Como no teníamos nada para desayunar nos paramos en un hotel a desayunar. Nos entendemos más o menos con la camarera para que nos ponga algo de desayuno, yo esperaba unas tostadas pero nos ofrece café y pastel, y cuando nos lo trae resulta que nos trae dos trozos de tarta selva negra (muy buenas) por €10. Además aquí ya vemos el trato de los alemanes a los animales. Podemos entrar con nuestra perrita, sentarnos dentro o fuera, les es indiferente. Es fantástico.
Comenzamos la ruta y por error llegamos al Schulschsee y nos paramos a hacer unas fotitos. La verdad es que como no encontramos pueblo tampoco había mucho que ver a parte del paisaje, que ya es bastante...y además se puede soltar a la perra para que eche unas carreras.

Tras 30min nos vamos rumbo a Titisee. Aquí si que se ve turístico. Es el típico pueblecito turístico lleno de gente y bien arreglado para que le guste al turista. El paisaje de nuevo es súper chulo. Hay posibilidades de montar en distintos barcos y de hacer una ruta alrededor del lago que dura unas 2h, pero nosotros sólo queríamos ver el pueblecito. Acabamos tomándonos unas salchichas en un imbiss (por €10 comemos los tres, para ella sin curry, claro!).

Después de dar una vueltecita y picar en las tiendas de souvenirs, nos vamos rumbo a Donaushingen.
Intentamos aparcar en el centro pero nos damos cuenta que necesitamos una "ruedita" para marcar el tiempo de aparcamiento (ya habíamos leido algo de este tema pero no lo teníamos muy claro). Así que nos movemos y aparcamos en el aparacamiento de la estación de tren que es gratis.
La verdad es que aquí poco hay que ver. El nacimiento del Danubio es bastante chulo pero llegas, lo ves y poco más. No pudimos ver el palacio porque estaba cerrado y vallado, una pena. Para no irnos sin más nos dimos una vueltecita por el pueblo. Poco que ver, el ayuntamiento ok pero sin más.

Ya nos vamos rumbo a Schaffhausen. Intentamos evitar las autopistas y no sé como pero lo conseguimos. Sin darnos cuenta ya habíamos entrado en Suiza.
Seguimos las indicaciones a las cataratas una vez en Schaffhausen y aparcamos en uno de los parkings habilitados junto a las cataratas. Nos parecieron impresionantes; la verdad es que son las primeras que vemos y nos alucinaron (no sé como será ver las Victoria o las de Iguazú) estuvimos paseando alrededor viéndolas desde distintos puntos. Hay posibilidad de cruzar a la otra orilla pero pasamos de hacerlo.

Teníamos que volver a Alemania y hacer la compra y como no controlabamos los horarios no queríamos arriesgarnos a que nos cerraran y quedarnos sin nada que comer.
Salimos de nuevo y tras unas preguntitas en la aduana (los únicos de la fila, manda h.....) cruzamos y tras hacer la compra, volvemos a cenar a casa.