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Iniciamos BORNEO por PN MULU, ya que el comienzo normal, por Kuching, tenía problema de avión, así que nos lo cambiaron un par de meses antes de salir.
De todos los Parques, Mulu es el que mejor organizado está y el más interesante de visitar per se, las cuevas dan mucho juego para un día. El día de llegada, para aprovechar la tarde, me hice un treking de dos horas a las Paku Waterfalls, una buena parte es por un estrecho camino en medio de la selva e iba solo, aunque todo estaba correctamente señalizado, cuando llegue me di un bañito en medio de los sonidos de la naturaleza y menos mal que no me habían dicho todavía lo de las serpientes de agua venenosas, porque lo disfruté a modo, ya por la noche hicimos la típica excursión y se vieron un par de serpientes, víboras verdes enroscadas en los arboles y algún martin pescador durmiendo,
El día siguiente era el de las cuevas, empezamos con la de los Vienyos, que es una sinfonia de estalactitas y estalagmitas, para entrar en calor, de ahí a la de las Aguas Claras, más pequeñita pero con el aliciente del agua, y del bañito posterior en el rio, antes de comer, ya por la tarde se ve Langs, pequeña pero ratona, con algunas formaciones jellyfish impresionantes, y para finalizar la espectacular cueva del Ciervo, una catedral de más de 100 metros de altura que impresiona, parece una peli de Julio Verne, en su oscura inmensidad, majestuosa, y con 3 millones se murciélagos morando en su interior. Nos quedamos a ver el vuelo de los batman, que se ven en el cielo más que a corta distancia como esperábamos,
Vuelo a Kuching, una ciudad casi europea, articulada, puentes modernos, edificios futuristas como el Parlamento, mezclados con Fuertes decimonónicos, gente haciendo footing, buenos restaurantes y todo muy cerca , me causo una gran impresión.Su Museo de las Civilizaciones es una joya, sobe todo la quinta planta donde se requiere mínimo dos horas para disfrutar de las exposiciones y de sus atracciones interactivas, que las tiene a nivel de los mejores museos del mundo
Tras llegar a mediodía comimos en el rio y dedicamos la tarde a patear la ciudad y hacer compras, y estábamos tan agustico que decidimos pegarnos una mariscada al módico precio de 30 euros per cápita (un fortunón en Malasya) en un seafood de corte chino que tenía una oyster omelette deliciosa, es como una pizza gigante, de pan de gamba con trozos de ostra que resudan nectar marino al contacto con la fina masa y sabe delicioso. Probamos del mismo modo el crab estilo Chinese, picante, que estaba rico pero menos que el inalcanzable Chili de Singapur. Regado todo ello, como es de rigor, con Tiger 650 mg a precios populares
Al día siguiente visita al PN BAKO, que excele por sus acantilados y calas, más que por su fauna; hicimos un treking de una hora para llegar a una magnifica playa con farallones y vimos lémures voladores durmiendo y poco más, los probóscides se había largado, así que nuestro guía Pako tuvo a bien darnos uno de esos consejos sin los que el viaje no hubiera sido igual: para ver cerquita, tanto a proboscides como orangutanes, hay que ir a Santuarios, y precisamente había un santuario de orangutanes camino de vuelt, cuyo ultimo feeding time era 16, 30, siendo así que los orangutanes en Kuching son mas grandes que los de Sepilok Nos saltamos el trek de vuelta por el mismo sitio, volvimos en nuestra barca, en medio de paisajes excepcionales, cominos y llegamos a las 16,15 al lugar, justo a tiempo de ver a una juguetona hembra y un imponente macho, justo cuando llegaban para comer (fue una suerte), el consejo había resultado certero, para hacer fotos y verlos bien, nada igual.
Volvimos en grab a la ciudad, cenamos continental en un restaurante cercano al hotel que tenía una tarta de queso delicticva, y al día siguiente aprovechamos la mañana, el vuelo a KK era a la una y media, para visitar el Museo, realmente le sacamos partido a la fascinante ciudad de Kuching, oasis cosmopolita en pleno Borneo.
Si Kuching fue la almendra dulce, Kota Kinabalu fue la amarga, una ciudad desarticulada, sin espacios verdes, sin centro, solo una sucesión de autopistas, edificios, centros comerciales y hoteles, ciudad de paso no para vivir. Encima llovía a cántaros cuando llegamos al hotel sobre las 15.30 y tuvimos que posponer el sunset en el Shangri-La, una de las pocas cosas que hacer. El Mercado filipino, jarreando, no es tan mercado así que nos fuimos al muelle Jesselton, una zona ligeramente transitable para cenar gambas tigre, KK es el mejor lugar para el marisco por calidad y por precio, cocinadas en varios estilos (picante, butter milk, etc) exquisitas.
