Nuestro viaje consistió en un finde en Londres, hay que decir que esta vez era la octava vez que íbamos a Londres y no queríamos ir a ver ningun monumento, la verdad es que se me ha hecho raruno no ver ni el Big Ben, ni Buckingham Palace, ni otros sitios famosos, pero no queríamos ir a ninguno, si sucedía y los veíamos de casualidad bien, pero no eran imprescindibles.
Nuestro viaje empezó a las 7.45 cuando mis suegros nos vinieron a buscar para acompañarnos al aeropuerto (gracias!!) como siempre contentos de irnos, pero a último momento decidimos facturar una maleta, craso error, pero en este caso inevitable ya que Easyjet obliga a llevar solo un bulto de mano y con unas medidas inferiores a una de nuestras maletas (atención a los bolsos, que hay que meterlos en ese bulto!!) al final no nos quedó otra que facturar y pagar los 35€.
Ya en el avión, cuando todo parecía que iba bien y ya estábamos sentados a punto de despegar, de repente se oye la voz del comandante diciendo que hay niebla en Gatwick y que va a haber un retraso de 90 minutos. Que esperaríamos dentro del avión y que si queríamos visitar la cabina podríamos hacerlo (todas estas explicaciones en inglés
El vuelo de Easyjet, llegaba a la terminal Norte, pero nuestro tren salía desde la Sur, por lo que después de pasar el control de pasaportes/DNI y recoger nuestra maleta, hemos ido al tren lanzadera para llegar a la terminal Sur. Esta vez no habíamos contratado el Gatwick Express, me habían dicho que el First Capital Connect era mas barato y además con un itinerario mejor para llegar a nuestro hotel, lo comprobamos en la web y así era, nuestro tren nos dejaba en la estación de Blackfriars, con conexión directa con el metro hacia Algate East donde teníamos nuestro hotel.
Lo contratamos por la pagina web del tren y cuando hemos llegado al hall de la estación, lo único que hemos tenido que hacer es introducir la VISA en las máquinas, poner el localizador y han salido 5 tarjetas, dos para la ida, otras dos para la vuelta y otra como comprobante del recibo, hemos mirado en las pantallas el anden que nos correspondía y al cabo de muy poco rato ya estabamos acomodados en el tren camino a Londres.
Solo hemos tardado 35' en llegar y cuando hemos llegado a la estación hemos comprado la Oyster Card, 5 libras de deposito y 15 para viajes y con lo que lo hemos utilizado ha valido la pena, la Oyster sirve para el metro y los autobuses y sale mucho mas barato, ya que el hotel donde ibamos a alojarnos, está en la zona de la City y un poco lejos del centro, pero no está nada mal comunicado, la parada del metro estaba a la vuelta de la esquina, con un supermercado Tesco al lado y un montón de bares y restaurantes en los alrededores.
El hotel fue el Ibis London City, en el numero 5 de Commercial St., un hotel muy correcto, de la cadena Ibis, con un hall moderno y unas habitaciones cómodas y amplias, el desayuno no estaba incluido, pero no hay problema, justo delante del hotel hay un sitio para desayunar o girando la esquina también hay café para llevar.
Si puedo decir algo negativo, es que no teníamos nevera y que el baño solo disponía de ducha, pero a nosotros eso no nos importó demasiado. Totalmente recomendable, en recepción fueron amables y nos ofrecieron incluso un plano del metro y de la ciudad.
Cuando hemos dejado la maleta y hemos hecho el check-in en recepción, vuelta a la calle ya que queríamos ir al mercado de Borough Market, justo al lado del puente de Londres, por lo que hemos empezado a usar la Oyster Card y nos hemos metido en el Metro.
Hemos bajado del metro, hemos pasado por delante del London Dungeon, pero no lo visitamos esta vez, ya lo hicimos en otra ocasión hemos seguido andado unos cuantos metros y nos hemos encontrado con el mercado, debajo de las vías y con una ubicación moderna y con una comida muy apetecible, alguna internacional, sobre todo India, China y Japón y ya dentro del mercado puestos de Italia, Suiza y sus quesos, etc, por supuesto nos hemos quedado a comer por allí, un plato de patatas cocidas con queso de raclette y luego unas gyosas veganas, con un te frio y para postre un enorme merengue con trozos de chocolate fabuloso.
Como ya teníamos mono de compras, hemos vuelto a coger el metro para ir al centro, está vez hemos acabado en Oxford Street y ahí nos hemos separado, mi marido a Forbidden Planet, 179 Shaftesbury Av. (donde todo frikiaficionado al cine, a los comics y al merchandising debe ir alguna vez) y yo he acabado en Primark (al lado de Tottenham Court Road) donde he satisfecho mis ansias consumistas (la sección chaquetas espectacular!) después nos hemos vuelto a reunir (ya con nuestras bolsas de compras) y nos hemos ido andando tranquilamente hasta llegar a Oxford Circus, donde hemos girado a la izquierda por Regent Street, metiéndonos en mas tiendas hasta que nos hemos cansado de caminar y hemos tomado otra vez el metro para volver al hotel, primeras compras, primeras impresiones, un poco de frio pero sin lluvia.
En el hotel no nos hemos quedado por que teníamos ya un hambre de lobo, por lo que nos hemos duchado y hemos ido a la calle con un poco mas de abrigo eso si. Nos hemos puesto a caminar hacia la parte de arriba de Commercial Street y nos hemos adentrado en el hogar de Jack el Destripador, hemos pasado por el famoso "Ten Bells", el pub donde las prostitutas que murieron en las manos de Jack, bebían y buscaban clientela..., luego nos enteramos de que el nuevo dueño, reniega de la leyenda del destripador y ha quitado todos los recuerdos del famoso asesino pero lo que no ha hecho es remodelar el local, los desconchones de las paredes así lo delatan, parece que no ha pasado el tiempo por el pub, enfrente está el Mercado de Spitafiels, pero eso lo dejabamos para el domingo por la mañana. Nos habían hablado de un sitio donde hacían los Beigels mejores de Londres , el Beigel Bake, abierto las 24 horas los 7 días de la semana, la dirección es 159 Brick Lane St., pues hacia allí nos hemos dirigido, hemos seguido por Commercial St. hemos girado por Hanbury St. hasta Brick Lane, hacia los Beigels, pero antes de llegar, se sitúan en ambos lados de la calle restaurantes, principalmente indios que los dueños te invitan insistentemente a pasar, a nosotros nos habían recomendado uno llamado Sheba que en su fachada había unos carteles de que había sido galardonado con el premio al mejor curri durante el año 2011, 2012, 2013, al final no nos metimos pero según mi amigo el restaurante está bien y ademas no es caro de 15 a 20 libras por persona, seguimos andando pasando por unos garitos de curiosa apariencia, mucha cerveza, sishas y comida, lugares al aire libre pese al frio, al final hemos comprado los beigels y unas cervezas de un colmado cercano y nos hemos ido por la calle comiendo y bebiendo, cosa nada extraña porque había mucha gente haciendo lo mismo.
Estuvimos un rato callejeando, mirando los bares, la gente curiosamente vestida, unos con bufandas otros con chanclas, los grafittis de las paredes, al final se nos hizo tarde, ya estábamos muy cansados y sonnolientos. Como ya he comentado no teníamos desayuno, pero al lado del hotel había un súper en el cual compramos agua y otras viandas y ya pensaríamos mañana donde desayunar.