Vuelta a este maravilloso país con nuestra hija Candela. Han pasado 18 años desde nuestra anterior visita, y todo ha cambiado mucho (sobre todo la tecnología).
Esta vez había muchísimo más turismo, pero este país nos ha vuelto a sorprender y enamorar. Tanto que ya estamos barruntando cuando será nuestra próxima visita. Autor:ThisboyFecha creación:⭐ Puntos: 4 (1 Votos)
Hace ya 18 años que estuvimos de viaje de bodas en Japón, y nos vinimos enamorados de ese país. De lo fácil que es hacer turismo allí, de la comida, de los templos, parques, bosques, y de Tokio. Cuando le comentamos a nuestra hija Candela, en otoño de 2024, que cabía la posibilidad de que fuéramos el verano siguiente a Japón, se le iluminaron los ojos. Es fan de Ghibli y de Miyazaki, y le encanta la comida japonesa.
Así que lo primero que hicimos es ver que no se nos fuera de precio el vuelo. Por suerte, como lo empezamos a preparar con muchos meses de antelación, conseguimos un buen precio con Cathay Pacific a través de trip.com. Volando del lunes 7 al miércoles 24 de julio nos salía por menos de 2400€ los tres. Irte un día después y/o volver otro día subía ya el precio 150-200€ por billete. Así que, aunque nos hubiera gustado estar algún día más, compramos los billetes para esos días.
A eso añadimos un seguro de viaje bastante completo con Heymondo por 208€ para los tres. Por suerte, no hemos tenido que usarlo. Pero es bastante recomendable llevar uno, ya que Japón es un país muy caro si necesitas atención médica.
Cuando fuimos a Japón en 2007 no había wifi en casi ningún sitio, y nuestro móvil era un ladrillo más que nada. Un despertador. Pero ahora puedes ir con el móvil a todas partes, y hay internet con mucha señal y wifi en casi cualquier sitio. Así que otra cosa que tenía intención de hacer era comprar una eSIM para tener internet allí. Aunque gracias a las compras que hicimos en klook me regalaron una eSIM con 5gb. Klook es una aplicación que va genial para comprar billetes de tren y de espectáculos por todo Japón, y puedes pagar en yenes. La otra vez íbamos sin internet y con la Lonely Planet. Pero en este viaje se me ha hecho imprescindible la tarjeta de datos y Google Maps. En Japón con gmaps puedes ir a cualquier lado y con la puntualidad que caracteriza a los japoneses. Para mí ha sido indispensable.
Como los móviles que teníamos estaban ya viejitos (iPhone XS del 2019), antes del verano nos compramos en Back Market un iPhone 14 y un 15 (ese sobre todo porque tiene una cámara mucho mejor que el 14). Esta web tiene precios muy asequibles para productos reacondicionados.
Otra cosa que hicimos, y que considero vital hoy en día si vas a países fuera de la zona euro, es ir cambiando dinero con una cuenta de Revolut. Ya la tenía desde hacía años, en su versión de tarjeta virtual, pero ahora me pillé la tarjeta física. Fuimos cambiando euros a yenes cuando veíamos que estaban bien, aunque por desgracia para nosotros el euro no para de subir y cada semana el yen está más barato (cuando estoy escribiendo esta guía está el cambio ya a 185 yenes por euro, cuando nosotros hemos cambiado a una media de 165 yenes por euro); y también aproveché la oferta de dos meses de Revolut Premium gratis, para cogerla de junio a agosto, y poder cambiar mucha más cantidad de euros a la vez, así como sacar en cajeros hasta 400€ al mes sin comisión. Ya que en la versión básica solo te permite cambiar 1000€ al mes sin comisión y sacar 200€ en cajeros. No vale la pena llevar muchos euros en efectivo para cambiarlas allí en Japón, ya que la tasa de cambio que hay en todas partes es muy mala respecto a Revolut. No hemos encontrado en ningún sitio una comisión más baja. Y a la hora de sacar dinero, los cajeros de 7 Bank cobran como mucho 220 yenes de comisión, saques la cantidad que saques a partir de 20.000 yenes. Al cambio es como 1,5€. De hecho, los 300€ que llevábamos en efectivo los trajimos de vuelta sin cambiarlos. La comisión de Revolut de sacar en cajeros es un 2%, a partir de esos 200€ o 400€ primeros.