Al día siguiente salimos al mirador de Monte Kinabalu, donde había un mercado local, y visitamos el PN KINABALU, donde vimos plantas carnívoras en su bonito, pero minúsculo y atestado, jardín botánico, y nos bañamos en las cascadas Kipungit, tras un descafeinado treking, de 30 minutos, las canopy estaban cerradas, día decepcionante que se redimió gracias a un donoso atardecer de matices en naranja y opal, en la terraza del Shangri-la, con un maitai en la mano y los ojos anegados en belleza, de los atardeceres mas estimulantes que mis pupilas hayan disfrutado.
Quedaba el destino final en Borneo "continental": SEPILOK, SANDAKAN y SUBAU, con El río Kinabatangan. En Sepilok, recibimos otro consejo crucial de Pako, como llegamos al aeropuerto sobre las 14, 30 y teníamos la primera actividad en el resort a las 18, 30 podíamos visitar Lubok, un santuario de proboscides donde los veríamos de cine , y no como en las excursiones por el rio en las copas de los arboles. Llegamos, dejamos las maletas mientras pedíamos un grab en recepción y a la carrera llegamos al Lubok a las 16, 15, 15 minutos antes del feeding time, y efectivamente durante casi una hora pudimos fotografiar a esos extraños seres narigudos a 2-3 metros disfrutándolos de una manera que en plan salvaje resulta imposible. Artificial pero efectivo, lo recomiendo 100%.
Regresamos para ver las flying squirrels, algo efímero pero intenso, es como ver una mariposa planear, son 4 segundos pero queda indeleble esa imagen de armonioso vuelo, lento y suave.
Al día siguiente era la jornada de orangutanes y sun bear. Los primeros los vimos peor que en Kuching, con mucha mas gente, esencialmente fue lo mismo, a cierta hora les ponen de comer y los ves, como a 10 metros, en sus plataformas, hubiera sído inolvidable si no hubiéramos tenido la experiencia anterior, el macho de aquí era mas pequeño, menos poderoso. Lo del Sun Bear resultó mas interesante ya que vimos bastantes y muy de cerca, con su característico pelaje dorado en el pecho que bien se aprecia cuando se yerguen a dos patas.
Traslado terrestre al Rio Kinabatangan, donde por dos días salimos en lancha a realizar diferentes expediciones en unos paisajes salvajes, bellísimos a la busca de los Big Five locales, en este caso Elefante, Cocodrilo, Thornwill, Orangutan y Probóscide.
Vimos todos menos el cocodrilo, curioso parecía el más fácil, y me quedo con los elefantes a los que vimos en manada de más de 30 cruzar el rio a primera hora de la mañana, resonando el poderoso barritar y rezumando espuma ribereña sus trompas al salir del agua, un espectáculo digno de verse, la naturaleza aún proporciona estos momentos Nescafé.
El Thornwill lo vimos también, regresando a sus nidos, muy de cerca, espectacular, en varias especies, otro punt a favor de esos dos días, los probóscides los vimos pero como predijo taimadamente nuestro dilecto Pako, a mucha distancia, se le distingue pero no se les saborea
En resumen esta última etapa se goza, por lo paisajes del rio, sus pasillos de imposible tránsito, atestados de nenúfares con sus azules flores, la continua presencia de macacos y silver leaf que se dejan fotografiar casi al lado, y el grandioso espectáculo de los elefantes, más pequeñitos que los que había visto hasta ahora, tanto en Asia como en África, atravesando morosos las aguas, en la brumas matinales del caudaloso rio
Terminaba en belleza la parte SELVATICA, nueve noches, y emprendíamos viaje a KK para coger un barco a Bungaraya Resort en Palau Gaya, una isla a apenas 25 minutos de la ciudad, para vivir la tercera y última parte, la LUXURY RELAX, bien merecida.
Continuará...
Bonito relato, podrias plantearte hacer un diario.
A mi Mulu, me parecio chulisimo, pero en general no se va. Me quede solo en la zona de Kuching- Mulu, la otra la descarte. Me alegro, Un saludo
_________________ El mundo es una aventura formidable, que no estoy dispuesta a perderme¡¡ ( Perez-Reverte, de su libro "Falco")
Y termino con los cuatro días/tres noches en Isla Gaya, que estaban planteados como relax, tras un viaje ajetreado, y cumplieron las expectativas
Se trata de un cinco estrellas que está en la playa de Police, de unos 700 metros, una playa idílica, de arena blanca y fina, a la que puedes entrar hasta que te cubra sin pisar mas que arena, además muy limpia, se ve el fondo hasta 3-4 metros, los bungalows no se ven desde fuera, están perfectamente ocultos tras la profusa y tupida vegetación, que ha sido respetada por la acción del hombre.
