por algunos bosques de pinos, aunque también ratos de carretera. A unos 7 Km. de Fonsagrada y subiendo otra vez, hemos llegado a Montouto, donde además de los molinos de viento, también están las ruinas del Real Hospital de Santiago, el primero de Galicia para los peregrinos del Camino Primitivo. Después toca una fuerte bajada por un camino estrecho donde la vegetación se vuelve más espesa. Cuando hemos caminado unos 3 Km. más, encontramos a los compañeros tomando un “superdesayuno” en un bar que hay al pie del camino, en las mesas de fuera, delante de un letrero que pone Casa Mesón. El señor que atiende el bar estaba solo y bastante liado, y cuando le preguntamos por los bocadillos estuvo algo borde, nada que ver con la amabilidad con la que hasta ahora nos habían tratado en todos lados. De pronto se nos quitaron las ganas de estar allí, de modo que cogimos nuestras mochilas y seguimos camino, así adelantaríamos un poco y en algún sitio bonito del camino nos pararíamos a comernos los bocatas que llevábamos. Vamos por senderos que desembocan en la carretera a medida que llegamos a alguna aldea. Se ven muchas construcciones tradicionales, fachadas de piedra con los tejados de pizarra y sin apenas ventanas. Las subidas y bajadas son continuas y el terreno cada vez está más incómodo, hasta que, a 1 Km. de Lastra se nos presenta un sendero en muy malas condiciones, con muchas piedras sueltas y una pendiente que era peor que una escalera empinada, interminable. Ni con los bastones conseguía darme suficiente impulso. No te podría decir como era el paisaje por el que transcurría ese largo Km. porque iba con la vista fija en el suelo y sacando todas mis reservas de fuerzas, cuando levantaba la vista lo único que veía era una pared por delante. Sudaba a chorros y si me paraba me iba para atrás. Las rodillas me rechinaban y me acordaba de Hospitales, un paseo al lado de esto. Cuando por fin acabó la maldita subida salimos a una carretera, que por lo visto es la recomiendan seguir en vez de ir por donde nosotros hemos ido, y más aún si está lloviendo, porque entonces el sendero es impracticable. Mientras nos bebimos todas las reservas de agua y esperábamos encontrarnos un bar cuanto antes. En Lastra no vimos ninguno, así que seguimos subiendo por un sendero hasta el Alto de Fontaneira, también bastante empinado, y otra vez salimos a la carretera. Allí si que encontramos un bar ¡por fin! Ya hacía calor y con todo lo que habíamos sudado, estábamos locos por tomarnos una cerveza bien fresquita. Nos acoplamos en la terraza de Casa Bortelón y el dueño nos puso empanada y queso de la tierra en aceite, además de las cervezas, nos cobró 5,80 y nos fuimos contentos y algo más recuperados, dispuestos a comernos los 5 Km. que quedaban para O Cádavo. El camino vuelve a ser un sube y baja, esta vez más leve, atravesamos un pinar y al final de una larga bajada damos de bruces con el moderno albergue donde vemos que los compañeros ya andan por allí. No me acuerdo a qué hora llegamos, creo que sobre las 2, y todavía quedaban muchas camas libres. Hay dos grandes cuartos con 5 literas cada uno, más uno con dos camas para minusválidos, en total 22 camas. Es un albergue bastante nuevo, en un edificio moderno pero con algunos defectillos que hacen que no sea del todo confortable. Los baños estarían mejor si no se saliese todo el agua de las duchas al pasillo. La cocina también es muy moderna, pero no tiene menaje y el comedor está desangelado, resulta todo bastante frío. Siguiendo con la rutina, nos duchamos y lavamos la ropa antes de ir a comer. No veíamos los lavaderos (muy moderno pero no tiene lavadora). Cuando por fin lo descubrimos, no salía de mi asombro. Dos cubos de hormigón a la altura de la rodilla y a metro y medio de los grifos. Se ve que a quien se la ocurriese la idea no ha lavado un trapo en su vida. Lo mejor es usar los lavabos. Salimos a comer algo tarde, y como era domingo estaba todo lleno. Al final encontramos un restaurante que no recuerdo como se llama, y allí se quedó una mesa libre en la que nos acomodaron y tomamos un buen menú por 9 euros. Tenían ensalada o sopa, carne de ternera guisada o chuletón o jabalí, postre y café o chupito. Hemos disfrutado de la comida y nos hemos reído un buen rato. Ya de vuelta al albergue pasamos por la farmacia a comprar algo para Fernando, que se le estaba hinchando bastante el tendón de Aquiles y le dolía. Yo me compré otro stick de Compeed para los pies porque ya había gastado los 2 que llevaba, y como me estaba dando muy buen resultado no quise arriesgarme a cambiar (todavía no me había salido ni una ampolla). Yo no sé a los demás, pero a mí el pueblo de Cádavo no me resultaba muy atractivo, no daban ganas de pasear por sus calles, así que pasé casi toda la tarde en el albergue. La hospitalera apareció sobre las 5. Nos preguntó qué número de cama teníamos cada uno, nos selló las credenciales previo pago de 5 euros y nos dio fundas desechables para la cama. Antes se me olvidó decirte que en la zona de recepción del albergue hay numerosos cartelitos donde exponen algunas de las normas, entre ellas, que queda prohibido el uso de cualquier servicio del albergue si no se tiene cama, y además no se admite que nadie que duerma en el suelo. La cosa se complicó cuando se ocuparon todas las camas. Todavía quedaba gente por acomodar. Algunas personas se fueron a buscar alojamiento privado pero otras esperaban algún tipo de apaño. Pero esta hospitalera es inflexible. En fin, este es un tema que generó mucha polémica. Mientras tanto, salimos otra vez a dar una vuelta y comer algo. Estuvimos en el bar Eligio, comimos de picoteo y volvimos pronto. Después de debatir un rato más en el comedor, nos fuimos retirando a dormir. De la jornada de hoy en cuanto a paisajes ha sido un poco más sosa que las anteriores, y el pueblo tampoco es muy fotogénico que digamos (para mi gusto). Hoy apenas he sacado fotos y lo que más grabado se me ha quedado ha sido la subidita a Lastra. Espero que mañana, que está previsto que lleguemos a Lugo, la cosa sea más interesante. Índice del Diario: Santiago por el Camino Primitivo
01: La primera idea
02: Los Preparativos
03: Llegada a Oviedo
04: Etapa 1. Oviedo-San Juan de Villapañada. 27 km.
05: Etapa 2. San Juan de Villapañada-Bodenaya. 25 km.
06: Etapa 3. Bodenaya-Campiello. 25,2 km.
07: Etapa 4. Campiello-O Mesa. (Hospitales). 34,7 km.
08: Etapa 5. O Mesa-Castro. 20,5 km.
09: Etapa 6. Castro-Padrón. 24 km.
10: Etapa 7. Padrón-O Cádavo. 23,8 km.
11: Etapa 8. O Cádavo-Lugo. 31 km.
12: Etapa 9. Lugo-Ferreira. 28,4 km.
13: Etapa 10. Ferreira-Arzúa. 36,4 km.
14: Etapa 11. Arzúa-Pedrouzo. 19,4 km.
15: Etapa 12. Pedrouzo-Santiago. 19,8 km.
16: Etapa 13. Santiago-Málaga
17: Camino de Santiago. Ideas, consejos...
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