Palacio de Valtice (UNESCO)
A pocos kilómetros se encuentra
Valtice, cuyo palacio fue otra de las principales residencias de los Liechtenstein. El Palacio de Valtice es una de las más impresionantes residencias barrocas de Europa Central. Fue diseñado para el príncipe de Liechtenstein por Johann Bernhard Fischer von Erlach a principios del siglo XVIII.
La localidad de Valtice y el vino de Moravia
La localidad está además estrechamente relacionada con la tradición vitivinícola de Moravia.
La zona de Lednice-Valtice se encuentra en una de las principales regiones vinícolas de Chequia, por lo que la visita puede combinar patrimonio y enoturismo, incluyendo la posibilidad de conocer el
Salón del Vino de Valtice.
Esta localidad se llamaba Feldsberg y perteneció a Austria hasta después de la II Guerra Mundial, cuando fue obligada a cederla a Chequia.
Un paisaje repleto de joyas por descubrir
Una de las características más interesantes del conjunto es que los palacios no son sus únicos atractivos. El paisaje está salpicado de pequeñas construcciones concebidas para decorar el territorio y servir como lugares de descanso o recreo de la aristocracia.
Entre ellas destacan el
Templo de Diana o Rendez-vous, el Templo de Apolo, la Columnata de Reistna, el Templo de las Tres Gracias, el Obelisco, la Capilla de San Huberto y el
Janův hrad, una construcción con aspecto de ruina medieval conocida como Castillo de Juan.
Visitar Lednice-Valtice en bicicleta
Por sus grandes dimensiones y su terreno mayoritariamente llano,
la bicicleta es una de las mejores formas de recorrer el conjunto. Existen caminos que permiten enlazar los palacios con los estanques, bosques y diferentes construcciones repartidas por el paisaje.
También es posible realizar recorridos a pie y, en determinadas épocas, utilizar las rutas en barco por los canales y estanques próximos al Palacio de Lednice.
Una excursión entre patrimonio y naturaleza
Lednice-Valtice no es solamente una visita a dos palacios. Su principal interés está precisamente en
la integración entre arquitectura, jardines y paisaje. El resultado es un territorio diseñado durante generaciones en el que monumentos, caminos, agua y vegetación forman un conjunto único.
La visita se puede complementar con
Mikulov, otra localidad de Moravia Meridional vinculada al vino, o con
Brno, situada a una distancia razonable y con varios lugares de interés, entre ellos la Villa Tugendhat, Patrimonio Mundial de la UNESCO.