Nos levantamos, desayunamos y nos vamos a coger el bus para ir al aeropuerto a conseguir alquilar otro coche con otra compañía. Una vez en el aeropuerto, hablamos con varias compañías y eran muy caras o bien no tenían coches disponibles. Al final conseguimos alquilar uno con INCHIRIERI AUTO, es bastante más caro de los 155 euros que pagué por EASYCAR.COM a 270 euros que he pagado, pero mejor esto que nada y además me lo acercaban a la puerta del apartamento, cosa que se agradece pues desde casa al aeropuerto se tarda como una hora aproximadamente. Quedaron en traerlo mañana a las 7:30h y pagar en efectivo y hacer todos los trámites en el momento, ósea que genial, todo facilidades
sólo por esto y la buena atención y trato os la recomiendo sin dudar, además el coche mejor que el que tenía alquilado con Easy. Pues ya estamos más tranquilos y nos vamos de nuevo a patear Bucarest por otras zonas. 
Desde el autobús volvimos a ver el Parlamento y también pasamos por la Plaza Unirii, centro neurálgico de la ciudad y donde hay varias fuentes.


También vemos alguna escultura, palacete e iglesia.



Una ciudad con tanto arte en sus calles, no podía faltar los murales que tanto me gustan, estos se encuentran en la calle Arthur Verona y alrededores.





Tengo que decir que hoy conseguimos un plano de la ciudad en el aeropuerto, así nos será más fácil encontrar cosas, aunque el día anterior se nos dió muy bien sin plano.




Esta escultura de un teclado de ordenador me parece muy curiosa y la del barco detrás muy bonita.

La arquitectura de Bucarest me parece fascinante.

Llegamos a otro de los monumentos más impresionantes de la ciudad, me refiero al Ateneo Rumano. Emblemático auditorio de estilo neoclásico que fue inaugurado en 1888, es donde toca la Orquesta Filarmónica George Enescu. Muchos de los fondos que se usaron para levantar este ateneo fue gracias a donaciones voluntarias que se recogieron usando el lema “Dona un leu para el Ateneo”. Forma parte del Patrimonio Europeo desde 2007 y se tardó en construir 25 años


En sus jardines hay una gran cantidad de palomas revoloteando.


El Ateneo, en su entrada principal, tiene seis columnas y 5 medallones de mosaicos que hacen honor a cinco príncipes rumanos. Se puede visitar el interior pero nosotros no lo sabíamos y no entramos al verlo cerrado pero se accede por una puerta lateral.

Delante se encuentra el Parque Ateneo donde se encuentra la Estatua de Mihai Eminescu, fue un poeta del romántico tardío, además de prosista, filósofo y periodista. Calificado por la crítica literaria como la voz poética más importante de la literatura rumana, posiblemente es el poeta rumano más conocido a nivel mundial. La obra de Eminescu ha sido traducida a más de sesenta idiomas.


Enfrente del Ateneo se encuentra el Palacio Real de Bucarest donde este precioso reloj te da toda la información.

El Palacio Real fue centro del poder monárquico Rumano, hoy día alberga el Museo Nacional de arte de Rumania. Es de estilo neoclásico y se construyó entre 1812/1815. Fue remodelado varias veces y en 1837 fue utilizado como corte principesca para Alessandro Ghica Vodă. Desde el 10 de mayo de 1866 se convirtió en la residencia del príncipe Carlos I. En 1927 sufrió un incendio y quedó destruido el cuerpo central, por lo que entre 1935 y 1936 fue demolido. La construcción del nuevo edificio en forma de U y equipado con un patio, finalizó en 1937. Durante la Revolución de 1989, el palacio fue nuevamente quemado y restaurado.

Delante del palacio se encuentra la Estatua Ecuestre del Rey Carlos I. Réplica erigida en los años noventa y que fue derruida tras la victoria comunista por considerarse un icono monárquico opresor. Dirigió personalmente a las tropas rumanas durante la guerra ruso/turca y asumió el mando del ejército ruso/rumano durante el sitio de Plevna. Tras la derrota del Imperio Otomano en esta guerra, declaró a Rumanía nación soberana en 1878 y fue proclamado Rey de Rumanía en 1881. Fue el primer gobernante de la dinastía Hohenzollern-Sigmaringen que reinó en el país hasta la proclamación de un República en 1947.

