Jueves 1 de Agosto:
Dejamos el hotel temprano por la mañana, después de haber desayunado en la habitación. Me dio un poco de pena, ya que fue el mejor de todo el viaje. También era más caro que los demás, pero fue nuestro capricho.
Hoy tocaba hacer una panzada de kilómetros de coche, desde Jasper hasta Kamloops, una parada intermedia antes de llegar a Vancouver. Salimos de Jasper por la carretera 16, que cruza el Parque Provincial del Monte Robson. Este parque tiene fama por alguna de sus rutas de senderismo, bastante exigentes, y por las vistas del monte. Nosotros sólo lo vimos de pasada en la carretera, paramos una vez junto al letrero que anuncia que estás entrando en el parque, que tiene el característico logotipo de una cabra montesa. Allí conocimos a un grupo de tailandeses (un chico y dos chicas) que estaban también haciéndose fotos, como nosotros, y nos ayudamos mutuamente. (Foto de Internet)
Seguimos el viaje durante otro tirón y paramos en el centro de visitantes del parque. Desde allí se tienen unas vistas bastante buenas de la montaña, y ya de paso aprovechamos para tomar un café matutino. Seguimos el viaje, ya por la carretera 5, y la verdad es que se hizo algo pesado. Era 1 de Agosto y supongo que mucha gente comenzaba ese día las vacaciones o las terminaba, porque en la carretera había bastante tráfico y muchas autocaravanas, además de alguna que otra obra. Eso sí, el paisaje seguía siendo espectacular. Poco a poco dejábamos atrás las rocosas, pero seguíamos viendo montañas y prados por todas partes. Cuando planificamos el viaje pensamos que podíamos dedicar unas dos horas a realizar una excursión en el pueblo de Blue River, donde te llevan en unos catamaranes por el río y donde dicen que es fácil ver animales, sobre todo osos. Sin embargo, los días que habíamos pasado en Banff y Jasper habían sido fructíferos y habíamos podido avistar unos cuantos osos, ocho en total, así que decidimos dejar la excursión.
Sobre la 1 del mediodía paramos en la localidad de Avola. Allí, muy cerca de la carretera, hay un pub donde dicen que hacen unas de las mejores hamburguesas del mundo, y claro, nos picaba la curiosidad ya que nos gustan bastante, así que estaba claro que íbamos a comer allí. El sitio es de madera, muy del oeste, y parece el típico bar de pueblo americano donde van a ver los deportes y beber cerveza los lugareños y los moteros, que suelen frecuentarlo mucho. Cuando nosotros llegamos debía ser temprano y no había nadie, sólo la camarera. La verdad es que la carta no es muy amplia, sólo unas pocas opciones de hamburguesas o perritos y patatas fritas de bolsa, así que sólo pedimos las hamburguesas y las bebidas. Hay que reconocer que la hamburguesas estaba muy buena, recién hecha delante de nosotros, pero me faltaron las patatas...
Continuamos el viaje hasta llegar a nuestro próximo destino, el Parque Provincial Wells Gray. Este parque es bastante grande y también tiene numerosas rutas de senderismo para hacer si se está varios días, que no era nuestro caso. Nos limitamos a recorrer en coche la carretera principal del mismo e ir parando en los puntos que nos parecían más interesantes. El desvío para el parque desde la carretera 5 está en el ciudad de Clearwater, y justo al lado de la salida está ya el centro de visitantes, aunque esta vez no paramos. El parque es conocido principalmente por sus cascadas. Tiene varias, algunas de ellas son espectaculares, y además es un parque poco visitado comparado con los nacionales de las Rocosas.
La primera parada la hicimos en las Spahats Falls, a un corto paseo desde el parking, y a 10 Km de Clearwater. Aquí se puede ver cómo el arroyo Spahats da un salto de 60m para salvar el desnivel. Es ciertamente bonita. Como curiosidad, Spahats significa oso en algunas lenguas de las primeras naciones canadienses.
Unos cuantos kilómetros más hacia el interior del parque llegamos al aparcamiento de las Moul Falls, junto a la carretera. Para llegar a las cascadas hay que caminar un buen rato, por un camino que es bastante fácil al principio pero que conforme llega al río se vuelve más angosto y cuya parte final es bastante complicada, con escalones y con gran pendiente. Además, debido a la cascada está todo húmero y por tanto muy resbaladizo. Esta cascada es realmente espectacular. Es un salto de agua ancho, comparado con otras del parque, pero que además tiene la peculiaridad de que se puede pasar por detrás de la cortina de agua. Vimos a gente haciéndolo pero nosotros nos abstuvimos porque estaba el suelo muy resbaladizo y no teníamos ganas de tener un problema. La cascada y el entorno merecen muchísimo la pena, así que compensó el esfuerzo del camino.
Cuando volvimos al parking de las Moul Falls el cielo se había puesto ya muy gris y amenazaba lluvia, por lo que nos saltamos las Dawson Falls y fuimos directamente a las Helmcken Falls, la más famosa y llamativa del parque. Cuando llegamos al aparcamiento de la cascada la estaba goteando, así que nos teníamos que dar prisa. Por suerte están a pocos metros y se ve rápido. Con sus 141 metros de altura son una de las más altas de Canadá y el agua cae abundante y con mucha fuerza. Esto ha ocasionado la erosión de la roca volcánica de la zona, dándole a la zona su forma característica de caldera. La cascada se puede ver cómodamente desde el mirador, pero también hay rutas que permiten acercase hasta ella bordeando la caldera, aunque con la lluvia que ya estaba cayendo no apetecía mucho. Casualmente, aquí volvimos a ver a los tailandeses que habíamos conocido por la mañana y volvimos a hacernos fotos mutuamente.
Con esto dimos por finalizadas las visitas del día y seguimos nuestro camino hacia Kamloops, de donde nos separaban aún 2 horas de coche. Teníamos reservada una habitación en un típico motel de carretera, de esos que se ven en las películas, lo que también nos recordó al viaje que hicimos por la Costa Oeste de EEUU. El motel se encontraba a las afueras de la ciudad, que habíamos leído que no tenía nada interesante, así que cenamos en un sitio de comida rápida que había al lado del motel y nos acostamos temprano para estar frescos para el día siguiente.