Otro día mas en Xian, nos levantamos y esta vez desayunamos en la habitación, ya que compramos en un super algo para comer, para evitar sorpresas de comprar cosas que no sabes que son ni a que pueden saber. El día anterior pillamos para desayunar unas especie de empanadillas que tenían buena pinta pero que picaban horrores. Nos preparamos y bajamos a la entrada del hotel, en la calle donde pasaría el minibus que nos llevaría a ver los guerreros de terracota. El minibus llego entre 40-60 mín tarde con unos cuantos turistas y el guía que hablaba ingles. Y hablaba bien ingles, aunque tenia un acento muy cerrado por lo que costaba un poco entenderlo. Montamos en el bus y antes de llegar a la zona de los guerreros paramos en una tienda donde hacían figuritas de guerreros para comprar como souvenir. Nosotros dimos una vuelta rápida y nos fuimos a esperar a que volviera a salir el bus (esta parte era demasiado guiri para nuestro gusto).
Finalmente llagamos a donde estaban los guerreros. Son 3 naves (3 excavaciones) una enorme (la típica que sale en todas las fotos), y dos mas pequeñas, una de ellas con pocas figuras dentro de la excavacion y que servia principalmente de exposición. El recinto de los guerreros (no las naves de las excavaciones) era gigante, mas que nada por el gran circo que habían montado alrededor de los guerreros, todo lleno de restaurantes y tiendas de souvernirs. Hacia un calor increíble, muy muy agobiante, una cantidad de gente bestial, todos como borregos siguiendo cada uno su respectivo guía. El guía explicaba un poco antes de entrar en cada nave y luego te dejaba tiempo para que la vieras a tu aire, pero hacia tanto calor que lo que tenias mas ganas era de ponerte a la sombra y esperar allí. Pensad que la excavacion esta en medio de la nada, en verano con 35ºC o mas, sol abrasador y la excavaciones están protegidas por una uralita, que hace que el interior sea con un invernadero, extremadamente caluroso. Lo que son los guerreros mola, la historia esta muy bien, pero las circunstancias no las mas propicias para disfrutar, realmente creo que lo mejor es viajar a China fuera de agosto. En fin, vimos las tres naves y nos fuimos a comer a un sitio del circo montado en el recinto. Comida que no estaba mal, pero en un restaurante muy cutre y sucio, casi sin agua en los grifos ni bebidas frías ni aire acondicionado pq había un “apagón en la zona” (curioso que en otros sitios hubiera luz….), la camarera desagradable. En fin que terminamos y nos fuimos a ver la tumba del Emperador Qin Shi Huang. Mi recomendación es que NO cogíais esta ultima parte, es un timo. La guía Lonely Planet ya lo dice, es una de las tumbas que tiene que ser muy majestuosa, lleno de joyas y cosas así, se ve que patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Pues resulta que la tumba se cree que esta allí., que es muy peligroso excavar, el guía de la excursión decía que había un yacimiento de mercurio alrededor de la tumba, así que nunca se ha visto, ni abierto al publico, lo que se sabe de la tumba esta es por textos históricos. Curioso que haya algo que sea patrimonio por la UNESCO, pero que nadie lo haya visto no?. En fin, las palabras del guía fueron: aquí tenéis dos opciones, caminar bajo el sol durante no se cuanto metros hasta el montículo, que es la tumba, para haceros una foto allí., o bien os hacéis la foto aquí y nos vamos de vuelta al hotel. Nuestras caras (la del todo el bus) fue un mapa. O sea que hemos pagado no se cuanto por ver una tumba que no se puede visitar (ni se ha excavado y nadie sabe a ciencia cierta que coño hay allí.) para hacer una foto a un monticulo de tierra en medio de un secarral! Un timo. Y desgraciadamente no fue la ultima de estas… Vamos que la mala impresión de los chinos no hacia mas que aumentar.
Ya de vuelta al centro de la cuidad dimos una vuelta por ahí y pasamos por la estación de tren para terminar de confirmar que el tren que salia el día siguiente para Lhasa saliera de la estación central (ya que existen una o dos estaciones de tren mas allí. en Xian y no queríamos equivocarnos, ya las distancias entre ellas eran grandes y lo que no íbamos a hacer era perder el tren que nos llevaría a la joya del viaje). Una vez confirmado (lo que tardamos bastante tiempo, por el idioma, gente que no sabia, etc. no pudimos hacerlo dentro de la misma estación ya que solo puedes entrar si vas a viajar. Es decir para entrar en el recinto de la estación tienes que presentar el billete de tren para viajar en ese mismo día, si no no te dejan, por el tema de seguridad y tal) de vuelta al hotel, para preparar la maleta para el día siguiente.