Miércoles 7 de Agosto:
Ese día abandonabamos nuestro alojamiento de las 6 últimas noches y cambiabamos la provincia de Pontevedra por la de Ourense.
El día amaneció muy nublado y lloviendo bastante. Repetimos una vez más nuestra rutina de desayuno y nos despedimos de las Rías Baixas, dirigiendonos al interior.
En esta zona dejamos sin ver la Península del Morrazo con el bonito Cabo Home, la ciudad de Vigo y sobre todo las Islas Cíes, estas últimas nos hubiera encantado poder verlas, pero no permiten ir con perros, así que volveremos a verlas en un futuro.
Sobre las 10 salimos dirección Ribadavia, pero justo antes de llegar allí, hicimos una parada en los hórreos y calvario de Quins, donde llegamos en 1 hora y 15 minutos más o menos y que se encuentran a menos de 10 minutos de Ribadavia. Seguía lloviendo, así que no nos entretuvimos mucho e hicimos alguna foto a esta concentracion de hórreos antes de dirigirnos a Ribadavia, donde llegaríamos atravesando un montón de campos de viñedos, y es que estabamos en la comarca del Ribeiro.



Cuando amainó un poco la lluvia volvimos al coche y descartamos entrar en el Castillo porque no dejaba de caer algo de agua.
Ribadavia nos pareció bonito, pero el tiempo no acompañó para haber disfrutado algo más la visita. En este pueblo se realiza la "Festa da Istoria", una fiesta medieval que se desarrolla todos los años a finales de Agosto y que tiene como particularidad que es obligatorio ir vestido de época medieval, poniendo a disposición de los visitantes trajes de alquiler, y que tienen su propia moneda, los marabedís. Estamos seguros que en algún momento visitaremos este pueblo durante la celebración de esta fiesta.
Sobre las 16, estabamos camino de Ourense, donde nos alojaríamos las 3 últimas noches de nuestro viaje. Habíamos reservado un apartamento bastante céntrico con aparcamiento incluido a través de Booking. Se llamaba Vivienda Caseiro, estaba regentado por Rita, una casera super amable que nos estaba esperando en el portal y nos dejó todo lo que pudiésemos necesitar para nuestra estancia.
Una vez alojados, nos acercamos a un supermercado cercano para comprar algunas cosas para hacernos el desayuno y alguna comida de los 2 siguientes días y acto seguido nos fuimos a conocer el casco antiguo de Ourense que se encontraba a unos 10 minutos andando de nuestro alojamiento.
Empezamos visitando la Catedral, que tiene un pórtico policromado, el Pórtico del Paraíso, que nosotros no pudimos ver al ir con Thor, y la original Praza Maior, que está inclinada. Esta zona tenía mucho ambiente, con gente paseando y tomando algo en las terrazas.

Aparcamos en el parking gratuito de tierra de Outariz, que se encontraba a 10 minutos del apartamento, cruzamos la pasarela sobre el río Miño y empezamos a ver la serie de pozas que hay por allí y que estaban bastante llenas de gente.

Nosotros elegimos no esperar y utilizar una de las pozas gratuitas por las que habíamos pasado.
Cuando salimos del recinto se puso a llover, no con demasiada fuerza, así que la gente que había por allí comenzó a marcharse. Metimos nuestras mochilas con la ropa de cambio y las toallas debajo de un banco que había junto a una de las pozas para que no se mojasen demasiado y nos metimos dentro. El agua estaba muy caliente y dentro solo había 2 parejas de chavales jovenes que se estaban haciendo fotos en el agua. La verdad es que se estaba muy bien dentro del agua aunque fuera estuviese lloviendo y no hiciese calor.
Estuvimos allí unos 45 minutos, cambiando de pozas que estaban a diferente temperatura, o eso nos parcía a nosotros y cuando ya nos cansamos, cogimos las toallas, nos secamos y nos las echamos por encima ya que seguía lloviendo.

Esa noche nos preparamos una ensalada con lo que habíamos comprado en el supermercado y nos acostamos.