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Diario: Relatos de Eslovaquia  -  Localizaci√≥n:  Eslovaquia  Eslovaquia
Descripci√≥n: Una semana por Bratislava y alrededores
Autor: Juliomad   Fecha creaci√≥n: 
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√ćndice del Diario: Relatos de Eslovaquia

Etapas 1 a 3,  total 5
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Etapa: ORASVSK√Ě HARD  -  Localizaci√≥n:  Eslovaquia Eslovaquia
Descripci√≥n: Resumen de la visita al pueblo de ORTAVA y al pueblo de Vlkolinec
Fecha creaci√≥n: 28/10/2019 11:08  
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Avanzamos por la autopista que conduce al norte, hacia Polonia y Ucrania. Reclin√°ndome en el asiento me desentiendo parcialmente de la conversaci√≥n que llevan A.y C. en los asientos delanteros y me pongo a mirar el paisaje por la ventanilla. Es un paisaje llano de campos cultivados - l√ļpulo, cebada, ma√≠z- a los que a estas horas el sol hace parecer m√°s verde de lo que realmente son. La autov√≠a tiene buen asfalto y pocas curvas por lo que avanzamos con rapidez, adelantamos camiones que llevan matriculas extra√Īas y en cuyas cajas hay escritos nombres en cir√≠lico. Por la ventanilla de vez en aparece la silueta de peque√Īos pueblos. La secuencia es m√°s o menos siempre la misma, primero el nombre del pueblo, generalmente impronunciable, se anuncia con un letrero en la autopista, luego aparece t√≠mida al principio, agrand√°ndose seg√ļn nos acercamos, la esbelta figura del campanario de la iglesia y por √ļltimo rodeando a la iglesia el resto de casas que forman el pueblito.

Son pueblos muy parecidos unos a otros peque√Īos, ordenados, coquetos y aparentemente tranquilos, o por lo menos as√≠ parece en la distancia. Todos ellos anuncian con grandes carteles marrones en la autopista que se puede hacer en ellos si saliendo de la autopista decides hacerle una visita. Despu√©s de 200 Km viendo carteles y pueblos puedo decir que las atracciones que ofrecen los pueblos eslovacos se dividen en tres tipos, o el pueblo tiene un museo dedicado al holocausto ‚Äúm√ļzeum holokaustu‚ÄĚ o tiene un castillo y en algunas raras ocasiones las dos cosas. Y es a ver uno de estos castillos o ‚ÄúHrad‚ÄĚ a donde nos dirigimos. Pero no es un castillo cualquiera si no uno de los m√°s famosos de Eslovaquia, se trata del castillo de de Orava.

El castillo, no solo es conocido por ser uno de los mejor conservados de Eslovaquia sino que tambi√©n es el m√°s famoso de todos, por lo menos cinematogr√°ficamente hablando. Aqu√≠ en el a√Īo de 1922 Marnau, rodo una de las cumbres del expresionismo alem√°n. Me estoy refiriendo a Nosferatu. La historia es por todos conocida: un agente inmobiliario ingles tiene que ir a la lejana y atrasada Rumania a vender un castillo y una vez alojado en el castillo es mordido en el cuello por el castellano, que no es otro que Nosferatu. S√≠, efectivamente es la historia de Dracula pero por motivos de derechos, los ten√≠a otra productora, hubo de cambiarse el nombre. Esta pel√≠cula solo fue el comienzo de las varias producciones internacionales que se han rodado entre sus muros.

Esta la fortaleza situada en el pueblo, y l√©elo como te parezca o puedas, de Oravsk√Ĺ Podz√°mok, en medio de los C√°rpatos eslovacos encima de un imponente risco y rodeado por un rio y al que se accede por una ligera cuesta empedrada y en cuyo final y frente a la puerta nos encontramos de pie, esperando que empiece la visita al mismo. Mientras esperamos el inicio de la visita y bajo una ligera lluvia, C. aprovecha para contarnos alguna cosa sobre la historia del castillo; como que se construyo en alg√ļn momento del siglo XII o que originalmente se levanto en madera y que tras un incendio se reconstruyo ahora si en piedra. Un minuto despu√©s de la hora que pone en la entrada, las grandes puertas de madera se abren y comienza la visita guiada a la fortaleza. Siguiendo a la gu√≠a, no se puede visitar el castillo si no es de esta forma, cruzamos las imponentes puertas de madera para nada m√°s pasar el muro y despu√©s de avanzar junto una pared con una peque√Īa terraza en la que hay multitud de geranios en flor, encontrarnos aparcado bajo una b√≥veda, -la visita promete- con un antiguo coche f√ļnebre de los tirados por caballos. Es un coche grande, negro, con adustos adornos en plata, con los laterales cubiertos de cristal y grandes angelotes en las aristas, faldones negros ribeteados tambi√©n en plata cubriendo el pescante, con grandes ruedas pintadas tambi√©n en negro y justo coron√°ndolo todo en el techo una cruz. Tras pasar un t√ļnel abovedado accedemos al primer patio del castillo.

