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De zoco en zoco y tiro porque me toco -Diarios de Viajes de Siria- Abaquo
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Diario: De mis andanzas por la tierra siria  -  Localización:  Siria  Siria
Descripción: Siria en solitario, por libre y en coche de alquiler
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Etapa:  De zoco en zoco y tiro porque me toco  -  Localización:  Siria Siria
Abaquo  Autor:    Fecha creación:   
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Información útil :
-cambio de moneda. En noviembre de 2010, 1 € son 64 libras sirias, syp. El mejor cambio y sin comisión, en la oficina que hay al principio de la calle Khaldoun, paralela por el sur a la cubierta del zoco Hamidiyya que va a dar a la mezquita Omeya.
- imposible usar la tarjeta en gasolineras, en algunas ni saben lo que son, se ponen a mirarla como si fuera una estampita de la Primera Comunión
-totalmente recomendable alquilar coche. Estoy cansado de leer en el Foro tonterías sobre la terrible conducción en estos países, de hecho, descarté este destino hace un par de años por ese motivo, me asustaron muchísimo. Simplemente hay que tener mayor precaución, sobre todo en ciudades. Están aceptablemente indicados los sitios más turísticos y se debe preguntar constantemente cuando se salga uno de las rutas principales.
DAMASCO
Llego al aeropuerto de Damasco desde el de Ammán, en vuelo de la Royal Jordanian, tras recorrer el país vecino (diario Jordania). Decido que es mejor el avión porque se gana mucho tiempo. En taxi o autobús se pierde prácticamente un día entero entre carreteras y aduanas, que se convierten en dos con la vuelta a Jordania. El vuelo dura 35 minutos y se encaja perfectamente al final o al principio de un día y se le saca todo el partido a ambas jornadas. La ida fue a las 20 h y la vuelta a las 8 a.m., tocó madrugar.
Me esperan 10 días en Siria, dos serán para Damasco y el resto : Krak, Safita, Musyaf, Apamea, ciudades muertas, Alepo, Palmyra, Seidnaya y Maalula. Total, 1.517 km.
Tras un cambio de moneda, poca cantidad, en el aeropuerto, con una pequeña comisión, me espera un taxi concertado con el hotel para llevarme al alojamiento. Veo que tb hay alguien más esperando con el taxista y se suma un matrimonio francés. Al llegar al coche, cuento las personas que estamos con el conductor : los dos franceses, una chica siria con un niño, un chico sirio tb, intuyo que pareja, el conductor y yo. Dice algo de esperar a otro coche, pero empieza a meter detrás todas las maletas juntas. Me pregunto si pretende que nos metamos todos en el mismo coche, los 7. No creo, me contesto a mí mismo, pero enseguida rectifico : esto no es Europa, estamos en Siria, hasta es posible. ¡Vaya si es posible! Chocado
Coloca al matrimonio francés detrás con la siria y el niño. Quedamos 3 para las dos plazas de delante. Le pregunto si quiere que conduzca yo, al menos iría más cómodo. Y, como me temía, tras meterse el joven sirio en el asiento delantero, me dice que me meta yo ahí también. Le digo que no, que espero a otro taxi. He acordado un transfer, se supone que en taxi, con el hotel por 1.000 syp, unos 16 €. Y esto es como ir en un carro del país a la romería del Rocío. Me insiste, dudo, y como veo que el chico (menos mal que es delgado) me hace sitio, me siento con él haciendo virguerías para poder encajar los dos sin que él se ensarte por detrás en el cambio de marchas y yo pueda cerrar la puerta con las dos piernas y la cadera dentro (menos mal que no estoy gordo). Tras removernos un poco, lo consigo, el brazo lo tengo que colocar en el respaldo del conductor, no tengo otro sitio. Pensé si procedía ponernos el cinturón, pero lo descarté, sería ridículo. Ya me digo :¡qué fuerte!, ¡empezamos bien! Ojos que se mueven
Y a todo esto, al matrimonio le pedía en el aeropuerto 25 € por llevarlos, cuando conmigo tenía ya la carrera pactada. El precio normal, del centro al aeropuerto, son 700 syp, unos 11 €, al revés será parecido.
Fue conduciendo como un loco por la autopista, adelantando a todo el mundo, pitando para que se apartaran, prácticamente rozando los otros coches para presionarlos a retirarse a su paso. Hasta el sirio se asustaba. Me vino inmediatamente a la cabeza la impresión vivida en los taxis de El Cairo www.losviajeros.com/in... mp;start=0 y pensé que era una locura haber aceptado ir así, sin cinturón ni nada. Un frenazo y me como el parabrisas, fijo. También me acordé del paseo en moto por Luxor, otro disparate que no pude evitar.
El taxista era simpático, menos mal, me dice que la chica y el niño son su familia, que le disculpe, pero tenía que llevarlos. Sonriendo, le pregunto si el matrimonio mayor son sus padres y el chico y yo sus hermanos, es decir, todo el núcleo familiar junto. Se ríe diciendo que no, pero para compensar mi incomodidad, enciende la radio y pone un horrible "chunda-chunda" sirio. Lo que me faltaba, pienso. Después de eso, ya me vino la imagen de una película de Paco Martinez Soria y no me hubiera extrañado nada que la señora sacara de un cesto unos chorizos, pan y la bota vino y venga fiestorra allí dentro. Me di cuenta de que no sería posible, estábamos en un país musulmán, así que nada de alcohol ni de cerdo. Además de los 7, en el salpicadero lleva un perrito de juguete como los que se veían en España hace 30 años, de los que mueven la cabeza arriba y abajo. El taxista me hace observar cómo el perrito lleva el ritmo de la música con la cabeza. Y era verdad, ya me había fijado. Asombroso. Pensé : "creo que Siria me va a gustar" Doblemente malvado .
El primero en bajar, afortunadamente, es el sirio que llevo encasquetado a un lado. Luego el matrimonio. Al fin llegamos a mi hotel. Naturalmente, aprovecho para rebajar el precio, después de la experiencia, me niego a pagar lo acordado con el hotel. El taxista está de acuerdo, me dice que le dé lo que considere conveniente. Le digo que 300 syp menos y le parece bien (debí haberle dicho menos). Luego me enteraría de que ese es en realidad el precio normal. ¡Mecachis! Confundido
Cuando desde España busqué hotel en Damasco, me desesperé porque no encontraba nada decente por menos de 60 € la individual. No hay hoteles de precio medio, algo inconcebible. Finalmente, me quedé con Damascus Rooms, reservado con Asiarooms por 25 € sin desayuno. El aspecto en las fotos, no era malo, pero el precio me hacía pensar en algo muy cutre. La realidad es que se trata de un alojamiento bastante digno, y teniendo en cuenta el precio, está muy bien. Estuve en dos habitaciones dobles diferentes, muy similares, poco acogedoras, sencillas, pero con baño, nevera y en un callejón tranquilísimo junto al hotel Al Majed, al que pertenecen. La situación, buenísima, en el barrio Saroujah, a 15 minutos a pie de la ciudadela en la ciudad vieja y a otro tanto del museo Nacional y a menos del museo Histórico. Las habitaciones del Al Majed, a unos 53 €, no me parecieron mejores, así que me quedé donde estaba.

