He dormido de pm. Cada uno en una habitación y una cama, joder, vaya nivelazo. Totalmente recomendable el Susana's House en Ahuachapan.
Me preparo mi café de goteo mientras compruebo que se ha secado la ropa interior que lavo todos los días. Eso es básico para llevar la mochila en condiciones y que puedas estar tanto tiempo, con un equipaje de menos de 10 kgs.
A las 8:00 am ya estamos en la parada de bus local, que por una cora (el transporte en El Salvador es muy barato y no te engañan, pues tienen escrito el precio) nos lleva al siguiente pueblo, Ataco.
Muy bonito el pueblo, pero como en Guatemala, allí no hay casi nadie despierto a esas horas, el pueblo está empezando a despertar y eso que son casi las 9:00. Nos apretamos un buen desayuno en una pupusería y recorremos el pequeño pero cuco pueblecito.

Muy bien pensado, porque en poco más de media hora estamos dejando las mochilas grandes en otro buen hospedaje, que no tenía nada que ver con el Susana's, pero bueno, como el Susana's solo tuvimos ese en todo el viaje. Eso sí, el gerente era un tío de pm, como todos los que dimos en El Salvador, pero este, mejor todavía. El Christian y su Mi Pueblo Hostal Nahuizalco, más que recomendable.


Pero en el bus hasta Juayua, un currela de los albañiles que estaba volviendo del trabajo,se nos puso a hablar y al decirme que era de Juayua, le dije que nos indicase un lugar de las tres B para el almuerzo. En vez de indicarnos, se vino con nosotros y nos llevó a un lugar típico y barato. Le dije que le invitaba a la comida y esa era su paga de guía, así que ya teníamos guía, aunque no había estado en las cascadas, hacía más de 20 años.

El tema de los guías lo tienen montado los locales de la plaza de una forma en plan sacacuartos. Realmente no hace falta guía, pero ellos llevan a los turistas por un camino que parece que hace falta, bastante oculto y que ellos más o menos lo tienen cerrado.
El Enrique, nuestro colega, tiraba detrás del auténtico guía y sus turistas, y así llegamos a todas las cascadas y pasamos una tarde estupenda, entre baños, chelas y contar anécdotas.

A las 19:00 salía el último bus local hacia Nahuizalco, así que nos despedimos de Enrique, que ya lo había llamado la mujer varias veces por teléfono, pero él sin prisa, encima el Mario que es un cotilla, le pilló mandándole unos WhatsApp a la querida, que pasaría a verla antes de ir a su casa con su mujer. Una buena pieza el Enrique! Espero que estés muy bien, amigo!!
Llegamos ya totalmente de noche a Nahuizalco, nos duchamos y nos fuimos a la plaza del pueblo, que había guateque y música en vivo.