Así que nosotros cambiamos bastante dinero con revolut para tenerlo disponible para pagar con la tarjeta, porque a diferencia de hace 18 años, hoy en día se puede pagar con tarjeta en casi cualquier sitio de Japón. He dicho casi, ya que en las máquinas de recargas de billetes de transporte público en las ciudades (PASMO, por ejemplo) hay que pagar en efectivo. Pero se puede sacar dinero en todos los cajeros de los 7 Eleven y te cobran poquísima comisión. Y también hay que pagar en efectivo en algunos restaurantes, tiendecitas en la calle, etc. Es decir, que algo de efectivo hay que llevar siempre.
Una de las cosas que nos daba miedo era la cantidad de turistas que nos podíamos encontrar allí. Cuando fuimos en 2007 no había casi, así que no sabíamos si nos agobiaríamos esta vez. Pero nada más lejos de la realidad. La verdad es que cuando te vas de los sitios principales te encuentras poco turismo. Casi todo oriental, sobre todo chinos. Así que muy bien.
Una recomendación que haría para ir a Japón sería evitar el verano, julio o agosto. Hace un calor tremendísimo, y mucha humedad, y como van con la hora solar, hay que levantarse a las 6am y estar rumbeando a las 8am o antes. Ya que a las 9am ya hace un calor tremendo, y a mediodía era insoportable. Nosotros íbamos con paraguas con protección solar que compramos en Hong Kong, toallitas refrescantes que te ponías en el cuello, espráis, parches, etc. Nosotros y todo el mundo, tanto turistas como locales. El problema secundario es que, tanto en transportes públicos como en tiendas, centros comerciales, restaurantes, etc, el aire acondicionado está fuertísimo. Por lo que hace frío en los interiores, y hay que llevar siempre ropa de abrigo. Los propios japoneses van con chaquetas en los metros. Eso hace que el resfriado esté asegurado. Hemos visto a la mitad de la población de Tokio con mascarillas.
Otra recomendación es que se puede comprar DE TODO en los Lawson, FamilyMart y sobre todo en los 7 Eleven (que también tienen los cajeros de 7 Bank): smoothies de lo que sea de frutas y verduras buenísimos, paraguas transparente si llueve, huevos escalfados, los famosos onigiris que están buenísimos, croquetas o pollo rebozado cuando entra la gusa por la tarde noche,…
Incluso algunos tienen el servicio de envíos de maletas por todo el país, el famoso kuroneko.
Si vais a Japón en verano como nosotros no dejaréis de comprar sin parar bebidas, tanto agua como isotónicas. Porque se suda infinito. Y los precios siguen estando muy bien. En 2007 eran 100 yenes, y ahora por 120 yenes puedes encontrar agua de medio litro, y por poco más las botellas de Pocari Sweat. El precursor del Aquarius. Una bebida isotónica que está buenísima.
Si queréis viajar de Tokio a Takayama, mi recomendación es ir en autobús. Eso sí, es reservar con dos meses de antelación.
También hay que reservar con esos dos meses la visita al Parque Ghibli (https://ghibli-park.jp/en/ticket/index.html#set-premium). Nosotros, pese a esa antelación, no pudimos coger el pase premium y nos quedamos sin ver el Castillo de Howl. Compré las entradas con Klook, ya que con otras plataformas aún había más cola en espera.
A continuación, os dejo el diario de esta visita a Japón que nos ha vuelto a encantar. Espero que lo disfrutéis.
