01/11 -Mañana-
Hoy vamos a visitar el lugar por el cual nació este viaje, Neuschwanstein cuya traducción es: Nuevo Cisne de Piedra.
A tener en cuenta
Es bueno comprar la entrada con antelación, se forman largas colas en las taquillas para comprar la entrada, además únicamente se pueden adquirir en las taquillas o enviando una petición a través de esta página: www.hohenschwangau.de/ ...ter.0.html. Te cobran 2,5 € en concepto de emisión, pero merece la pena solo por evitar la enorme cola que siempre hay en el Ticket Center.
Os comentaré que hay que llevar bastante tiempo porque los aparcamientos están a 7/10 minutos hasta las taquillas, luego, una vez retiradas las entradas, puedes decidir subir: andando, en bus o en coche de caballos; bus y coches de caballos te dejan junto al Marienbrücke (puente desde el que se tiene unas vistas estupendas del castillo).
Nosotros sólo visitamos el castillo de arriba Neuschwanstein, hay dos visitas adicionales que se pueden comprar combinadas: el castillo de Maximiliano I – Hohenschwangau y el museo de los reyes de Baviera, ahora incluso creo que se puede añadir el castillo que vimos ayer o Linderhof.
Donde estamos?
De forma muy resumida Luis II de Baviera (1845-1886), apodado el rey loco, de niño pasaba mucho tiempo en el castillo que su padre tenía en la zona el Castillo de Hohenschwangau, El nombre original de Hohenschwangau era Schwanstein ("Cisne de Piedra"), de hecho el nombre no cambió hasta el fin de la remodelación.
El primer gran proyecto de construcción del joven rey Luis II al subir al trono en 1864, fue la reconstrucción de Vorderhohenschwangau, ruinas de un pequeño castillo medieval que finalmente serían el castillo de Neuschwanstein. El 15 de mayo de 1868 le escribió a Wagner diciéndole que quería construir un castillo «al estilo auténtico de los antiguos castillos alemanes» sobre el desfiladero de Pöllat y que sería «más bello y acogedor que el castillo de abajo, el de Hohenschwangau».
La construcción del castillo empezó en 1869. Los caprichos y las demandas de Luis II crecieron con el edificio de la misma manera que lo hicieron los presupuestos, los planes y los costos reales.
Curiosamente el rey se endeudó tanto con los tres castillos que mandó construir que pocas semanas después de su entierro sus herederos abrieron Neuschwanstein al público y con el dinero recaudado sufragaron las deudas generadas por sus excesos. Hoy en día recibe 1,5 millones de visitantes al año y es una de las 5 principales atracciones turísticas de Alemania.
El Castillo es como de cuento de hadas, se construyó en un momento en el que los castillos no eran necesarios, si queréis ver detalles de su historia, construcción, etc. podéis verlo aquí: es.wikipedia.org/ ...chwanstein
Dicen que este castillo inspiró a Walt Disney para diseñar el castillo de la Bella Durmiente.
Nuestra experiencia
Cuando llegamos a la zona de aparcamientos y tras dejar el coche empezamos a subir en dirección al castillo de Maximiliano II (el padre del rey Luis II) y al centro de visitantes.
Vemos una cola enorme para entrar, ellas se ponen en la cola y mientras me acerco al inicio para ver si es para sacar las entradas o para retirarlas, afortunadamente es la cola para comprarlas y no hay nadie en la taquilla para retirar las entradas reservadas por internet.
Por cierto, aunque las adquiráis por internet sólo se pueden recoger allí en el mismo día de la visita.
Nosotros decidimos subir en bus y bajar andando así que nos fuimos a la parada del bus, un poco más arriba del Ticket Center, había una cola considerable y pasaban un par de buses cada 15 minutos aproximadamente, esperamos en torno a 20 minutos hasta subir al bus.
Nota: El bus te deja al lado del Marienbrücke por lo que puedes primero ver el castillo desde el puente de María y luego acercarte al castillo que son otros 15 minutos andando por un camino que merece alguna foto y por eso es recomendable hacerlo con tiempo.

En nuestro caso decidimos coger las entradas al castillo a las 12:15 de manera que de 10 a 12:15 nos diera tiempo a estas visitas previas.

El puente es espectacular pero siempre hay mucha gente, hay un contador de personas y no te dejan pasar mientras no salga gente, os recomiendo, si podéis, ir primero hasta el fondo y subir al mirador que hay tras el puente; se sube por un caminito, todo el mundo se queda haciendo fotos en la primera mitad del puente y tanto al fondo como en el mirador de arriba hay bastante menos masificación.

Las vistas del castillo son espectaculares. En cuanto a la visita, dura una media hora y se trata de una audio-guía (está disponible en español) y vas con tu grupo y un guía que solo te acompaña y hace que la audio-guía empiece a sonar en cada sala cuando llega todo el grupo.

Por dentro el castillo no es tan espectacular como por fuera, aunque la visita es interesante.
Al terminar la visita nos acercamos hasta la cafetería y vemos las vistas desde un balcón que hay junto a ella.

Son las 13:00 y para aprovechar el tiempo decidimos tomar algo rápido en la cafetería, tomamos sopa y salchichas (todo muy normalito y algo caro como era de esperar).
Tras la visita y como comenté antes decidimos bajar andando, nos acercamos a ver el castillo desde la parte del frontal y fuimos bajando por el camino que estaba precioso en otoño con montones de hojas marrones en el suelo y de cuando en cuando se veía el castillo entre los árboles.