Un patio que permite ver en toda su amplitud la altura del mismo. En un lateral , pegada a la muralla, se encuentra la capilla, que tiene en uno de sus muros una antigua columna hecha en piedra ,de donde cuelgan unas cadenas acabadas en grilletes que ahora inertes descansan en el suelo y que serv√≠an para atar y torturar a los desdichados que de alguna forma contraven√≠an los deseos del se√Īor. Seg√ļn avanzamos en la visita, la gu√≠a se va cogiendo ritmo y va comentando muy animadamente las peculiaridades del castillo, y de las diversas salas que cruzamos, aunque claro, lo hace en eslovaco. Afortunadamente C. nos hace de gu√≠a traductor y nos va comentando lo m√°s sobresaliente permiti√©ndonos comprender lo que vemos.

Pasamos por m√°s patios, por calabozos y mazmorras, por estancias donde se muestran armas y enseres de √©poca, por bastiones y murallas, por salas ricamente adornadas donde est√°n colgados cuadros con los retratos de los distintos propietarios del castillo, ninguno afortunadamente se parece ni remotamente a nuestro conde, y sobre todo subimos por las impresionantes escaleras de madera que adosadas al exterior de la pared del patio interior, permiten ascender de un nivel a otro del castillo. Nos asomamos a terrazas que nos da una imagen buc√≥lica de los alrededores, bonitas monta√Īas, verdes prados, pueblos t√≠picos, la autopista que conduce a la cercana Polonia‚Ķ. Sin darnos cuenta, hemos llegado hasta lo que se conoce como la ciudadela, el punto m√°s alto del castillo y situado 120 metros m√°s alto que la entrada. Una ciudadela a la que ahora se accede por una peque√Īa y resbaladiza escalera hecha en piedra y rematada con una no muy segura barandilla met√°lica, pero que hasta el siglo XIX solo se poda acceder con cuerdas y escaleras que tiraban desde la parte superior. All√≠ vemos colecciones de trajes t√≠picos de la regi√≥n, de vajillas, una peque√Īa exposici√≥n de arqueolog√≠a, otra de pintura, vamos lo t√≠pico que se encuentra en estos castillos para justificar el precio de la entrada.

La guía, que por fin parece haberse dado cuenta de que vamos un poco a nuestra bola, se nos acerca y nos pregunta en ingles si necesitamos alguna explicación. Ante nuestra respuesta afirmativa, nos cuenta un poco la historia del castillo y sus alrededores, de sus vicisitudes, de sus habitantes, de ampliaciones y reformas, ósea lo mismo que nos comentó C. a la entrada. Poco después empezamos el descenso, con bastante cuidado. Como todo el mundo sabe, o debería saber, los descensos son mucho más peligrosos que los ascensos, sobre todo por una escalera inestable y mojada.

Quince minutos despu√©s estamos delante de unas jarras de cerveza, y pese a que solo son las 12 de la ma√Īana decidiendo que comer. Para quien no lo sepa, entre los que me incluyo, la hora de comer habitualmente en Eslovaquia es entre las 12 y las 13. Al final ser√° C. como conocedor de la gastronom√≠a local, quien decida por nosotros. El men√ļ ser√° para compartir entre los tres y de este modo poder probar de todo, elegimos Gulash que es un estofado de carne y el √ļnico plato que A. y yo hemos comido con anterioridad, una especie de sopas de ajo, Cesnańćka es su nombre, y que nos calienta el cuerpo en la fr√≠a y lluviosa ma√Īana eslovaca que acompa√Īamos con unas empanadillas, pirohy, de fina masa rellenas de carne y para completar el men√ļ Vypr√°Ňĺan√Ĺ syr que as√≠, bajo este impronunciable nombre es como llaman a unas lonchas de queso rebozadas en pan rallado y fritas. Para terminar un caf√© expreso.

