Muy a mi pesar, esta mañana he abandonado Dresde, yendo a su Hauptbahnhof a las 10:45 para comprar el billete del tren regional hacia Wroclaw.
Entre estas dos ciudades sólo hay tres trenes directos al día, que salen a las 8:09, 12:09 y 18:09 y llegan a Wroclaw 3 horas y medias después por 43,70 €. Sí, sé que es caro, pero no hay muchas más opciones (se puede llegar también haciendo escala en Berlín). Desconozco si hay servicio de autocares.
En mi caso, he cogido el tren de las 12:09 (habiéndome comprado un bocata en la estación antes). El trayecto entre Dresde (Sajonia - Alemania) y Wroclaw (Baja Silesia - Polonia) es bastante agradable por los pedazo de bosques que hay entre la frontera germano-polaca.
Una cosa curiosa, es que en el puesto fronterizo de Gorlitz, los dos maquinistas del tren de la DB se han bajado y han subido dos maquinistas polacos de la PKP (la compañía nacional de tren de Polonia).
Así, he llegado sin mayores contratiempos a Wroclaw a las 15:32h. La llegada a la capital de la Baja Silesia no ha sido muy alentadora.
En primer lugar, he tenido que cambiar algunos euros a zlotys para comprar el billete de tranvía que me llevara al hotel. Evidentemente el tipo de cambio en el Kantor de la estación es horrible (1€=3,1PLN, después en el centro he cambiado a 1€=4,15PLN), por lo que sólo he cambiado 10€ (el tipo me ha preguntado asombrado que porqué no cambiaba más).
En segundo lugar, he ido a un quiosco que está enfrente de la Wroclaw Glowny (estación central de tren) a comprar el billete para el tranvía, que me ha costado 3 zlotys. He cogido el tranvía número 15, que me ha dejado a unos 50 metros de la puerta del hotel. El trayecto me ha hecho preguntarme "que estoy haciendo aquí??". Me explico: el tranvía es prehistórico (desconozco si de antes de la II Guerra Mundial, pero lo parece) y el trayecto entre la estación y el hotel me ha permitido ver multitud de edificios horrorosos y de los que se caen literalmente cachos al suelo. Además en la calle en la que tengo el hotel están medio en obras y he tenido que cargar con mi maletita de unos 18 kilos de peso a plomo. Hasta aquí lo malo.
El hotel que reservé con booking es el Europeum Hotel, un 3 estrellas que parece de 4. La recepcionista habla un perfecto castellano y el trato no puede ser más amable. La habitación perfecta.
Una vez dejados mis bártulos he dado una vuelta por el Stare Miasto sin rumbo definido (las visitas concretas las haré mañana y pasado). Es cruzar la calle Kazimierza Wielkiego y el paisaje cambia enormemente.
He entrado al Stare Miasto por la Plaza de la Sal, llena de bonitos edificios renacentistas y neogóticos, que conecta directamente con el Rynek (Plaza del Mercado). Esta plaza es la segunda mayor de Polonia (tras la de Cracovia, que visité hace 3 años). Al igual que en Cracovia, aquí en el centro también se encuentra la antigua lonja, y su ayuntamiento, un edificio espectacular del que hablaré pasado mañana cuando lo visite. Aquí en el Rynek también se encuentra la oficina de turismo, donde he cogido un mapa de la ciudad.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La verdad es que todo lo que había leído sobre el Rynek es cierto. La plaza es preciosa, esta abarrotada de gente, terrazas y músicos callejeros y tiene un ambiente que sólo he visto anteriormente en el Rynek de Cracovia, en la Grand Place de Bruselas y en la Staromestske Namesti de Praga.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
De aquí he callejeado hasta llegar al edificio de la Universidad y hasta el puente Most Piaskowsky, que une el Stare Miasto con el barrio de Ostrów Tumski (todo esto lo visitaré mañana, pero las vistas del puente sobre el Oder, prometen).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Justo al lado hay un mercado (Hala Targowa) donde predomina la venta de flores y gente española paseando (no sé si ha sido casualidad, pero más de la mitad de la gente que he visto por allí hablaba castellano o catalán). De aquí he seguido callejeando y he ido a tomar un par de cervezitas (mi querida Tyskie y una tal Litovel, a la que no tenía el gusto de conocer).
He de decir que Wroclaw no es una ciudad uniforme. Al lado de edificios muy bonitos podemos encontrarnos edificios espeluznantes y destartalados. Tal vez ese sea el encanto, no es una ciudad totalmente orientada y remodelada hacia el turismo, pero es que hay edificios que no tienen ninguna excusa.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Para cenar he ido al Rynek, al Pierogarnia Stary (recomendado en el foro). En mi anterior visita a Polonia no había probado los pierogis, así que valiente de mí, me he pedido una ración de 5 pierogis al horno rellenos de bacon, queso, cebolla, espinacas y olivas negras, además de una ensalada pequeña (por si no era suficiente). Pues bien, además de estar buenísimos, son enormes y me han sobrado dos (que me hacen compañía ahora mismo en el hotel, dado que he pedido una cajita para llevármelos). Todo eso y una Pepsi, 9€ al cambio.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El Rynek por la noche tiene una ambientación tremenda, pero estaba bastante cansado (por lo acumulado del viaje, el tren y los pierogis) así que me he retirado a mis aposentos.
Antes de acabar la etapa de hoy, quiero hacer un pequeño comentario sobre la EuroEstafa a la que nos sometieron en nuestro país. Y es que en Polonia, que pertenece a la UE pero no tiene euro, los precios están al nivel de la España pre-euro. Supongo que si en un futuro adquieren el euro como moneda, todos los ciudadanos de aquí serán también estafados como nosotros, pasando a pagar un 66% más por todo (y cobrando lo mismo o menos). Por su bien, les deseo un futuro con zlotys para mucho tiempo.
Hasta mañana!!!