Enfrente del Palacio Real se encuentra la Biblioteca Central de la Universidad de Bucarest. Sin duda es uno de los edificios más bonitos de la ciudad. El edificio fue construido en el solar que compró el rey Carlos. La construcción se completó en 1893, y durante los dos años siguientes, el edificio, conocido como Fundación Universitaria Carlos I, fue equipado y acondicionado. La inauguración fue realizada por el rey Carlos I el 14 de marzo de 1895.

Todos estos monumentos se encuentran alrededor de la Plaza de la Revolución, pero lo más llamativo es el Pináculo. Monumento dedicado a La Revolución que tuvo lugar en esa plaza en 1989 contra el dictador comunista Nicolae Ceauşescu. Los lugareños le han puesto algunos apodos inusuales como la "Patata en un palo" o "Patata en un pincho", otros comparan la gota gigante perforada con una aceituna o un cerebro, otros una albóndiga o una gota de sangre atravesada, éste parece ser el más cercano ya que si os fijáis, se puede ver pintura roja en el mármol. Se inauguró en el 2005. El obelisco de mármol blanco tiene tres lados y está rodeado por varias estatuas que representan las sombras de las personas que querían la libertad y la democracia. La estructura redondeada, similar a un nido, que la pirámide ensarta está destinada a representar los sacrificios de los mártires. Resulta que en el 2012, alguien arrojó pintura roja en la base de la “patata” que goteaba y que de alguna manera completa el simbolismo del monumento. Nunca fue borrado por las autoridades.


Alrededor del Obelisco y la plaza hay más esculturas a cuál más original. Imagino que será alguna exposición temporal porque había muchísimas.








También en la plaza está la gigante Estatua de Iuliu Maniu, fue un político rumano que desarrolló su carrera en su ciudad natal de Hungría/Austria y más tarde en Rumanía. Ocupó el cargo de primer ministro de Rumanía en tres ocasiones entre 1928 y 1933. Estudió derecho en la Universidad de Cluj y se doctoró en 1896. Se estableció en Blaj y trabajó como abogado de la Iglesia católica oriental a la que pertenecía. En 1906 marchó como diputado al Parlamento de Budapest. Iuliu Maniu murió en 1953 en la prisión de Sighet y fue enterrado en un fosa común del patio.

Continuamos hasta la Iglesia Ortodoxa Kretzulescu de 1720. Está dedicada a la Asunción de la Virgen María y se encuentra cerca de la Plaza de la Revolución. Sufrió grandes daños en el terremoto ocurrido en 1940 y en 1977 junto con la Revolución de 1989 y tuvo que ser restaurada. Cuenta con puertas reales representando a los cuatro evangelistas y por donde sólo los sacerdotes pueden cruzar.










Detrás de la iglesia se encuentra este busto.

Otra de las iglesias que vimos pero de ésta no recuerdo el nombre.

Coche ranchera de la Policía de Bucarest.

Nos acercamos al Parque Cişmigiu, pulmón verde en el centro de la ciudad con un gran lago. Considerado el parque más antiguo de la capital rumana, donde en un tiempo fue sitio de encuentro de personas adineradas, ahora es un área llena de flora en donde pasar un rato agradable.

En el lago que se encuentra en el parque fueron creadas dos fuentes para proveer agua al pueblo. Dumitru Basa quien dirigió la obra era el encargado de cuidar las fuentes, empezó a ser conocido como el “Gran fontanero” que en rumano es “Mare Cismigiu”, con el tiempo la palabra “Cismigiu” quedó como el nombre tanto del parque como el lago.




Me parece curioso la fila de asientos que tiene


Curiosa Rana ridibunda, también conocida como Rana del Pantano, se le aprecia una raya amarilla que le atraviesa todo el cuerpo.



