A las 7.30 ya estaba despierto, una de los inconvenientes del hostal es que no tiene persianas, tan solo cortinas que dejan entrar bastante luz. Tenía que aprovechar el día al máximo porque el día siguiente era Lunes y todo esta cerrado en Praga. Lo que no viera hoy posiblemente se quedara sin visitar. Después de desayunar, como quien dice, me caí de la cama y estaba en el puente Carlos.

Totalmente vacío cambia el punto de vista. Solamente había algún turista madrugador como yo y el servicio de limpieza. Lo crucé camino al Clementium para hacer esta visita sin mucha gente ya que el complejo es bastante grande. Pero no había nadie por ningún lugar del complejo. Entré hasta dentro yo creo que por lugares prohibidos para el turista hasta que una mujer de la limpieza me dijo que hasta las 10 no habrían al público y me acompañó amablemente a enseñarme dónde estaban las taquillas. Era un problema porque no quería perder dos horas espera, el Clementium se quedó sin visitar.. Fui a la plaza del ayuntamiento de nuevo para aprovechar las primeras horas y poder hacer fotos con la misma tranquilidad que en el puente de Carlos. Una mujer española me hizo la foto con el reloj y yo se la hice a ella, los dos nos quedamos la mar de contentos con nuestra foto. La Svaty Mikulás también estaba cerrada… creo que había madrugado demasiado.

La pude ver desde fuera y menos mal que la Iglesia de Nuestra Señora de Týn (Kostel Matky Boží před Týnem) estaba abierta. No se pueden hacer fotos pero como estábamos pocos alguna hice con la discreción que me caracteriza.

Deshice el camino hasta el hostal y como el día anterior subí al castillo. Antes de entrar fui al monasterio Strahov, con intención de visitar el complejo por fuera y si era posible ver la Iglesia. Me encontré con una boda y como no la sala de los globos terráqueos aún cerrada. Hacer caso a este consejo, si vais a Praga ¡no madruguéis!
A un tiro de piedra esta Loreto (loretanska), un complejo muy interesante desde el punto de vista religioso. Es una supuesta réplica del lugar donde tuvo la virgen la anunciación y por este motivo es un lugar de peregrinaje dentro de la república checa. Tampoco había mucha gente, quizás porque no es de lo mas típico turístico o por el precio de la entrada que es bastante elevado. Aparte si quieres hacer fotos tienes que pagar por una tarjeta que te cuelgas al cuello. Si decidís hacer la visita pagarlo, porque el lugar merece la pena



En medio del claustro esta la casa de la virgen María, Alrededor se pueden ver cuadros medievales. La iglesia de la Natividad es la siguiente visita, de un barroco super recargado, donde me hizo mucha gracia ver símbolos paganos como la diosa griega themis.
La última visita en el piso superior es el tesoro de la iglesia donde hay diversos objetos litúrgicos donde destaca una cruz enorme el Diamond Mostrance.
Ahora si que era el momento de entrar en el castillo e ir directamente a la catedral de San Vito sin distracción. Que ganas! Pero aun tenía que seguir un rato haciendo ganas, al ser domingo no habría hasta las 12.. eran las 10 y poco.. La solución era invertir el orden de las visitas para no perder tiempo y fui hacia el callejón de los alquimistas que con gran suerte encontré vacío. De todas las visitas que ofrece el castillo la que más interesante me parecía era la del museo Lobkowicz emplazado en un palacio renacentista justo enfrente de la Basílica de San Jorge. Según contaba mi guía expone cuadros de Velázquez, Brueghel “cosecha de heno”, Rubens y Canaletto, entre ellos la famosa vista de Londres y el Támesis lleno de barcos, uno de sus más conocidos lienzos. La entrada es cara pero lleva incluida el audio guía en español. Lo peor de todo que no se pueden hacer fotos. La visita gira en torno a la historia de la familia Lobkowicz, sus aventuras y desventuras, sus integrantes y hazañas..

Se oía un concierto en el piso de abajo y bajé con la intención de entrar a la sala. Enseguida una mujer vino a chequearme la entrada y poco menos que me empujó para el piso de arriba donde se empezaba la visita, no pude colarme. Tuve que aguantar un par de reproches por sacar alguna foto. Lo que mas me fastidio fue no poder hacerla al famoso cuadro de Canaletto porque en esa sala y pasa sólo dos cuadros había una mujer permanente
Aún quedaba un ratillo para que abrieran San Vito con lo que me desplacé a ver el Belvedere y sus jardines, uno de los pocos ejemplos de arquitectura renacentista en Praga. Por aquella época en la república Checa estaban con la revolución husita y no se veía con buenos ojos lo que venía de la Italia del papa. Me lo encontré en obras, vaya mañanita de despropósitos que llevaba.

