Dejamos atrás Sinaía y nos dirigimos dirección Brasov, conocida como la niña bonita de Transilvania y no es para menos porque es preciosa. La foto es cogida de internet.

Llegamos sobre las 17h de la tarde, de nuevo vamos a patearnos la ciudad, que por cierto es grandísima, yo me esperaba un pueblo pequeño y más bien rural, y es más grande que Móstoles o casi y eso que no la vimos entera, aunque su casco histórico si que es algo más pequeño, que realmente es donde está prácticamente todo lo interesante. La ciudad fue fundada en el siglo XII por el pueblo sajón, es de corte medieval y tanto su trazado como su arquitectura y su entorno montañoso son espectaculares. Comenzamos por la Torre de las Artes que después de la extensa renovación que se hizo entre 2005/2007 de las fortificaciones de la Ciudadela de Brasov, la antigua Torre de los Alfareros pasó a llamarse Torre de las Artes porque comenzó a albergar numerosas exposiciones de arte.

Continuamos con la Torre de los Cazadores, aquí se exponen una colección de armas y juegos de la época, también objetos de arte popular. Todas las torres defensivas forman parte de la antigua muralla que protegía la ciudad de Brasov.

Brasov es la segunda ciudad más visitadas del país detrás de Bucarest, la capital. En un día puedes visitarla tranquilamente y descubrir todos sus encantos, nosotros estuvimos unas 3h, es una ciudad con mucho ambiente. Lo que más me gustó es su arquitectura llena de color.

En la pequeña pero bonita Plaza Apollonia Hirscher, se pueden ver estos bellos edificios y las letras de Brasov en el Monte Tampa que pertenece a los Montes Cárpatos y donde puedes subir en teleférico, nosotros no lo hicimos por falta de tiempo.

Tras la Primera Guerra Mundial, Brasov al igual que toda la región, se incorporó al reino de Rumanía, aunque su mayor transformación llegaría tras la Segunda Guerra Mundial con el exilio o deportación de sus habitantes de origen germano y la llegada del comunismo, presente en el país hasta 1989. Y llegamos al centro neurálgico de la ciudad, la Plaza Sfatului.

Una preciosa plaza presidida por el antiguo Ayuntamiento, la Casa Sfatului que tiene sus orígenes en las primeras décadas del siglo XVI y hoy día alberga el Museo de Historia donde se pueden ver objetos de la época, una exposición sobre la Segunda Guerra Mundial, también cuenta con exhibiciones temporales.

En la plaza hay una pequeña iglesia ortodoxa llamada Iglesia de la Asunción de la Santísima Virgen Cetate que está dedicada a la Dormición de la Theotokos y fue construida a finales del siglo XIX. La iglesia fue construida en estilo neobizantino con una cúpula central y una torre campanario que se derrumbó durante el terremoto de 1940 siendo reconstruida en 1973. Entramos a verla y dentro de la iglesia sales a un pequeño patio.







La plaza está rodeada por casas de los siglos XVII y XIX.

Este precioso edificio rosa ubicado en la misma plaza, corresponde al Palacio Friedrich Czell, fue uno de los edificios más prestigiosos e incluso uno de los más impresionantes de la Plaza Mayor y de todo el centro histórico. Fue construido en 1903 en estilo ecléctico, combinando elementos neobarrocos y Jugendstil. El palacio se alquilaba a familias adineradas y empresas de la época.

Letras de la ciudad en el Monte Tampa, hoy día se estila mucho poner letras en las ciudades y lugares turísticos.


Detrás de un edificio de la plaza se vislumbra la imponente Iglesia Negra, el monumento gótico más grande del sureste de Europa. Su construcción se inicio en 1383 pero las guerras demoraron el final de la obra hasta 1477. La iglesia de culto luterano, sufrió graves daños durante el incendio de 1689, fecha a partir de la cual se empezó a conocer como Iglesia Negra por el color oscuro de sus muros. Aparte de sus grandes dimensiones, sobresalen sus enormes campanas, la colección de alfombras y el órgano que cuenta con 4000 tubos.





