Hoy me vengo a visitar uno de los lugares que tenía bastante ganas de conocer y después de vivir toda la vida en Madrid, hoy ha sido el día elegido, se trata del Jardín Botánico al cual entré gratis al encontrarme en paro y creo recordar porque era sábado por la tarde o domingo que hay muchos museos que estos días o a partir de ciertas horas es gratis, yo vine a las 15h por lo mismo y porque hay menos gente.

Antes de entrar al jardín, cerca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se encuentra la Estatua de Claudio Moyano que data de 1900. Destacado político decimonónico celebrado por la autoría de la Ley de Instrucción Pública de 1857. Cada cara de la parte inferior del pedestal pétreo incorpora un relieve de bronce que intenta transmitir eventos de la vida de Moyano. La escultura de bronce que corona el alto pedestal representa a un solemne Moyano en actitud de leer sus leyes al pueblo.

El Real Jardín Botánico de Madrid es un centro de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Fundado en 1755 por el rey Fernando VI en el Soto de Migas Calientes, cerca del río Manzanares, Carlos III ordenó el traslado a su situación actual en 1781 en el Paseo del Prado. El acceso se hace por la Plaza Murillo. Mi primera parada dentro del jardín es en la zona más bonita para mi gusto, donde se encuentran los tulipanes.






Estas son Magnolias procedentes de China.


Esta planta es preciosa y además con los colores de la bandera de España


A comienzos del siglo XIX el jardín botánico se había convertido en uno de los jardines botánicos más importantes de Europa. Además de su uso científico, el jardín solía ser frecuentado durante la primavera y el verano por la alta sociedad y proporcionaba gratuitamente al público plantas medicinales. Aquí varias camelias o rosales con distintos colores, no estoy muy puesta en flores, jajajaja





La Guerra de la Independencia trajo al jardín años de abandono, que se prolongarían durante el primer tercio del siglo XIX.

En la década de los años ochenta el jardín ve mermada su superficie. En 1882 se segregan dos hectáreas para construir el edificio que actualmente ocupa el Ministerio de Agricultura.




En 1886 un ciclón que asoló esta zona de Madrid causó terribles daños en el Real Jardín, provocando el derribo de 564 árboles de gran valor.


En una de las fuentes del jardín estaba bebiendo este precioso Petirrojo que después posó para mi cámara



En 1939, el Botánico pasa a depender del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. En 1942 es declarado Jardín Artístico y en 1947 Monumento Nacional.








Puerta del Rey Carlos III.

Contiene unas 5000 especies diferentes de árboles y plantas de todo el mundo, algunos tan curiosos como estos.




No podía faltar los naranjos, algo tan típico de nuestras huertas murcianas y valencianas.


Distintas plantas con distintos colores.




También hay una zona con un pequeño huerto.






El jardín cuenta con varias estatuas, una de ellas es la Estatua de Antonio José Cavanilles y Palop, científico que nació en Valencia en 1745 y murió en Madrid en 1804. Fue en París donde descubrió su afición hacia la Botánica.

Las incansables abejas siempre trabajando para hacernos una rica miel en compañía de los abejorros



Aquí tenemos a una pequeña ardilla pillada saltando de un árbol a otro.



Me encanta el colorido y las distintas especies que hay.






Estatua del rey Carlos III.

Otra de las fuentes que hay dentro del Jardín Botánico.

Dentro del Botánico también puedes ver alguna exposición, esta es muy bonita.






La exposición también está llena de color y rarezas, como a mí me gusta




Salgo de la exposición y sigo paseando por el Botánico. En el centro del estanque de la Plaza de Linneo (Terraza del Plano de la Flor) se alza una columna de granito con cuatro caños en la base y adornada en los laterales con nombres de botánicos. La parte superior soporta un busto en bronce de Carlos Linneo, investigador sueco del siglo XVIII y que es considerado “padre de la taxonomía”.



Ahora voy a ver la exposición de los bonsáis, a cual más bonito
La colección de bonsáis fue donada en 1996 por el ex-presidente del Gobierno D. Felipe González Márquez. Se considera el conjunto más importante de especies autóctonas ibéricas con 61 ejemplares de tejo, sabina negra y albar, acebuche, alcornoque, encina, haya, lentisco, boj, majuelo y olmo entre otros. También cuenta con un grupo de especies procedentes de Japón, China, Canadá y Sudamérica, algunos de los cuales han sido preparados por destacados maestros japoneses del bonsái, como Saburo Kato y Kimura y que fueron regalados al ex-Presidente por jefes de Estado y de gobierno.





Los bonsáis se encuentran alrededor de este pequeño estanque lleno de carpas de colores y desde 2005 se exhibe en la Terraza de los Laureles, espacio creado expresamente para este fin.


Pared llena de plantas colgadas y pasadizo arqueado, pena que no esté cubierto de alguna planta bonita.


Este es el banco decorativo de Marés, Premio Nacional de Escultura en 1923, situado en la Glorieta de los Tilos.

Ahora entro a visitar el invernadero que está lleno sobre todo de cactus de todo tipo y formas diferentes, también hay plantas exóticas de distintos países. El invernadero Santiago Castroviejo Bolibar está distribuido en 3 secciones, desértica, subtropical y tropical, que reproducen las condiciones ideales de luz, humedad y temperatura para su desarrollo. Este invernadero emplea energías totalmente limpias y está controlado mediante un sistema informático. La estufa de Graells o de Las Palmas es un antiguo invernadero construido en el siglo XIX para exhibir plantas que no resistían las condiciones climáticas del exterior. Actualmente, reúne plantas tropicales, acuáticas, helechos, musgos, que necesitan un grado de humedad constante y el calor del sol.








Vistas desde la planta de arriba.


Me quedo asombrada de la cantidad de especies de flora y fauna que hay en el mundo y los raras que son algunas a la par que bonitas.






Muestra de los distintos cactus, me gustan pero a la vez los odio por sus pinchos, jajajajaja.







Y después de 3h paseando por el Real Jardín Botánico me despido de este bello lugar, pero tengo que decir que tampoco es de los más bonitos que he visitado, no está mal por los 4 euros que cobran hoy día, pero también es bastante sencillo comparado con otros jardines botánicos que he visitado, por ejemplo el de Río de Janeiro y Curitiba en Brasil me encantaron, el de Ginebra en Suiza lo mismo e incluso el de Estepona, que aunque es bastante pequeño, es muy original.



A la salida del Real Jardín Botánico se encuentra la Plaza de Murillo con su correspondiente estatua. La estatua de bronce fue realizada en el año 1859.



De camino a casa voy paseando y viendo distintos monumentos