1º DÍA: BLOOMSBURY
El viaje a Londres fue un regalo que me hizo Yolanda por nuestro X aniversario de boda.
Esta vez el viaje lo hicimos con clickair, y también llegamos a las 11 de la mañana. Desde Heathrow cogimos el metro y después de 45 minutos bajamos en Russell square, en Bloomsbury, justo al lado del hotel -el Royal National- un inmenso hotel de 1500 habitaciones. Una vez registrados, nos dieron un plano para llegar a nuestra habitación. En verdad es un laberinto. Pero en fin, a la 3ª vez que pasas, ya te sabes el camino
Esta vez el viaje lo hicimos con clickair, y también llegamos a las 11 de la mañana. Desde Heathrow cogimos el metro y después de 45 minutos bajamos en Russell square, en Bloomsbury, justo al lado del hotel -el Royal National- un inmenso hotel de 1500 habitaciones. Una vez registrados, nos dieron un plano para llegar a nuestra habitación. En verdad es un laberinto. Pero en fin, a la 3ª vez que pasas, ya te sabes el camino

Ya dejamos el equipaje y fuimos al British Museum, que está justo al lado del hotel. Allí vimos las salas griega, romana, egipcia, siria, china, sudamericana… un montón. Hay que ver la cantidad de expolio que han hecho estos hijos de la Gran… Bretaña. Dicen que es el museo más antiguo del mundo (a ver quien les lleva la contraria a estos ingleses). Lo que si es cierto es que contiene una gran variedad de objetos de todas las edades de la civilización.


Este recorrido nos tomó hasta la 14:30 más o menos. Fue entonces cuando salimos a comer, fuimos a un restaurante que nos recomendaron que se llama Wagamama, especializado en comida oriental. Cuando por fin lo encontramos (está escondido el dichoso restaurante) entramos y me sorprendió que era una sala con un montón de mesas largas dispuestas una tras otra y conforme vas llegando las vas llenando. Así te enteras perfectamente de la conversación del de al lado (si les entiendes, claro, por que mi inglés no soporta conversaciones rápidas). Allí pedimos noodles y rice, que un poco sabíamos a lo que íbamos. Ah, la cubertería son los palillos chinos, si quieres cuchara y tenedor, hay que pedirlos. Por lo demás la comida muy buena. De allí ya nos retiramos al hotel, pues yo necesitaba mi tradicional y española siesta.
Ya recuperadas las fuerzas, nos dirigimos hacia la British library, que está al lado de la iglesia de St Pancras. Visto en el plano, las distancias parecen largas, pero vas caminando y a la que te das cuenta ya estás en el sitio. Así que proseguimos la marcha, bajando hasta Holborn street, que es la prolongación de la famosa y comercial Oxford street. Esta calle si que está abarrotada de gente, sobre todo a partir de las 17h. Básicamente fue un paseo, así que prontito sobre las 19 horas nos recogimos en el hotel, cenando en la habitación y planificando la jornada del día siguiente