Veamos unas fotos, parecen escenas de una película italiana sobre la vida de Jesucristo


De izqda a dcha, María, Mª Magdalena y la suegra de Judas Iscariote




José de Arimatea consolando a las anteriores


estas no sé quienes son, yo no tengo por qué conocer a todo el mundo, ¿no?


Todas las de antes y otras amigas yendo a misa de 7


Las mismas de antes saliendo de la misa de 7

Al día siguiente, desayuno en el hotel a las 7(cuesta 5 €, para los precios de Siria es caro porque no es gran cosa) y me lanzo a buscar el museo histórico que está muy cerca. Cuando creo que ya estoy en la calle correspondiente, pregunto a un fulano que, como no sabe, me lleva hasta un policía, que tampoco sabe, pero cree saber, para mi desgracia. Y eso que le enseño el nombre en árabe, tal cual viene en la Lonely. Enseguida para un bus, habla con el conductor y me dice que me suba. Cuando veo hacia dónde vamos me doy cuenta de que se confundió y me manda al museo Nacional, en dirección contraria. Me bajo donde me dicen, doy las gracias, no pago nada y ya que estoy allí, delante del museo Nacional, decido entrar. Todavía está cerrado, así que voy a la mezquita de al lado, la gran Takiyya as-Süleimaniyya y también está cerrada por obras. Espero hasta que abren a las 9 el museo (150 syp). No es muy grande, pero tiene unas cuantas salas muy interesantes con objetos de diferentes civilizaciones : hitita, egipcia, romana, islámica etc. No se puede acceder a la planta superior, tienen un mueble pequeño en las escaleras, pregunto y me dicen que está cerrada, quién sabe por qué. Cuando más tarde paso por delante de las mismas escaleras veo una excursión de alemanes subiendo, imagino que después de haber untado al responsable. Me dije, yo también subo. El vigilante que antes me dijo que estaba cerrada, me ve enfilar las escaleras y me guiña un ojo mientras indica con la cabeza que sí que suba. No sé si espera una propina o quiere ligar conmigo, pero no va a conseguir ninguna de las dos cosas.



Al salir, cojo un taxi, pregunto cuánto por ir a la entrada de la calle Recta en la ciudad vieja y me dice que lo que indique el meter. Esto es bastante curioso, porque como se verá más adelante, lo difícil es que lo usen aun presionándolos. Me cuesta la irrisoria cantidad de 25 syp, unos 0,40 €. Me dirijo por ella hacia la mezquita Omeya, el principal centro religioso del país y el más importante del mundo musulmán después de La Meca y Medina. Está permitida la entrada, me descalzo y meto los zapatos en la mochila. Además de las partes con mosaicos lo que más me sorprende y atrae de la mezquita es el ambiente en el interior. Cada grupo de peregrinos tiene su propio orador, que con intensa pasión, consigue hacerles arrepentirse de sus pecados (imagino) y hasta llorar mientras escuchan sus arrebatadas palabras. En horas punta, la sala es un hervidero de voces, gemidos y llantos en una espiral un tanto frenética y excitante que no te deja indiferente. La gente se agolpa para tocar, en el centro, la tumba de S. Juan Bautista, un profeta para ellos.
De todas formas, ya nada es lo que era y aunque todavía hay momentos auténticos en los que parece que el tiempo se ha detenido viendo a todas las mujeres con esas vestimentas negras igual que hace siglos, la magia se rompe de repente cuando levantan el manto y te sacan una cámara digital de último grito llena de megapíxeles y venga foto por aquí y foto por allí, posando como si fueran Inés Sastre. Qué desastre, ¿pero esto qué es? A mí me fastidia un poco, la verdad, se supone que las fotos las hago yo y ellas a rezar, que para eso van allí, ¿no? Es que no hay seriedad ninguna, ni siquiera en estos sitios. Quizás en La Meca, no sé.
Actualmente, el interior de la mezquita Omeya no conserva la magnificencia que tuvo siglos atrás y su decoración no es destacada. Varios incendios y los mongoles se encargaron de ello. Un cordón separa la parte de hombres de la de mujeres. Pero ante mi sorpresa y junto a una especie de pozo sagrado que todos van a tocar, descubro una auténtica estafa que nadie más percibe. Y es que yo soy muy observador. Fíjense si no, en esta mujer :