Ya en el año 1830 se empieza a dar forma al parque al construirse jardines diseñados por el paisajista Wilhelm Mayer, además el arquitecto Karl Meyer recibe la orden del príncipe Gheorghe Bibescu de realizar los planos del parque, y finalmente se inaugura en 1854.


Una de las muchas estatuas que hay en el parque y que está dedicada a los soldados franceses que murieron en la guerra entre 1916/1919.

Aprovechamos a descansar un rato en el parque a la sombra y ya de paso comemos algo y después continuamos el paseo por la ciudad no sin antes, meternos debajo de este lugar que soltaba chorros de agua y venía muy bien para sofocar el calor.



Estas esculturas se encuentran en la puerta del Museo Holocaust Memorial, erguido para que no se olvide lo que ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial cuando miles de personas fueron cruelmente asesinadas, mayoritariamente gitanos y judíos rumanos. Fue inaugurado en 2009 y tiene una placa que recuerda a los aproximadamente 280.000 judíos y 25.000 romaníes que perdieron la vida durante el Holocausto.



Muy cerquita del Memorial se encuentra la Iglesia Zlătari. Su denominación popular deriva de un término eslavo que significa orfebre, en referencia a la proximidad de cofradías de plateros que parecen haber habido antiguamente en esta zona. Su advocación corresponde a la Natividad de Nuestra Señora. La iglesia fue levantada a mediados del siglo XIX, tras varios terremotos que tuvieron lugar en la primera mitad de siglo. Hay referencias de iglesias anteriores bajo el mecenazgo de la familia Cantacuzino, de 1705 y 1635 en este lugar. Está trazada en una mezcla de estilos bizantino y brâncovenesc. Está ornamentada en su interior con iconos de George Tattarascu y conserva reliquias como la mano derecha de San Cipriano situada frente al altar mayor.




Enfrente de la iglesia se encuentra el Palatul Cec București que fue construido en 1897 y finalizado en 1900 bajo el reinado de Carol I y es la Sede del Banco de Ahorros Nacional, el más antiguo de Rumanía. Destaca su característico estilo “Beaux Arts” del academicismo francés y por su imponente cúpula de cristal y metal. La entrada consiste en un arco apoyado en dos pares de columnas de estilo compuesto. Las cuatro esquinas están decoradas con frontones y escudos de armas, y terminan en cúpulas renacentistas. Antes de construirse el palacio existía en este terreno un monasterio y una posada. Tras 106 años de servicio, se consideró que el edificio ya no era apto para la banca moderna y por tanto se vendió al municipio de Bucarest para que se usara como museo. Aunque ya no está abierto, el banco continúa alquilando el edificio como su sede hasta que se encuentre o se construya un sustituto adecuado. En 2009 fue el lugar de las celebraciones del 60 cumpleaños de la Princesa Margarita de Rumanía.

Enfrente se encuentra otro edificio imponente, el Museo de Historia Nacional de Rumanía situado en el antiguo edificio del Palacio de Correos. El museo fue inaugurado en 1972 y cuenta con una imponente fachada coronada por enormes cúpulas que se encuentra flanqueada por columnas de estilo griego. La zona más llamativa y extensa del museo es la exposición dedicada a la Columna de Trajano, donde se puede ver una reconstrucción de la columna a tamaño real. La planta baja está dedicada al Tesoro Nacional Rumano. Nosotros no entramos a visitarlo. En la escalinata se encuentra la Estatua de Trajano y Lobo, una de las estatuas más controvertidas de Bucarest, ya que se trata de un emperador sin ropa y con una lobo en brazos. La estatua representa el nacimiento de la Rumanía moderna, con la conquista de Dacia por Trajano. Dacia está simbolizada por el lobo, pero es chocante la posición de éste ya que está flotando en el aire y no realmente en los brazos de Trajano.