La carretera discurre entre bosques de abetos y hayedos que dan paso a prados de un tono de verde tan intenso y fresco que dan ganas de ser vaca para disfrutar de la hierba. De vez en cuando clavadas en los arboles vemos se√Īales que indican la presencia de osos y tambi√©n los indicadores de los innumerables senderos que recorren toda Eslovaquia. Nos dirigimos al pueblo de Vlkolinec, un peque√Ī√≠simo lugar, situado en lo alto de la monta√Īa. La lluvia que sigue cayendo intermitentemente y las nubes nos impiden la visi√≥n de las cumbres. Al llegar aparcamos justo enfrente de una roulotte que vende miel. Andamos bajo la fina lluvia una decena de metros hasta llegar a la entrada del pueblo. Justo ah√≠, hay un peque√Īo establo construido en madera rodeado de una peque√Īa valla de madera que da paso a un prado que se extiende inacabable delante nuestro hasta perderse colina abajo. Vi√©ndolo, me pregunto en qu√© momento aparecer√°n Heidi y Pedro empujando a Clara monte abajo.

El pueblo esta recorrido por una √ļnica calle a la que divide un peque√Īo riachuelo, y son tan pocas las casas que lo componen, no m√°s de una veintena, que no es posible escribir todas las letras de patrimonio de la humanidad, que ese es su galard√≥n, en sus paredes. Es un pueblo realmente bonito y pintoresco. Casas de una planta, con peque√Īas ventanas en los laterales, construidas totalmente en madera, con tejados a dos aguas hechos con tejas tambi√©n de madera, con un peque√Īo jard√≠n o a veces u huerto delante de las mismas y pintadas en vivos colores, aunque hoy debido a la llovizna y a las nubes bajas luce algo desva√≠do. La mayor√≠a de las casas siguen estando habitadas, y los due√Īos de las mismas hartos de que los turistas se metan en el jard√≠n de sus casas para fotografiarles han colgado carteles prohibiendo que se les hagan fotos. Una de las casas es ahora una peque√Īa tienda para turistas y otra se ha convertido en un museo que muestra c√≥mo era la vida de estas personas hasta mediados del siglo XX, una tercera l√≥gicamente es una serrer√≠a y carpinter√≠a. Para completar el cuadro costumbrista, el pueblo tiene adem√°s un pozo y un campanario tambi√©n construidos como no puede ser de otra manera en madera. Me llama mucho la atenci√≥n que el √ļnico edificio construido en piedra sea en la iglesia. Por otro lado, quiz√°s sea el lugar con m√°s bocas antiincidencios que haya visto nunca, pr√°cticamente hay una delante de cada casa. Son bocas de esas de pel√≠cula, altas, con tres tomas en la parte superior, pintadas de verde.

Empieza a anochecer cuando retornamos por la autov√≠a hacia Bratislava, con un bote de miel eslovaca en la mochila, y el sol casi oculto ilumina con sus √ļltimos rayos los campos de cereales, d√°ndole a todo el paisaje un color dorado, como de cuento de hadas. En el horizonte los restos de otro Hrad, realmente hay decenas de castillos esparcidos por toda Eslovaquia, se recortan contra los √ļltimos rayos de sol.
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Etapa: Bratislava  -  Localizaci√≥n:  Eslovaquia Eslovaquia
Descripci√≥n: Bratislava, que ver
Fecha creaci√≥n: 29/10/2019 10:53  
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Andamos por el centro de Bratislava, con C. como siempre como nuestro guía y anfitrión.

Es Bratislava, una capital peque√Īa y tranquila, que siempre ha estado un poco al borde de la historia y quiz√°s por ello no es una ciudad monumental. Su catedral es peque√Īa, su centro hist√≥rico no demasiado impresionante, no tiene palacios fastuosos como su vecina Viena, tampoco estatuas en honor de pr√≥ceres de la humanidad y sus edificios respiran dignidad pero no nobleza y poder√≠o.

