A la mañana siguiente, como el día de la marmota (la peli), parecía el día anterior, el mismo tren, la misma gente, el mismo baño (supongo que no hace falta que describa el estado del baño, después de tantas horas de uso y de tantas personas usándolo). No lo había dicho antes, pero durante todo el rato pasa personal del tren con carritos de comida (la típica pasta deshidratada, que le pones agua caliente y se hidrata en 5 mín. No esta mal. Hay grifos de agua caliente dentro del tren y en casi todos los sitios de China, ya que son muy aficionados a este tipo de comida). Si no os gusta este tipo de comida haced provisión de alimentos para un mínimo de 30 horas de viaje (creo que al final fueron un total de 36-37 horas de tren).
Bien a la mañana siguiente ya estábamos en la región de Tibet, una región muy muy amplia, por lo que todavía faltaba mucho para llegar a Lhasa. Durante el viaje en este segundo tren alcanzábamos alturas de unos 4000 m. De hecho cambiamos de tren la noche anterior para coger un tren condicionado para las alturas por las que íbamos a pasar, ya que el tren tenia un generador de oxigeno, para evitar el mal de altura. En todos los vagones había bombonas de oxigeno, por si te entraba un chungo por la falta de este, debido a la altura. Realmente genial, pq en ningún momento se sentía mareo y tal.
Respecto al mal de altura: en la mayoría de webs dice que el tiempo que pasas en el tren a una altura por encima de los X metros (necesario para el acondicionamiento del cuerpo para dicha altura) es de unas 8-10 horas y se ve que no es tiempo suficiente para aclimatarse, por lo que todavía se corre el peligro de sufrir el mal de altura. Yo me compre unas pastillas EDEMOX. No es una pastilla especifica para este mal, pero uno de los efectos secundarios que tiene es compensar la falta de oxigeno en la sangre. Yo lo tome unos cuantos días, los otros dos compañeros no lo tomaron, mas que el primer día por si acaso, pero no sufrimos el mal de altura ninguno. Si que es cierto que los 2 primeros días sobre todos los dos chicos que íbamos (supongo que consumimos mas oxigeno que Imma) sentimos mas cansancio (en el hotel nos tuvieron que subir las mochilas al tercer piso sin ascensor porque no podíamos, te mareabas ante los esfuerzos).
Por fin el viaje de tren termino, llegamos a Lhasa por fin (tendría que haber sido a las 16:30 de la tarde, pero fue mucho mas tarde, 2 ó 3 horas) La estación esta en la ciudad nueva, por lo que no es especialmente bonita la llegada a la capital. A la salida de la estación de tren otra vez control de pasaportes y el permiso de entrada en Tibet, que veis en la imagen. Este permiso y el pasaporte tenedlo siempre a mano porque lo piden siempre en todas partes. En el tren no se cuantas veces nos lo pidieron, casi cada revisor. En el cambio de tren también. A la salida del tren también.
De hecho a la salida pensábamos que nos iban a registrar las maletas (según lo dicho en algunos foros) ya que Tibet es una zona restringida, la presencia militar es constante, no se pueden llevar imágenes del Dalai Lama ni cosas que puedan promocionar la autonomía de Tibet (banderas, free Tibet o cosas así), pero no nos registraron nada, simplemente control de pasaportes y permiso de entrada.
Según lo pactado con la agencia de viajes con la que contratamos el tour, allí a la salida de la estación de tren nos estaba esperando nuestra guiá Guo Guo (se pronunciaba Co Co). La chica de mediana edad y tibetana, justo lo que buscabamos, pq se ve que tambien hay guias chinos, y que no cuentan ni la mitad de cosas de las que nos enteramos nosotros por ser una guia local. Mas tarde os pondré su mail por si alguien tiene pensado ir a Tibet y quiere contratar el tour con ella, por libre, sin la agencia china CITS. Altamente recomendable, ya os iré contando cosas de guiá que fue encantadora, super atenta. La chica, Guo Guo, nos esperaba con unas telas para poner al cuello, tradicional tibetano, como bienvenida, normalmente estas se ponen como ofrenda en templos y pagodas. La guiá hablaba un ingles muy muy bueno, con un acento muy limpio, no como los chinos, por lo que se hacia muy fácil de entender. Nos presento al conducto que iba a pasar toda la semana con nosotros. Este no hablaba ingles pero también. un tío muy majo, como comprobamos a lo largo del viaje. Íbamos en una furgo grande, bien acondicionada, toda para nosotros 3, con ella recorrimos perfectamente todas las ciudades que visitamos. Nos llevaron al hotel (Heritage Hotel, ChaCai Road), que estaba en la ciudad vieja. Un hotel sencillo, pero precioso, tradicional, con el personal que era un encanto, todos hablaban perfectamente ingles. Era tarde y estábamos hechos polvo, así que nos dejo allí para descansar, alguna indicación de donde y que podíamos cenar y nos veríamos al día siguiente. Le tuvimos que dar el pasaporte y el permiso de entrada en Tibet, cosa que no nos gusto mucho al principio, pero es que ambos documentos se necesitan constantemente, tanto para entrar y salir de cada una de la ciudades de Tibet, como para sacar las entradas, por ejemplo para el palacio de Potala. Y lo de la entrada y salida de cada ciudad, así es. El control que llevan sobre el turista es increíble, de hecho tu ruta tiene que coincidir con lo planificado, ya que cada vez que se entrara en una ciudad, antes de llegar al hotel teníamos que pasar por una comisaria de policía (todo lo hacia Guo Guo), enseñar la documentación para que lo sellaran y ya podías dirigirte al hotel. La misma historia para salir de cada ciudad. En general en Tibet mucho control y mucha presencia policial, nada te hace olvidar lo oprimidos que viven y el estado de control al que son sometidos. Una autentica vergüenza, vamos. No me voy a extender en todos los aspectos de la represión, que son sumamente interesantes, ya que tampoco es el objetivo del diario, pero Guo Guo nos contaba cada cosa que todavía te hacia tener mas tirria a los Chinos. Simplemente a modo de ejemplo decir que un tibetano no puede viajar fuera de China, no les dan el pasaporte para poder viajar fuera, se encuentran recluidos en este país. Así hay muchas mas cosas de represión y autoritarismo chino frente a Tibet. Lo dicho una vergüenza por parte de China.
Total, que efectivamente lo mas practico era que los tuviera ella y casi fue durante todo el viaje. Ningún inconveniente por que llevara nuestra documentación encima.
Finalmente cenamos algo en un sitio cercano y a dormir. Tambien decir que el clima de Tibet mucho mejor que el de Beijin y Xian. Aun asi hacia calor y muy recomendable ponerse crema de sol ya que pega mucho.