Nos despertamos con otro dia radiante y caluroso, hoy nos adentraremos mas hacia el interior son cerca de 200 kms ida y vuelta pues tenemos la intención de ir hasta St. Jean Pied de Port para volver después visitando Ainhoa y Sare.
Nos dirigimos hacia St. Jean Pied de Port, bonito pueblo prepirenaico, la ultima parada antes de entrar en España de uno de los caminos de Santiago que cruzan el país. LLegamos tras mas de una hora de conducción por la carretera D932 y la D918, aunque son poco mas de 67kms se trata de una carretera nacional y no se puede llegar antes. Como el día anterior cruzamos las campiñas vasco - francesas con sus magníficos caseríos, nos llama mucho la atención que todos los campos por los que vemos están trabajados o dedicados al pastoreo y que presenten un aspecto cuidado, al contrario que en nuestra tierra en donde cada vez se pueden ver mas terrenos de labranza "a monte".
Llegamos sobre las 12 del mediodía y aparcamos en el amplio parking que había buscado en el GPS pegado a las murallas, justo al comienzo de la Rue d´Espagne, recorremos esta bonita calle peatonal y comercial desde donde se ve al fondo la torre de la iglesia de Notre Dame. LLegamos al puente que cruza el rio y que nos introduce dentro de la zona mas turística de la localidad. El rincón es muy bonito y el rio esta lleno de truchas que nadan tranquilamente en las aguas cristalinas.
Continuamos por la calle de la Ciudadela, entre la cuesta arriba continua, el sol y el empedrado la subida se hace dura pero la calle es muy bonita, repleta de antiguas viviendas, restaurantes, albergues de peregrinos y tiendas de souvenirs.
Llegamos a la puerta de Santiago, a nuestra izquierda se alza la Ciudadela que corona la villa, pero desistimos visitarla porque Marise no puede mas y embarazada como esta hay que tomarse los paseos con calma.
Decidimos, pues, desandar el camino andado (pero esta vez cuesta abajo) y parar a comer en un restaurante al que habíamos echado el ojo durante la subida, a mitad de calle a la derecha, el Restaurante Iratze, el local tiene terraza exterior, que es donde esta toda la gente, en el interior tienen aire acondicionado y casi no hay gente, como hace calor decidimos quedarnos dentro. Pedimos unas truchas a la plancha con patatas que estaban muy buenas y aguita ("doló) para beber, entre esto y un par de cafetitos otros 35 € que se quedan en Francia. Una vez que ya hemos comido y descansado nos volvemos hacia el coche no sin antes tomar un heladito fresquito.
Desde aqui nos vamos a Ainhoa, pueblo considerado como uno de los mas bonitos de Francia. Llegamos al parking gratuito que esta situado a la entrada del pueblo y comenzamos el paseo, la peque se quedo dormida la subimos a la silla de paseo y nos vamos a tomar una cervecita aprovechando el descanso del guerrero.
El pueblo es precioso y pequeñito, por lo que se anda muy bien, los típicos caseríos blancos y con entramado de madera rojo de la zona. Tras visitar la iglesia y el cementerio anexo volvemos al coche.
La peque sigue durmiendo y como el dia ya ha sido completo dejamos el pueblo de Sare para otra ocasión y nos volvemos al camping. Aprovechamos otra hora y media de piscinita para quitarnos el calor de la jornada y cenamos con la peque que ya a despertado. Hoy en el camping hay fiesta (actúa un trio de cantantes de orquesta), después de tomar una cerveza











