Nada más cruzar la frontera de Las Chinamas, ya en el lado salvadoreño, agarras un bus local por una cora (veinticinco centavos de dólar de EEUU) que está haciendo todo el rato el trayecto, Las Chinamas, Ahuachapan, que es el primer pueblo de la famosa Ruta de Las Flores.
La Ruta de las Flores es un recorrido por varios pueblos pintorescos de El Salvador, separados entre si por pocos kms. Ahuachapan, en el norte de la ruta, es el pueblo más grande en esa zona y en el sur, está Sonsonate, desde donde pillas los traslados a San Salvador o Santa Ana.
Después de Ahuachapan, se encuentra Concepción de Ataco, que es donde se suelen quedar los viajeros, más que en Ahuachapan, pero como no sabía cómo se iba a dar el viaje desde Guatemala hasta El Salvador, elegí hacer la primera noche en el primer pueblo nada más pasar la frontera.
Nada más subirnos al bus, los únicos que íbamos y el chófer, el conductor me invita a un jugo en una bolsa. Y en la primera parada que hace para recoger gente, una chica le invita a Mario. Joder! Que buena primera sensación nos están dando los salvadoreños.

Nos cuesta bastante, pues en el primero y segundo banco, nos dicen que si no tenemos cuenta, no nos cambian. Y ya cabreado, les digo que si así quieren fomentar el turismo, si ya para empezar a conseguir dinero para gastar en su país, están poniendo trabas.
Y un enorme policía, que estaba en la puerta de uno de los bancos, nos manda al Davivienda, en el que cambiamos sin problemas, y ya al paso, nos hacen una cuenta gratuita.
Comprobamos que seguimos teniendo el internet de Guatemala con la compañía Claro. Por lo visto, funciona el mismo paquete que compras en Guate, para Honduras y El Salvador también, así que de pm.
Nos comemos unos trozos de pollo en el Pollo Campero y nos vamos dando un paseo hasta el apartamento.
Joder! Está a tomar por c....! Llegamos machacaos a una exclusiva urbanización con un montón de seguridad. Allí tenemos nuestro apartamentito, con dos dormitorios!! Buah!! Estamos a todo lujo, por una noche no vamos a oírnos ni vernos.






