luisecp Escribió:
Mi plan en Salvador es este:
Día 12 (18/11): Llegada a Santa Ana
Transporte: Shuttle desde Copán (Berakah u Ofintour, 6:00 a.m.). Obligatorio: reconfirmar 48h antes.
Tarde (<14:30): Taxi a ruinas Tazumal y Casa Blanca (cierran 16:00).
Día 13 (19/11): Volcán Santa Ana
Ida: Bus 248 a las 7:30 a.m. (Terminal "La Vencedora") o tour grupal pactado. (no me queda claro como se hace esto)
Vuelta: Bus a las 13:00 (directo) o 16:00 (exige transbordo en El Congo).
Día 14 (20/11): Ruta de las Flores → San Salvador (no se si esta sea la mejor opción de tour y me estoy perdiendo algo mejor no me llama mucho la atención el nombre :))
Actividad: Tour privado recomendado (te recoge en Santa Ana, hace la ruta y te deja en San Salvador con tu equipaje).
Por libre: Recorrer pueblos en bus (210/249), volver a Santa Ana antes de las 18:00 y tomar bus TUDO hacia San Salvador.
Día 15 (21/11): Ruinas Mayas y Vuelo
Día: Joya de Cerén y San Andrés (finaliza a las 17:00). Pensaba hacerlo por mi cuenta desde el Salvador no si sea una locura entiendo que ahora es mas seguro.
17:30: Traslado al aeropuerto (45 min).
Mi duda es si se hace mejor todo desde Santa Ana o es mejor ir al salvador, no me cuadra mucho la idea de ir al salvador me parece que es mas dificil salir de la ciudad por el trafico. He visto tour pero son costosos pero si he visto blog donde casi todo se hace gratis.
Te comparto mi experiencia. En el caso de Joya de Cerén, San Andrés y la Ruta de las Flores la hice hace unos años (antes de Bukele y las notorias mejoeas al sistema de seguridad) en un tour privado y las recorrí saliendo bien temprano a la mañana desde San Salvador y regresando muy tarde.
El recorrido que hicimos es el que sigue.
Hicimos una parada a poco de salir desde San Salvador para contemplar el campo de lava sólida que quedó de una erupción del Volcán El Boquerón en 1.917, la cual hoy día actúa como filtro para el agua que baja hacia las napas freáticas y que se consume en la capital salvadoreña. Un cartel al costado del camino amplía lo que acabo de citar y agrego que El Salvador está asentado sobre la Placa del Caribe.
Muy cerca se llega al Parque Joya de Cerén, donde ves la extensa vegetación que incluye frutos de Anacardo, los árboles de Mango y se ven pájaros como el Guardabarranco. El Museo del Sitio, está muy bien descripto en maquetas, se ve una interesante reseña sobre el hallazgo y la puesta a punto del sitio, del cual sólo se halló una pequeña porción, calculándose que 70% o más aún está pendiente de descubrirse y descansa bajo tierra. Hay expuestos utensilios y una crónica de cómo era la vida en Joya de Cerén, una vez ello se pasa al sitio propiamente dicho. Una de las primeras partes que vimos es la Estructura N°12, en la cual se observan restos de viviendas de quienes allí habitaron, todo por debajo del suelo ya que con los años se acumuló tierra y restos de erupciones volcánicas, seguís a la estructura N°10 la cual contiene un horno, y después llegamos a uno de los límites del Parque, el Río Sucio el cual puede contemplarse desde lo alto. Siguiendo el recorrido, se aprecian las estructuras N° 1, 6 y 11, constituídas por sectores de cocina, vivienda y bodega. La estructura N°10 era la más importante, puesto que allí tenían lugar las ceremonias religiosas, frente a estas estructuras apreciamos la reconstrucción de un sauna.
Aclaro que todas las estructuras están debidamente protegidas por tinglados.
Al salir del parque, fuimos al Sitio de San Andrés, a unos pocos kilómetros de allí. Entramos y primero al igual que en Joya de Cerén vemos el sitio de interpretación, muy bien puesto con maquetas y recreaciones, la historia e importancia de ese sitio, más todo el trabajo desarrollado allí por los arqueólogos. Realmente quedamos maravillados con la exposición ya que más allá del detalle de lo que puede verse allí y la importancia del sitio, hace que uno pueda entenderlo mejor.
Lo primero que vimos fue la Estructura N°7 de la Acrópolis. Luego pasamos a la N° 2 con dibujos tallados en su base y un panorama de la Acrópolis en general. Todo está al descubierto, sin tinglado ya que las construcciones son en piedra y desarrollados en forma rectangular. Muy cerca de allí vemos La Campana, parte de la cual fue deteriorándose por el paso del tiempo. Muy cerca de allí, los arqueólogos trabajan sobre los que fue la Gran Plaza. Luego pasamos al Parque, allí fué donde se encontró una importante ofrenda constituída por un perdernal, 7 conchas marinas, espina de mantarraya y cuentas de jadeíta, lo cual delata el origen Maya de la misma y su nivel porque el Pedernal se utilizaba para altas clases. Resumiendo, probablemente esta parte haya sido el sitio de un entierro funerario de alguna persona perteneciente a la elite. Hay mucha vegetación y árboles de Jenequén, el cual se usa para elaborar telas, zapatos y petates desde tiempos inmemoriales. Luego en tiempo de los españoles se comerció a gran escala. Al igual que Joya de Cerén y Tazumal que veremos después parte de las construcciones descansan bajo tierra esperando a ser descubiertas.
