Fuimos en coche hasta Bingen. Lo dejamos en el aparcamiento cerca de donde paran los barcos que recorren el Rhin. Hay ORA pero puedes dejarlo varias horas y no es muy caro. Sacamos los billetes para el barco hasta St. Goar. Hay varias compañías, nosotros cogimos el barco de KD de las 11:30.
Si podéis, poneros a la sombra o llevar gorra. Disfrutamos de los castillos y viñedos hasta el destino.

Cuando ya no podíamos más con el calor, nos sentamos en la parte de abajo. Seguimos disfrutando de las vistas con una cervecita. Llegamos a St. Goar a las 13h. Dimos un paseo y encotramos un callejón lleno de brujas.

Después de comer cogimos un trenecito hasta el castillo. Con la linterna del teléfono y el mapa que nos dieron, recorrimos los pasadizos bajo las murallas. El peque se lo pasó en grande. Nosotros disfrutamos de las vistas. Mereció la pena pagar la entrada.

Bajamos al pueblo en el trenecito y fuimos a la estación del tren. Sacamos los billetes en la máquina y devuelta a Bingen Stadt, que era la estacón más cercana al coche. Ruta hasta nuestro hotel en Bensheim.
Mercure Hotel Bensheim. Un hotel de 3 estrellas pésimo. Lo peor que te engañen. Según ellos tienen aire acondicionado centralizado en las habitaciones. No me lo creo, como puede haber más de 30ºC en una habitación con aire, por muy centralizado que esté. Después de quejarnos dos veces nos enseñaron otras habitaciones, que estaban más "fresquitas" pero por que no daba el sol. Claro a una ruidosa vía del tren. La gente ponía la papelera en las puertas de las habitaciones para que con la ventana abierta hubiese corriente. Vamos, no lo recomiendo aunque sea lo único que haya libre por la zona.
Esa noche cenamos en el pueblo. Ojo que no hay turismo y cierran pronto.