Pongo el resumen de nuestra ruta para que lo tengáis a mano:
Día 1 y 2 – Vuelo de ida, Hong Kong y llegada a Tokio
Día 3 – Tokio Asakusa y Akihabara
Día 4 – Tokio Ueno y Yanaka
Día 5 – Bus para Takayama / Takayama
Día 6 – Takayama
Día 7 – Shirawakaga Go y Kanazwa
Días 8 – Kanazawa
Días 9 – Kioto
Día 10 – Nara y Uji
Día 11 – Kioto (Matsuri)
Día 12 – Parque Ghibli
Día 13 – Monte Fuji
Día 14 – Tokio Santuario Meiji, Shibuya y mapping ayuntamiento en Shinjuku
Día 15 – Kawagoe
Día 16 – Tokio compras por Ginza, TeamLab Planets en Odaiba y Akihabara
Día 17 – Tokio Station, alrededores de Palacio Imperial y viaje de vuelta
Cogemos un taxi con mucho tiempo (siempre suele haber bastante tráfico en la B20) y a las 10h ya estamos en el aeropuerto. Volamos con Cathay Pacific (T2). Hicimos ayer el check-in de manera online, para poder pillar asientos juntos, y hoy era simplemente que nos dieran las tarjetas de embarque y facturar las maletas. Nos vamos a la puerta de embarque y nos tomamos un café.
Embarcamos cuando toca, pero luego allí sentados el vuelo sale con una hora de retraso. El avión está muy bien, con su pantalla individual con películas, juegos, etc. Hay mucha distancia entre asientos, así que es bastante cómodo. Nos ponen dos comidas durante el vuelo que no están mal. Pero se hace pesado (11h30 más o menos).
Llegamos a Hong Kong a las 7:30h de la mañana del martes 8 de julio, pasamos inmigración bastante rápido, dejamos una mochila de mano en una consigna en la terminal 1A, que es justo al principio de la primera terminal de llegadas, y cambiamos 50€ en HKD (dólar de Hong Kong). A las 8:30h cogemos el Airport Express (210 HKD por persona) dirección Kowloon Station.
En 30 minutos llegamos y salimos por la salida de arriba del todo. La estación tiene varias plantas y es un poco caos. A los pocos minutos vemos que es un error garrafal. A pesar de llevar una eSim de un día con hola fly, que hemos puesto en el móvil de Lourdes, no nos aclaramos muy bien. Miramos un mapa en 2D pero aquí hay que pensar en 3D. Estamos rodeados de rascacielos y no hay salidas evidentes. Nos ponemos a dar vueltas hasta que al final le preguntamos a una chica que muy amablemente nos acompaña durante 10 minutos por túneles hasta salir en algún sitio indeterminado, pero por lo menos a nivel de calle. Allí la gente habla muy bien inglés y nos ha parecido bastante amable.
Lo primero que nos encontramos es un calor y una humedad tremendas, y eso que no son ni las 10h, y nos ponemos a sudar enseguida. Después de callejear entre edificios durante un rato, acabamos por coger un taxi que paramos en la calle. Enseñándole Google Maps le pedimos que nos lleve al restaurante Cheung Hing Kee Shanghai Pan Fried Buns (https://share.google/RzMUWlojrteXXPhdy), recomendado por la Guía Michelin. El taxi nos cuesta 38 HKD (unos 4€ al cambio) por un recorrido de 30 minutos o más. Son muy baratos los taxis en Hong Kong. El sitio es bastante famoso, un restaurante de street food que no tiene lavabo ni mesas, pero hay una barra pequeña en la calle, y ahí podemos comer. Nos pedimos cuatro signature, cuatro gambas y un mini Pork Wanton para Candela. Todo por 126 HKD. Están buenísimos, pero Candela no ha llegado muy fina entre el cansancio del vuelo, el calor y la humedad, y le ha dado una especie de golpe de calor, por lo que la pobre no ha podido comer mucho.
Nos sentamos en unas escaleras y mientras Candela descansa un poco le compramos un agua, y nos lo vamos comiendo todo mientras vemos pasar a la gente y la actividad diaria hongkonita. A continuación, vamos a una farmacia y compramos nuestro primer spray refrescante del viaje, que no será el último, y nos rociamos todos. Aparte, para quitarnos el calor, nos vamos a un centro comercial de siete plantas donde comprobamos por primera vez la temperatura que hay en los interiores asiáticos en verano. Vemos en un cartel que está el A/C a 18°, que si lo comparamos con el calor y la humedad de fuera es un frío del carajo. Nos intentamos poner las chaquetas y nos sentamos un rato mientras Candela se acaba de recuperar. Entonces, al cabo de un rato, nos vamos caminando al Paseo de las Estrellas para ver el skyline con todos los edificios que hay enfrente. Las vistas son muy bonitas.