Llegamos a una zona muy comercial, con muchos restaurantes y varias esculturas, entre ellas la del actor Gheorghe Dinica. Ha actuado en 27 obras teatrales y 92 películas, casi nada







Continuamos por calle Lipscani que en los primeros años del siglo XV, los comerciantes y los artesanos se instalaron aquí. También aquí se encuentra otro llamativo edificio, el Palacio de la Galería de Arte. el palacio forma parte del Conjunto de Arquitectura de la Calle Lipscani y está considerado Monumento Histórico de valor nacional. En el mismo solar, antiguamente existía la Iglesia de los Griegos de 1565. La iglesia fue incendiada por los turcos en 1595, y permaneció desierta hasta el reinado de Leon Voda. Durante el reinado de Constantin Brâncoveanu, el edificio se vio afectado por un nuevo incendio. A principios del siglo XVIII, la iglesia fue reconstruida con el aporte de la comunidad de comerciantes griegos de la ciudad. Después de la restauración de la iglesia en 1719, a los monjes griegos se les permitió construir una posada en el terreno circundante para aumentar los ingresos. Debido a la mala gestión y los desastres, la posada quedó en un avanzado estado de deterioro a mediados del siglo XIX. Parte de la posada fue demolida en 1861 y el resto en 1863. La Compañía de Seguros Dacia-Romania compró el terreno para construir una sede aquí. La construcción comenzó en 1882 y terminó en 1889. En 1914 la Compañía de Seguros Dacia-Romania alquiló y luego vendió el palacio al Banco General Rumano. En los años 1950/1955, el palacio fue la sede del Conservatorio de Música y Arte Dramático Ciprian Porumbescu.


Más edificios emblemáticos de la ciudad, éste pertenece al Banco Nacional de Rumanía. En 1916, tras la invasión de las Potencias Centrales , los objetos de valor del Banco Nacional junto con muchos otros objetos de valor fueron enviados a Moscú para su custodia, pero nunca fueron devueltos


En una esquina del banco se encuentra el Monumento de Eugeniu Carada que fue inaugurado en 1924. El monumento consiste en un pequeño busto de bronce erigido sobre un pedestal decorado con bajorrelieves y figuras alegóricas. Eugeniu Carada fue el primer director del Banco Nacional de Rumanía. Catorce años después de la muerte de Eugeniu Carada en 1910, los liberales decidieron erigir un grupo de estatuas en su memoria. El monumento fue demolido en 1948 por razones políticas. En 2009 la Administración de Monumentos y Patrimonio Turístico convocó un concurso para realizar una maqueta del monumento demolido, pero la subasta no tuvo éxito y al final el Banco Nacional de Rumanía decidió restaurar el monumento por su cuenta. El nuevo monumento fue inaugurado en 2013 que es el actual.

Enfrente del banco se encuentra el Pasaje Macca-Vilacrosse del siglo XIX. Es una galería comercial acristalada, llena de tiendas y bares donde pasar un rato agradable. Muy típico de encontrar en varias ciudades europeas. De estilo francés y formado por dos grandes pasillos. La parte superior está cubierta por una estructura de hierro con cristales dorados y verdes que le da un toque muy bohemio. Durante el periodo comunista las principales joyerías de la ciudad se instalaron en el pasaje, por lo que fue renombrado como “Paso de Joyería” hasta 1990, cuando recuperó su nombre original.



Bonita fachada con un mural en lo alto.

En nuestro paseo entramos a lo que antiguamente debió de ser una iglesia y ahora es como un rastrillo de antigüedades donde se pueden ver cosas curiosas, como artículos de guerra, vinilos, objetos de decoración, plata, cuadros e incluso una preciosa gramola.


En la calle Blanari se encuentra la Iglesia Sfântul Nicolae Șelari, al menos esta no tenía casi gente y pudimos verla muy bien.




Bonitos animales que se encuentran en las puertas de la tienda de manualidades y arte Rembrandt Art Centre.

Unos metros más adelante se encuentra la Plaza Roma con la escultura de La Loba Capitolina amamantando a Rómulo y Remo.

