Estoy de acuerdo con todos los que habeis escrito: Portugal es un país para recorrerlo por tu cuenta.
Nosotros somos muy dados a ello (lo tenemos cerca) y, de hecho, hicimos un viaje muy especial, el viaje de novios, por allí.
Os comento el circuito por si os sirve (los hoteles son de
viaje de novios, pero si queréis hacer alguna parada especial, todos eran fantásticos):
1º- Entramos por Rosal de la Frontera. Parada para ver
Monsaraz (pueblo blanco, en una colina, amurallado). Primer destino:
Évora, patrimonio de la humanidad, preciosa. Nos quedamos en el hotel "Da Cartuxa".
2º- Salimos desde Évora hasta
Queluz. Nos quedamos en la Pousada, y, sin coger el coche, desde allí visitamos
Lisboa. El tren salía cada poco tiempo, y fue una forma estupenda de ver la mayor de las ciudades portuguesas sin agobios por culpa del coche. El Palacio Nacional de Queluz, con sus jardines, es una maravilla, merece la pena al cien por cien. De Lisboa... Qué voy a decir (
por favor, que nadie se pierda la subida en el tranvía nº 28). Nos quedamos allí un par de días.
3º-De Queluz pasamos a
Sintra, alojándonos en el "Palais do Setais", un antiguo palacete de los que sólo hay por esas latitudes. En Sintra, las visitas a los palacios, los paseos por la sierra, la cercanía de la playa, el atardecer en el cabo da roca... Dentro de poco repetiremos esta parte del viaje, con algunos años más (tampoco muchos

) y dos niños, a ver qué tal.
4º- De Sintra nos vamos a visitar el imponente Monasterio de
Mafra, parecido a El Escorial, enorme y frío. Completamos su visita en medio día. La noche la hacemos en
Óbidos, el precioso y turístico pueblo amurallado. Nos quedamos en su pousada, que forma parte de las propias murallas del castillo.
5º- Salimos de Óbidos a la mañana siguiente camino de
Alcobaça, uno de los destinos que uno no puede perderse, majestuoso su monasterio, luminoso.
De allí, a
Batalha, de nuevo a la pousada donde haríamos noche, otro destino obligatorio, de una belleza indescriptible.
6º- De Batalha a
Coimbra. Esperaba mucho de esa ciudad, pero más me decepcionó. Nos quedamos en el Tryp Coimbra y pasé miedo.
7º- Desde Coimbra partimos hacia
Buçaco. Es una sierra cercana, un bosque exótico con su fantástico palacio, delirio de reyes portugueses
(¿hubo reyes más delirantes alguna vez?). Nos quedamos en el propio Palacio de Buçaco. Fue un capricho divertido.
8º- De Buçaco a
Oporto. Un hotel estupendo: "Infante de Sagres", y una ciudad que se convirtió rápidamente en una de mis favoritas, hasta más que Lisboa. Tiene una mágia muy singular. Es bulliciosa, activa, alegre, con un toque diferente y a la vez muy portugués, no sé como explicarlo. Me entusiasmó.
9- Desde Oporto subimos hasta
Viana do Castello, casi al límite con Portugal. Un pueblo grande, más bien una pequeña ciudad, muy bonito. Precioso el mirador de Santa Lucía. De allí, empezamos a bajar, haciendo una parada en un pueblecillo
Ponte de Lima, encantador. Continuamos bajando, visitando el
Santuario de Bom Jesús de Braga (lo conseguimos, pero ¡qué difícil fue!). Llegamos hasta
Guimaraes, donde hacemos noche en una de las pousadas que más nos gustó de todo el recorrido. Por la mañana visitamos la ciudad, es bastante grande, con mucho que ver y muy cuidada.
10- De Guimaraes seguimos camino hasta
Ourem, un pueblo muy templario, cerano a Fátima, de difícil entrada por la muralla que lo rodea. No sé, un pueblo extraño. Desde allí visitamos
Tomar, con su fantástico convento y su famosa ventana manuelina. Volvimos a Ourem a pasar la noche en la consabida pousada.
11- Desde Tomar, finalizamos el recorrido, volviendo a España no sin antes hacer una última parada en
Marvao.
¡Qué mensaje más largo me ha quedado! ¿no? Bueno, espero que por lo menos sirva de algo