Hay muchos animales que ves paseando por allí, desde varanos a jabalís gigantescos y alguna que otra serpiente enroscada en los techos. Los macacos están presentes en todo momento, sobre todo en el desayuno, amenazando bajar desde sus árboles, pero unos tigres de peluche gigantes los mantienen a raya.
El primer día nos apuntamos a un treking de hora y media que resultó accidentado, aparte de por la humedad del 90%, pues durante la noche cayó un árbol que tapaba el camino de vuelta y tuvimos que ayudar al chaval del hotel a componer un camino inestable en el que la sensación permanente era de que un mal paso y te hundías profundo en la maleza.
Una vez cumplido el trámite de conciencia de vagos, con su penitencia aventurera, nos entregamos al relax, buena comida, la pasta era exquisita, especialmente unos espagueti marinara con calamares, scalops, mejillones de NZ y gambas tigre que probablemente sean los mejores que he probado, un par de masajes (signature y aromático) y mucha Infiniti y playa.
Del resort destacaría la tranquilidad, no hay chinos, el hospedaje es mayormente europeo, y realmente te puedes relajar sin oír griteríos ni presenciar astracanadas turísticas.
El snorkel estaba correcto, a unos 50 metros de la playa había coral y vimos peces, tiburones de arrecife y mantas, no para echar cohetes pero bastante. Podías hacer pádel y kayak con toda tranquilidad.
En suma, tres noches de blanco satén, reponiendo fuerzas.
El día 18 por la tarde salimos a KK y vuelo a Singapur donde llegamos al hotel a medianoche, tras pasar trámites aeroportuarios en tiempo récord.
Al día siguiente conocí el metro de Singapur, que es una maravilla, pagas con el móvil directamente en la canceladora, y me fui hasyaa Botanic Gardens donde durante dos horas, sudando la gota gorda, disfruté de sus celebérrimos Jardines Botánicos, patrimonio UNESCO, sobre todo de la colección de orquídeas que puso a prueba el modo retrato de mi móvil, ¡cuantas especies y cuanto colorido¡, sin duda puede mirar a los ojos al Jardim Botanico de Río, que le supera en escenario y exuberancia de algunas especies, pero que cede ante el de Singapur en rango y elegancia.
Regresé a Raffles Place para ser engullido por la verticalidad de sus edificios y estuve dando un paseo por la zona del Hotel Fullerton, Merlior y Puente Anderson, donde visite el Old Singapur (Teatro, Museo), que apenas sobrevive ante el despliegue futurista.
Tras zamparme unas costillas en Clarq Quay, regresé andando el hotel por mitad del Canning, aprovechando que el día se había puesto feo, andar en Singapur es un ejercicio de tortura, la humedad te mata enseguida, pero todo es tan bonito, está tan limpio y organizado, que te olvidas hasta de eso.
A las 23: 30 vuelo a Barna, aunque tuvimos tiempo de ver el (state of the art) Aeropuerto, con su bosque interior y el incomparable espectáculo de las cascadas Jewell, digno colofón de sublime modernidad a un viaje que ya cuento como de los 2/3 mejores que hice en Asia.
Pd para Indam
Lo del diario lo intenté el año pasado con Polinesia/Fiji pero soy muy torpe y no conseguía subir y maquetar fotos, qués la gracia del asunto, así que vuelvo a mi formato cognazzo.
En cuanto al itinerario, Mulu y Kuching se queda corto, te pierdes Sandakan, que es el Borneo más puro, más genuino, los canales del río Konabagantan son tan bellos como como los e Islas Anavilhanas o Tortuguero, pero con la presencia animal muchos más evidente, más legítimo, te hacen sentir el embrujo de la selva, cita imperdible a mi aviso. Kota Kinabalu sí que lo descartaría si volviera a hacerlo.
_________________ 99NY 00LON 01ITA PAR 02WESTUSA 03HOL 04RUS 05 EASTUSA y CHIC. 06CHINA PRAGA 07AUSTRAL ATEN 08PERU BERL 09KEN/TZN/ZZB,10JAP 11CHILE/IdP 12SAFR./V.F./MAUR,ESTMB 13CANAD 14SRILAK/MLDV MILAN y TOSC NY 15IND/MLDV,NZ/SEUL 16DELT OKAV 17EGIPT, MYA/TAI PATAG 18FILIP BRAS 19BLGRD CR/PAN, VIETM/CAMBY 20NEWCAST WAL ISL, MEX 21SEYCH NORG JORD 22MARSEL ECU/GAL UGAND 23DBL NEP/BUT LISB UZBK 24FIYI/ POLIN
Última edición por Remember el Sab, 30-08-2025 11:37, editado 1 vez
Y termino con los cuatro días tres noches en Isla Gaya, que estaban planteados como relax tras un viaje ajetreado y cumplieron las expectativas
Se trata de un cinco estrellas que esta en la playa de Police, de unos 700 metros, una playa idílica, de arena blanca y fina, a la que puedes entrar hasta que te cubra sin pisar mas que arena, además limpia, se ve el fondo hasta 3-4 metros, los bungalows no se ven desde fuera, están perfectamente ocultos tras la profusa y tupida vegetación.
