Amanece nuestro segundo día en La Paz, ayer decidimos cancelar la ruta de la carretera de la muerte, por lo que tenemos que buscar otros planes. Cerca de La Paz está el Valle de La Luna, pero pensamos que después de haber estado en Atacama, no nos va a decir nada nuevo, descartamos Tiwanaku (principal sitio arqueológico de Bolivia) son como dos horas-dos horas y media de desplazamiento por trayecto, así que preferimos dedicar este día, a ir sin rumbo a seguir descubriendo La Paz, que como ya hemos dicho no es una ciudad bonita, es diferente, animada, bulliciosa, es hermosamente fea
Vamos a conocer La Paz desde las alturas y no hay mejor manera de hacerlo que montando en teleférico. El teleférico de La Paz es un megaproyecto de transporte público que consigue unir toda la ciudad entre sí y con El Alto. El precio del billete son tres bolivianos y cada transbordo dos bolivianos, vas a la persona que esté en la ventanilla los trayectos o líneas que vas a utilizar y te da el ticket correspondiente.
Consultando con el mapa cogimos las líneas morada, plateada, amarilla y verde.
Es una buena oportunidad para darte cuenta de la inmensidad de la ciudad, de los contrastes, del inmenso mercadillo ambulante que es La Paz.
Volvemos ahora a la plaza San Francisco, queremos visitar el museo de la iglesia de San Francisco. Cuando llegamos nosotros, éramos los únicos turistas, así que dispusimos de una guía para nosotros dos, la guía como de costumbre, excepcional, a pesar de ser su primer día, fue una visita muy didáctica e interesante.
Visitamos el antiguo claustro, diversas salas con pinturas de la época, recreaciones de varias estancias, el claustro mayor, el coro en la segunda planta de la basílica para acabar la visita subiendo a los tejados, donde se puede apreciar el campanario.
Nos gustó mucho la visita y muchísimo las explicaciones de la guía, que se ganó justamente su propina. Una visita muy recomendable.
Nos perdemos por las calles del mercado de las brujas, curioseamos en las tiendas, compramos los últimos regalos.
Los famosos fetos de llama, para hacer ofrendas a la Pachamama
El transporte público en La Paz.
Y nos acercamos al famoso restaurante Popular, ubicado en medio del mercado de las brujas, y en el que puedes degustar cocina creativa boliviana, con ingredientes locales, es una experiencia culinaria a precio de risa. Evidentemente es un lugar que se llena, sólo abren para comer y tienen dos turnos, unos a las 12:30 y el otro alrededor de las 13:30, para asegurarte tener mesa, recomiendan ir por allí sobre las 11:30 o 11:45, pero merece la pena, muy recomendable
www.tripadvisor.es/ ...tment.html
Pasamos el resto de la tarde caminando sin rumbo, simplemente observando la vida paceña, volvimos al mercado Rodríguez, nos sentamos a ver la vida pasar en la Plaza San Francisco, siempre hay actividades, performances, nosotros mismos participamos en una demostración de cómo hacer una RCP.
Volvimos a cenar al restaurante de ayer “Mi chola”, pero error nuestro, no reservamos y nos quedamos con las ganas de haber vuelto a probar otro exquisito menú degustación. A cambio de eso, cenamos en un sitio cualquiera un par de raciones de pollo asado, que lo mejor que podemos decir es que fue barato. Volvemos al hotel, mañana es nuestro último día en La Paz, se terminan las vacaciones.