¡¿Cómorrrrrl?! Pero ¿qué es esto?



¡Al ataqueeeeeeee!

realmente no lo es, también se habrán dado cuenta de que se trata de un hombre disfrazado que de esta guisa accede a la zona de mujeres, quién sabe con qué aviesas intenciones. Observen que aprieta los dientes como diciendo :"esta es la mía" u "hoy voy a mojar", no sé si refiriéndose a una de las mujeres que pretende pillar o a que anda muy flojo de las partes bajas, pero parece que está como desaforado. Incluso intenta esconderse detrás de la columna, qué fuerte. Además tiene un sospechosísimo parecido con el malogrado José Luis López Vázquez, así que podría tratarse de su hermano, algún primo u otro miembro de la familia. Ese bigote es inconfundible. Observen cómo con la mano pretende ocultar el rostro para no ser descubierto por las demás mujeres, auténticas, claro. Y no solo el bigote le denuncia, también el manto con que se cubre, sin darse cuenta llama la atención, porque las mujeres de verdad van de negro riguroso, como se observa en las fotos. Y él parece que va a la Feria de Abril en Sevilla. Por favor, un poquito de discreción, un poco más y te pones peineta y bata de cola. Qué degenerado.Pensé en avisar a las autoridades religiosas, e incluso civiles, del lugar, pero vi que me podía complicar el día y pasé del tema.



La siguiente visita fue el palacio Azem. Delante de mí, entra un grupo de alemanes directos a la taquilla, de frente, pero ni uno se para a comprar el ticket y giran todos a mano izquierda. Se supone que ya pagó el guía que ya está dentro. Según me acerco a la taquilla, me pregunto a mí mismo : ¿paro a comprar la entrada o me hago el sueco?, en este caso el alemán. Y me contesto, "tira palante, nene". Puse una profunda cara de alemán, dije "ajjj" y nadie me dijo nada. Lástima no hubiera sido así de fácil en Petra, en vez de los 2,40 € me habría ahorrado 33.
El palacio tiene una decoración espectacular en los techos y algunas paredes de todas las salas que se visitan. Magníficos artesonados con variedad de dibujos geométricos y colores. Las fotos están prohibidas, pero después de haberme colado, ya no tenía escrúpulos para casi nada, así que hice fotos donde no había vigilantes, eso sí, siempre sin flash. Uno me pilló en plena faena y me puso el pulgar hacia arriba, como haciéndome ver que él también estaba contra el sistema. Y otro, aprovechando que estábamos solos en esa sala, se prevarica todo y con cierto nerviosismo, me propone que haga foto a cambio de una propina (como en el museo de El Cairo, por ej). Pensé, buenooo, no he pagado por entrar y voy a pagar por una foto. Así que decliné la invitación y ante sus ojos quedé o bien como un ser incorruptible de estricta moral o como un auténtico cutre. No sé la respuesta porque no le pregunté.


En la placita delante del palacio me tomo un estupendo zumo natural de granada que hacen allí mismo. Ya caliente después de haber cometido tanta ilegalidad, pensé en coger el vaso y echar a correr con él para no pagarle al fulano. Pero por unos 0,80 € no valía la pena tanto follón, así que le di las 50 syp como diciéndole : "no sabes la suerte que has tenido".
Recorrí la calle recta, visité el caravasar As´ad Pasha , me metí por el barrio cristiano, las callejuelas, los zocos, las miles de tiendas...Me fui a tomar un helado al famoso Bekdach, dicen que son deliciosos, y fue una decepción. Lo rico son los frutos secos que le ponen por encima, el helado me pareció más bien malo o corriente, de poca sustancia, nada que ver con los magníficos helados que uno toma en Italia. No sé, no entiendo la fama del sitio, pero bueno.