Hay muchos animales que ves paseando por allí, desde varanos a jabalís gigantescos y alguna que otra serpiente enroscada en los techos. Los macacos están presentes en todo momento, sobre todo en el desayuno, amenazando bajar desde sus árboles, pero unos tigres de peluche gigantes los mantienen a raya.
El primer día nos apuntamos a un treking de hora y media que resultó accidentado, aparte de la humedad del 90%, pues durante la noche cayó un árbol que tapaba el camino de vuelta y tuvimos que ayudar al chaval del hotel a componer un camino inestable en el que la sensación de que un mal paso y te hundías profundo en la maleza.
Una vez cumplido el trámite de conciencia de vagos, con su penitencia aventurera, nos entregamos al relax, buena comida, la pasta era exquisita, especialmente unos espagueti marinara con calamares, scalops, mejillones de NZ y gambas tigre que probablemente sean los mejores que he probado, un par de masajes (signature y aromático) y mucha Infiniti y playa.
Del resort destacaría la tranquilidad, no hay chinos, casi todo el personal es mayormente europeo, y realmente te puedes relajar sin oír griteríos ni presenciar astracanadas turísticas.
El snorkel estaba correcto, a unos 50 metros de la playa había coral y vimos peces, tiburones de arrecife y mantas, no para echar cohetes pero bastante. Podías hacer pádel y kayak con toda tranquilidad.
En suma, tres noches de blanco satén, reponiendo fuerzas.
El día 18 por la tarde salimos a KK y vuelo a Singapur donde llegamos al hotel a medianoche, tras pasar trámites aeroportuarios en tiempo récord.
Al día siguiente conocí el metro de Singapur, que es una maravilla, pagas con el móvil directamente en la canceladora, y me fui a Botanic Gardens donde durante dos horas, sudando la gota gorda, disfruté de sus celebérrimos Jardines Botánicos, patrimonio UNESCO, sobre todo de la colección de orquídeas que puso a prueba el modo retrato de mi móvil, ¡cuantas especies y cuanto colorido¡, sin duda puede mirar a los ojos al Jardim Botanico de Río, que le supera en escenario y exuberancia de algunas especies, pero que cede ante el de Singapur en rango y elegancia.
Regresé a Raffles Place para ser engullido por la verticalidad de sus edificios y estuve dando un paseo por la zona del Hotel Fullerton, Merlior y Puente Anderson, donde visite el Old Singapur (Teatro, Museo), que apenas sobrevive ante el despliegue futurista.
Tras zamparme unas costillas en Clarq Quay, regresé andando el hotel por mitad del Canning, aprovechando que el día se había puesto feo, andar en Singapur es un ejercicio de tortura, la humedad te mata enseguida, pero todo es tan bonito, tan limpio y organizado que te olvidas hasta de eso.
A las 23: 30 vuelo a Barna, aunque tuvimos tiempo de ver el state of the art Aeropuerto, con su bosque interior y el incomparable espectáculo de las cascadas Jewell, digno colofón de sublime modernidad a un viaje que ya cuento como de los 2/3 mejores que hice en Asia.
Pd para Indam
Lo del diario lo intenté el año pasado con Polinesia/Fiji pero soy muy torpe y no conseguía subir y maquetar fotos, qués la gracia del asunto, así que vuelvo a mi formato cognazzo.
En cuanto al itinerario, Mulu y Kuching se queda corto, te pierdes Sandakan, que es el Borneo más puro, más genuino, los canales del río Konabagantan son tan bellos como como los e Islas Anavilhanas o Tortuguero, pero con la presencia animal muchos más evidente, más legítimo, te hacen sentir el embrujo de la selva, cita imperdible a mi aviso. Kota Kinabalu sí que lo descartaría si volviera a hacerlo.
Si, se me quedo esa zona sin hacer, k no habia mas días. A mi me ha parecido interesante tu relato y nada cognazzo. Un saludo
_________________ El mundo es una aventura formidable, que no estoy dispuesta a perderme¡¡ ( Perez-Reverte, de su libro "Falco")
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