El tiempo en Kyoto no acompañaba demasiado pero tocaba seguir con las visitas que habíamos programado, por lo que con un paraguas en mano decidimos ver El Pabellón Dorado
Toda esta zona es preciosa porque cuenta con muchos árboles que rodean el recorrido. Lo malo de cuando visitas estos templos ubicados en las montañas de Kyoto es que en cuanto empieza a llover tienes que hacerte a la idea de que tendrás unas horas “muertas” ya que es complicado pasear con la intensa lluvia y el barro…
La tarde la dedicamos a ver el famoso santuario sintoísta llamado Fushimi Inari. Está un poco lejos del centro, por lo que lo más práctico es que lo dejes para lo último del día antes de regresar de nuevo a Kyoto. La verdad que el lugar impresiona mucho… adentrarse en los senderos y observar tantos toriis juntos es simplemente increíble!! Si habéis visto la película Memorias de una Geisha seguro que os resulta familiar este lugar.
En las puertas de los torii veréis que hay nombres japoneses, al parecer son nombres de empresas y particulares que han realizado donaciones al templo.Este lugar es mejor que lo visitéis sin prisa ya que si queréis llegar hasta la cumbre de la montaña podéis tardar entre 2 y 3 horas. La entrada es totalmente gratuita y nunca cierra.
Otros sitios de interés para visitar ese día:
Templo Ginkakuji o pabellón de plata es un templo conocido porque se construyó con la idea de que se pareciera al Pabellón dorado pero finalmente no se pudo recubrir el edificio con plata como se había planteado inicialmente.
Otro templo muy recomendable para visitar es el Templo Sanjusangendo, que cuenta con 1.001 estatuas de Kannon, la diosa de la misericordia. Como curiosidad, comentaros que este templo está considerado el edificio de madera más largo de Japón.