Caravasar Ad´as Pasha. A la dcha, mezquita de Solimán

El 2º día, intento encontrar el museo histórico, pero ya no pregunto a nadie por si me mandan otra vez al Nacional. Gracias a las indicaciones de la guía, doy con el edificio que estaba cerquísima de donde pregunté el día anterior y pasó lo que pasó. Llego a las 8:05, la verja está cerrada, pero hay alguien dentro. Se acerca y me dice que está cerrado aún, que abre dentro de media hora. Me fijo en el cartel que pone :"Horario: de 8 a...". Le digo "ahí pone que abre a las 8". Se encoge de hombros y me hace gesto de que pase. No entiendo nada. Ni me cobra. Paso un patio, llego a otro, más bonito, acogedor, un lugar maravilloso en pleno centro de una gran ciudad. Sería un remanso de paz, un paraíso, si no fuera por el ruído del tráfico que también se oye aquí. Al cabo de unas fotos y de unos minutos, veo algunas personas que pasan por allí y me miran como si fuese un bicho raro. Las salas que dan al patio están todas cerradas, me imagino que deberían estar abiertas. Intuyo que el encargado debe estar aún durmiendo.
Se me acerca un fulano que me dice algo en árabe. Como no le entiendo, le digo : "español", y me señalo. Y luego lo señalo a él y digo "syrian". Aquello parecía una peli de Tarzán : "tú Jane; yo, Tarzán". Cualquiera pensaría de mí que qué tío más tonto, ¿no? Pues mira, a mí eso me divierte. Y de hecho he tenido unas cuantas conversaciones similares en este viaje. Ya contaré alguna. El caso es que ya se veía que la charla no iba a durar mucho, una vez aclarada la nacionalidad poco más añadimos. Yo creo que quería entretenerme mientras no llegaba el que tenía las llaves. Seguí explorando y encontré otro patio y luego otro y otro... en fin, que más de media hora tarde llegó el fulano con las llaves. En cuanto me ve, me indica que debo pasar por la taquilla a comprar la entrada. Vaya hombre, y por qué no te disculpas antes. Le señalo el reloj y me dice "no problem". Sí, claro, para ti, qué poca profesionalidad. Mira que hacerme esperar, si supiera quién soy yo Malvado o muy loco .
El caso es que las salas son magníficas por su decoración, muy similares a las del palacio Azem. Preciosos artesonados y paredes pintadas, todo con mucho detalle geométrico. También aquí está prohibido hacer fotos y también aquí las hice, por supuesto.
Volví a la mezquita Omeya y aun tuve que esperar porque no abre hasta las 10. Desde luego aquí no madruga nadie ni para rezar, en cambio mi abuela creo que iba a misa de 7. También es verdad que los musulmanes tienen esa desagradabilísima costumbre de interrumpir el sueño a las 4 de la mañana con los altavoces de las mezquitas a toda pastilla y despertando a todo el mundo, para ponerse a rezar. Me pregunto si irán a la mezquita a esa hora. Ya hace falta humor, ¿eh? Levantarse, lavarse, vestirse, salir etc, para luego volverse acostar. Buff, imagino que rezarán en casa todos o casi todos.
Quise entrar en la ciudadela y está cerrada por reformas durante 3 meses. Quise visitar las casas damascenas y están cerradas por reformas, al menos dos de ellas (la as-Sibait y la Nizam) y creo que por un año.
Visité la sencilla tumba de Saladino y el museo de epigrafía, que salvo para especialistas, no ofrece gran cosa.


Grupo de la India en la mezquita Omeya

EN RUTA
A las 12 me esperaba un coche de alquiler para salir de Damasco y recorrer algo del país durante 7 días. Pensaba dormir en Palmira esa noche y la siguiente en Krak. Desde la entrada al zoco, paré un taxi. Un chico joven. Le digo que quiero ir al hotel, recoger la maleta y luego ir a la calle Argentina. Me dice que son 100 syp (1,60 €) por los dos trayectos. Es más de lo que saldría con el taxímetro, pero casi razonable, así que le digo que sí. Varias veces aclaramos lo que hay que hacer y que son 100 libras. Al llegar al hotel, voy a buscar la maleta mientras él pregunta dónde está la calle Argentina. Y está a 10 minutos a pie, es decir, a 2 ó 3 en coche. Pues nada más entrar en el taxi, me dice : "bueno, 100 syp eran solo hasta aquí, para ir a la calle Argentina son 200 más". Me puso de tan mala leche, que le dije que parara, ni ganas tenía de regatear ni de discutir con semejante imbécil, que me quedaba allí y que ahora ni 100 iban a ser, que le daba solo 50. Se las di, abrí la puerta de atrás y salí dejándola abierta diciéndole que la cerrara él... No sabía que todavía tendría un cabreo mayor con otros taxistas. Menudos son.
Al final, los de Budget, que tenía una oficina a la vuelta de la esquina, me llevaron hasta la central donde estaba el coche, un Kia Morning bastante rayadito, pero a muy buen precio : 150 € los 7 días.
Me preocupaba un poco conducir por Damasco y más sin conocer la ciudad. Ya se sabe cómo se las gastan en estos países en cuestiones de tráfico, pero tras mi prueba de fuego el año pasado conduciendo en Indonesia (Java y Bali), estoy bastante curtido al respecto. Con las indicaciones que me dieron y preguntando a un poli en una rotonda donde dudaba, encontré sin equivocaciones la salida hacia Palmira, en principio la autovía que va a Alepo. Tras coger la desviación hacia el desierto y Palmira, me encontré una carretera en obras, polvorienta, con una camionada bestial en ambos sentidos, que me impedía pasar de una media de 60 km/h. Me quedaban más de 200km y empecé a ponerme nervioso ante aquella situación tan incómoda que se tendría que prolongar demasiado para mí. Pensé que más de 3 horas sorteando camiones y a esta velocidad me acabaría desquiciando. Así que a unos 30 km y al llegar a un pueblo di la vuelta y cambié de planes. No hay Palmira de momento, ya se verá más adelante desde otro punto. Y sentí un gran alivio librándome de ese agobio. Debo reconocer que en la carretera soy poco paciente, si no me siento libre de poder circular a la velocidad que yo quiero, si hay retenciones o llevo un coche delante que conduce mal (por ejemplo, frenando en las curvas, como hace mucha gente) y no puedo adelantar, me agobio bastante.( Aprovecho para enseñar a algunos y sobre todo algunas : en las curvas, salvo las muy cerradas, no se frena, simplemente se levanta el pie del acelerador y si hace falta, se cambia de marcha, para luego recuperar rápidamente velocidad).
Por suerte, no había reservado hotel ese día e improvisé cambiando de ruta y dirigiéndome a Krak, donde sí tenía hotel para la noche siguiente. Volví a coger la autovía (que tampoco en Siria hay autopistas) a Alepo y recojo a dos que hacen dedo. Muy interesante también la " no conversación" que mantuve con ellos, porque solo hablaban árabe, pero me explicaron y escribieron en un papel en árabe cómo llegar a Krak desde donde se quedaban ellos, para que preguntara. También me enseñaron a pronunciar Qala´at al Hosn, nombre sirio de Krak de los Caballeros. Después de dejarlos en la autovía una vez superada Homs, continué dirección Tartus y me desvié de la autovía a la derecha como unos 20 minutos más adelante. Nada más salir de la autovía pregunto a un fulano con coche y me dice que me lleva él, que es muy complicado y fácil perderse. Decliné amablemente este otro intento de timo, arranqué y comprobé que no tenía nada de complicado, unos 10 minutos después ya estaba viendo el castillo.