Entramos al centro de la ciudad por una puerta abierta en la antigua muralla, cruzando un peque√Īo puente de piedra que est√° adornado con una estatua de Juan Nepomuceno, un santo que parece estar por todas partes en Eslovaquia. La puerta se abre bajo la torre del reloj, y al lado justo de la casa donde en tiempos viv√≠a el verdugo. Avanzamos por una calle peatonal entre edificios de tres plantas de altura, con empinados tejados punteados de chimeneas y las fachadas pintadas en vivos colores y donde se abren decenas de ventanas. En los bajos de los mismos se disputan al turista caf√©s, restaurantes y tiendas de recuerdos que han sustituido a las viejas tiendas que ah√≠ hab√≠a. Las calles del centro, en contraste con las del resto de la ciudad, est√°n llenas de gente, mayoritariamente turistas. En la terraza de una cervecer√≠a unas decenas de hinchas croatas, vistiendo la camiseta ajedrezada de su selecci√≥n siguen celebrando que ayer noche su equipo gan√≥ 0-3 a los anfitriones.

Me fijo en que incrustadas en el suelo hay unas peque√Īas se√Īales en forma de corona. C. me explica que estas se√Īales marcan el recorrido que segu√≠an los reyes h√ļngaros camino de su coronaci√≥n en la catedral.

Siguiendo el trazado que marcan las peque√Īas coronas, cruzamos por delante del bonito edificio que alberga la Universidad Polit√©cnica de Bratislava, antes de entrar a curiosear en el patio del palacio del primado papal. Dentro apoyada en un √°rbol hay una bicicleta. Me acerco, resulta que la bicicleta es un adorno.

Paseamos por la plaza del ayuntamiento, donde hay colocadas, peque√Īas duchas que vaporizan agua, y por donde la gente pasa para refrescarse y para combatir los rigores estivales, en Sevilla en agosto quisiera ver yo a esta gente.

Y si es verdad que Bratislava no puede competir con Praga o Budapest en cuanto a edificios magn√≠ficos donde si destaca es por sus originales estatuas. Pasamos delante de una estatua que representa a un personaje del siglo XIX. Un vecino de la ciudad, un personaje real. Era un hombre que vestido con traje y chistera, regalaba flores a las mujeres con las que se cruzaba. Tenemos tambi√©n la estatua de un soldado napole√≥nico que apoyado en un banco, mira el traj√≠n de la gente en la plaza mayor. Cerca de esta √ļltima estatua est√° la de un soldado, impasible el adem√°n, haciendo guardia en su garita.

Pero sin duda la estatua que m√°s fama tiene y la m√°s conocida y fotografiada, la m√°s recordada es la que llaman el mir√≥n y que representa a un obrero saliendo de una alcantarilla. Debido a su colocaci√≥n en el suelo, ha sido descabezada un par de veces por los coches que circulan. Y es por ello que el ayuntamiento puso la placa de ‚ÄúMan at work‚ÄĚ justo encima de la misma para avisar a los conductores despistados.

Hay o debería decir había otra estatua famosa aunque ahora mismo solo queda la esquina donde se encontraba y que responde al nombre del paparazzi. La historia de esta estatua es curiosa ya que era propiedad de un conocido café, que al mudarse de sitio, y pese a los intentos del ayuntamiento para que la dejase en el lugar se la llevo consigo. Para poder contemplarla ahora, hay que ir al lugar donde se ha mudado el restaurante. Justo el mirador giratorio que hay en la parte superior de la torre existente encima del nuevo puente que cruza el Danubio.

Como cualquier otra ciudad Eslovaca que se precie tiene Bratislava un castillo. El castillo blanco, es su nombre y desde lo alto de una colina, domina toda la ciudad. Es un edificio grande y cuadrado al que se accede por una imponente escalinata flanqueada por monumentos gigantescos, que representan hechos de armas, m√°s figurados que reales creo yo, y mucho m√°s bonito por fuera que por dentro. Un castillo que merece una visita para pasear por sus varios jardines y para disfrutar de sus vistas que nos permiten ver toda la ciudad. Desde la cercana catedral, est√° literalmente a los pies del castillo y se dice que los ca√Īones del mismo apuntaban a la catedral, para asegurarse la lealtad del clero, al gigantesco puerto fluvial, donde se ven decenas de contenedores y mercanc√≠as esperando ser estivados y al fondo del paisaje, apenas a cinco kil√≥metros, los montes que nos indican la presencia de Austria. Reconozco que antes de entrar a la fortaleza nos entro algo de miedo, ya que en los jardines que rodean los muros del mismo hay un cartel que en eslovaco y en ingl√©s advierte literalmente que esa zona no ha sido tratada qu√≠micamente y que paseas bajo tu propio riesgo. Adri y yo, nos preguntamos a que se puede referir el cartel y hacemos la ronda un poco acongojados pensando que nos podemos estar contaminando de alguna enfermedad o peor a√ļn acabar siendo los protagonistas feos de una pel√≠cula de zombies. Posteriormente sabremos, gracias una vez m√°s a C, que lo que realmente indica el cartel es que en invierno en esa zona no ser√° tratada para que la nieve se hiele y que si te resbalas es todo culpa tuya.