De vuelta al castillo ya sólo faltaban 10 minutos, iba a ser de los primeros en entrar… qué sorpresa me llevé al ver que la fila de espera ¡casi llegaba hasta la parte de atrás de la catedral! Paciencia


Seguro que vuestra guía os da más información de la que pueda poner yo, pero sólo comentaros que no os perdáis la capilla de Wenceslao, los magníficos vitrales y las bóvedas de crucería.

Otra visita que desde mi punto de vista hay que hacer es subir a la torre de la Catedral, donde las vistas son espectaculares. La subida se hace un poco agónica, vas coincidiendo con la gente que baja y se hace eterna pero una vez arriba ya se olvida todo.. Hasta que te toca volver a bajar


Al salir de la torre, cuando ya me iba del castillo me encontré con por la plaza de san jorge con 3 guardias andando también hacia la salida y me imaginé que iban a hacer el cambio de guardia. Los adelanté para poder verlo
Bajé ligero de nuevo para el puente Carlos, a cruzarlo por quinta o sexta vez y visitar una parte que aún me quedaba sin ver: Josefov. Para visitar la sinagoga vieja-nueva hay que pagar una entrada y para visitar las otras 4 otra entrada conjunta, que te da entrada al cementerio judío. Aquí fui directo por ser uno de los lugares turísticos mas conocidos de la ciudad. Había una cola inmensa y aun así me puse en ella. Casi una hora mas tarde... pelos de punta


Dentro de las sinagogas no se pueden hacer fotos. Las visité ligero para no perder más tiempo.
Cerca de esa zona esta el Monasterio de Santa Inés, el edificio gótico mas antiguo de la ciudad. Al recinto se puede entrar sin pagar y ver algunos pasillos, naves y alguna pieza de arte. Pero creo que merece la pena pagar por ver la exposición, arte bohemio del siglo XIV anterior a la revolución husita, y también posterior de toda Centroeuropa.


Salí del monasterio hacia media tarde, con intención de conocer la parte del Nové mesto, la zona mas moderna de la ciudad en concreto la plaza Wenceslao. El museo que preside la plaza y la escultura se ven pronto y los edificios también. Cerca de este paseo esta el museo del comunismo. Si queréis hacer esta visita tenéis que entrar en el pasaje y subir las escaleras, esta al lado del casino. A mi me costó bastante llegar.

Aparte de algunos objetos, esculturas y reconstrucciones de la época el museo es básicamente información y fotos puestas ordenadas en las paredes. Se divide en varias zonas, la utopía, la realidad y el final. No es una visita imprescindible, no aporta nada que no se pueda leer en un libro de historia o en documentales pero no esta mal. Al final se proyecta un video que muestra como llegó a su final el comunismo en la república checa, donde la plaza de Wenceslao es casi el escenario permanente. Sinceramente es una visita que os podéis ahorrar.

Salí el último junto con dos chicas orientales que también se les veía muy interesadas en las diapositivas. Quizás se llevaran la misma imagen de mi pero la verdad es que tardo bastante en traducir el inglés y mas si son párrafos y mas párrafos…
Ya era de noche. Había hecho muchos kilómetros, pasado mucho rato de pie, visto y leído demasiado. Vamos, que estaba reventado y aún tenía que cenar. Para terminar el día no tenía mejor lugar que U flekü, la cervecería mas antigua de Praga fundada en 1499. Hay varios salones pero la cerveza es siempre la misma, receta con mas de 500 años de antigüedad. No soy cervecero y menos de cerveza negra pero estaba realmente buena.
en.ufleku.cz/

Cené poco y bebí un poco más de lo que debía pero un día es un día. Volví para el albergue andando – como no – por la ribera donde unos cuantos turistas apelotonados en un rincón me chivaron sin decirme nada dónde podía coger la imagen del viaje y la que se queda en mi cabeza durante mucho tiempo, pese a las 3 pintas de U flekü. la foto esta hecha desde stare mesto, en la avda smetanovo nabrezi, cerca del puente most legí. Solo hay un tramo en el que no molestan las ramas de la rivera, por eso digo que los turistas "te chivan" el lugar de la foto. podéis pasear por esa misma avda con la street view de google maps para situaros