Hay que decir que no hemos visto casi turismo occidental; todos eran asiáticos. La ciudad está muy limpia, y el único aspecto negativo del día ha sido el tremendo calor y humedad, pero bueno esto es la época del año en la que hemos podido ir, y como digo por contra en los interiores de los edificios la temperatura es demasiado baja, y el contraste es tremendo. Los propios habitantes de allí van todos con chaquetas, sudaderas y demás ropa de abrigo, por lo que ya están acostumbrados a estos cambios bruscos de temperatura. A nosotros seguro que nos pasará factura a lo largo del viaje.
Acabamos el día turístico comprando un par de paraguas con protección solar en una tienda. Ha sido una visita corta, pero esta ciudad merece volver, porque nos ha gustado bastante.
Cogemos un taxi hasta la estación del Airport Express y volvemos al aeropuerto sobre las 13:30h.
Menos mal que hemos llegado con bastante tiempo al aeropuerto. Recogemos la mochila que teníamos en consigna y bajamos a nuestra puerta de embarque, la 46, que está bastante lejos y hemos tenido que caminar un rato.
El vuelo de Hong Kong a Tokio sale en hora. El viaje es muy plácido, pero cuando el avión llega a la zona de Haneda y está a punto de aterrizar, se levanta de nuevo bruscamente y nos dicen que hay que esperar quince minutos para tomar tierra porque no le han dado ventana.
Por fin aterrizamos sobre las 22h, y entonces tardamos muchísimo rato entre pasar aduana, recoger equipaje, pasar customs, en fin, un ratazo. Queríamos ir a comprar los billetes de transporte y vemos que hay que pagar en efectivo. Así que tenemos que ir a un cajero a sacar dinero, y nos cobran muy poca comisión, 220 yenes. Con el dinero vamos al mostrador y compramos billetes para para llegar a nuestro destino. Cuando hemos llegado a Japón lo primero que he hecho ha sido activar la eSIM que me habían regalado en Klook, y enseguida veo que tengo datos. Así que nos guiamos por Google Maps y cogemos un tren que llega a las 23h a Shigawara y allí nos bajamos. Me confundo y nos cambiamos de andén, y resulta que lo que había que hacer era bajarse y volver a subir en un tren que iba en el mismo andén. Total, que vamos con todas las maletas para arriba y para abajo, y vemos que el siguiente tren no pasa hasta las 0h, y es el último del día. Así que por suerte lo podemos coger y ya es directo, y un rato después llegamos a la estación en la que tenemos que bajar para ir a nuestro hotel, el Henn na Hotel Tokyo Asakusa Tawaramachi (https://maps.app.goo.gl/e8rLLGpANv91BfeFA), que habíamos reservado con Booking. Es uno de estos hoteles de una cadena en los que hay unos robots y tú mismo haces el check-in y toda la pesca. Total, que conseguimos las llaves-tarjeta y subimos a nuestra habitación, ya a la 1h de la madrugada. El hotel parece muy bonito y la habitación la verdad es que se ve muy bien, así que dejamos todas las maletas, nos pegamos un duchazo, y ya las 2h de la madrugada, o un poquito más tarde, nos vamos a dormir. Teníamos un freetour con Civitatis a las 9h de la mañana del miércoles, pero lo anulamos porque estamos reventados.
Nos levantamos a las 8.15h y bajamos a desayunar. La oferta es tremenda: hay una parte occidental (salchichas, pollo frito, patatas, etc), una parte India (curris, samosa, etc), y evidentemente la parte japonesa (sopa de miso, encurtidos, fideos udon o soba, arroz, pescado, vamos de todo). Aparte también hay zumos, cafés, te chai, leche, etc. Nos ponemos hasta el culo, y a las 10h nos vamos a dar una vuelta por Asakusa.
