Formentera, la menor de las islas Pitiusas, esconde un tesoro natural único: una enorme biodiversidad de flora autóctona que se despliega todo el año, pero especialmente en primavera, en su variedad de paisajes y ecosistemas.
Un tapiz de flores silvestres
Más allá de sus playas de aguas cristalinas, Formentera ofrece un espectáculo floral que cambia con las estaciones. En primavera, la isla se viste de colores con amapollas, margaritas, gladiolos, campanillas de dunas, azucenas de mar y delicadas orquídeas. Un paseo por sus bosques de sabinas retorcidas por el viento o pinos te permitirá admirar también enebros, romeros, brezos, tomillos y otras especies únicas.
Un ecosistema mediterráneo singular
A pesar de tener la precipitación media más baja de las Baleares, Formentera presume de una vegetación rica y variada.
Bosques: Dominados por sabinas y pinos, albergan también máquias (arbustos de altura entre 50 cm y 4 metros) y especies como el madroño. En zonas de menor densidad encontramos mayor diversidad, con romero, brezo, jaras y aromáticos tominos. La Mola y Cap de Barbaria son los mejores lugares para observar estos hábitats.
Orquídeas: Estas delicadas flores, catalogadas como Hábitat de Interés Comunitario Prioritario, crecen en suelos inalterados y bajo condiciones especiales. En Formentera existen 17 especies autóctonas conocidas por sus estrategias de polinización que "engañan" a determinados insectos.
Agricultura: La higuera, símbolo de la isla, y la vid son los cultivos más extendidos. Almendros, algarrobos y olivos completan el paisaje. Los campos y caminos se llenan de amapolas, caléndulas, margaritas, gladiolos y plantas silvestres con propiedades medicinales o culinarias, como el tomillo cabezudo, las collejas y el hipérico.
Playas y dunas: Las playas de Formentera conservan algunos de los sistemas dunares mejor conservados de las Baleares. Las plantas que crecen sobre ellas, con raíces profundas, retienen la arena y fijan las dunas. Entre ellas encontramos la rubia marina, el rábano de mar, la campanilla de las dunas y la azucena de mar. En las zonas más alejadas del mar crecen sabinas.
Saladares: Un hábitat único donde crecen especies como Limonium formenterae, Limonium wiedmanni o Limonium gosii. En el Camí des Brolls se pueden encontrar eneas y carrizos.
Zonas litorales: Casi un 30% de las plantas catalogadas en Formentera pertenecen a las comunidades litorales. Encontramos Limonium minutum (exclusiva de Baleares), Limonium cassonianum y hinojo marino. Pequeños islotes como s'Espalmador o es Freus ofrecen una buena representación de estos hábitats.
Acantilados: Los acantilados de la Mola y Cap de Barbaria albergan especies de gran valor natural como el palmito, única palmera autóctona, y la Saxifraga corsica subsp. cossoniana.
Formentera cuenta con más de veinte plantas endémicas. Un tesoro por descubrir.
Formentera es mucho más que playas de ensueño. Es un paraíso floral que merece ser descubierto.
La lluvia de perseidas, o lágrimas de San Lorenzo, se han convertido en un clásico más del verano. Cada año son decenas de miles los que alzan la vista las noches de mediados de agosto para tratar de ver con claridad este curioso fenómeno. No todos pueden admirar con precisión tan esperado momento, porque no todos tienen un cielo de la calidad de la pequeña de las Pitiusas… Así es, Formentera, declarada Destino Starlight por la fundación que lleva este mismo nombre, es un lugar perfecto para quedarse anonadado escrutando el cielo estrellado.
Un paseo en una agradable noche de verano es... Leer más ...
La Navidad en Formentera: Tradición, calma y magia mediterránea
Formentera deja atrás su piel estival para revelar una de las Navidades más auténticas y serenas del Mediterráneo. Lejos del bullicio y las multitudes, la isla propone una celebración pausada, cercana y profundamente local. Su programación invita a disfrutar del invierno balear con tranquilidad, donde la cultura, la tradición y el espíritu familiar se convierten en los verdaderos protagonistas.
El Mercado Navideño: el corazón de la celebración
Desde el 1 de diciembre hasta el 11 de enero, la Plaça de la Constitució acoge el cálido Mercado Navideño. Más que un simple mercadillo, es el gran punto de encuentro de los formenterenses: casetas de restauración, artesanía local y un ambiente perfecto para pasear al atardecer y compartir momentos especiales.
Un diciembre lleno de cultura y tradición
La programación comenzó oficialmente el 1 de diciembre con actividades centradas en la creatividad y la vida cultural de la isla.
El miércoles 17 destaca una de las propuestas más singulares: una Observación Astronómica de Espacio Profundo a las 21:00 en el Jardí de Ses Eres, ideal para contemplar el cielo limpio y estrellado de Formentera.
La música entra en escena días antes, el jueves 11, con el tradicional Concierto de Villancicos de la Escola de Música i Dansa en la Església de Sant Francesc. Este ambiente íntimo dará paso al gran Concierto de Navidad el miércoles 17 en la Plaça de la Constitució.
El sábado 13, el Mercado Navideño se animará con una tarde musical que promete grandes momentos gracias a las actuaciones de Ritmo de Isla, The Island Rockers y DJ Mancebox desde las 20:00.
Papá Noel, Diverespai y el espíritu infantil
El jueves 18 llega una de las visitas más esperadas del mes: Papá Noel recibirá a los más pequeños en la Sala de Cultura. Debido a la alta demanda, es imprescindible reservar entrada previamente en www.entradesformentera.cat . Tras el encuentro, se ofrecerá la tradicional chocolatada.
Después de Navidad, del 27 de diciembre al 4 de enero, los niños podrán disfrutar de Diverespai, un gran espacio de inflables y actividades instalado en el Módulo Esportivo.
Fin de Año y la magia de los Reyes Magos
La isla despedirá el año por todo lo alto: la fiesta de Fin de Año se celebrará en el Mercado Navideño al ritmo de DJ Sr. Cardona, que comenzará su sesión a partir de la 01:00 de la madrugada.
El broche final llegará el lunes 5 de enero con la tradicional Cabalgata de los Reyes Magos, un desfile mágico que recorrerá las calles de la isla. El itinerario exacto se detallará en su cartel específico.
Una Navidad que se vive despacio
En Formentera, las fiestas se disfrutan sin estridencias, con el Mediterráneo como banda sonora y una programación que invita a saborear cada instante. Una Navidad distinta, cálida y profundamente insular.