KRAK DE LOS CABALLEROS
Como ya dije, los sirios no le llaman Krak, sino Qala´at al Hosn. Lo digo por si hay que preguntar, cosa que a veces no sirve de mucho porque por más que practiqué y a mí me parece que llegué a hacerlo muy bien, el "cualat al josenn" que soltaba no había manera de que lo entendieran y eso que hasta me lo metía bien en la garganta, tratando de hacerlo gutural, como ellos, pero a veces nada. Y digo yo que también son ganas de fastidiar, con lo sencillito que es decir "Crac", así como si se hubiera roto algo, pero no, ellos dale con el Cualaat al Josenn.
Me alojé en el hotel Bibars, sencillo, pero bien, con unas espectaculares vistas del castillo, especialmente al atardecer. 25 € una doble para mí, con baño y desayuno. La cena fue una sorpresa, porque solo tenía para escoger pollo o cordero, pero incluía también entrantes, los típicos "mezze" sirios, más de 10 o 12 platos variados de verduras, pastas, cremas etc de las que probé unos 7 y todos muy ricos (acelgas con salsa, champiñones, coliflor rebozada...). Y las patatas fritas del kebab eran de verdad, caseras, buenísimas. Cena, total, 400 libras.
Aunque no tenía reserva para esa noche, sino para la siguiente, no hubo problema y decidí quedarme dos días, visitando además del castillo, un par de sitios más. Solo conseguí contactar con los del Bibars mediante su email, no aparece en ningún buscador de hoteles : akrmbibars @ mail.sy.
Como a las 6 amanecía, ya me levanté para hacer unas fotos y luego, a las 8, haciendo tiempo para entrar al castillo, fui a ver el monasterio de S. Jorge, a 9 km. Se visitan dos iglesias la nueva y la vieja con algunos interesantes iconos y sendos elaborados iconostasios de madera completamente tallada típicos de los templos ortodoxos. Entrada libre, hay un señor que acompaña al visitante, pero no pide nada. Le di una propina para la iglesia.
La visita al potente castillo de Krak lleva unas 2-3 horas, el interior tiene bastante interés arquitectónico : galería gótica, iglesia, foso, pasadizos, almacenes, torres etc. Mejor entrar a primera hora para evitar las excursiones. Precio, 150 libras, unos 2,40 €.



Como me quedaba en Krak esa noche también, decidí acercarme a Safita. La carretera es un caos de curvas y cruces múltiples que se hace eterna, a pesar de no ser más de veintitantos km. La torre del castillo se ve a lo lejos y nunca se llega, venga a dar vueltas. Lo único positivo es el agradable entorno rural que atraviesa, con colinas bajas, olivos, campos cultivados y arroyos más bien secos.
Lo que hay que ver en Safita es una torre enorme a la que se accede a través de una iglesia, sin interés, en la planta baja y por unas estrechas escaleras se alcanza una gran sala, que después de haber visitado Krak, dice más bien poco. Para mí no vale la pena llegar hasta allí, únicamente por dar una vuelta y no quedarse en Krak sin hacer nada el resto de día. A la salida de Safita, hay unas jaimas habitadas en plan chabolas de ciudad tercermundista rodeadas de auténtica basura, que tirarán ellos mismos alrededor de las tiendas, no sé si como decoración o para que nadie se acerque, pero eso sí, con unas cacho antenas parabólicas que ya las quisieran en el observatorio astrofísico de Cabo Cañaveral para detectar vida más allá de nuestra galaxia. Lo que hay que ver Chocado .
En Safita me tomé un postre típico en una cafetería al pie de la torre. Y como en Jordania, casi me da algo. Los postres son tan tan dulces en estos países, que te da un subidón de azúcar de mucho cuidado. A mí, además del azúcar, creo que se me subieron el colesterol, el gluten, el potasio, el fósforo y hasta la leche. Los trocitos de la tarta de marras me duraron 4 días, porque no era capaz de tomar más de un mini mordisco cada 24 horas. Le acabé cogiendo manía y al 5º día tiré los trozos que aun me quedaban en pleno desierto de Palmira, con tan mala suerte que le di a una cucarachita siria que paseaba por allí. La pobre murió de una sobredosis de azúcar, eso sí, fue una muerte muy dulce. Pero yo, que tengo la facultad de entender el habla de algunos animales, le escuché, antes de morir, claramente estas palabras en gallego : "arre carallo, nin dios pasa por aquí, e para ún que ven tenme que botar enriba a merda esta".



