Para llegar a Manuel Antonio volvimos en bote hasta Sierpe, allí pillamos un taxi colectivo hasta la parada de Bus de Palmar Norte donde cogimos el bus público hasta Quepos, duró unas tres horas y son bien baratos, pero incómodos. En Quepos un taxi hasta Manuel Antonio por 2.500 colones.
Manuel Antonio está separado en dos partes. Una colina llena de alojamientos y restaurantes y la zona de la playa donde empieza el Parque Nacional. Es un poco mas caro que Corcovado pero hay opciones para todos los bolsillos también.
Nosotros nos quedamos en la zona de la playa, que es mas tranquilo. Decidimos pegarnos el lujo de pillar un hotel de 60$, La Posada, está muy bien pero lo vale.
El Parque Nacional se recorre caminando en un par de horas como mucho. Es pequeño y con grandes senderos, sinceramente no creo que merezca la pena aquí contratar un guía. Se pueden ver bastantes animales, pero por el camino verás grupos parados mirando hacia un lado y no tienes mas que imitarlos. Dentro del parque hay varias playas espectaculares que se llenan los fines de semana.

En la zona de la colina hay un montón de restaurantes con vistas al océano muy chulas. En la zona de la playa comimos barato y muy bien en Costa Linda.
Muy recomendable subir al mercado de Quepos a comer rico y barato. Manuel Antonio es como una ciudad de vacaciones, todos son o hoteles o restaurantes y viene bien meterse por una calle normal un rato. No tiene mucho que ver pero es muy colorida.
La playa antes de entrar al parque no está mal aunque hay mucha gente, es muy grande y hay chiringuitos para tomar algo.