Dejo el coche, como siempre, con la gente de ParquinLowcost de Avilés, que te lo recogen en Salidas y compruebo, a mi pesar, que hay un retraso de 1 hora en el vuelo a París (ida desde Asturias por 21’99€); por suerte finalmente tan solo es media hora, con lo que aterrizo en Paris Orly a las 17:20.

Me he descargado la App de IDF Mobilities y Mis billetes Navigo, que te permite comprar billetes de metro, bus etc, los escaneas a la entrada del metro/bus y listo, con lo que ya tengo cargado el billete del Metro Linea 14, que ahora llega hasta el Aeropuerto de Orly (10’30€), bajándome en Madeleine y cambiando a la Línea 12 hasta la parada de Solferino, desde la cual llego al Museo de Orsay andando en 5 minutos.

El motivo es la Exposición del pintor Caillebotte:

un descubrimiento más o menos reciente, para mí, con cuadros procedentes de EEUU, sobre todo el soberbio “Calle de París, tiempo lluvioso” que sale pocas veces del Art Institute de Chicago:





Hay mucho cuadro procedente también de colecciones privadas, la exposición es fabulosa, con los Remeros o navegantes (canotiers), las dos versiones del Puente de Europa, aquel puente que era punto de intersección de 6 calles con nombre de capitales europeas, unas calles anchas, recientemente remodeladas en aquella Paris que Napoleón III encargó “modernizar” a Georges Haussmann, terminando con aquél París medieval de calles estrechas, callejones, etc y dando paso a las grandes y espaciosas avenidas, los bulevares, con edificios de varias plantas, donde el balcón tuvo un papel preponderante en las clases burguesas:

Los canotiers, la vela y el remo, aficiones que le encantaban a Caillebotte y que practico a menudo, como estas pinturas remando y bañándose en el río Yerres



Las dos versiones del Puente de Europa

Incluyendo algún boceto previo:

También pintó desnudos si bien siempre se han tenido dudas sobre la orientación sexual de Caillebotte, algo que importa más bien poco, la verdad:



Es una maravilla, estoy absolutamente emocionado, difícil ver tanto cuadro tan bueno junto, así como bocetos y dibujos previos:



Algunos de esos cuadros declarados Tesoros Nacionales en Francia, como “El paseo en Bote”:


También el "Hombre joven en la ventana", en colección particular hasta que no hace mucho salió a subasta y lo compró el Museo J. Paul Getty de Los Ángeles, 53 Mill $, que la describe como "una obra maestra del realismo urbano moderno del siglo XIX":



Las dos versiones de "Los Lijadores de Parquet", una de las cuales desconocía totalmente hasta hace bien poco, así como dibujos preparatorios previos:



Los balcones, esas amplias balconadas de la Avenida Haussmann donde tenía su apartamento Caillebotte:


La Partida de Bésigue, un juego de cartas muy famoso en la época que jugaban dos:

Uno de sus autorretratos, hecho frente a un espejo y con el Baile en el Moulin de la Galette, de Renoir, también reflejado, un cuadro que él compró y que tuvo en su apartamento, ya que Caillebotte, de familia acomodada, fue un gran mecenas que ayudó a sus amigos impresionistas comprando muchas de sus obras:

También me apena comprobar que se me escapa, nuevamente, el cuadro de Monet "Rue Montorgueil, Fiesta nacional del 30 de junio de 1878", en una exposición en Berlín, lástima, pero esto pasa siempre en todos los museos.
Veo parte del Orsay, que tanto me gusta, si bien tengo entrada para mañana a las 9:30 en cuanto abran.

Retrato de la madre del artista, 1871. James McNeill Whistle


Olympia, 1863. Edouard Manet



La camarera, 1879. Édouard Manet.
De aquí me voy al Museo Pompidou, lo bueno de comprobar horarios de museos es que hay algunos que los jueves-viernes extienden el horario y cierran casi de noche, ideal si aterrizas por la tarde como ha sido mi caso. Para llegar tengo que caminar unos 10 minutos, atravesando el Jardin de las Tullerías hasta la Plaza de la Concordia, donde me recibe la Torre Eiffel iluminada a lo lejos, en donde cojo el metro Linea 1 hasta la parada del ayuntamiento, el Hotel de la Ville y de aquí en 5 minutos llego al Pompidou:

La exposición es sobre el Surrealismo, con obras de Dalí, Picasso, Magritte, Remedios Varo, Leonora Carrington etc, como no podía ser de otra manera, así como el Manifiesto original sobre el surrealismo de André Breton:


El Ángel del Hogar, 1937. Max Ernst

Una pequeña música nocturna (homenaje a Mozart), 1943. Dorothea Tanning

El Minotauro (aguafuerte), 1935. Picasso.


El Imperio de la luz, 1954. René Magritte y Papilla estelar, 1958. Remedios Varo

Mesa, 1933. Alberto Giacometti.

Teléfono afrodisiaco blanco o Teléfono Langosta, 1938. Salvador Dalí.

La canción de amor, 1914. Giorgio de Chirico

El cerebro del niño, 1914. Giorgio de Chirico
Hay demasiada gente, y los odiosos grupos, que envuelven las obras y no te dejan acercarte a ellas hasta que la guía de turno termina con su explicación de 10 minutos, son la auténtica peste de los museos, entre eso y el snobismo que hay con este tipo de temáticas expositivas, pues ya tienes las aglomeraciones si no limitas aforo, que no es el caso.

La Torre Eiffel desde lo alto del Pompidou
Salgo sobre las 22h, me vuelvo al metro, pasando por la imponente Torre de Santiago, un campanario gótico del año 1523, en la que se cuenta que el físico Blaise Pascal realizó sus experimentos para demostrar el peso del aire en 1648:

Y llego cinco minutos después a la estación de Chatelet, donde cojo la línea 7 hasta Place Mongue, que ya conozco de otra vez que me alojé en el Young and Happy Hostel (49`30€ una noche + 3€ del impuesto municipal) de la animada Rue Mouffetard.
Es tarde, estoy algo molido, a descansar