Continuamos hasta la preciosa Iglesia de San Antón que se encuentra entre las ruinas de la antigua Corte Real. Considerado uno de los edificios más antiguos de Bucarest, la iglesia también ha recibido con el tiempo el nombre de Iglesia de la Anunciación o Iglesia de la Corte Vieja, debido a su ubicación. A lo largo de los años, la iglesia ha sufrido numerosas destrucciones y alteraciones. Fue saqueada en repetidas ocasiones y severamente dañada durante los terremotos del siglo XIX. La actual iglesia fue dedicada a San Antonio como consecuencia de la destrucción de una iglesia dentro del Patio Viejo y que fue demolida a consecuencia del incendio de 1847. Las pinturas de la iglesia fueron realizadas en 1852. Dentro se encuentra la tumba del Príncipe Mircea Ciobanul.








Junto a la iglesia se encuentra el original Hotel Restaurant Hanu' lui Manuc, fue construido el año 1808 como un khan. Un punto donde caravanas comerciales se paraban en Bucarest y tomaban un descanso junto con sus animales para luego seguir su camino. El nombre de Hanul lui Manuc hace referencia a su primer dueño, un empresario armenio. Ya para mediados del siglo IXX, el Hanul lui Manuc era el complejo comercial más importante de Bucarest. Contaba con 107 habitaciones, 23 tiendas, 2 salas de recepción, 1 pub y 15 mayoristas. Con el transcurso de los años el Manuc lui, testigo de numerosos sucesos que han marcado la vida de los rumanos, ha sido restaurado en repetidas ocasiones. En la actualidad aún mantiene intacta la esencia de su estructura original de madera.




Entramos a ver unas tiendas de souvenirs cercanas pero creo recordar que en estas no compramos nada, más bien entramos a cotillear las máscaras


En la misma zona se encuentra la Corte Vieja, la primera corte real de la ciudad de Bucarest. No se usó más tras el incendio que sufrió la ciudad en el año 1718 y tras el terremoto que causó estragos en el año 1738. Durante el tiempo en que funcionaba la corte real se componía por un palacio, conocido como el Palacio del Barón, la Iglesia de la Anunciación más tarde nombrada Iglesia de Curtea Veche, también contaba con habitaciones para recepción, por cancillerías reales, caballerizas y jardines. Los historiadores creen que ha sido edificada entre el siglo XIV/XV. Después de las catástrofes ocurridas y que destruyeron la Curtea Veche y las demás edificaciones cercanas, se tuvo que construir una corte real nueva, conocida como la Curtea Nouă. En la actualidad, las ruinas de la antigua corte son un sitio arqueológico convertido en el Museo de Curtea Veche y está protegido por el gobierno. Aquí se puede ver la estatua de Vlad Tepes.



Cruzamos uno de los puentes que pasa por encima del río Dambovita donde a lo lejos se puede ver el Palacio del Tribunal de Apelación de Bucarest construido en 1890 durante el reinado de Carlos I.

Vamos terminando nuestro paseo después de 7h andando por la ciudad y que mejor manera de hacerlo que con esta joya, la Iglesia Domnita Balasa, iglesia donde nunca se han hecho funerales. Es un edificio de estilo neorromántico y neobizantino, que tiene una planta en forma de cruz, más un ábside poligonal del altar. La primera iglesia construida en este lugar entre 1743/1744, fue fundada por Lady Balasa y su esposo Manolache Rangabe, también conocido como Lambrino. Fue destruida en 1871, y en 1883, en el lugar del altar, se colocó una piedra conmemorativa. La antigua iglesia sufrió en el terremoto grandes daños y tuvo que ser demolida. La iglesia actual fue construida durante el reinado del rey Carol I y la reina Isabel, la construcción duró 4 años entre 1881/1885. El interior pintado al óleo fue realizado en estilo neorrenacentista. La iglesia fue catalogada como Monumento de la Arquitectura, en la lista oficial de Monumentos Históricos.









Estatua de Dominita Balasa.

Cogemos el metro en Plaza Unirii y nos vamos a nuestro barrio y compramos algunas cosas para cenar en el Carrefour que tenemos al lado del apartamento. Cenamos, nos duchamos y a descansar que mañana nos traen el coche y comenzamos ruta por Rumanía