Hace muchísimo calor (35°). Suerte de los paraguas que compramos en Hong Kong. También habíamos comprado algún abanico y un spray para bajarte la temperatura corporal. Vamos paseando hasta llegar al templo Senso-Ji, que está a reventar. Nos hacemos unas fotos y nos vamos al lado izquierdo, al santuario donde hay mucha menos gente, y donde está el edificio en el que puedes pedir un sello del templo. Esto se llama Goishin. Parece ser que se ha puesto de moda. Compramos una libreta que es especial para los sellos de los templos, con la tapa bonita y todo eso, que nos cuesta 3000 yenes. Luego vemos en unas calles aledañas que había más baratas, pero la verdad es que esta es bastante bonita. Estamos esperando un rato y finalmente nos ponen el sello. Nos cuesta 500 yenes. Normalmente en casi todos los templos costará esto; en alguno 300, pero normalmente 500 yenes es como el precio estándar. Lo bueno de esta zona es que ya solo hay turismo japonés y bastante poco, la verdad.
Seguimos paseando por las calles y llegamos al Chingoyo, un templo donde no hay nadie. Está muy chulo.
De allí seguimos la calle hasta el centro turístico de Asakusa. Subimos a la azotea, a ver las vistas, aquí sí con bastante gente, pero la verdad es que es muy bonito y es gratis.
Al cabo de un rato nos vamos al puente que hay a la derecha del barrio de Asakusa, y ya vamos volviendo para el hotel a descansar media horita. Previamente habíamos pasado a reservar mesa por un restaurante de sushi, el Sushi No Wa, que está al lado.
Así que a las 16h nos vamos para allá. Está todo buenísimo, y por menos de 50€ los tres nos ponemos hasta arriba de todo. Volvemos al hotel pasando por un 7 Eleven.
Después de un rato, cuando ya anochece, nos vamos al metro a la estación de Tawaramachi. Compramos tres tarjetas PASMO en una de las máquinas, las cargamos (hay que pagar en efectivo), y nos subimos al metro. Salimos en Suehirocho y vamos caminando para entrar en Akihabara. Es como lo recordamos hace 18 años, pero aún con más luz.
Candela alucina con el barrio, la gente, las luces, vamos con todo. Entramos en un Animate y recorremos sus 5 plantas. Es una tienda de cómics. Luego nos vamos a una sala de juegos recreativos, Taito Arcade. Esta tiene 7 plantas. Cambiamos 2000 yenes en monedas y pasamos una buena hora en diferentes recreativas: Street Fighter, máquina de zombies de disparar, la mítica máquina con pista de baile, una de guitarra estilo Guitar Hero; vamos hay de todo.
Cuando salimos son más de las 21h y ya han cerrado muchos sitios, así que volvemos al metro hasta Suehirocho y volvemos al hotel.
De vuelta pasamos por un 7 eleven a coger un par de cosas para cenar en la habitación.
Día 4 (jueves 10 de julio)
Nos levantamos a las 7.30h, desayunamos de nuevo abundantemente, y a las 9h salimos. Hoy cogemos el metro hasta Ueno-Okachimachi Station.
Primero vamos a la tienda Usagiya, donde dicen que tienen los mejores dorayakis de Tokio. No hablan inglés y solo se puede pagar en efectivo. Nos entendemos cómo podemos y compramos un surtido variado. De ahí nos vamos caminando hasta el parque Ueno. Es muy chulo. Damos una buena vuelta por los templos, el lago y paseamos intentando ir por la sombra. La verdad es que me encanta este parque. Estás en el centro de Tokio, pero estás rodeado de naturaleza y no hay mucha gente.
Al cabo de un buen rato salimos por la parte norte paseando destino el barrio de Yanaka. La vez anterior nos pareció súper bonito y con muy poco turismo.
Empezamos recorriendo las callecitas hasta la cafetería Kayaba. Nos llevan a la planta de arriba y es chulísimo: un tatami con mesitas bajas y la gente hablando muy bajito; la verdad es que es precioso este lugar. Y no hay ni un turista. Bueno sí, nosotros, jeje. Pedimos dos macha latte con hielo, una especie de zumo de limón para Candela y una gelatina. Todo está muy bueno. Estamos un buen rato.
De allí nos vamos a las famosas escaleras de Yuyakedandan y bajamos por la calle comercial. Siguiendo la guía de japonismo, pasamos por las tiendas y paramos en la de las croquetas, Zozai Ichifuji. Nos compramos un par y están buenísimas. Al lado hay un cat café, que a nuestra hija le habíamos prometido que en nuestro viaje a Japón iríamos a alguno(s), pero vemos que es muy caro (2000 yenes / 1 hora) y no tiene muy buenas críticas en Google. En cambio, cerca de allí, yendo por una callejuela, encontramos otro café llamado Yadorigi Café que vale 1500 yenes la hora y entra una bebida. Estamos una hora y es genial. Está casi al completo de gente, y de gatos jeje. Los animales están muy bien, muy cuidados. Hay varios purificadores en la sala y no huele nada mal. Candela se queda encantada como las serpientes. Nos pasa el tiempo volando.