Imágenes de Krak


Apamea, gran columnata

APAMEA
Al día siguiente, me esperaban Musyaf, Apamea, las ciudades muertas y buscar alojamiento. Quien pretenda hacer esta ruta desde Krak, que se arme de paciencia y no la pierda como yo la perdí perdiéndome al menos dos veces cuando creí que no tendría pérdida Mr. Green . Hay mucho cruce sin indicaciones y pese a que pregunté cada dos por tres, me informaron mal cada tres por cuatro en varios puntos. Así que cuando estaba a 40 km de Musyaf me metí por una carretera que me indicaron y más de media hora después, entrando en lo que creía ser Musyaf, vuelvo a preguntar, me dicen que faltan 5 km, pero que voy bien. Como la orientación no me cuadraba, pregunto otra vez y resulta que voy en dirección contraria y que estoy a 40 km. ¡Lo mismo! Por fin, el último a quien pregunté resulta ser un policía que ni papa de inglés, pero dice que me acompaña y se sube al coche. Unos 20 minutos después se baja en un cruce y me indica por dónde debo seguir. Menos mal, creo que nunca hubiese llegado, no es nada fácil, aviso.


Castillo de Musyaf

Musyaf tiene un castillo, que en árabe se dice "qalat", pero como no lo encuentro, en medio del pueblo le pregunto a uno : "qalat" cualat, se lo digo como 5 veces, gritándole más a cada repetición como hacemos aquí con los guiris que siempre entienden mejor si se les grita. Lo malo es que allí el guiri era yo, lo que me da un coraje... Pero ante su cara de asombro y de no entender, voy cada vez haciendo la última "a" lo más atrás posible, gutural a tope, yo creo que me salía ya del recto directamente, no sé si a través de la laringe y boca o vía rectal. Pues ni así, no hubo manera, también debía ser corto el tío porque si en el pueblo no hay otra cosa, tenía que intuir qué coño estaba yo buscando. ¿O no? Es como si vas a París y preguntas a cualquiera algo. Aunque no te entiendan, deben suponer que buscas la torre Eiffel, porque es a donde va todo el mundo y hacia allí te deben dirigir. ¡Claro!
Total, como el fulano no me entendía y seguía con la boca más abierta que la tonta de Heidi cuando veía a Pedro o a Pichí, me cansé, arranqué y pregunté a unos jóvenes que hablaban inglés y que sí sabían dónde estaba el castle. Pues nada, a unos 200 metros, desde luego, si es un bicho, nos come. Me acerqué con el coche, no tiene mala estampa y delante hay un campamento con algunas jaimas. Un par de fotos y continúo, que había perdido mucho tiempo.
Me costó también llegar a Apamea, y eso que decidí preguntar por Afamia, su nombre árabe, pero me indicaron mal en algún punto y venga a perder más tiempo. Finalmente llego al pueblo que conserva en lo alto de una colina un pequeño recinto amurallado. A la derecha de él, están las ruinas de la ciudad romana. Abiertas siempre, lo ideal sería llegar allí a primera hora, sin nadie, y gratis. Pero era mediodía y había un par de excursiones. Entrada, 150 syp (2,40 €). El conjunto se reduce casi únicamente a una avenida ("cardo") con columnas, eso sí, es espectacular y mide nada menos que 2 km, que deben recorrerse en su totalidad. Es un lugar especial que no debe faltar en un recorrido por Siria. Pierde encanto si hay mucho guiri por medio (¿por qué estarán en todas partes?, no deberían dejarles entrar). Insisto en que al amanecer o muy temprano y al estar el pueblo a casi un km, un paseo por aquí será algo mágico.
Hago un inciso para recordar y recomendar lugares que por haberlos visitado completamente solo me han calado más profundamente, por ejemplo, las ruinas mayas de Cobá y Labná en Yucatán; el templo Banteay Samre en Camboya; las ciudades abandonadas de Chenini y Duiret en Túnez o algunos templos en Bali. Creo que únicamente el que viaja solo me puede entender perfectamente.
A 400 metros, hay unos restos de una villa romana con columnas y una portada.
Después, quise ver el interesante museo de mosaicos que hay en el pueblo, pero cierra los martes, mala suerte. Subí a la pequeña ciudadela, que tiene cierto encanto y donde enseguida se te pegan los niños y te acompañan para ver si les cae algo. Conmigo no tuvieron suerte, fueron ellos los que me dieron unas pipas, creo que de calabaza. Se ve el conjunto de Apamea, pero un poco lejos.