Saliendo desde allí recuerdo que hicimos un alto y almorzamos a orillas del Lago Coatepeque, cuya vista es impresionante por su belleza y entorno. El menú que sirven es más que nada conform,ado por cazuelas de cangrejos, arroz, queso y vegetales. Muy recomendable. Cerca de aquí está Santa Ana donde frente al Parque Libertad tenés la Catedral de Santa Ana y el Teatro Nacional.
Seguimos la excursión con destino a El Tazumal, allí nos recibe un busto que recuerda la visita del Che Guevara a ese sitio en 1.953, ya sin demora entramos al sitio donde una placa recuerda que en la década del ’60 Sharer, un arqueólogo norteamericano, continuó el trabajo que Coe había realizado una década antes y así establecer e identificar los sitios en esta parte denominada Chalchuapa, con la idea de establecer la ocupación cronológica de esta área. Lamentablemente parte del sitio se ha perdido por construcciones particulares en el área. Los mapas nos dan una idea de cómo fué el desarrollo en esta parte.
Comenzamos recorriendo al estructura N°1, la cual es la de mayores dimensiones de las vistas hasta ahora, consta de una pirámide con escalones de piedra. A lo alto de esta estructura se ve una construcción como si fuese un altar. Luego la estructura N°2 está construída en piedra pero no de manera tan refinada como la anterior, esta está construída con piedras redondas sin trabajar. Desde esta estructura es posible compararla con la N°1, la cual se destaca notablemente. Vemos la cancha de pelota, la cual crea un efecto óptico de una cierta deformidad, pero es recta. Otras construcciones se observan en el lugar, todas en piedras. Al igual que San Andrés, este era un centro ceremonial. Tal vez aquí encontré un guía de gran calidad (todos los guías fueron muy buenos) pero el de este sitio se destacaba por su formación profesional y conocimientos.
No quiero dejar de mencionar también a los guías de Tazumal y San Andrés quienes responden todas las preguntas que se les hagan con absoluta amabilidad y con muchos conocimientos, pero el guía de Chalchuapa se destaca por su formación académica.
Nos cruzamos hacia Casablanca, allí vimos cómo trabajan la Jiquilite, una planta de las familias de las indigóferas que sirven para teñir telas, con técnicas que se utilizan desde los tiempos precolombinos. Allí pude ver a unos alumnos junto a sus maestros trabajando en las técnicas de teñido.
Luego se observan expuestas unas figuras realizadas con piedras de origen volcánico que decoraban los edificios de Casablanca. Parte de la región fue cubierta cuando explotó el Volcán Ilopango, hacia fines del Siglo VIII y es aquí cuando se desplazan hacia Tazumal los centros ceremoniales más importantes de Casablanca.
Casablanca no se ha trabajado mucho, lo poco que podemos ver son unas pirámides parcialmente descubiertas, las cuales fueron cubiertas por los mismos habitantes ante un pedido de los dioses para que otras tribus que los conquistasen no puedan encontrar esas construcciones. Parte de las pirámides fueron realizadas con una capa que recubría las piedras. Lamentablemente al construirse una ruta el lateral de una pirámide se demolió.
Luego cerca de allí observamos unas construcciones desarrolladas bajo nivel, lo cual al ser excavado, nos dió la ocasión de ver las distintas capas que cubrieron Casablanca a través del tiempo.
De allí recorrimos un largo trecho e hicimos parte de la Ruta de las Flores. Fuimos al pueblo de Ataco, con su Iglesia, hermosas construcciones, callecitas empedradas, la Iglesia de la Inmaculada Concepción, y enfrente una plaza que luce una preciosa fuente de piedra. Vimos los hermosos murales que pueblan las paredes de este hermoso y tranquilo pueblo. Luego de tomar un café, nos fuimos a un establecimiento que elabora café. Nos mostraron amablemente el proceso y podés aprovechar a comprar café que es muy bueno.
Del pueblo de Ataco te vas a llevar la impresión de sus hermosos murales y el caminar por sus hermosas callecitas que no son más que un gran lienzo para quien deseé pintar exquisitos murales.
Saliendo de Ataca en el camino de regreso, pasás por Apaneca donde vimos la Iglesia de San Andrés Apóstol, las terrazas cultivadas y hermosas callecitas. Paramos en un mirador al costado de la ruta para apreciar el paisaje y la ciudad de Juayua con su hermosa iglesia. Luego hicimos una pasada por Sonsonate, donde quedan los últimos testimonios del Ferrocarril que alguna vez circuló en El Salvador conservando una locomotora y un par de vagones en exhibición. Pasamos por Santa Tecla y finalmente llegamos a San Salvador.
Espero te sirva la info.
Saludos.