Para hoy teníamos contratada la excursión a Selvatura, para disfrutar de del Bosque Nuboso a vista de pájaro ¡Íbamos a hacer Canopy! El día ameneció lluvioso, pero era una lluvia que no molestaba demasiado, así que chubasquero en mano nos dirigimos hacía el parque Selvatura.
Nada más llegar nos pusieron los arneses de seguridad y cascos, y sin darnos tiempo a pensar, nos subieron en una minivan y arriba a la montaña. En nuestro grupo éramos los únicos de habla hispana, así que un guía nos separó del resto y nos dió la explicación. Empezaba a llover más fuerte, así que nos dijo que no podríamos ver las señales de los guías que estaban en las plataformas, que notaríamos unos golpes en la cuerda para avisarnos de cuándo debíamos frenar. Uffff!!!! Y encima empieza a llover más. Ahhhh! el guía se olvidaba de decírnoslo. Cuando llueve, aumenta la velocidad, porque los cables son más resbaladizos. ¡Argggggg!
Yo llevaba la cámara debajo del chubasquero, pero no me atreví a sacarla en ningún momento, y aún así acabó empapada.
Disfrutamos durante más de dos horas de 15 cables a muchos metros sobre el bosque. Y aunque la lluvia no nos dejó admirar el paisaje en todo su esplendor, ver el bosque con esa luz también nos gustó mucho. Mi marido acabó un poco accidentado, no frenó a tiempo y a los guías no les dió tiempo a poner el freno de seguridad. Tuvieron que pararle y se llevó más de un golpe, pero al menos, no acabó contra el árbol que tenía delante. Así que en el último cable, de 1 kilómetro de longitud, nos pusieron por parejas y me tocó a mí frenar. Fue fantástico, la velocidad, la lluvia en los ojos, y todo ese manto verde bajo nuestros pies.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Sigue lloviendo y nos quedan los puentes colgantes. La verdad, no nos apetece nada, es un recorrido que suele hacerse en 1'5-2 horas. Pero ya lo tenemos pagado, así que vuelve bajo la lluvia pero esta vez a caminar. Los chubasqueros no han hecho su función, y estamos completamente empapados, caminando bajo la lluvia y cruzando puentes colgantes a unos 60 metros de altura. La verdad es que es impresionante, pero no llevo la cámara, la he dejado en la taquilla envuelta en una toalla, a ver si se seca y no se muere a mitad de viaje. El camino discurre tranquilo, no hay nadie en el bosque, pero nos cruzamos con alguno de sus habitantes habituales. No sé quién se asusta más si ellos o nosotros.
Dejamos atrás Selvatura después de comer unos bocadillosy volvemos a nuestro hotel. Ducha caliente que dura más de lo normal, pero es que no consigo entrar en calor.
Bajamos al pueblo de Santa Elena, primero visita al súper y luego a cenar. Elegimos el Tree House después de ver su carta. El nombre del restaurante no requiere mucha explicación ¿verdad?
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Para mí un arroz de la casa:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Para mi marido, cómo no, carne a la parrilla:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Y de aquí a dormir, que mañana nos tocaba otra vez desplazamiento. Esta vez rumbo a Manuel Antonio. Esperemos que mejore el tiempo y las carreteras!!!
Nada más llegar nos pusieron los arneses de seguridad y cascos, y sin darnos tiempo a pensar, nos subieron en una minivan y arriba a la montaña. En nuestro grupo éramos los únicos de habla hispana, así que un guía nos separó del resto y nos dió la explicación. Empezaba a llover más fuerte, así que nos dijo que no podríamos ver las señales de los guías que estaban en las plataformas, que notaríamos unos golpes en la cuerda para avisarnos de cuándo debíamos frenar. Uffff!!!! Y encima empieza a llover más. Ahhhh! el guía se olvidaba de decírnoslo. Cuando llueve, aumenta la velocidad, porque los cables son más resbaladizos. ¡Argggggg!
Yo llevaba la cámara debajo del chubasquero, pero no me atreví a sacarla en ningún momento, y aún así acabó empapada.
Disfrutamos durante más de dos horas de 15 cables a muchos metros sobre el bosque. Y aunque la lluvia no nos dejó admirar el paisaje en todo su esplendor, ver el bosque con esa luz también nos gustó mucho. Mi marido acabó un poco accidentado, no frenó a tiempo y a los guías no les dió tiempo a poner el freno de seguridad. Tuvieron que pararle y se llevó más de un golpe, pero al menos, no acabó contra el árbol que tenía delante. Así que en el último cable, de 1 kilómetro de longitud, nos pusieron por parejas y me tocó a mí frenar. Fue fantástico, la velocidad, la lluvia en los ojos, y todo ese manto verde bajo nuestros pies.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Sigue lloviendo y nos quedan los puentes colgantes. La verdad, no nos apetece nada, es un recorrido que suele hacerse en 1'5-2 horas. Pero ya lo tenemos pagado, así que vuelve bajo la lluvia pero esta vez a caminar. Los chubasqueros no han hecho su función, y estamos completamente empapados, caminando bajo la lluvia y cruzando puentes colgantes a unos 60 metros de altura. La verdad es que es impresionante, pero no llevo la cámara, la he dejado en la taquilla envuelta en una toalla, a ver si se seca y no se muere a mitad de viaje. El camino discurre tranquilo, no hay nadie en el bosque, pero nos cruzamos con alguno de sus habitantes habituales. No sé quién se asusta más si ellos o nosotros.
Dejamos atrás Selvatura después de comer unos bocadillosy volvemos a nuestro hotel. Ducha caliente que dura más de lo normal, pero es que no consigo entrar en calor.
Bajamos al pueblo de Santa Elena, primero visita al súper y luego a cenar. Elegimos el Tree House después de ver su carta. El nombre del restaurante no requiere mucha explicación ¿verdad?
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Para mí un arroz de la casa:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Para mi marido, cómo no, carne a la parrilla:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Y de aquí a dormir, que mañana nos tocaba otra vez desplazamiento. Esta vez rumbo a Manuel Antonio. Esperemos que mejore el tiempo y las carreteras!!!