No entiendo cómo se sujetan estas piedras en Apamea



CIUDADES MUERTAS
Continué hacia las ciudades muertas, hay carreteras secundarias desde allí, pero se debe ir preguntando por Sarjilla -la más conocida- constantemente, porque aparecen cruces sin indicación alguna y los poblachos de camino son de poca entidad. El paisaje se vuelve un tanto desértico y desolado, pero atractivo.
Las ciudades muertas son un conjunto de poblaciones fantasma en ruinas porque fueron abandondas nada menos que hace unos 1.500 años y que conservan importantes restos de construcciones todas en piedra de cantería, con algunos elementos decorativos labrados en los dinteles, y con pórticos de columnas, arcos, iglesias semiderruídas etc. Visité 5 de ellas, 3 ese mismo día.
La primera que me encontré fue Shinshira, muy interesante, era el atardecer y el lugar estaba completamente solitario e imponía un poco. Recorrí solo las ruinas sin encontrarme a nadie más, la sensación es un tanto inquietante, pero al mismo tiempo muy gratificante por lo que tiene de exploración, es como si las estuviera descubriendo yo al mundo en ese momento. Tuve mucho mérito por aquella acción, y si llevara una medalla en el bolsillo me la habría puesto en el pecho con todos los honores, coronando así una hazaña que haría palidecer a los mismísimos Pizarro o Hernán Cortés, dejándolos en ridículo a mi lado. Cuando terminé el recorrido y volví hacia el coche, preguntándome si lo encontraría, pero de cualquier forma lleno de satisfacción, me topo con un grupo de sirios que estaban merendando allí al lado como si tal cosa. No se estaban zampando una empanada de zamburiñas porque allí no se llevan esas cosas, pero tomaban té y algo más que no logré identificar pese a mis extraordinarias dotes de explorador. Tengo que reconocer que a la vista del panorama, las ínfulas que sentí durante el recorrido se me vinieron abajo y cualquier comparación de mi heroicidad con las de Colón y demás, me pareció no solo absurda y fuera de lugar, sino incluso hasta de mal gusto. Sobre todo al comprobar que ninguno de aquellos sirios, tan sencillos ellos, llevaba una sola medalla encima. Con la exquisita hospitalidad característica de los árabes, me invitaron a unirme al grupo, pero amablemente rechacé su oferta, y me dirigí al coche un tanto cabizbajo y con la autoestima por los suelos.


Antes de que terminara el día quería ver Sarjilla, a solo unos 4 km de la anterior. Es la única en que se paga entrada, 75 syp, hay un chiringuito y me encontré con algunas personas visitándola. Tiene varios edificios bastante completos y el conjunto resulta un tanto desolador porque entrando hay una vista casi integral de las ruinas.
Necesitaba alojamiento para esa noche y no quería seguir hasta Alepo, a poco más de una hora, así que pregunto antes de salir de Sarjilla. El "encargado" me dice que no hay hoteles en la zona y me propone dormir allí mismo tirado en el suelo en una manta que él me da. La última vez que dormí al aire libre fue hace unos 26 años y no estoy ya para esas aventuras y menos donde parece ser que merodean perros salvajes que atacan a las personas. Otro me dice que sí hay un hotel en el pueblo de al lado y que ahora me vienen a buscar. Mientras espero, me invitan a una especie de churro caramelizado riquísimo. Y como le di 25 syp de propina (la vuelta del billete de 100 para la entrada), tb me invita a una lata de refresco. Desde luego, son bien generosos. A los 5 minutos llegan unos en coche, me dice que es el dueño del hotel, le pregunto si la habitación tiene baño privado (jejejejejeje), me dice que sí, claro. Les sigo, paran en el pueblo, entramos en una casa bastante cutre, yo pensando qué será esto, subimos a una terraza donde hay una especie de habitación con 5 colchonetas tiradas en el suelo y pegadas unas a otras, por la mugre más que por la proximidad, mientras unas chicas ordenan lo que pueden aquel antro inmundo y el dueño del "hotel" me mira todo orgulloso esperando que acepte la suite real. Yo deseaba salir escopetado de allí, pero para disimular pensé en preguntar algo, por ejemplo, dónde estaba el baño, lo que me pareció tremendamente ridículo, porque si no había cama, cómo iba a tener baño. Seguramente lo tendrían en el pueblo de al lado. También pensé en preguntar el precio, pero para qué darles esperanzas si yo estaba horrorizado y no me quedaría allí aunque me pagasen. O preguntarles a qué cadena pertenecía ese hotel, si tenían wifi, si el desayuno buffet estaba incluido o podía desayunar en la cama, digo en el colchón; si tenían transfer al aeropuerto, o servicio de habitaciones... Pero me quedé en blanco. Al fin, murmuré algo, no recuerdo bien qué, y me fui más bien rapidito, no fuera ser que me insistieran bajando el desconocido precio.
Me dirigí a Alepo, pero antes pasé por una ciudad algo grande en la que debería haber alojamiento : Saraqeb. Pregunté, y ni un hotel, pero me dijeron que en Idlib sí, a 10 minutos de autovía. Recojo a un autoestopista que ni papa de inglés, pero lo de hotel lo entiende y al llegar me dirige a uno. No veo letrero alguno, pero me bajo y entro en un tugurio peor que el anterior, un chico me dice en inglés que sí es un hotel y que tiene habitación. En vista del aspecto cochambroso de la casa ya me fui haciendo a la idea de lo que me esperaba, pero aun así, la realidad superó mis expectativas. No era ni siquiera una habitación, sino una zona de paso que daba a la terraza. En un lado se veía lo que siglos atrás pudo haber sido una especie de camastro, pero no tenía ni colchón, sino un somier de la época de Juana la Loca y el conjunto aquel parecía más bien el escenario de una película de terror que habría entusiasmado al mismísimo Hitchcock. Pensé que hasta deberían cobrar entrada por ver aquello y me dije :"nos vamos superando" Trist .
Salí por patas de aquel tugurio inmundo, el que me llevó allí había desaparecido, supongo que abochornado o muerto de risa, nunca lo sabré, y volví a preguntar por un hotel. Esta vez lo parece de verdad, y tiene un buen aspecto, me dicen que el precio son 12 €, así que ya me desmoralicé otra vez. Y efectivamente el precio estaba en consonancia con la habitación y sobre todo con el baño, privado, eso sí. Un detalle del nivel es que no me dieron llave, la habitación estaba abierta siempre. Después de lo que había visto, casi me pareció aceptable, pero decidí buscar por si había algo mejor. Y lo había, un lujoso 4* de 110 dólares. Esto resume un poco lo que es Siria en algunos sitios en cuanto a alojamiento: o supercutres o de lujo, hay poca o ninguna oferta de hoteles medios, que son los que yo suelo buscar. Y no se debe improvisar porque no encuentras donde dormir si no es en sitios turísticos.
Total, que me negué a pagar unos 80 € por una individual y volví al anterior con el rabo entre las piernas. Una noche pasa pronto, me dije Avergonzado .
A las 6 ya me levanté y cuando llego a la entrada, no hay nadie y la puerta está cerrada. Nunca me pasó tal cosa, no poder salir del hotel. Me pongo a mirar por la recepción, un pequeño mostrador, y veo unas llaves. Las pruebo, y sí, abro la puerta, menos mal, no me apetecía perder allí más tiempo, quiero llegar a Alepo antes de que el tráfico sea más denso.