Sobre las 15:30 vamos volviendo. Cogemos el metro de la JR hasta Ueno y de allí la línea G hasta Tawaramachi. De camino pasamos por un Uniqlo en los sótanos de la estación de Ueno y nos compramos varias cosas. Y de allí al hotel a descansar un rato.
Cuando llegamos al hotel empieza a llover. Y ya no para en casi toda la tarde. Cae un auténtico diluvio. Cuando ya anochece deja de llovery yo bajo a buscar algún Family Mart o algún 7 eleven que tenga el servicio de Takkyubin. Es decir, el transporte de maletas de un lugar a otro de Japón. Normalmente se hace con la empresa Kuroneko (gato negro). Este servicio se ha vuelto muy famoso y suele ser muy fácil de hacer. O eso decían en todas partes. Por desgracia, en nuestro hotel no lo hacen, y parece que en todos los comercios abiertos alrededor del hotel tampoco sabe nadie hacerlo, o no entienden inglés. Queríamos enviar las maletas a Kioto, ya que vamos a empezar un viaje de una semana por los Alpes japoneses, y queremos ir solo con las tres mochilas de mano. Pero vemos que es imposible hacerlo después de perder bastante tiempo esa tarde-noche. Luego hemos leído por internet que es mejor hacerlo por la mañana, porque hay oficinas de kuroneko abiertas en casi todos los barrios y yendo allí directamente se puede gestionar el servicio sin problemas, se supone. Mira, lessons learned para la próxima vez que volvamos a Japón.
Lo bueno es que mientras me dedicaba a pasear por el barrio hemos podido poner varias lavadoras, y así llevamos toda la ropa limpia. En este hotel hasta nos daban pijamas; así que nos vamos de aquí sin ensuciar absolutamente nada. Aprovechando estos paseos que me he dado, he comprado unos fideos instantáneos en uno de estos comercios. Así que cenamos en el hotel y sobre las 23h nos vamos a dormir.
Perdidos en Japón 2010Experiencias de tres viajeros que se lanzan a la aventura con una guía casera y la JR por el país nipón⭐ Puntos 5.00 (7 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 235
Inolvidable agosto en JapónSobreviviendo 18 días explorando ciudades, pueblos y parques en Japón⭐ Puntos 5.00 (14 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 129
Otoño en Japón (2016)Dos semanas pasando por Tokyo, Kamakura, Nikko, Takayama, Shirakawago, Kyoto, Himeji, Miyajima y Osaka⭐ Puntos 5.00 (5 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 121
Foro Japón y Corea: Foro de viajes a Japón y Corea: Tokio, Kyoto, Nikko, Nara, Osaka, Shirakawago, Monte Fuji, Hakone, Takayama, Hiroshima, Seul, Busanz.
Ahí puedes ver los horarios, el destino es Fujisan.
Yo no recuerdo bien, pero creo que pagué todo con la tarjeta IC... Es como un tren local, así que dudo que se pueda comprar online (al igual que Kamakura, Nara, etc)
Hola buenas yo también voy en Mayo pero dudando si podré pq estan cancelando viajes de China a Japón y esto me está tocando la moral por eso alojamientos no he pagado ninguno ñor adelantado solo el vuelo así espero no llevarme un susto grande alojamiento con cancelación gratis mejor
Ya he leido lo que está pasando. Espero puedas arreglar las cosas. A mi hasta ahora no me toca, porque vuelo desde España a Seul (haciendo escala en China). Estaré 4 días y luego salto a Japón
En principio vi que desde el 23 de Enero estan saliendo los vuelos a Japón concretamente el de conexión que tengo yo estan saliendo todos.. Salen incluso antes de su hora lo he comprobado con flightAware, así que me voy quedando tranquila que no están cancelando ninguno al menos con la compañía que yo voy, saludos.