Llegamos a la Puerta Șchei que se encuentra en la calle del mismo nombre. Fue construida entre 1827/1828 para permitir el paso de tráfico elevado. La puerta de piedra y ladrillo, construida en estilo clásico como un arco de triunfo, tiene tres arcos. Por el arco grande pasa el tráfico y por los pequeños laterales es para peatones. Las inscripciones en latín que hay en los arcos, nos permiten saber que la puerta se construyó después de que el emperador de Austria Francisco I visitara Brașov en 1817.

Al lado se encuentra la preciosa Puerta de Catalina que fue construida por el Gremio de Sastres en 1559 con fines defensivos en lugar de ser una antigua puerta destruida por una inundación en 1526. Lleva el nombre del Monasterio de Santa Catalina que se encontraba aquí en tiempos antiguos. Es la única puerta medieval que ha sobrevivido al paso del tiempo aunque está bastante restaurada, pero aún así es una preciosidad.


Hay una pequeña ruta junto a un canal, una zona peatonal muy bonita que llega hasta el Bastión del Injerto o de la Puerta por su forma con arco. El Bastión fue construido entre 1515/1521 y defendido y mantenido a expensas del gremio de la guarnición, destinado a unir a los soldados en la fortaleza y la Torre Blanca. En su interior alberga una exposición de armas, armaduras, municiones utilizadas para defender la fortaleza, paneles informativos con facsímiles de documentos y fotografías/litografías de las fortificaciones medievales de Brașov.



Este precioso edificio corresponde a la Biblioteca del Condado George Barițiu. El edificio se construyó entre 1928/1930 como sede de la Cámara de Comercio e Industria de Brașov y está declarada Monumento Histórico, como la mayoría de los edificios de Brasov que os he comentado antes. Frente al edificio de la biblioteca está la Estatua de George Baritiu, historiador y publicista, que fundó en 1838 la Gaceta de Transilvania, el primer periódico político e informativo de los rumanos en Transilvania.

Otro de los edificios impresionantes de Brasov es la Universidad de Transilvania, una institución de educación superior e investigación que comprende 18 facultades con más de 19500 estudiantes y más de 730 miembros del personal docente. Actualmente, la Universidad de Transilvania de Brașov es la universidad más grande del centro del país que ofrece programas en campos como la ingeniería mecánica e industrial, informática, construcción, silvicultura, ingeniería de la madera, diseño de productos, nutrición y turismo, informática y matemáticas entre otras.

Encima de la colina de Straja Hill se puede ver la Fortaleza de la Guardia, una importante fortificación defensiva destinada a evitar el ataque y especialmente su bombardeo desde las alturas circundantes. La fortaleza está declarada Monumento Histórico de Importancia Nacional. Tras un incendio en 1618 que destruyó el andamiaje interior de madera, la Ciudadela fue reconstruida en 1625 por las autoridades del principado de Transilvania y al mismo tiempo se cavó un pozo de 25 metros dentro del patio que posteriormente fue profundizado a 81 metros, este pozo suministraba el agua de la Ciudadela en caso de asedio. En 1630 se inició la construcción de los muros exteriores de la Ciudadela con baluartes y puertas de acceso y finalizó en 1631. Perdiendo su importancia como fortificación defensiva, la Ciudadela sirvió como almacén y más tarde como cuartel para los lugareños.

Precioso edificio en otra de las calles de Brasov.

Y de nuevo nos encontramos en la Plaza Sfatului donde le damos otro breve paseo antes de irnos.



Antes de irnos de la ciudad decidimos cenar en una de las pizzerías que hay en la Plaza Sfatului y coger rumbo de nuevo a Bucarest. Llegamos a las 24:00h al apartamento desde las 9:00h que salimos. Ahora toca descansar que en pocas horas otra vez en pie