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  Últimos comentarios al diario:  De mis andanzas por la tierra siria
Total comentarios 33  Visualizar todos los comentarios

Angel-ito  angel-ito  20/01/2011 17:15   
Gracias por compartir tu experiencia.

RamosG  RamosG  21/01/2011 20:50
Tu diario está genial, muy interesante y además con mucho humor.
Voy a Siria y Jordania en Mayo, tengo mucha ilusión aunque es un viaje de grupo y eso de ir teledirigido no es lo que más me gusta, pero bueno, si lo tuviera que hacer sola no se si me atrevería...

me he reido mucho...

Abaquo  abaquo  25/01/2011 22:47   
Os agradezco a todos los elogiosos comentarios y recomiendo que vayáis a Siria por libre, es mucho más emocionante, sin la menor duda. Y el que vaya que le traiga a Mogutu un cachito de tarta bien dulce y rece una oración por la cucarachita.

Default https Avatar  moralinda  25/01/2011 23:21
El lugar no está entre mis prioridades, pero aún así leí tu diario porque sabía que sería interesante y simpático, como todos. Mis merecidas estrellas de regalo. Un saludo.

Pepa35  Pepa35  29/01/2011 12:58
Me ha encantado el diario y las fotos y me he reído mucho y me han dado muchas ganas de ir a Siria. Enhorabuena por tu relato y muchísimas gracias por compartirlo. Te dejo las cinco estrellas merecidísimas.

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Pais Tema: Viajar a Siria
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Fecha: Jue Feb 28, 2019 04:57 pm    Título: Re: Viajar a Siria

ester1955 Escribio:
gracias, seguire jugando con mi viaje en cuanto se refiere a la investigacion que previamente hago para viajar.

Pues sí, mejor sigue jugando con tu viaje que tienes tiempo para eso y para investigar mucho hasta que mejore la situación en Siria, y se pueda viajar con buenas conexiones aéreas y lo mas importante moverse con libertad por el país.
Saludos
ester1955
Ester1955
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Fecha: Vie Mar 01, 2019 08:32 pm    Título: Re: Viajar a Siria

De nuevo gracias y ojala pueda volverlo a contactar en la medida que avance en el conocimiento virtual de la cultura arabe, por ahora la musica me tiene atrapada amir.


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Fecha: Mar May 21, 2019 09:10 pm    Título: Re: Viajar a Siria

Hola viajeros, quería llegar de Turquía a Líbano y eso me hace pasar por Siria, quiero ir de Gobekli Tepe a Baalbek, eso me haría pasar por la carretera de la costa, no pasaría ni Homs ni Aleppo si ahora está en conflicto o aunque la carretera si pasa cerca..sabéis si podré hacer ese viaje por libre, en autobuses y asi y tenéis idea d lo que me cobren por cruzar el pais? Solo sería 1 día d pasada...la idea es luego llegar hasta Egipto...pero con aclarar primero lo de la frontera Turquía Siria ya sería d ayuda...gracias
spainsun
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Mensajes: 76393

Fecha: Jue May 23, 2019 07:38 pm    Título: Re: Viajar a Siria

Posiblemente sea la zona más segura del país. Es además la región menos conflictiva y a la que menos ha afectado la guerra. Lo que no se es si te permitirán cruzar desde Turquía. En la frontera Líbano-Siria no deberías tener problemas.
Si no seguro que puedes optar por aerolíneas lowcost turcas hasta líbano.

Ya nos cuentas.
lelluak
Lelluak
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Ene 31, 2017
Mensajes: 20

Fecha: Mar Jun 04, 2019 09:11 am    Título: Re: Viajar a Siria

Como dice Spainsun, la parte más crítica puede ser la frontera con Turquía. Evitaría cruzarla si tu único fin es llegar a Líbano.

Cuéntanos por favor.
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