Bueno, no hace falta decir que me levanté con una resaca monumental, pero cuando uno está de viaje, como que le sobran energías, no? Después de una buena y calentita ducha, nos bajamos al vestíbulo del hostel donde, para nuestra grata sorpresa, ofrecían un variado desayuno continental por solo 2 libras. Así que después de atacar las tostadas, los cereales y el horrible café, nos pusimos en marcha a descubrir Londres al abrigo de un día estupendo, con un cielo azul y un sol radiante, perfecto para descubrir Hyde Park, un precioso parque al que accedimos por el Marble Arch, admirando también la curiosa estatua de la cabeza de caballo que da paso a la "Speakers' Corner", un sitio donde cualquiera puede subirse a una silla y lanzar su discurso. En el pasado, esta esquina escuchó los discursos de Karl Marx, Lenin o George Orwell, hoy la verdad es que está llena de pirados, pero resulta curioso de ver.
Saliendo de Hyde Park, atravesamos el arco de Wellington y los varios monumentos a las guerras en las que ha participado el ejército británico (que no son pocas), encarando la Constitution Hill que desemboca al Palacio de Buckingham, custodiado por la guardia real y presidido por el memorial Victoria, todo un conjunto que resulta francamente imperial. Fascinados por tanto reflejo dorado, paseamos por el St James's Park, con sus cientos de patos, ocas, cisnes, pelícanos y ardillas; para dirigirnos al monumental conjunto formado por la Abadía de Westminster, el Tribunal Supremo, el Parlamento británico y el Big Ben que, por desgracia, se encontraba en obras y totalmente tapiado por andamios. Atravesamos el río Tamesis por el Westminster Bridge, vigilados por el London Eye. La verdad es que esta zona de Londres es un conjunto histórico monumental y precioso por el que merece la pena pasear y admirar durante un buen rato.
Bordeamos el río para dirigirnos hacia el Museo de la Guerra Imperial, un museo totalmente gratuito que colecciona todo tipo de armas, objetos y vehículos militares (aviones y tanques incluídos) pero que, sin duda, destaca por la exposición sobre el Holocausto judío durante la Alemania nazi, situada en el cuarto piso. Es una exposición sobrecogedora por la cantidad de videos, fotografias y material documental que recoge sobre una de las mayores atrocidades de la historia humana. La visita solo a la exposición puede durar casi dos horas, pero merece la pena.
Un poco desconcertados por lo que acababamos de ver, salimos del museo y buscamos algun sitio donde comer. Encontramos el "Chillies Tandoori", en St George's Circus, un pequeño restaurante indio, regentado por unos chicos muy majos, donde comí unas deliciosas lentejas al curry acompañadas de arroz y pan naan, por solo 6 libras. Además, el agua es gratis jajaja Un sitio muy recomendable.
Bien comidos nos dirigimos al Ayuntamiento de Londres, desde donde hay unas magníficas vistas al Tower Bridge, la Torre de Londres y la City. Ya se había hecho de noche y fué un espectáculo admirar todos estos monumentos iluminados y el contraste entre lo antiguo de la torre y el puente y la modernidad de los rascacielos de la City.
Para animar la noche decidimos ir a Camden, el barrio alternativo de Londres, así que cogimos el metro en London Bridge, una estación de metro enorme. Madre mía que experiencia el metro!! Primero que nose ni como conseguimos encontrar la línea correcta en aquella gigantesca estación. Segundo, las empinadas escaleras mecánicas. Cuando vi el abismo que se abría ante mi, me tuve que agarrar al pasamanos para no caer rodando jajajaj Y, por último, los estrechos andenes y el metro totalmente cilíndrico que avanza a velocidad de vértigo por los túneles. Nunca había vivido una experiencia así en el metro de Valencia xD
Bajamos en Camden y la experiencia fué única. El olor a marihuana, las tiendas con multitud de colores y música electrónica a tope, las fachadas de los edificios decoradas con mil detalles, las tiendas de skins y punks, el laberinto de los establos, etc. Increíble fué la experiencia de visitar "Cyberdog", una pasada de tienda con música de rave a toda pastilla, luces fluorescentes por todas partes, ropa superestrambótica, gogos llenas de piercings bailando y un sexshop en el sótano. Una flipada.
Con los sentidos aún excitados tomamos un par de pintas y cenamos en "Max Orient" un buffet chino por solo 8 libras (donde el agua también es gratis jajaja). Rebentados y con la barriga llena volvimos al hostel dando un paseo bordeando el Regent's Park.
Resumen de gastos:
- Transporte: 2'5 libras el viaje de metro
- Comida: 16 libras
- Alojamiento: 9 libras en el Phoenix Hostel