Tiene tambi√©n la ciudad un monumento erigido en honor de los soldados sovi√©ticos que liberaron el pa√≠s de las tropas nazis. Es un mausoleo gigantesco, donde est√°n escritos en las paredes los hitos de la liberaci√≥n, nombre de la ciudad y a√Īo de su liberaci√≥n. En el frontal bajo una imagen de un valeroso soldado, determinaci√≥n en su rostro, firmeza en su gesto, muy realismo socialista la figura, hay una llama votiva donde siempre hay flores frescas. El edificio est√° rodeado de un peque√Īo jard√≠n cementerio donde se entremezclan los restos de soldados y oficiales sovi√©ticos junto con miembros de la resistencia eslovaca. Vemos a parejas de enamorados que suben hasta aqu√≠ para hacerse fotos. El monumento est√° en el barrio m√°s pijo de la ciudad, en lo alto de una colina que domina toda la capital, frente a la embajada de china y muy cerca de la embajada de los EEUU, que es una copia en peque√Īo de la casa blanca.

Pero si algo puede presumir Bratislava es de sus alrededores. Bosques densos de abetos, recorridos por multitud de senderos, que cubren los montes que rodean la ciudad y que son los elegidos por los eslovacos para pasar un domingo, hacer un picnic, salir a pasear con sus perros, tomar algo en alguno de los peque√Īos restaurantes o si es invierno ir a esquiar.
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Etapa: DEV√ćN  -  Localizaci√≥n:  Eslovaquia Eslovaquia
Descripci√≥n: Viaje al pueblo de Devinska y alrededores
Fecha creaci√≥n: 05/11/2019 09:28  
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Estamos justo donde el rio Moravia se une al Danubio, a los pies de lo que una vez fue el castillo de Dev√≠n, en Bratislava, al lado de un coraz√≥n gigante hecho con los restos, herrumbrosos, del alambre de espino que en una √©poca form√≥ el tel√≥n de acero. Si soy sincero, tengo que reconocer que esto que cuento no es del todo cierto, ya que el coraz√≥n original y que s√≠ se hizo con los restos de alambre que surgieron al derribar el tel√≥n, misteriosamente desapareci√≥ una noche. El que vemos ahora es una reproducci√≥n realizada por un artista local poco tiempo despu√©s. Avanzamos por una pista asfaltada que en los viejos tiempos del comunismo solo pod√≠a ser recorrida por los militares y sus perros, a cada pocos metros est√°n los restos de los postes de hormig√≥n que manten√≠an tensos los alambres. El paseo se ve jalonado por peque√Īos monumentos y recordatorios a aquellas personas que quer√≠an huir a Europa Occidental y perdieron la vida en el intento. Frente a nosotros esta Austria, o m√°s bien sus bosques, de las que solo nos separan los no muchas m√°s de 15 metros de anchura del rio Moravia.

Un barco de pasajeros, surca a toda velocidad el Danubio camino de la cercana Viena levantando peque√Īas olas que mueren antes de llegar a la orilla. En alg√ļn lugar, en un estrechamiento del camino cruzamos unos fuertes muros de piedra que sirven junto a unos tablones de madera, para salvaguardar esa zona de las crecidas del Danubio y el Moravia. Unas se√Īales en las piedras marcan la altura, y os aseguro que es mucha, a las que pueden llegar aqu√≠ las aguas.

Nos dirigimos al antiguo pueblo de Devinska y que hoy es un barrio m√°s de Bratislava, aunque eso s√≠, puede presumir de ser el m√°s alejado del centro de la ciudad. Es un pueblo normal y corriente, ni bonito ni feo, casas de a lo sumo dos plantas pintadas de blanco, con tejados de teja roja y con macetas de flores en las ventanas, que desprende calma y calidez. Hay un bonito caf√© con una peque√Īa terraza en las que hay mesas con flores, y en las afueras unos pocos bloques de pisos construidos durante la √©poca socialista. Las casas se desparraman sin mucho orden por el campo y llegan hasta la misma orilla del Moravia, y seg√ļn nos cuenta C. durante los a√Īos del tel√≥n de acero, estas casas fueron confiscadas a sus due√Īos para ser entregadas a miembros del partido de los que no hab√≠a ninguna duda sobre su lealtad al r√©gimen. Ya se sabe que qui√©n evita la tentaci√≥n‚Ķ.

