Salimos en bus desde la terminal San Carlos hasta el Caribe. El bus cruza el espectacular Parque Nacional de Braulio Carrilo, selva de altura, y luego para en Limón para llegar a Puerto Viejo en 4 horas y media. Parece un pueblo pirata, esto es otra cosa.
Nos alojamos en el hotel de unos españoles: Indalo. 20.000 colones por habitación con baño privado, sin desayuno. Está un poco apartado y se agradece mucho si lo que buscas es tranquilidad. Puerto Viejo es grande y tiene bastante movimiento de turistas, sobre todo jóvenes. En esta zona hay mucha población negra, traída de Jamaica para trabajar en los campos de fruta, así que es normal ver rastafaris, escuchar reggae y ver gente fumando ganja con normalidad, se puede conseguir fácilmente pero suele ser de muy mala calidad. Hay varios bares con música en directo todas las tardes, el Lazy Mon pegado a la playa es un gran lugar para tomar un cerveza al atardecer y la Playa Negra está muy bien para pasear y darse un baño.
Para un buen desayuno hay que ir al Pan Pay, cerca de la parada de buses y junto al mar. Café de máquina, croissant y hasta palmeras de recién horneadas, también se pueden comprar buenos bocadillos para llevar al parque.
Bien cerca está el EZ Times, cuando estés harto de arroz y frijoles puedes encontrar buenas pizzas y ensaladas en un ambiente muy relajado.
Un día alquilamos unas bicicletas para ir hasta Manzanillo. Son como 12 km y salvo un par de cuestas es fácil, vas casi todo el tiempo en sombra y pegado al mar. Pasas por la zona de Punta Uva, donde es obligatoria la parada y se puede hacer algo de snorkel cerca de la playa.
El pueblo de Manzanillo es pequeño y tiene una soda donde comimos de maravilla y bien barato: Soda La Playa.
Pasando el pueblo y siguiendo por un camino de tierra se llega a la zona de Punta Manzanillo, donde hay playas pequeñas y vacías donde hacer snorkel por un arrecife y varios senderos por la selva que salen a mas playas.