Pero si estamos aqu√≠ es para acercarnos a un puente que salvando el rio Moravia une Austria y Eslovaquia. Es un puente de acero, moderno y funcional, pintado de blanco, que permite el paso de paseantes y bicicletas y en cuyo centro hay una raya negra pintada en el suelo que marca el l√≠mite de ambos pa√≠ses. Quiz√°s pens√©is y con raz√≥n, que tampoco es un puente que merezca una visita y no os faltar√≠a raz√≥n, pero este puente tiene detr√°s de √©l una historia peculiar. Es un puente construido al poco de la entrada de Eslovaquia en la Comunidad europea con fondos de la misma, y por esas cosas que les da a los pol√≠ticos de vez en cuando, podemos llamarlo paternalismo, decidieron que fueran los ciudadanos quienes por medio de de una votaci√≥n eligiesen el nombre que deber√≠a llevar el puente. Todo iba m√°s o menos seg√ļn lo previsto, cuando alguien voto porque el nombre del puente fuese Chuck Norris y creo que no hace falta explicar los motivos. Obviamente el nombre hizo fortuna y arraso en las votaciones. As√≠ que los pol√≠ticos haciendo caso del sentir del pueblo, podemos llamarlo democracia, decidieron llamarlo puente de la Libertad. As√≠ que tenemos un puente que en los libros y gu√≠as es llamado de una forma por la que ning√ļn eslovaco que se precie lo reconoce.

Avanzamos por el puente hasta pararnos en la misma frontera, nos hacemos la t√≠pica foto con un pie en cada pa√≠s. Por debajo del puente discurren tranquilas las marrones aguas del Moravia. En el lado austriaco se ven las casas de un pueblo, en el eslovaco, se siguen viendo los restos del tel√≥n de acero, la pista de arena, las casamatas y trechos de alambrada, como recordatorio de lo que una vez fue. Unos operarios est√°n cortando la hierba con un cortac√©sped, en un brazo del rio unos pescadores prueban suerte. Estamos los tres solos, salvo por la misteriosa presencia de dos hombres en el extremo eslovaco del puente que intentan pasar desapercibidos, pero que quiz√°s debido a que llevan traje o a que el traje no oculta que son personas corpulentas o a que no tienen ninguna pinta de turista, ni menos de lugare√Īos est√° claro que no lo consiguen.

Volvemos sobre nuestros pasos y descendemos del puente para dar un paseo por la pradera. All√≠ me fijo en las casamatas y me parece que est√°n construidas al rev√©s. En lugar de tener las bocanas apuntando hacia el lado del enemigo occidental, apuntan hacia el propio pa√≠s. Aunque tiene su l√≥gica si piensas que estaban hechas no para interceptar la entrada de un hipot√©tico enemigo, sino para impedir la salida de los reales habitantes del pa√≠s. Nos acercamos a los restos del tel√≥n dejados aqu√≠ como museo al aire libre, tres filas de postes, separadas entre s√≠ por m√°s o menos un metro y medio de tierra, y en cada poste varias hileras, no menos de 8, de alambre de espino. Un poco m√°s all√° se alza una torre que serv√≠a a los soldados para vigilar desde las alturas. Enganchado en los alambres hay peque√Īos papeles con m√°s nombres de personas que murieron en el intento. Miro hacia el puente, los dos hombres siguen all√≠, ahora mirando hacia donde nos encontramos.

Caminamos por un frondoso sendero camino de la orilla cuando nos topamos con un equipo de la televisi√≥n eslovaca. C. se acerca y pregunta a la redactora que ocurre, le comenta que la nueva embajadora de los EEUU en el pa√≠s est√° recorriendo en bicicleta un tramo del viejo tel√≥n. Carlos se entretiene hablando con la periodista cuando de repente se arma un revuelvo y los c√°maras cogiendo sus herramientas de trabajo se dirigen a la carrera dos metros m√°s all√° de donde est√°bamos parados para ver aparecer un nutrido grupo de ciclista todos ellos uniformados como si fueran el Sky o el Movistar y esto no fuese un rec√≥ndito rinc√≥n de un peque√Īo pa√≠s, sino la etapa reina de la vuelta. Buenas bicis, culote negro, camiseta blanca con motivos alusivos a la ca√≠da del muro, casco para proteger la cabeza de imposibles ca√≠das y en medio de este enjambre, una mujer sonriente que no puede ser otra que la embajadora. La comitiva se para junto a las c√°maras y la embajadora sin llegar a descender de la bici hace las consabidas declaraciones frente al micr√≥fono que le presenta la reportera. Me fijo en que uno de los ciclistas que lleva unos calcetines con la bandera estadounidense. Sin pausa el grupo, como si fuese una pandilla veraniega, vuelve a montar en las bicis y se pierde camino del pueblo. Todo muy de pel√≠cula del actor cuyo nombre lleva el puente.

Poco después, nosotros también volvemos al pueblo, observo al mirar hacia el puente que los dos hombres han desaparecido. Antes de volver a Bratislava decidimos hacer una parada en el coqueto café. Sentados en una de las mesitas disfrutamos de un café, reconozco que hacen muy buen café en Eslovaquia, mientras charlamos sobre lo que acabamos de ver. Poco después estamos recorriendo los bosques que rodean Bratislava camino del centro de la ciudad
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Pais Tema: Viajar a Eslovaquia - Consejos
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vetusta83
Vetusta83
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Fecha: Lun Ago 26, 2019 07:38 am    T√≠tulo: Re: Viajar a Eslovaquia - Consejos

estoy pensando en hacer Polonia y algo de Eslovaquia con un ni√Īo peque√Īo, lo de las balsas lo lei desde zakopane pero car√≠simo. podrias decirme el diario ese?cuanto pagasteis por ello?
democrito09
Democrito09
Experto
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May 20, 2012
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Fecha: Mie Ago 28, 2019 09:29 am    T√≠tulo: Re: Viajar a Eslovaquia - Consejos

Hola; vamos en coche de alquiler 5 d√≠as a Eslovaquia a mediados de Octubre(no se si nos puede llover), primer d√≠a lo pasamos en Bratislava y al d√≠a siguiente ruta de cuatro d√≠as. He dise√Īado dos posibles rutas: Ruta A: 1er d√≠a: Nitra-Banska Stiavnika-Banska Bystria.Noche 2 d√≠a: Spania Dolina-Levoca-Castillo Spiss-Spisska Nova. alguna ruta senderismo...Noche 3 d√≠a: Tatranska Lomnica (quiza subida funicular)-Vikolinek-Bojnice...Noche 4 d√≠a; Trencin, cicmany-Bratislava Ruta B: 1er d√≠a: Bts-Piestany-Cerveny kamen-Trencin-Bojnice.Noche 2 d√≠a...  Leer m√°s ...
democrito09
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May 20, 2012
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Fecha: Lun Sep 30, 2019 08:08 pm    T√≠tulo: Re: Viajar a Eslovaquia - Consejos

Hola; ya dispongo del planning de 3 noches, 4 d√≠as por Eslovaquia, necesito algo de orientaci√≥n si es realista y posible, que debo descartar o a√Īadir: 9 Oct. A las 08:00 recogida veh√≠culo alquiler en Bratislava, recorriendo: Trnva, visita breve, luego Banska Stiavnika, ver Calvario,Plaza, Castillos,Mina, luego Banska Bystrica, Iglesia Hronsek. Noche en Banska Bystrica 10 Oct A las 08h rumbo a Spania Dolina(15m), paseo, luego Vlkolinek, Ruzomberok(Iglesia), ver plazas, llegamos a Liptovsky Mikulas, ver lago, seguir Strba(26m), luego Strsbsko Pleso(17m), luego Tatranska...  Leer m√°s ...
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Feb 04, 2010
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Fecha: Mar Feb 25, 2020 04:38 pm    T√≠tulo: Re: Viajar a Eslovaquia - Consejos



Una curiosidad, lo que pones entre paréntesis son metros, minutos...En cualquier caso como logras esa exactitud tan cronometrada!!!
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Feb 27, 2012
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Fecha: Mie Feb 26, 2020 08:04 pm    T√≠tulo: Re: Viajar a Eslovaquia - Consejos

Parece el tiempo. Supongo que es el tiempo que se obtiene de un calculador de routas: Google, Viamichelin, Rome2rio....
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